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14 septiembre 2026

La contaminación del SUELO por METALES TÓXICOS amenaza la agricultura y la salud humana, a la vez que agrava la degradación de los suelos del planeta (avanza a un ritmo alarmante de 20 hectáreas por minuto)


María José Moya Villén

Cuando pensamos en la contaminación del planeta, solemos imaginar cielos cubiertos de humo o mares llenos de plásticos. Sin embargo, existe una amenaza silenciosa que avanza justo debajo de nuestros pies: en la tierra donde se cultivan nuestros alimentos.

Un dato clave: “el 95% de nuestros alimentos se producen directa o indirectamente en los suelos” (FAO, 2018).


UN RECURSO FINITO Y VITAL EN CUENTA ATRÁS: DESTRUIMOS EN POCOS AÑOS LO QUE LA NATURALEZA TARDA MIL AÑOS EN CREAR

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierte que la contaminación de los suelos está comprometiendo nuestro futuro. Afecta “a los alimentos que comemos, al agua que bebemos, al aire que respiramos, a nuestra salud y a la de todos los organismos del planeta”. Todo ello depende de un “suelo sano”, sin embargo, “la gran mayoría de los contaminantes” son “resultado de la acción humana” (FAO, 2018).

El profesor Rattan Lal [*] coincide en ello: “los seres humanos son la causa principal de la degradación del suelo, así como de la alteración y contaminación de este recurso finito”, y esto supone “una emergencia mundial de salud pública” (Lal, 2025).

La formación de suelo es un proceso sumamente lento: la naturaleza necesita unos “1.000 años para formar 1 cm de capa arable superficial”, lo que significa que “el suelo que vemos es todo el que hay disponible” (FAO, 2018). Pero a pesar de ser un recurso vital y limitado, y de que “aproximadamente el 40 % de los suelos del mundo están degradados” ya por la actividad humana, el ritmo de degradación global sigue produciéndose a un ritmo alarmante: “hasta 20 hectáreas por minuto, o 10 millones de hectáreas por año” (Lal, 2025).

La comunidad científica lleva tiempo avisando. Desde la década de 1990 viene documentando “la magnitud y la gravedad de la degradación global del suelo y sus efectos” (Lal, 2025).

[*] Rattan Lal: es una de las máximas autoridades mundiales en la Ciencia del Suelo. Galardonado con el World Food Prize en 2020.


MÁS DE 900 MILLONES DE PERSONAS EN ZONAS DE ALTO RIESGO: RADIOGRAFÍA DE LA CONTAMINACIÓN GLOBAL POR METALES TÓXICOS

En abril de 2025 se presentó el primer mapa mundial sobre la contaminación de los suelos por metales tóxicos. Bajo el título “La contaminación global del suelo por metales tóxicos amenaza la agricultura y la salud humana”, esta investigación fue liderada por Deyi Hou [*] y publicada por la revista Science.

Su objetivo fue detectar los principales elementos contaminantes: “arsénico, cadmio, cobalto, cromo, cobre, níquel y plomo” (Hou et al., 2025).

Se trata de la evaluación más completa realizada hasta la fecha. Además, el mapeo abarca “el 63 % de la superficie terrestre”, excluyendo desiertos y regiones de permafrost (Nature, 2026). Según explica el propio Hou, “este estudio cuantifica y cartografía la contaminación a alta resolución en todos los continentes” (Nature, 2026).

Los resultados revelaron una realidad preocupante, tras el análisis de los principales metales tóxicos en el suelo de cerca de 800.000 mediciones procedentes de casi 1.500 estudios regionales, y utilizar algoritmos de aprendizaje automático “para buscar patrones y completar la información faltante” (Nature, 2026): “entre el 14 y el 17 % de las tierras de cultivo mundiales (unos 242 millones de hectáreas) superan los límites de seguridad agrícola para metales tóxicos”, y, entre 900 y 1.400 millones de personas se encuentran en zonas que rebasan los umbrales para la salud humana y ecológica, lo que las expone a “riesgos elevados” (Tsinghua University, 2025).

Uno de los hallazgos más sorprendentes del mapa fue el descubrimiento de la existencia de una franja de especial peligro que recorre la Eurasia de baja latitud. Abarca “el sur de Europa, Oriente Medio, el sur de Asia y el sur de China”. Este cinturón coincide con la distribución geográfica de grandes culturas antiguas “como las civilizaciones griegas, el Imperio Romano, la cultura persa, la antigua India y la cultura china del río Yangtsé” (Tsinghua University, 2025). Miles de años de actividad humana como la minería y la fundición, cuyos efectos son acumulativos, dejaron una herencia tóxica que persiste hasta el día de hoy.

En resumen: los resultados del este trabajo “subrayan que la contaminación del suelo representa una amenaza generalizada y persistente para la seguridad alimentaria mundial y la salud pública”, dice Hou (Nature, 2026).

[*] Deyi Hou: es uno de los científicos más influyentes del mundo en su área de investigación. Se encuentra dentro del 2 % de los científicos más citados del mundo, según la prestigiosa clasificación internacional de Universidad de Stanford.


LOS MOTORES QUE AGRAVAN LA CRISIS: DE LAS TRINCHERAS A LA PARADOJA DE LAS “ENERGÍAS VERDES”

Hay dinámicas medioambientales y humanas que aceleran y agravan la contaminación y la degradación de las tierras cultivables de forma alarmante.

Las variables no antropogénicas

El clima, la configuración del relieve, las propiedades del suelo (como el pH, la textura o el contenido de materia orgánica)… son elementos que pueden alterar la contaminación presente en el suelo. Por ejemplo, “las altas temperaturas y las precipitaciones aceleran la liberación de metales” (Universidad de Tsinghua, 2025), lo que facilita su desplazamiento y llegada a capas más profundas o a aguas subterráneas.

Las operaciones militares

Las guerras y las actividades militares liberan altas cargas de metales tóxicos a través del uso de municiones y explosivos, la fabricación de armamento, los ejercicios militares, las prácticas en campos de tiro…

Un ejemplo: la destrucción masiva de infraestructura en la guerra Rusia-Ucrania está liberando toneladas de metales y otros contaminantes al medio ambiente. Los estudios “confirman aumentos significativos de concentraciones de metales” en el suelo ucraniano afectado por la invasión rusa (plomo, cadmio, mercurio, cobre, zinc, níquel, cobalto, estaño, manganeso, selenio, aluminio).

Esto es particularmente preocupante porque “los chernozems [*] de Ucrania se encuentran entre los suelos más productivos y de mayor calidad del planeta”, y, este país es uno de los mayores exportadores de grano y de productos agrícolas del mundo (no en vano se le llama el granero del mundo y el granero de Europa). Por tanto, el incremento severo de metales tóxicos en estas tierras pone en riesgo el suministro y la seguridad alimentaria mundial a largo plazo (Ondrasek et al., 2025).

Y, a ello se suma que se espera que el impacto de la contaminación producida por la guerra ruso-ucraniana tenga impacto “no solo en las regiones afectadas, sino también a nivel mundial”, y que sus efectos sean duraderos (Ondrasek et al., 2025).

Otros conflictos en curso cuya toxicidad será duradera tanto en los territorios de conflicto como en el resto del planeta son los del genocidio de Palestina (Gaza / Cisjordania) y la invasión de Líbano por parte de Israel, y el de la guerra de los EE. UU. de Trump contra Irán.

[*] Chernozems o "tierras negras": son el tipo de suelo más fértil del mundo. Su color es negro debido a su alto contenido en materia orgánica. Cubre el 56,5 % de Ucrania, lo que supone “más de un cuarto de la tierra negra cultivable del planeta” (más información aquí).

La transición energética

Las supuestas “energías limpias” están suponiendo una gran paradoja ambiental: la carrera por limpiar el aire del planeta, puede envenenar la tierra que nos da de comer.

La fabricación masiva de paneles solares, turbinas eólicas y baterías para vehículos eléctricos ‒entre otras nuevas tecnologías‒ está exigiendo la extracción de una cantidad sin precedentes de metales críticos, cuyo proceso de explotación minera es sumamente contaminante. Mucho más que el de la minería tradicional (como el hierro o el carbón). Así que la creciente demanda “conlleva el riesgo de aumentar la contaminación ambiental” (Universidad de Tsinghua, 2025). La nota editorial que antecede al estudio liderado por Hou lo menciona: “la contaminación del suelo por metales es un problema mundial que probablemente aumentará con la creciente demanda de metales tóxicos para las nuevas tecnologías” (Hou, 2025).

Los efectos sinérgicos (los microplásticos)

La presión combinada de diferentes actividades humanas en el medioambiente genera sinergias que agravan todavía más la toxicidad de los suelos. El caso de la contaminación por plásticos, vertidos y emisiones atmosféricas de actividades industriales, o compuestos orgánicos persistentes, es ilustrativo de ello (Ondrasek et al., 2025).

Por ejemplo, se ha descubierto que la adición de microplásticos a un suelo contaminado con cadmio altera la química de la tierra haciendo que el cadmio sea más fácil de absorber por las plantas. Es decir, el plástico actúa como acelerador de la toxicidad, al incrementar la biodisponibilidad del cadmio.

Es importante destacar que el suelo es un sistema de variables e interacciones complejo, “lo que dificulta enormemente la identificación de efectos específicos y sinérgicos” (Ondrasek et al., 2025).

Las prácticas de riego

El tipo de riego utilizado condiciona si los metales son absorbidos por las plantas, o si se filtran hacia las fuentes de agua potable. Por ejemplo, el riego por inundación los arrastra para abajo, hacia los acuíferos subterráneos; mientras que el riego por goteo, los mantiene y concentra en la superficie, donde las raíces los absorben.

También debe citarse el uso de aguas residuales tratadas. Aún depuradas, contienen restos de metales, como plomo o cadmio. Así que, el riego con ellas, año tras año, los acumula en la tierra.


DIAGNÓSTICO DE LA SITUACIÓN EN EUROPA: HASTA UN 70 % DE SUS SUELOS EN MAL ESTADO

Recientemente publicó un informe sobre este asunto. Sus conclusiones contienen tres puntos de interés aquí (Yunta et al., 2025):

  • “La contaminación del suelo es un problema medioambiental importante en Europa, con varios factores que contribuyen a su degradación, entre ellos la actividad industrial, las zonas urbanas, el sector del transporte, la agricultura, así como las catástrofes [naturales y antropogénicas] y las actividades militares”.

  • “Las repercusiones de la contaminación del suelo en Europa son múltiples y de gran alcance, lo que plantea importantes desafíos para la sostenibilidad medioambiental, la salud pública y el bienestar socioeconómico”.

  • “Los contaminantes emergentes, como las PFAS, los microplásticos y las nanopartículas, plantean importantes desafíos para el monitoreo ambiental, por lo que la armonización y estandarización de los datos es esencial para abordar estos retos”.

La gravedad de estas conclusiones institucionales coincide con los datos de la comunidad científica: “entre el 60 y el 70 % de los suelos de la Unión Europea se encuentran en mal estado debido a diversos factores naturales y antropogénicos” Lal (2025).


LOS ENEMIGOS INVISIBLES EN TU PLATO: TIERRA ENFERMA, SALUD AMENAZADA

La contaminación de los suelos es invisible. No es posible percibir físicamente si las raíces de una planta han absorbido la toxicidad de su entorno: los cultivos no cambian de color, olor o sabor por ello.

Sin embargo, como avisa Lal (2025), si la tierra está enferma, nuestra alimentación también lo está. La seguridad alimentaria no empieza en la cocina ni en el mercado, sino en la tierra que pisamos.

Las personas con sensibilidad química múltiple (SQM) severa experimentan esta relación causa-efecto de forma directa. Este colectivo no consume alimentos ecológicos por preferencia, sino por necesidad. No hacerlo puede desencadenarles efectos adversos, incluso desastrosos y duraderos durante meses.

“Existe un fuerte vínculo entre la salud del suelo y la salud humana”. Los suelos son fuente de servicios ecosistémicos esenciales, entre los que se incluyen “la producción de alimentos y biomasa, el almacenamiento y secuestro de carbono (C), ser hábitat para la biodiversidad, la depuración y renovación del agua, y el ciclo de los nutrientes, entre otros”. Por ello, “los suelos sanos y bien gestionados son fundamentales para la existencia humana” (Lal, 2025).

Se estima que la población mundial “supere los 9.000 millones en 2050”, por lo que la tasa actual de degradación del suelo amenaza directamente la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades más básicas (FAO, 2018).


¿REVERTIR LA INERCIA DESTRUCTORA PARA NO COLAPSAR O SEGUIR CEDIENDO A LOS INTERESES ECONÓMICOS? LA DIFÍCIL HOJA DE RUTA PARA DESINTOXICAR LA TIERRA

El suelo debe ser fuente de vida y salud, no una vía invisible de enfermedad. Su contaminación provoca reacciones en cadena que incluyen:

  • Alteración en su biodiversidad.

  • Reducción de su materia orgánica.

  • Disminución de su capacidad para actuar como filtro.

  • Contaminación del agua almacenada en el suelo y los acuíferos.

  • Desequilibrio de nutrientes.

  • Empeoramiento de la resiliencia medioambiental ante inundaciones y sequías, y agravamiento de los problemas causados por el cambio climático.

Es necesario señalar que la producción agrícola insostenible, como la intensiva, agota los suelos (algo que ya ha ocurrido en “muchos países”), y esto reduce su capacidad para degradar los contaminantes orgánicos, lo que aumenta el riesgo de que “se liberen al medio ambiente” (FAO, 2018).

Soluciones basadas en la naturaleza

La comunidad científica se está centrando en buscar soluciones biológicas. Hou afirma que “la fitorremediación y la biorremediación ofrecen soluciones respetuosas con el medio ambiente para estabilizar o eliminar contaminantes, al tiempo que restauran las funciones del ecosistema del suelo” (Nature, 2026).

Entre las técnicas de fitorremediación destaca el uso de plantas hiperacumuladoras para absorber los tóxicos de los suelos contaminados con el fin de limpiarlos; y, entre las de biorremediación, sobresale la utilización de comunidades microbianas para degradar o inmovilizar contaminantes (Khan et al., 2026).

Otro ámbito en que se están centrando los investigadores es comprender los efectos a largo plazo de los metales tóxicos en la salud del suelo, los ecosistemas y la biodiversidad.

Un llamamiento a la acción

Más allá del ámbito científico, Lal (2025) señala que “urge aumentar la concienciación” sobre la magnitud de esta “grave emergencia de salud pública” para exigir “medidas inmediatas y urgentes” mediante un plan de acción bien diseñado y coordinado a diferentes niveles: local, estatal, nacional, continental y mundial.

"Si se mantiene la tendencia actual” –advierte‒, “sin un esfuerzo sincero para abordar el problema desde la raíz mediante la participación de cada habitante del planeta, los impactos adversos en la cantidad y calidad de la producción de alimentos [de consumo humano y piensos] pueden poner en peligro tanto la salud humana como la planetaria".

Esta amenaza es más preocupante aún en el contexto actual de cambio climático, merma y contaminación de recursos hídricos, pérdida acelerada de biodiversidad, y disminución de recursos por habitante.


REFERENCIAS

- Biswakarma, J. (2025, 17 abril). ‘Heavy metals’ contaminate 17% of the world’s croplands, say scientists. The Conversation.

- FAO (2018, 2 de mayo). La contaminación de los suelos está contaminando nuestro futuro: 6 razones por las cuales debería preocuparnos la #ContaminacióndelSuelo. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

- Hou, D., Jia, X., Wang, L., McGrath, S. P., Zhu, Y., Hu, Q., Zhao, F., Bank, M. S., O’Connor, D., Nriagu, J. (2025). Global soil pollution by toxic metals threatens agriculture and human health. Science.

- Khan, M. M., Qiu, B., Zhu, Z. (2026). Heavy metals in agriculture: sources, industrial applications, plant toxicity, and remediation approaches. International Journal of Molecular Sciences.

- Lal, R. (2025). Soil degradation and pollution as the global public health emergency. Medical Research Archives.

- Nature (2026). How ancient pollution threatens health and agriculture [resumen de la investigación externa dirigida por D. Hou et al. en 2025].

- Ondrasek, G., Shepherd, J., Rathod, S., Dharavath, R., Rashid, M. I., Brtnicky, M., Shahid, M. S., Horvatinec, J., Rengel, Z. (2025). Metal contamination – a global environmental issue: sources, implications & advances in mitigation. RSC Advances.




MÁS INFORMACIÓN

Ramos-Romero, S. S., Benavides-Rosales, H. R., Peña-Chamorro, J. J. (2026). Advances in modelling the transport of heavy metals in agricultural soils and their leaching into groundwater: an integrative critical review. Frontiers in Environmental Science.


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15 julio 2026

Las FRAGANCIAS AMBIENTALES a juicio: una demanda colectiva contra Marriott, el líder hotelero mundial, inicia el primer gran litigio entre MARKETING OLFATIVO y ACCESIBILIDAD (su eje es la SQM • Enlace al proceso en tiempo real)


María José Moya Villén

Las fragancias ambientales se han convertido en un elemento habitual en hoteles, tiendas y otros espacios públicos. Desde hace años forman parte de la estrategia de marketing sensorial e identidad de marca de muchas empresas. Sin embargo, lo que para estos establecimientos representa una forma de diferenciarse y –a su juicio– de mejorar la experiencia de sus clientes, para las personas con sensibilidad química múltiple (SQM) y otras dolencias con síntomas que pueden desencadenarse o agravarse al exponerse a estos aromas supone una barrera que dificulta o impide su acceso y permanencia en estos lugares.


EL DEBATE SALTA AL ÁMBITO JUDICIAL

El conflicto ha llegado recientemente a los tribunales en Estados Unidos, a través de una demanda presentada por el despacho de abogados Cole & Van Note contra Marriott (Marriott International ‒la mayor cadena hotelera del mundo desde 2016, que cuenta con presencia en 144 países‒ y un gran número de entidades relacionadas con su red empresarial).

La demanda fue presentada el pasado 8 de mayo de 2026 como acción colectiva (class action), lo que quiere decir que fue interpuesta por uno o varios demandantes con el propósito de representar a un grupo más amplio de personas potencialmente afectadas.

La demanda alega ‒según la nota de prensa emitida por el bufete (Cole, 2026)‒ que Marriott somete a clientes y empleados a un ambiente con fragancias sintéticas, liberadas deliberadamente por la cadena en numerosos establecimientos de su red; que toda fragancia sintética suele contener “compuestos tóxicos” que provocan, en personas como los demandantes, “una multitud de reacciones de salud tanto a corto plazo como crónicas”; y que ello impide que los individuos susceptibles accedan y utilicen estas instalaciones y sus servicios hoteleros en igualdad de condiciones que los demás, lo que infringe la Ley para los Estadounidenses con Discapacidades (Americans with Disabilities Act, ADA), así como varias leyes estatales.

Scott Cole (fundador del bufete, experto en demandas colectivas y abogado principal del caso) sostiene que el interés económico de Marriott “no justifica el uso de compuestos dañinos, ni excusa su efecto discriminatorio. Por el contrario, todo el mundo tiene derecho a la igualdad de acceso (Cole, 2026). Por eso ‒subraya su despacho‒ la demanda busca una orden judicial contra Marriott, para que todo el mundo, independientemente de su estado físico, pueda disfrutar de sus bienes y servicios de forma segura (Cole, 2026).

El caso se llama Kovacs, et al. v. Marriott International, Inc., et al. y puede seguirse en tiempo real a través de este enlace de PaceMonitor.


FRAGANCIAS ARTIFICIALES

Cole & Van Note advierte de que, “a diferencia de los aromas naturales, las fragancias artificiales son sustancias contaminantes que pueden contener una gran cantidad de sustancias químicas nocivas para la salud, como los compuestos orgánicos volátiles (COV)”. La demanda alerta ‒precisa el despacho‒ del hecho de que “más del 95 % de las sustancias químicas encontradas en las fragancias sintéticas proceden de productos petroquímicos, entre los que se incluyen derivados del benceno altamente tóxicos, aldehídos y ftalatos, conocidos disruptores endocrinos y potenciales carcinógenos que están relacionados con el cáncer de mama y las anomalías congénitas” (Cole, 2026).


DISCAPACIDAD

Las fragancias sintéticas son potencialmente perjudiciales y limitadoras para cualquiera. Por ejemplo ‒explica Cole & Van Note‒ “el uso de fragancias limita el acceso a aviones, restaurantes, hoteles, centros médicos y un sinfín de otros espacios públicos, ya que es bien sabido que causan daños respiratorios, dermatológicos y cognitivos”, entre otros problemas (Cole, 2026).

La demanda centra su atención en Marriott y las personas más vulnerables a las fragancias por lo siguiente ‒enfatiza Scott Cole‒: “la mayoría del público desconoce lo peligrosas que son las sustancias químicas que componen las fragancias para la población con discapacidad por sensibilidad química. Sin embargo, para quienes sufren esta afección, la utilización de fragancias por parte de Marriott les priva de los derechos que el resto de nosotros damos por sentados”. Y prosigue: la sensibilidad a las sustancias químicas y a las fragancias es una discapacidad reconocida por la ley y afecta a casi un tercio de los estadounidenses (Cole, 2026).


FUNDAMENTOS JURÍDICOS DE LA DEMANDA

El debate jurídico de la demanda gira en torno a dos ideas centrales: la emisión de fragancias en espacios interiores constituye una forma de exclusión indirecta, y las empresas tienen la obligación de garantizar la realización de ajustes razonables en sus espacios para garantizar el acceso a cualquier persona en igualdad de condiciones.

En Estados Unidos, estas cuestiones se analizan a la luz de la legislación sobre discapacidad, principalmente.

Un artículo de Holland & Knight ‒despacho de abogados que se ha hecho eco del caso‒ ahonda sobre la demanda de Cole & Van Note (que, por otra parte, manifiesta una práctica lamentablemente extendida en muchas empresas en los últimos años):

Los demandados utilizan fragancias sintéticas, a menudo dispersadas mediante sistemas de difusión de aromas (SDA) integrados en los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado de los edificios (HVAC, por sus siglas en inglés), emitiendo […] sustancias químicas tóxicas en las zonas comunes. Los demandantes afirman que estos compuestos provocan dolores de cabeza, problemas respiratorios, irritación cutánea y reacciones adversas gastrointestinales, cardiovasculares y cognitivas, especialmente en personas con sensibilidades químicas, sensibilidad a las fragancias o asma” (Bagnall et al., 2026).

Estos síntomas pueden impedir la permanencia en los hoteles o disfrutar de sus espacios. Los demandantes consideran que la cadena debe ofrecer alternativas o adoptar medidas, en aras de la accesibilidad.


IMPLICACIONES PARA EL SECTOR HOTELERO (AVISO A NAVEGANTES)

Holland & Knight advierte en su escrito de que los hoteles, complejos turísticos y otros operadores del sector hostelero que utilicen métodos de aromatización en sus espacios deben ser conscientes del riesgo de litigio emergente que tienen. El despacho remarca que, así lo que ha puesto de manifiesto la demanda presentada por Cole & Van Note contra los principales proveedores del sector, bajo la alegación de que la emisión de fragancias sintéticas en sus instalaciones infringe la ADA y diversas leyes estatales. El caso ‒señala Holland & Knight‒ destapa una nueva y creciente área de riesgo para el sector hotelero, pues las compañías podrían enfrentarse a reclamaciones si ignoran las necesidades de las personas especialmente sensibles a estos compuestos.

Por este motivo ‒concluye Holland & Knight‒ el sector debería considerar las siguientes recomendaciones:

  1. Evaluar sus prácticas actuales en materia de fragancias.

  2. Revisar si sus seguros cubren reclamaciones de esta naturaleza.

  3. Valorar si sus webs y publicidad realizan afirmaciones sobre la calidad del aire, la accesibilidad, o el entorno de los huéspedes, que puedan constituir la base de reclamaciones por publicidad engañosa o incumplimiento de la protección al consumidor.

  4. Conservar la documentación sobre el fin comercial y composición de las fragancias usadas (si las utilizan), incluyendo sus fichas técnicas de seguridad.

MÁS ALLÁ DEL SECTOR HOTELERO

La cuestión de fondo va mucho más allá de una cadena hotelera y de su sector. Scott Cole afirma que “esta demanda es la primera de su tipo, y dado que se prevé la presentación de más casos similares, debería servir de advertencia a todas las empresas que imponen a sus clientes y empleados verse expuestos a fragancias sintéticas” (Cole, 2026).

Si este caso consiguiera que los tribunales reconozcan que las políticas de aromatizar espacios interiores pueden constituir una barrera para personas con discapacidad, el impacto de este resultado podría extenderse a otros sectores, más allá del hotelero, donde el uso de las fragancias ambientales también viene formando parte de la experiencia de los clientes desde hace tiempo.

El procedimiento judicial apenas ha comenzado, pero pretende situar en el centro del debate jurídico hasta qué punto los aromas ambientales pueden afectar a la accesibilidad de las personas con SQM u otras dolencias a espacios interiores.


PRECEDENTE DE LA DEMANDA ACTUAL

El 27 de noviembre de 2019 se inició en EE. UU. el caso Schaefer vs. Marriott International, Inc. Comenzó en el tribunal estatal de California; fue trasladado a la corte federal el 3 de enero de 2020 (a petición de Marriott International, dado que a las grandes corporaciones les beneficia litigar en tribunales federales en lugar de estatales, más si cabe cuando se trata de pleitos que se inician como demandas colectivas), y finalizó el 10 de marzo de 2020.

Dado que se cerró en solo 67 días, esto indica técnicamente que no hubo juicio. De hecho, el expediente disponible en CourtListener no muestra los hitos procesales que son necesarios para ello.

Esta demanda expuso que los productos perfumados pueden ser tóxicos, causar problemas cutáneos, respiratorios, gastrointestinales, cognitivos, dolores y otros problemas de salud, así como alojarse en el torrente sanguíneo, la leche materna o el tejido graso; que Marriott utiliza fragancias ambientales para tratar de maximizar sus ingresos, introduciéndolos en sus instalaciones por medio de sistemas de difusión de aromas para impregnar el ambiente de un “aroma característico”; y que incluso para quienes tienen la suerte de no presentar este nivel de susceptibilidad, la exposición sigue siendo, en el mejor de los casos, una molestia, un contacto físico no consentido, o una alteración de sus experiencias culinarias y de cualquier otro tipo que esperaran disfrutar en el Marriott. Pero ‒aclaraba la demanda, y esto es importante‒ el problema no radica tanto en el aroma como en las propiedades químicas de las cuales se derivan las fragancias (Rizzi, 2020).

Asimismo, la reclamación detallaba que cuando las fragancias se dispersan en el aire se descomponen, se mezclan con otros contaminantes y forman nuevos compuestos, a menudo más irritantes y alergénicos que la fragancia original.

En cualquier caso, el interés del caso de 2019 es su carácter de precedente de la demanda actual. No en vano, al igual que la presente, fue presentada como una acción colectiva (class action), por el despacho Cole & Van Note, contra Marriott International, alegando que la difusión de fragancias por parte de Marriott puede dañar a personas que padecen SQM u otras condiciones médicas, y basó la naturaleza de la demanda en una violación de los Derechos Civiles bajo la ley ADA por falta de accesibilidad (entre otros marcos normativos estadounidenses).

Lo que distingue sustancialmente la demanda actual de la pasada es su distinto alcance: mientras que en 2019 el objeto del proceso fue un único inmueble específico (el hotel Courtyard, de Culver City, California, propiedad de la cadena), por lo que, el impacto que pretendía el litigio era local; por el contrario, en 2026 se dirige a la misma matriz corporativa global (además de a múltiples entidades vinculadas a este grupo hotelero), por lo que su fin parece ser cuestionar el marketing olfativo y la política de accesibilidad ambiental que dicta la matriz.

En definitiva, el caso actual es importante, no tanto por el número de entidades codemandadas (aunque entre ellas se encuentren grandes actores del sector hotelero vinculados a Marriott International), sino por el hecho de que entre ellas incluya a la matriz corporativa global: Marriott International.


CONCLUSIÓN

Al demandar directamente a la cúpula de la cadena, el litigio se convierte en una enmienda a la totalidad a la estrategia de marca de Marriott International. Eso, al menos, es lo que se desprende de la información pública disponible. El objetivo parece ser que es responsabilizar tanto a quien dicta la norma y ordena usar fragancias ambientales en el conglomerado empresarial (Marriott International), como a quienes ejecutan y permiten esta práctica en los edificios de las entidades donde los demandantes han comprobado que se lleva a cabo.

Un fallo judicial positivo forzaría a Marriott Internacional a reevaluar sus estándares de accesibilidad ambiental y el uso de fragancias en los espacios interiores de los miles de establecimientos que operan bajo su sello en todo el mundo, ya que tendría que cambiar su política corporativa global si quisiera seguir manteniendo la uniformidad de su marca, o evitar demandas similares en otros países.

Esto no solo transformaría el aire interior de estos inmuebles, sino que sentaría un precedente histórico, crearía conciencia ambiental, y enfrentaría a la industria turística internacional a tener que elegir entre marketing olfativo o accesibilidad ambiental en sus instalaciones.

Es previsible que la presión de los intereses multisectoriales y la industria química complique el avance de este juicio. Sin embargo, casos como el de Erin Brockovich, que incluso llegaron a inspirar una película y crearon conciencia ambiental, demuestra que se puede ganar. En cualquier caso, el mero hecho de sentar a un gigante corporativo en el banquillo ya es un hito histórico que facilitará el camino a futuras demandas.


REFERENCIAS

- Bagnall, K. F. et al. (2026, 15 de junio). Wave of fragrance class actions targets hospitality industry. Holland & Knight.

- Cole, S. (2026, 8 de mayo). Cole & Van Note announces filing of Marriott hotels fragrance disability class action lawsuit. Business Wire [nota de prensa].



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26 junio 2026

Tu cerebro no es la excepción: veinte años de investigación han encontrado MICROPLÁSTICOS en todos tus órganos, tejidos y fluidos (y la carga ambiental sigue aumentando)



Desde que fueron detectados en el cuerpo humano por primera vez, los científicos han hallado microplásticos en cada rincón de nuestro organismo. Su presencia en el cerebro es especialmente preocupante.

María José Moya Villén

UN POCO DE CONTEXTO HISTÓRICO

La producción mundial de plásticos y su uso masivo fuera del ámbito militar comenzaron alrededor de 1950, tras la Segunda Guerra Mundial. Menos de un siglo después, se han convertido en una amenaza silenciosa para el medio ambiente y la salud en todo el planeta.

La organización británica Our World in Data apunta, con datos de la OCDE, que “la contaminación por plásticos tiene que ver principalmente con cómo se gestionan los residuos, no con la cantidad que se produce”.


2004. NACIMIENTO DEL CONCEPTO MICROPLÁSTICOS Y PRIMERAS EVIDENCIAS DE SU EXPANSIÓN GLOBAL EN EL MEDIO AMBIENTE

El estudio de los microplásticos se inició a principios del siglo XXI. Por entonces, se consideraba que eran un problema de contaminación ambiental, sobre todo.

El término “microplastics” lo acuñó Richard Thompson et al. en 2004 en un estudio [1] que concluyó que estas partículas microscópicas de plástico están ampliamente distribuidas en el medio marino y pueden ser ingeridas por organismos marinos.

Poco después se constató su presencia en el agua que bebemos, la comida que ingerimos y el aire que respiramos (es decir, en todas partes). En ese momento, la hipótesis inicial fue que el organismo humano los eliminaba a través de las heces o la orina sin consecuencias relevantes.

[1] El trabajo lo lideró el biólogo marino Richard Thompson de la Universidad de Plymouth (Reino Unido).


2019. DETECCIÓN EN HECES HUMANAS: PRIMERA EVIDENCIA DIRECTA EN EL ORGANISMO HUMANO

El hallazgo lo realizaron Schwabl et al. El estudio, de origen austriaco y publicado en 2019, confirmó su presencia en el intestino, su ingestión habitual y que atraviesan el sistema digestivo.

Además, durante la presentación de los resultados preliminares [2] en 2018, el principal autor, Philipp Schwabl, ya advirtió de que “las partículas de microplástico más pequeñas son capaces de entrar en el torrente sanguíneo, el sistema linfático e incluso alcanzar el hígado”. Con ello, avisó de que podían atravesar las barreras biológicas que protegen el cuerpo humano y llegar a otras partes del organismo.

[2] Philipp Schwabl es gastroenterólogo y hepatólogo en la Universidad Médica de Viena. Sus declaraciones las realizó durante la 26ª UEG Week celebrada en Viena en 2018, por la organización europea United European Gastroenterology.


2022. DETECCIÓN EN SANGRE HUMANA: UN CAMBIO DE PARADIGMA

El hallazgo lo realizó un estudio holandés (Leslie et al., 2022). El descubrimiento supuso un punto de inflexión: si las partículas podían circular por el organismo a través del torrente sanguíneo, esto quería decir que también podían distribuirse por todo el organismo, aumentando la posibilidad de alcanzar partes alejadas de las principales vías de entrada.


2021-2024. DETECCIÓN EN ÓRGANOS, TEJIDOS Y FLUIDOS HUMANOS

En los años siguientes, los estudios identificaron microplásticos en los pulmones (2022), el hígado (2024), el riñón (2024), la placenta (2021), la leche materna (2022), los testículos (2024), el pene (2024) y el corazón (2023), entre otros.


2025. DETECCIÓN EN EL CEREBRO HUMANO: UN NUEVO PUNTO DE INFLEXIÓN

Durante años se consideró que la barrera hematoencefálica (encargada de proteger el cerebro de sustancias potencialmente dañinas), impediría el paso de microplásticos a esta zona. Se creía que actuaría de barrera inexpugnable. Sin embargo, un estudio principalmente estadounidense (Nihart et al., 2025) puso de manifiesto que estas partículas pueden acumularse también en el tejido cerebral humano, incluso en concentraciones superiores a las observadas en otros órganos ya analizados como hígado o riñón. Este hallazgo constató que el cuerpo humano ya no tiene zona alguna libre de microplásticos.

En modelos animales, un estudio chino en ratones (Huang et al., 2025) muestra que los microplásticos presentes en el torrente sanguíneo pueden inducir trombos cerebrales por obstrucción celular; además de provocar anomalías neuroconductuales (es decir, pueden inducir fallo vascular y disfunción neurológica).


UNA NUEVA ETAPA EN LA INVESTIGACIÓN: CUANTIFICAR LOS EFECTOS EN LA SALUD

La presencia de microplásticos en el organismo está cada vez mejor documentada. Ahora, el reto ya no es localizarlos en el organismo humano, sino una cuestión más compleja: determinar sus efectos biológicos y sus implicaciones a largo plazo para la salud, puesto que están presentes en nuestros cuerpos de forma profunda y pueden liberar sustancias químicas tóxicas.

El efecto tóxico de un microplástico va a depender de varios factores, tales como su tamaño (a menor tamaño, mayor toxicidad), su forma y, lo más importante, su contenido en aditivos químicos tóxicos asociados al plástico, dice Ethel Eljarrat, directora del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC (Villarreal, 2025).

No obstante, aunque “aún no entendemos del todo sus efectos acumulativos a largo plazo”, se sabe que “muchos de estos plásticos contienen aditivos químicos (fenoles, ftalatos, PFAs…) que actúan como disruptores endocrinos, interfiriendo con el equilibrio hormonal y potencialmente causando efectos adversos en la salud”, señala Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y directora médica en Cigna Healthcare España (Villarreal, 2025).

También se sabe, por un estudio del CSIC (Tamargo, 2022), que “los microplásticos son capaces de tener efectos en la salud a nivel digestivo”. En concreto, “la ingesta de microplásticos reduce la diversidad bacteriana de la microbiota del colon, además de producir una alteración del equilibrio en los microorganismos presentes. Este factor suele conllevar un mayor riesgo de ciertas enfermedades” (Villarreal, 2025).


¿CUÁLES SON LAS VÍAS DE ENTRADA AL ORGANISMO?

Hay tres: la ingestión, la inhalación y el contacto dérmico. En el caso de la inhalación, el estudio británico de Jenner et al. (2022) fue el que, no solo descubrió por primera vez microplásticos en los pulmones de personas vivas, sino que las partículas halladas habían sido inhaladas (independientemente de que el riego sanguíneo a los pulmones pueda ser un factor).

Las fuentes de microplásticos son múltiples: están en los alimentos (por contaminación, procesado, envasado y manipulación), en el agua potable, en los textiles sintéticos, en los productos y residuos plásticos (cuando liberan partículas al fragmentarse, degradarse o sufrir desgaste por abrasión, como ocurre con los envases, bolsas y neumáticos), en las actividades de reciclaje de plásticos, en muchos artículos de uso cotidiano (como los cosméticos, productos de higiene y aseo personal, o pinturas)… Una vez entran en el organismo y llegan a la sangre, pueden distribuirse a cualquier sitio.


CUESTIÓN DE SALUD PÚBLICA

La creciente detección de microplásticos en todo el cuerpo humano en poco tiempo refleja una revolución en las técnicas de detección, no un cambio repentino en la exposición humana.

En todo caso, “la investigación en microplásticos se ha acelerado en la medida en que la contaminación ha pasado de ser una inquietud ecologista a una cuestión de salud pública”, señala el ambientólogo Alberto Vizcaíno (Villarreal, 2025). Y, prosigue: de los avisos tempranos con imágenes en la televisión de cetáceos varados y albatros muertos con el estómago lleno de plásticos “hemos pasado a llamadas de atención por la ubicua presencia de microplásticos en todas las muestras analizadas, ya sean de fondos marinos, nieves en cumbres remotas, heces de humanos vivos, tejido pulmonar o cerebros de personas muertas”.


EVOLUCIÓN DEL FOCO DE INVESTIGACIÓN

En pocos años, la investigación ha documentado microplásticos en el conjunto del medio ambiente (aire, suelos y medios acuáticos), vida silvestre y cuerpo humano (cabello, saliva, esputos, sangre, colon, placenta, tejidos, meconio, bazo…). Esto confirma la advertencia que había lanzado el investigador austríaco Philipp Schwabl en 2018 (mencionada antes): los microplásticos pueden invadir el organismo humano. De ahí el interés actual por determinar sus posibles efectos biológicos.

Los interrogantes centrales de la investigación sobre los microplásticos han ido cambiando con el tiempo. Su evolución puede resumirse así (las fechas son aproximadas):

  • 2000-2020. ¿Están presentes en el medio ambiente? La respuesta fue afirmativa (University of Plymouth, ¿2024?). Asimismo, la detección de microplásticos en heces humanas, en 2019, elevó la preocupación científica: la exposición no era exclusivamente un problema medioambiental.

  • 2020 -2022. ¿Pueden entrar en el organismo humano? La respuesta fue que sí. Dos hitos marcaron este período: su detección en la placenta (2021), porque evidenció la exposición fetal a través de la madre; y en sangre (2022), porque reveló su mecanismo de distribución por el organismo.

  • 2022-2025. ¿Hasta dónde llegan en nuestro cuerpo? Se descubrieron en todos los órganos, fluidos y tejidos. Destacó su hallazgo en pulmones (2022), porque mostró que las partículas inhaladas podían acumularse en el tejido pulmonar profundo; en el corazón (2023); y en el cerebro (2025), porque derribó la creencia de que la barrera hematoencefálica lo protegería.

  • Desde 2025. ¿Qué efectos producen en la salud humana?

EPÍLOGO

Recientemente, con motivo del 20º aniversario del estudio que acuñó el término microplásticos (Thompson et al., 2004), su autor principal realizó una revisión del estado actual del conocimiento en esta materia (Thompson et al., 2024), de la que pueden extraerse las siguientes conclusiones:

  • La investigación ha identificado múltiples fuentes de estas partículas; así como su amplia distribución en el medio ambiente, su redistribución por todo el planeta a través del viento y el agua, su biodisponibilidad y su impacto (en función de la toxicidad y el comportamiento de sus componentes químicos ante factores ambientales como la luz solar o los líquidos).

  • Más de 7.000 estudios confirman su omnipresencia y acumulación en el medio ambiente (incluyendo regiones remotas), fauna silvestre, cuerpo humano; y aquello con lo que las personas interactuamos (alimentos, bebidas, ropa…).

  • En la fauna se han detectado en más de 1.300 especies de toda la cadena trófica, desde insectos a depredadores superiores; además de evidencias de efectos tóxicos y de riesgos físicos por ingestión al confundirlos con comida.

  • En cuanto a la salud humana, aunque algunos microplásticos son eliminados a través de la orina, las heces y la respiración, muchos permanecen en el organismo. Los indicios asocian su presencia con inflamación, estrés oxidativo, respuesta inmunitaria y daño genético. La evidencia al respecto es cada vez más sólida.

  • La situación es especialmente preocupante porque la contaminación seguirá aumentando incluso si las emisiones cesaran hoy, debido a la degradación continua de los residuos plásticos ya existentes. Además, la eliminación de los microplásticos del medio ambiente es prácticamente imposible. Las proyecciones indican que las emisiones actuales de millones de toneladas podrían duplicarse con creces para 2040, y supondrán un daño a gran escala. Pero si no se aplican medidas eficaces, las perspectivas serán peores aún.

  • La evidencia disponible es suficiente para justificar una acción internacional urgente orientada tanto a la reducción de la producción de plásticos; como al rediseño de sus materiales para evitar que liberen microplásticos. Se trata de un desafío ambiental y sanitario global.

La contaminación por microplásticos es consecuencia de acciones y decisiones humanas, y sus implicaciones para el planeta y la humanidad son ya alarmantes (Raubenheimer, 2024). Es urgente una solución.


REFERENCIAS

- Geyer, R., Jambeck, J. R., Lavender Law, K. (2017). Production, use, and fate of all plastics ever made. Science Advances.
- Hull York Medical School (2022, 6 de abril). Scientists discover microplastics in deepest section of the lungs [nota de prensa].
- Raubenheimer, K. (2024, 20 de septiembre). Scientists reviewed 7,000 studies on microplastics. University of Wollongong [Karen es coautora de la investigación de Thompson et al. de 2024].
- Ritchie, H., Samborska, V., Roser, M. (2023, actualizado en 2026). Plastic pollution. Our World in Data.
- Thompson, R. C. et al. (2004). Lost at sea: where is all the plastic? Science.
- University of Plymouth [2024?]. Are microplastics a big problem?
- Villarreal, A. (2025, 4 de abril). No hay ninguna parte del cuerpo a salvo de los microplásticos. SINC.


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31 mayo 2026

20 AÑOS DEL SISS (2006-2026): dos décadas de divulgación y activismo pioneros en SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE y salud ambiental

  • El SISS celebra su 20º aniversario de labor pionera en la divulgación, apoyo y activismo en torno a la sensibilidad química múltiple.
  • Su fundadora, la documentalista María José Moya, gestiona el proyecto de forma ininterrumpida desde 2006 aportando su rigor profesional y experiencia como afectada severa de estas dolencias.
  • La iniciativa, disponible en sensibilidadquimicamultiple.org, cumple dos décadas como espacio digital de referencia en castellano basado en un trabajo riguroso e independiente.
  • Su legado, de veinte años de servicio público, abrió camino y facilita recursos esenciales a pacientes, médicos, otros sectores profesionales e instituciones, así como a quienes buscan eliminar tóxicos de su vida diaria.

MADRID, 21 DE MAYO DE 2026

Dos décadas se dicen pronto, pero para quienes viven en un entorno que enferma, cada día es una batalla silenciosa. Es el caso de la afectada que está detrás del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS), espacio que este año alcanza sus 20 años de trayectoria ininterrumpida.

Lo que comenzó como un esfuerzo individual, actuó de catalizador en la toma de conciencia como colectivo de las personas con sensibilidad química múltiple (SQM), y en el posterior desarrollo asociativo en España. Desde sus inicios, el espacio se consolidó como base documental y faro de resistencia para quienes conviven con esta enfermedad, sus comorbilidades, y procesos concomitantes a ellas como las migrañas y las intolerancias alimentarias. En este sentido, la SQM es una dolencia compleja que habitualmente coexiste con otras tres patologías: la encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (EM/SFC), la electrohipersensibilidad (EHS) y la fibromialgia (FM). Se trata de cuatro enfermedades íntimamente relacionadas por un nexo común: la afectación del sistema nervioso central, y la vulnerabilidad de sus pacientes al entorno ambiental.

Un espacio pionero nacido del rigor

Detrás del SISS se encuentra el trabajo incansable de María José Moya Villén. Su doble condición de documentalista profesional y paciente severa le permitió crear un espacio único que, frente a la desinformación y escepticismo inicial que rodeaba a las enfermedades ambientales, aportó rigor desde su origen.

Por un lado, ofrece información y análisis solventes e inéditos en castellano sobre literatura médica estatal e internacional, sentencias judiciales y datos. Y, por otro, facilita herramientas prácticas (propias o traducidas) como protocolos hospitalarios y otros, guías, recomendaciones, directrices médicas, políticas institucionales, legislación, trípticos o dosieres, así como guías de control ambiental (fundamentales para quien busque eliminar tóxicos de su entorno frente a un planeta hipersaturado de químicos sintéticos). Asimismo, su activismo y concienciación fueron claves para abrir camino a través de un trabajo continuado de presencia en medios, charlas y congresos; colaboraciones con profesionales de distintos ámbitos; y creación de campañas históricas ante las administraciones. Al respecto, merece mención aparte el hito alcanzado en 2014 por el equipo de tres profesionales del que formó parte, cuyo trabajo logró que España reconociera oficialmente la SQM al incluirla en su clasificación internacional de enfermedades.

El legado de dos décadas de resistencia

El SISS no es un simple espacio informativo, funciona como un auténtico servicio público autogestionado. A lo largo de estos 20 años sentó las bases de una forma de trabajar; sacó de la línea de salida a la SQM; y, viene facilitando, de forma gratuita, recursos esenciales, como el Manual de iniciación a la SQM y La clasificación de la SQM en diferentes países. Su labor ayuda, ampara y defiende a un colectivo que, si bien en la actualidad sigue teniendo que luchar por hacer efectivos sus derechos, hace dos décadas era absolutamente invisible para las administraciones y la sociedad, y no contaba ni con respaldo sanitario-legal.

En cuanto a ecología práctica, el SISS ha enseñado a identificar sustancias tóxicas cotidianas en ámbitos tan comunes como la limpieza, la cosmética, el textil, la alimentación o la construcción. Esto, ha impulsado una conciencia social hacia el cuidado preventivo de la salud (un enfoque que beneficia a toda la sociedad, no sólo a las personas ya enfermas).

2006 vs. 2026: la deriva hacia un entorno hostil y distópico

Hacer balance de estas dos décadas obliga a analizar cómo ha cambiado el mundo para las personas con SQM o EHS en este tiempo. Lamentablemente, la evolución social, tecnológica y ambiental no les ha traído mayor protección, sino más riesgos.

En el año 2006, la situación era preocupante, pero no había alcanzado los niveles de saturación actuales (fue en ese entorno donde el SISS nació, ante la completa ausencia de espacios de divulgación, y un contexto donde todo estaba por hacer). Sin embargo, dos décadas después, factores como la proliferación descontrolada de sustancias químicas sintéticas en espacios públicos, el despliegue masivo de tecnologías inalámbricas como el 5G, y la digitalización forzosa de la vida cotidiana, han reducido drásticamente los espacios libres de exposiciones, gracias a una legislación que lo ampara y promueve. Esta situación impone un confinamiento severo y una total indefensión a los afectados de SQM y EHS.

Por otro lado, Internet ha cambiado. En 2006, los contenidos rigurosos se posicionaban de forma natural. Hoy día, sin embargo, se encuentra sepultada por algoritmos comerciales, desinformación, inteligencia artificial, y redes sociales (plataformas antes inexistentes, que buscan retener a los usuarios y monetizar el trabajo de terceros a costa de restar visibilidad a los espacios externos, como el SISS). Toda esta estructura desplaza la labor de los espacios serios e independientes, reduciendo drásticamente su alcance.

Mirando al futuro: un espacio más necesario que nunca

Cumplir 20 años representa el triunfo de un tesón extraordinario frente a la adversidad, en un mundo que insiste en mirar hacia otro lado. La persistente proliferación descontrolada de sustancias sintéticas y del despliegue tecnológico —que no considera la evidencia científica independiente, ni tampoco aplicar el principio de precaución—, evidencia que la labor del SISS continúa siendo necesaria. Porque el modelo de progreso actual insiste en ignorar los límites del cuerpo humano frente a la toxicidad ambiental (tanto química, como electromagnética).

Desde el inicio pionero del SISS, su trayectoria rigurosa, comprometida e independiente convirtió el espacio en referente de la SQM y de sus tenas transversales.

Hoy, más que nunca, requiere del apoyo, la difusión, la suscripción a sus artículos y las donaciones de su comunidad para preservar su fondo documental y actividad divulgadora. Dos décadas después, el SISS sigue demostrando que el rigor informativo es la mejor defensa frente a la indiferencia y la desinformación.


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26 abril 2026

Detectada la presencia de una 'mezcla de METALES en el 100 %' de MENORES de 0 a 2 años expuestos a ellos durante el embarazo y la primera infancia, y repercusiones en su NEURODESARROLLO. Universidad de Sevilla (Environmental Pollution. Dic. 2025)


Nota de prensa
DETECTAN CONTAMINANTES AMBIENTALES EN NIÑOS DE 0 A 2 AÑOS

18/12/2025
Investigadores de la Universidad de Sevilla han relacionado la presencia de estos elementos con problemas en el desarrollo cognitivo, motor, del lenguaje, social y adaptativo de los menores

Investigadores de la Universidad de Sevilla, en colaboración con pediatras de los hospitales universitarios Virgen del Rocío y Virgen de Vame, han desarrollado un proyecto cuyo principal objetivo es relacionar la exposición prenatal y durante la primera infancia a contaminantes ambientales y el neurodesarrollo de niños nacidos en la provincia de Sevilla. Sus resultados destacan la presencia de mezcla de metales en el 100% de los sujetos analizados. Cada muestra de cabello contenía entre 2 y 10 metales simultáneamente, con una media de 8,37 elementos por niño.

Los investigadores destacan que 7 de los 10 elementos estudiados (cobre, zinc, cromo, plomo, manganeso, aluminio y selenio) se han detectado en más del 90% de los participantes. Además, se ha observado que las concentraciones de elementos neurotóxicos (plomo, aluminio, manganeso, níquel y arsénico) tienden a ser más elevadas a los 6 meses de edad y descienden progresivamente hacia los 24 meses, lo que sugiere una mayor carga corporal o vulnerabilidad en la ventana postnatal más temprana.

El proyecto PID2019-106442RB-C21, financiado por la Agencia Estatal de Investigación, ha seguido la evolución de 100 niños nacidos entre 2020 y 2022 en la provincia de Sevilla. En concreto, se han analizado niños nacidos en los hospitales Virgen del Rocío y Valme, para así contar con habitantes de dos áreas geográficas con distintas características.

Con respecto al impacto en el neurodesarrollo de esta exposición, el estudio subraya que el arsénico es el elemento con mayor consistencia neurotóxica. Se asocia negativamente con todas las áreas del desarrollo (cognitiva, motora, del lenguaje, social y adaptativa) de forma transversal.

El plomo ha mostrado un impacto específico y diferenciado por sexo. En la población general afecta al área del lenguaje, pero en niños varones, su presencia se ha correlacionado también con déficits en las áreas cognitiva y motora.

Por último, el aluminio y el manganeso muestran correlaciones negativas generalizadas, afectando significativamente a múltiples dominios del desarrollo, con un impacto más marcado estadísticamente en el subgrupo de niñas.

Por todo ello, los autores del estudio destacan que, incluso en una cohorte de niños sanos de una zona urbana no industrial, la exposición ambiental silenciosa a mezclas de metales es detectable y ejerce un efecto medible en el desarrollo psicomotor temprano. Por ello, subrayan la necesidad de considerar la exposición a mezclas complejas (y no sólo a tóxicos aislados) como un determinante de salud pública a vigilar mediante programas de biomonitorización rutinarios desde la infancia.

DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN

Los investigadores han trabajado con una cohorte de 100 niños nacidos entre julio de 2020 y 2022. Se realizó un seguimiento periódico de estos niños, con toma de muestras y evaluación a los 6, 12, 18 y 24 meses de edad. Los participantes procedían de dos áreas sanitarias de Sevilla con características ambientales diferenciadas: Hospital Universitario Virgen del Rocío –con un perfil predominantemente urbano, con mayor exposición potencial a tráfico rodado y proximidad geográfica a zonas con historial minero (poblaciones cercanas a Huelva)– y Hospital Universitario Virgen de Valme –con un perfil con mayor componente rural/agrícola (cultivos intensivos), relevante por el posible uso de fitosanitarios–. Para evitar sesgos, se seleccionaron únicamente madres residentes en el área por un periodo inferior a 5 años, con embarazos únicos (sin reproducción asistida) y sanas. Se excluyeron neonatos con prematuridad (menores de 32 semanas), bajo peso (por debajo de 1500g) o patologías perinatales que pudieran alterar el neurodesarrollo per se.

Se utilizó cabello como biomarcador de exposición crónica a xenobióticos, permitiendo evaluar la acumulación de metales a largo plazo de forma no invasiva. Se analizaron mediante espectrometría de masas con plasma de acoplamiento inductivo (ICP-MS) 10 elementos: aluminio, arsénico, cadmio, cromo, cobre, manganeso, níquel, plomo, selenio y zinc. Y se utilizó para la evaluación neuropsicológica el Inventario de Desarrollo Battelle (BDI) que mide las habilidades en los dominios motor, adaptativo, personal-social, cognitivo y de lenguaje.

Artículo de referencia
María Quintana-Mejía, María G. Hinojosa, Ana I. Garrido, Marta González, Antonio Millán, Laura Acosta, Ángela Periañez, Isabel M. Moreno; Exposure to mixed metals/metalloids in early childhood: a cross-sectional cohort study in children from Sevilla, Southern Spain; Environmental Pollution, Volume 386, 2025, 127261, ISSN 0269-7491



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19 abril 2026

BARRERAS invisibles que fuerzan al AISLAMIENTO: resultado de una encuesta internacional sobre el impacto de las FRAGANCIAS en la calidad de vida y en la participación social (Environmental Sciences Europe. 2025)


NOTAS PREVIAS

Se trata de un estudio útil para conocer la situación de las “personas sensibles a las fragancias”. No obstante, dado que algunos conceptos e ideas que usa dan lugar a cierta confusión (aunque parte pueden deducirse o aclararse según se avance en la lectura), lo he solucionado en parte [*] aportando aclaraciones entre corchetes).

La encuesta fue realizada a 3152 personas sensibles a las fragancias, según reportaron, y, sus resultados fueron publicados en diciembre de 2025. De este trabajo mencionaré dos datos que expone sobre estudios anteriores:

  • Entre el 20 y el 35 % de la población adulta manifiesta tener problemas de salud al entrar en contacto con fragancias”; y

  • Numerosas pruebas con afectados de SQM/intolerancia química demuestran que presentan “una alteración en el procesamiento neurológico de la información sensorial”; y, su “proceso de recuperación del flujo sanguíneo cerebral regional, tras la estimulación olfativa, es diferente”, en comparación con los grupos de control.

Lo que he traducido es la información central del trabajo (los apartados Antecedentes y Conclusiones, casi completos). Además, a continuación, aportaré información general de algunos términos que aparecen (aportadas por la IA de Google, bajo supervisión):

  • ASOCIACIÓN MÉDICA ESTADOUNIDENSE: American Medical Association (AMA).
  • DAPHNIA MAGNA O PULGA DE AGUA: crustáceo planctónico de agua dulce, de entre 2 y 6 mm. Es un organismo filtrador. Se alimenta de fitoplancton y bacterias. Se utiliza, frecuentemente, como indicador biológico de la calidad del agua, por su sensibilidad a la contaminación.
  • EXPOSICIÓN AGREGADA O EXPOSICIÓN TOTAL: aggregate exposure (grosso modo, es la suma de todas las fuentes posibles de una única sustancia (por lo que no evalúa, por ejemplo, un plaguicida en la comida, sino la carga total que el organismo recibe de este plaguicida). No es igual a “exposición acumulada” (que es la suma de múltiples sustancias -que pueden venir de la misma o distintas fuentes-, porque comparten un modo de acción común en el organismo).
  • FLUJO SANGUÍNEO CEREBRAL REGIONAL: regional cerebral blood flow o FSCr (cantidad de sangre que irriga áreas específicas del cerebro. La disminución del FSCr por debajo de ciertos umbrales críticos provoca isquemia, llevando a la disfunción neuronal, y, si es persistente, a la muerte celular).
  • INFODISRUPCIÓN O EFECTO INFOQUÍMICO: infodisruption or infochemical effect (fenómeno ecotoxicológico en el que contaminantes antropogénicos [químicos sintéticos, metales pesados, pesticidas, etc.] interfieren en la comunicación química natural entre organismos, incluso a concentraciones muy bajas que no son directamente tóxicas o letales. Este concepto se centra en cómo las sustancias extrañas alteran las señales químicas ["infoquímicos"] que los seres vivos utilizan para sobrevivir).
  • ORGANISMOS DEL MEDIO AMBIENTE: environmental organisms (son microorganismos, plantas o animales que viven y prosperan en el entorno natural [suelo, agua, aire] sin depender de un huésped humano, y que son cruciales para el equilibrio ecológico. Son indicadores de la salud ambiental, y esenciales para el funcionamiento de los ecosistemas).
  • PANEL DE EXPERTOS DE ALTO NIVEL DE "UNA SOLA SALUD": One Health High-Level Expert Panel o OHHLEP (grupo asesor científico internacional creado para apoyar a las organizaciones cuatripartitas [OMS, FAO, OMSA y PNUMA] cuyas directrices son fundamentales para las políticas de la Comisión Europea. Su enfoque es integral, al reconocer que la salud humana, animal, vegetal y ambiental están estrechamente vinculadas y son interdependientes. Se creó en mayo de 2021, con el apoyo de Francia y Alemania. Su trabajo estratégico está previsto que llegue hasta 2027-2029).
  • PRECURSORES DE FRAGANCIAS, PROFRAGANCIAS O PRO-FRAGANCIAS: pro-fragrances (término técnico aceptado en la industria para moléculas que liberan perfume mediante un estímulo. Son compuestos químicos diseñados para liberar un aroma de manera controlada, o prolongada [a diferencia de los perfumes convencionales, que se evaporan rápidamente]. A menudo no tienen olor por sí mismas, sino que se descomponen [generalmente por hidrólisis] al entrar en contacto con factores ambientales o biológicos (como la humedad de la piel, la luz solar, o las enzimas) para liberar moléculas aromáticas).

[*] Excepto la diferencia que parece establecer entre “sensibles a las fragancias”, “sensibilidad química múltiple” e “intolerancia química” (ejs.: “many fragrance sensitive persons are also MCS patients”, “women have a higher prevalence (69 to 80%) of chemical intolerance and MCS in published studies”). En cualquier caso, dado que muchos encuestados padecen SQM (“many participants who contributed to our study indicate to suffer from MCS (81.9% diagnosed or suspected, see Fig. 2 below)”), y que existe una evidente relación entre los tres términos en las áreas que aborda la encuesta (a lo que se suma que la literatura considera los términos SQM e IQ dos formas de nombrar una misma dolencia: la SQM), podríamos decir que los datos ofrecidos por la encuesta bajo unos u otros términos serían válidos entre sí.

María José Moya Villén
Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS)
Afectada de SQM, EHS, EM/SFC, FM, entre otras dolencias


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AISLAMIENTO FORZADO POR BARRERAS INVISIBLES: ENCUESTA INTERNACIONAL SOBRE EL IMPACTO DE LAS FRAGANCIAS EN LA CALIDAD DE VIDA
(Forced isolation by invisible barriers: international survey on the effects of fragrances on the quality of life)

Investigación | Open access | Publicado el 02 diciembre 2025
Volumen 38, número 2 (2026)

Heidi Wagner (1) & Ursula Klaschka (2)

(1) MCS Support Group, 83024 Rosenheim, Alemania.
(2) Environmental Studies, University of Applied Sciences (THU), Prittwitzstraße 10, 89075 Ulm, Alemania


ANTECEDENTES

Hoy en día, los productos de consumo que contienen fragancias, aromas o perfumes se encuentran de forma omnipresente en los hogares, el lugar de trabajo, las instituciones médicas, y en cualquier otro lugar, por estar presentes en muchos artículos de uso cotidiano, como por ejemplo en los productos de cuidado personal, los detergentes y limpiadores, y los llamados ambientadores; además de en las velas, los productos de papel, los combustibles, los materiales de construcción, el humo de los cigarrillos, los textiles y muchos otros elementos. Incluso los productos infantiles contienen una amplia gama de componentes aromáticos [1].

El mercado mundial de las fragancias ha experimentado un crecimiento constante [2, 3] a medida que aumentan las cantidades utilizadas y la variedad de aplicaciones. […]. La ciencia del olfato y de la química de las fragancias ha experimentado un desarrollo considerable en las últimas décadas [5, 6] con el incremento del número de sustancias olfativas, de nuevos matices odoríferos y de nuevas áreas de aplicación, como en el caso de los precursores de fragancias (profragancias), o en el de la encapsulación de sustancias aromáticas en micro y nanocápsulas, para la liberación prolongada de olor [5].

Numerosos estudios han demostrado que los componentes aromáticos son una fuente de contaminación ambiental que se encuentra presente, por fuentes locales y por el transporte atmosférico de larga distancia, incluso en zonas remotas como el Ártico y la Antártida [7, 8]. Algunos de ellos pueden detectarse en la biota, como la de los peces [9] o la de los humanos [10]. […]. Es más, se sabe que la mezcla de diferentes sustancias puede ser más nociva que una sola sustancia [13].

El uso de perfumes personales se ve como una “elección personal”, incluso aunque afecta al aire que respiran los demás, por aumentar la contaminación atmosférica. Muchos usuarios no son conscientes de que muchos componentes son sustancias peligrosas que pueden desencadenar diversos efectos agudos y crónicos en la salud [14, 15], y que, además, pueden ser nocivos para los organismos del medio ambiente. […]. Asimismo, se sabe que varias de las sustancias de las fragancias son neuromoduladores o compuestos neurotóxicos [19, 20] cuyos efectos a largo plazo, tras una exposición crónica, son desconocidos.

Una revisión bibliográfica detallada recopiló 23 estudios científicamente fiables de provocación química con sustancias olorosas, y demostró la existencia de una alteración en el procesamiento neurológico de la información sensorial en sujetos con intolerancia química, respecto a las personas del grupo de control [21]. Las pruebas realizadas, mediante espectroscopia de infrarrojo cercano, mostraron que el proceso de recuperación del flujo sanguíneo cerebral regional, tras la estimulación olfativa, es diferente en pacientes con sensibilidad química múltiple (SQM), en comparación con el grupo de control [22] (hay que decir que muchas personas sensibles a las fragancias son, además, pacientes de SQM (véase la fig. 2 abajo)).

[También] se sabe que las emisiones antropogénicas de sustancias, especialmente de fragancias, pueden interferir en la comunicación química de los organismos del medio ambiente (es los que se llama infodisrupción o efecto infoquímico) [23, 24]. Se ha demostrado que los compuestos de fragancias inducen consecuencias en la expresión génica de las Daphnia magna, lo que indica posibles efectos aditivos o sinérgicos de los componentes cuando se trata de una mezcla de fragancias [25].

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Estudios previos [33, 35, 36] señalan que las fragancias pueden afectar a las personas vulnerables en su participación en la sociedad. Nosotros queremos analizar esto con más detalle para comprender las consecuencias específicas que tiene la sensibilidad a las fragancias en la vida diaria de las personas afectadas. Con este fin, hemos llevado a cabo una exhaustiva encuesta internacional, en línea, dirigida exclusivamente a las personas sensibles a las fragancias.

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CONCLUSIONES

La alergia a los perfumes me ha arruinado la vida.

"Lo he intentado todo. He vendido mi casa, mis vehículos y mis pertenencias para poder pagar médicos, medicina alternativa y herbolarios, y no he encontrado cura."

Frases como estas, escritas por los participantes de la encuesta, dan una idea de la situación vital de las personas sensibles a las fragancias (véanse, además, los recuadros 2, 3 y 4).

Los encuestados informan de una amplia variedad de efectos en la salud desencadenados por las fragancias. De media, cada persona sensible a estas muestra casi diez síntomas diferentes tras exponerse a ellas, y señala que padece más de tres enfermedades crónicas de fondo adicionales, la mayoría de las cuales están confirmadas por diagnósticos médicos. Más de tres cuartas partes de los participantes indican que la exposición a las fragancias les priva por completo, o de manera intensa, de cualquier calidad de vida.

La presencia de fragancias excluye a las personas sensibles a estas de muchas actividades de la vida diaria, lo que conduce a su marginación, aislamiento y silenciamiento. [Además,] las personas que ya no pueden participar en actividades compartidas caen en el olvido, y se vuelven cada vez más invisibles para la comunidad social.

Las repercusiones que tiene la soledad en la salud mental y física son elevadas, e incluyen depresión y trastornos de ansiedad. [A lo que se suma que] las consecuencias psicológicas no son de extrañar, dado que muchos participantes en la encuesta indican haber sufrido un colapso físico debido a una fuerte exposición a fragancias, u otros síntomas de salud muy graves. [Así que,] el temor a pasar por otra experiencia que ponga en peligro sus vidas puede derivar en miedo a morir, ansiedad, pánico, impotencia, necesidad de huida [ante una exposición, para evitar otro colapso, y la contaminación de segunda mano de su vestuario, cuerpo y cabello], o depresión.

Las personas que sufren aislamiento social tienen riesgo de mortalidad prematura, especialmente los adultos menores de 65 años [62].

Es importante señalar que la intolerancia a las fragancias obliga a las personas afectadas al aislamiento social, no es una retirada voluntaria, sino la única manera factible que tienen de proteger su salud, mientras la exposición continúe.

Entre una cuarta parte y la mitad de los individuos sensibles a las fragancias informan de que los efectos en su salud por la exposición a productos perfumados cumplen con los criterios legislativos que definen la discapacidad en sus respectivos estados [33].

Toda persona tiene derecho a participar en la sociedad. Este derecho está establecido, junto con los procedimientos correspondientes, en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad [63]. [Pero,]. según parece, este derecho se encuentra gravemente reducido en las personas que deben evitar las fragancias.

Muchas de las personas encuestadas indican haber perdido las relaciones con sus amigos, familiares, compañeros de trabajo, e incluso sus parejas. La comprensión y el respeto serían el primer paso para una convivencia respetuosa.

Muchas personas que no están familiarizadas con la sensibilidad a las fragancias comprenden poco el sufrimiento de las personas afectadas. Los participantes en la presente encuesta tienen más probabilidades de encontrar comprensión entre familiares y amigos, mientras que en el lugar de trabajo informan que es frecuente que sufran acoso. [Además,] dos tercios de los participantes afirman haber encontrado falta de comprensión en los servicios médicos.

En nuestra encuesta, los profesionales de la salud constituyen uno de los tres grupos profesionales más numerosos sensibles a las fragancias. Por lo tanto, una normativa sobre consultorios médicos y clínicas libres de fragancias contribuiría a la protección de la salud tanto de los profesionales como de los pacientes [64]. Sugerimos que todas las personas que trabajan en el sector de la atención sanitaria deberían recibir información sobre las fragancias y sus potenciales efectos negativos para la salud [59, 64], por ej. siguiendo el modelo del “fragrance-free program” de la facultad de medicina de la Memorial University of Newfoundland [Canadá] [65].

[Por otro lado,] la oferta actual de productos sin fragancias no cumple con las necesidades de los participantes en la encuesta. Los productos, incluso la comida, suelen verse contaminados con fragancias de segunda mano procedentes de fuentes externas -como los ambientadores, los productos de limpieza, o los envoltorios del artículo-, lo que los hace inutilizables para el grupo destinatario.

Para las personas con enfermedades crónicas que se encuentran prácticamente confinadas en sus hogares, o que necesitan pasar períodos de tiempo para estabilizarse [de sus síntomas], es particularmente importante tener unas condiciones de vida seguras. Sin embargo, la contaminación por fragancias provenientes de sus vecinos, o de productos [en el hogar] contaminados, son motivos por los que muchos encuestados indican que no pasan la noche en su casa, sino en otros lugares, como por ej. el coche, la oficina, el balcón, o una tienda de campaña. Algunas personas incluso indican que duermen en cementerios, o bajo puentes. Un tercio de los encuestados notifica que la exposición a fragancias les llevó a mudarse, una o más veces, a otro alojamiento. Por desgracia, existen muy pocos proyectos de vivienda que ofrezcan sitios saludables para personas sensibles a los olores, como por ej. en Zúrich [66].

Las personas adineradas pueden permitirse vivir en su propia vivienda unifamiliar, posiblemente diseñada a medida de sus necesidades, y alejada de la mayoría de fuentes de fragancias antropogénicas, pero la mayoría de las personas sensibles a las fragancias no se encuentran en una situación económica tan holgada. Casi la mitad de los participantes indican haber perdido sus empleos debido a su sensibilidad a las fragancias. Alrededor de un tercio de los participantes en la encuesta están de baja por enfermedad, o reciben una pensión por discapacidad.

Esta realidad implica grandes pérdidas personales para los individuos afectados, en términos de ingresos, autoestima y relaciones sociales.

A las economías nacionales, les supone bajas por enfermedad, pérdida de personal clave, gastos en nuevas contrataciones y en formación, y pérdida de destrezas no utilizadas, que generan daños considerables, ya que alrededor de un tercio de la población general se declara sensible a las fragancias [33].

Los síntomas inducidos por fragancias que se mencionan con mayor frecuencia como causa de pérdida del empleo son los problemas cognitivos, los cuales pueden incrementar la presión emocional individual de la persona afectada, y reducir su buen rendimiento en la mayoría de las profesiones. Y es posible que algunos empleados ni siquiera hayan asociado sus problemas de concentración, u otros parecidos, con las fragancias.

Estos posibles aspectos económicos adicionales son difíciles de cuantificar.

La solución para las pérdidas económicas es sencilla: disminuir la exposición [generalizada], para que las personas sensibles puedan trabajar y contribuir a la sociedad [36].

La meta es reducir la exposición agregada a las fragancias peligrosas –incluidas aquellas que originan productos de reacción peligrosos [12]-, y a otros contaminantes del aire interior. Es posible lograr minimizar la exposición [generalizada], tal y como demuestran las instituciones que tienen políticas libres de fragancias (por ej., ver [59]). Una oficina unipersonal sin contacto directo con el cliente, o trabajar desde casa, podrían abrir el mercado laboral a personas sensibles a fragancias. Merece la pena colaborar con la persona afectada para encontrar posibles estrategias que le permitan mantener su empleo o encontrar uno nuevo.

De acuerdo con el Panel de Expertos de Alto Nivel de "Una Sola Salud", de la Comisión Europea [67], existe consenso científico sobre la interdependencia entre la salud de humanos, animales y ecosistemas. Se aboga por “un enfoque integrado y unificador que tenga como objetivo equilibrar y optimizar la salud de personas, animales y ecosistemas de forma sostenible”. Las fragancias son un ejemplo perfecto de las interconexiones señaladas por Una Sola Salud: su uso puede ser perjudicial para la salud humana y, con frecuencia, afecta a bienes comunes como el agua limpia, el aire y la biodiversidad. […].

[…]. Las fragancias no son necesarias para la salud, la seguridad, o el funcionamiento de la sociedad, y, por tanto, por definición, son sustancias no esenciales.

Dado que la mayoría de fragancias son dañinas, […] “deberían ser eliminadas progresivamente de los usos no esenciales, en especial de los productos de consumo; y, minimizarse y sustituirse de todos los usos tanto como sea posible” [68].

Los datos aquí expuestos constituyen motivos de peso para la implementación de este concepto, y deberían facilitar la implantación de políticas libres de fragancias en ámbitos importantes de la vida en un futuro cercano. Se ha demostrado que evitar las fragancias resulta en un aire interior menos contaminado.

Un proyecto exhaustivo a largo plazo [71] muestra que evitar que haya fragancias en los hogares donde viven individuos químicamente sensibles conduce tanto al alivio de sus síntomas, como a una menor concentración de contaminantes en el aire interior. […]. [Y, en el ámbito general,] los espacios libres de fragancias podrían reducir los niveles de exposición, fomentar la participación de las personas con sensibilidad a las fragancias en la vida pública en estos lugares, reducir las bajas por enfermedad, mantener el rendimiento, reducir los costes sanitarios, e incrementar la protección de la salud y del medio ambiente.

La Asociación Médica Estadounidense reconoce que ciertas exposiciones ambientales pueden tener el potencial de limitar sustancialmente las actividades vitales principales de un individuo con sensibilidad a las fragancias y problemas relacionados. Por lo tanto, alienta a los centros sanitarios, las agencias gubernamentales y las organizaciones sin fines de lucro a adoptar y promover políticas libres de fragancias, y a apoyar el uso de productos sin fragancias [73]. Muchos grupos y personas comprometidos proporcionan herramientas valiosas sobre cómo implementar políticas libres de fragancias en edificios públicos, el lugar de trabajo, u organismos sanitarios (por ej., ver [74, 75, 76]).

Los datos de esta encuesta ponen de manifiesto hasta qué punto la exposición generalizada y creciente a las fragancias limita las vidas de las personas con sensibilidad a ellas. Además, muestran hasta qué punto quienes no padecen este problema subestiman su alcance, y que es hora de optimizar la protección de la salud en este terreno. El uso responsable de fragancias no solo beneficiaría a individuos vulnerables, sino también a la población en general y al medio ambiente.

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PALABRAS CLAVE

Accesibilidad sin barreras, concepto de uso esencial, fragancias, sensibilidad a las fragancias, efectos en la salud, protección de la salud, «Una Sola Salud», participación en la sociedad, repercusiones sociales.



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