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12 abril 2021

¿CREE TENER INTOLERANCIA QUÍMICA? Compruébelo respondiendo a las tres preguntas del BREESI, el cuestionario exprés para sensibilidad química múltiple (y descargue sus PDFs en inglés y en español)


AUTORA DEL ARTÍCULO Y TRADUCTORA DE LAS FUENTES UTILIZADAS PARA SU CONFECCIÓN: María José Moya Villén, responsable del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS)


¿QUÉ ES EL CUESTIONARIO BREESI? ¿PARA QUÉ SIRVE?

El cuestionario para sensibilidad química múltiple (SQM) más breve de los existentes hasta la fecha ya tiene estudio de validación -1, 2-. Se publicó en la revista PLOS One el 16 de septiembre de 2020. Se trata de un trabajo revisado por pares (peer-reviewed).

El cuestionario se llama Brief Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (BREESI).

El BREESI es una herramienta de cribado exprés para detectar la SQM. Consta de tres preguntas, de respuesta dicotómica, tipo sí o no. Esta concisión ayuda a los médicos y a los investigadores a determinar, en segundos, si un individuo puede tener SQM, y por tanto, debe realizar el QEESI (un cuestionario de 50 preguntas cuyo nombre completo en inglés es Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory -3-, y que es considerado el sistema de referencia internacional para evaluar si una persona padece SQM).

El BREESI es el resultado de la evolución de los dos cuestionarios para SQM anteriores existentes (el EESI y el QEESI), ambos desarrollados y publicados por Claudia S. Miller y Thomas J. Prihoda, a finales de los años 90.

La Dra. Miller explica -4- la utilidad del BREESI del siguiente modo: "sólo se necesitan uno o dos minutos para aplicar el BREESI, lo que hace que [con él] sea factible la evaluación regular de la intolerancia química durante los estudios médicos y quirúrgicos, las investigaciones epidemiológicas, y los estudios anteriores y posteriores a eventos de exposición medioambiental como el de los pozos [de petróleo] incendiados en la Guerra del Golfo, o el del 11/9" -5-.

El objetivo principal por el que se creó el BREESI fue tener un cuestionario de SQM rápido, y sencillo de realizar, para facilitar su implementación masiva en las consultas médicas de los profesionales sanitarios de todo el planeta (tanto de la sanidad pública, como de la sanidad privada). Conseguir esto es fundamental, pues los estudios sugieren que la intolerancia múltiple a sustancias químicas (en diversos grados, según la persona) tiene una alta prevalencia en la población (y por tanto, también, las intolerancias alimentarias y medicamentosas que acarrea). Sin embargo, pese a ello, los médicos la evalúan poco durante su asistencia sanitaria.

Quien “propuso” -4- que se “desarrollara y testara un cuestionario abreviado de detección” de la SQM fue “Carlos Jaén, D.M., PhD, profesor y director del Department of Family and Community Medicine” del UT Health San Antonio -6-. Ello motivó a que este y otros investigadores de su departamento (incluida la Dra. Claudia S. Miller) crearan y publicaran el BREESI como parte del Hoffman TILT Research Program (que es financiado -7- por The Marilyn Brachman Hoffman Foundation -8-).

El BREESI se encuentra disponible en Internet -9-, sin coste alguno, para poder ser usado por médicos, pacientes y científicos. Sólo se pide que, si va a ser empleado por investigadores para sus estudios, se pongan “en contacto con el TILT Research Program para solicitar permiso” -4-.

Si usted sospecha de que tiene intolerancia química, responda a las tres preguntas del BREESI. Le ayudarán a conocer, con rapidez, qué grado de sensibilidad química padece.


¿CUÁL ES EL NIVEL DE FIABILIDAD DEL BREESI?

El BREESI se centra en tres categorías de exposición diferentes: el de los inhalantes químicos, el de los fármacos / medicamentos y el de los alimentos / aditivos alimentarios”, tal y como explican desde el Hoffman TILT Program -4, 10-. Cada pregunta del BREESI representa a una de estas categorías.

Para validar el BREESI los investigadores del estudio mencionado al inicio reclutaron a 293 voluntarios (de un centro de atención primaria situado en la universidad de Texas, y a través de la participación en Internet). A todos se les pidió que cumplimentaran el BREESI y el QEESI, y tras ello, se compararon los resultados de ambos cuestionarios en cada participante. La conclusión fue que "el BREESI mostró una alta sensibilidad y especificidad" -4-, puesto que el 97 % de los que respondieron sí a las tres preguntas del BREESI, en el QEESI fueron “muy sugestivos” (90 %) o “sugestivos” (7 %) de padecer “intolerancia química (IQ)”; y el 95 % de los que respondieron no a las tres preguntas, en el QEESI fueron “no sugestivos” de padecer IQ. En cuanto a las contestaciones intermedias, según el gráfico del estudio, el 93 % de los que asintieron a dos de las preguntas, en el QEESI fueron “muy sugestivos” (39 %) o “sugestivos” (54 %) de padecer IQ; y el 85 % de los que asintieron a una de las preguntas fueron “muy sugestivos” (12 %) o “sugestivos” (73 %) de padecer IQ.

Ray Palmer, PhD, profesor de medicina familiar y comunitaria en el UT Health San Antonio, declara que “en la actualidad el equipo se encuentra validando el BREESI en estudios poblacionales más amplios, en los Estados Unidos e internacionalmente” -4-.


EL CUESTIONARIO BREESI EN ESPAÑOL

No existe una traducción al castellano del BREESI. Por tanto, la realizada por María José Moya Villén para este artículo del SISS es la primera.

Las tres preguntas que conforman el BREESI son estas:

1. ¿Se siente mal cuando se expone al humo del tabaco, a determinadas fragancias, al esmalte / quitaesmalte de uñas, a los gases de los tubos de escape de los vehículos, a la gasolina, a los ambientadores, a los pesticidas, a la pintura / al disolvente, al alquitrán fresco / al asfalto, a los productos de limpieza, a las alfombras o mobiliario nuevos? Por sentirse mal se entiende: dolor de cabeza, dificultad para pensar, dificultad para respirar, debilidad, mareo, molestias digestivas, etc.

2. ¿No tolera o tiene reacciones adversas o alérgicas a algunos fármacos o medicamentos (como puedan ser antibióticos, anestésicos, analgésicos, medios de contraste para rayos X, vacunas, o anticonceptivos), o a un implante, una prótesis, un dispositivo o sustancia química contraceptiva, u otro material o procedimiento sanitario / quirúrgico / odontológico?

3. ¿No tolera o tiene reacciones adversas a algunos alimentos como puedan ser productos lácteos, trigo, maíz, huevos, cafeína, bebidas alcohólicas, o aditivos alimentarios (p. ej. al GMS -11-, o a colorantes alimentarios)?”.

Desde el Hoffman TILT Program indican lo siguiente: “si su respuesta es SÍ a alguna de estas tres preguntas, realice el Cuestionario Rápido de Exposición y Sensibilidad Ambiental (QEESI) e informe a su médico de los resultados que obtenga” -12-.


CUESTIONARIO BREESI PARA DESCARGAR (PDFs)

- Descargue el BREESI original, en inglés, PINCHANDO AQUÍ  -9-.

- Descargue el BREESI en español PINCHANDO AQUÍ (descarga directa. Traducción, con actualización de datos conforme al estudio de validación del 16/09/2020 y notas: María José Moya -SISS-).


NOTAS A PIE DE PÁGINA:

-1- Palmer et al. (2020, Sept.). Three questions for identifying chemically intolerant individuals in clinical and epidemiological populations: The Brief Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (BREESI). PLOS One 15(9):e0238296. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0238296

-2- Validar: "proceso por el cual se determina la validez de una prueba o investigación" (fuente: BioDic. En:

-3- Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (QEESI): se traduce por Cuestionario Rápido de Exposición y Sensibilidad Ambiental (QEESI).

-4- Hoffman TILT Program (21//09/2020). Think you have chemical intolerance? Answer 3 questions. UT Health San Antonio, Department of Family and Community Medicine, Hoffman TILT Program. Disponible en:

-5- 11/9: 11 de septiembre.

-6- UT Health San Antonio: denominación abreviada del University of Texas Health Science Center at San Antonio.

-7- “The Hoffman TILT program is funded by the Marilyn Brachman Hoffman Foundation” (fuente: McCormack Josh [26/08/2020]. Article of interest: How many chemicals are in use today? UT Health San Antonio, Department of Family and Community Medicine, Hoffman TILT Program. Disponible en: https://tiltresearch.org/2020/08/26/article-of-interest-how-many-chemicals-are-in-use-today/).

-8- The Marilyn Brachman Hoffman Foundation es una fundación que apoya la educación, la divulgación y la investigación referidas a la Pérdida de Tolerancia Inducida por Tóxicos (TILT) que se llevan a cabo en el UT Health San Antonio. Véase más información sobre esta fundación en: https://tiltresearch.org/tilt-program/

-9- El cuestionario en Internet viene acompañado de algunos datos y de un gráfico, en el mismo pdf, que son anteriores a las conclusiones del estudio de validación (que, como se expuso al inicio, se publicó el 16 de septiembre de 2020). Por tanto, falta que sean actualizados. No obstante, se trata de datos informativos que no afectan al BREESI online, ni a su grado de eficacia.

-10- La entidad responsable del Hoffman TILT Program es el Department of Family and Community Medicine del UT Health San Antonio.

-11- GMS: abreviatura de glutamato monosódico.

-12- McCormack Josh (26/08/2020). Article of interest. How many chemicals are in use today? UT Health San Antonio, Department of Family and Community Medicine, Hoffman TILT Program. Disponible en: https://tiltresearch.org/2020/08/26/article-of-interest-how-many-chemicals-are-in-use-today/

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29 marzo 2021

CUESTIONARIO QEESI, para sensibilidad química múltiple - ¿Qué es? ¿Para qué sirve? ¿Cómo ha evolucionado? ¿Existe una versión en castellano validada? PDFs en inglés y en español para su descarga


AUTORA DEL ARTÍCULO Y TRADUCTORA DE LAS FUENTES USADAS PARA SU CONFECCIÓN: María José Moya Villén, responsable del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS)


¿QUÉ ES EL CUESTIONARIO QEESI? ¿PARA QUÉ SIRVE?

El cuestionario QEESI -1- es la herramienta -2- que utilizan los médicos para diagnosticar la sensibilidad química múltiple (SQM), y usan los investigadores para seleccionar sujetos y controles para el estudio de esta enfermedad.

Además, el QEESI identifica las intolerancias químico-ambientales del individuo, los síntomas que le provocan, las actividades de la vida diaria (AVD) que le menoscaban, la magnitud de los problemas que le crean (en base a ítems valorables del 0 al 10, agrupados en tres apartados) y los tipos de exposición frecuente que padezca a sustancias que puedan afectar a la toma de conciencia de sus intolerancias y de su intensidad (en base a ítems de respuesta dicotómica de sí o no).

Asimismo, el QEESI también es útil para seguir la evolución de la SQM, de algún tratamiento, o del resultado de la evitación a exposiciones perjudiciales de un paciente (si repite el cuestionario en varias ocasiones, a lo largo del tiempo). O para identificar a personas susceptibles de padecer SQM en un contexto laboral, o en una población (con el fin de poder adoptar medidas preventivas). O para determinar los cambios en la salud de un individuo, o de varios, después de un evento químico tóxico (en estos casos, cada uno rellenará el QEESI indicando su estado de salud anterior y posterior al suceso, en dos colores diferentes).


HISTORIA Y EVOLUCIÓN DEL CUESTIONARIO QEESI (EESI, QEESI Y BREESI)

¿Cómo surgió la idea de crear un cuestionario para detectar la SQM? ¿De quién o quiénes partió? ¿Ha cambiado con el tiempo? ¿Por qué motivo?

Estas y otras preguntas se responderán a continuación, en parte transcribiendo lo que explica de ello -3, 4- el Hoffman TILT Program -5-, cuyo responsable es el Department of Family and Community Medicine del UT Health San Antonio -6-, donde la Dra. Claudia S. Miller (alergóloga, inmunóloga, escritora y promotora de la creación de este tipo de cuestionario) viene ejerciendo su labor docente e investigadora en salud ambiental desde diversos cargos.

El origen del QEESI fue como sigue: dada la magnitud del problema de las intolerancias químicas y dada la necesidad de evaluar con criterios uniformes los aspectos generalmente considerados relevantes de la SQM, Claudia S. Miller y Thomas J. Prihodadesarrollaron un sistema de medición validado y estandarizado para pacientes y poblaciones afectadas denominado Environmental Exposure and Sensitivity Inventory o EESI”, que publicaron en 1999 -7-.

Más tarde -8-, los mismos autores desarrollaron el Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (QEESI), “una versión abreviada del EESI de 50 ítems”.

La diferencia entre el EESI y el QEESI es que, mientras que en el EESI esos 50 ítems son el núcleo de su cuestionario, en el QEESI son los únicos. En ambos casos se encuentran englobados bajo las siguientes cinco áreas temáticas (denominadas escalas), en este orden: chemical exposures (sobre exposiciones sintéticas inhalantes), other exposures (sobre exposiciones no inhalantes), symptoms (sobre síntomas), masking index (sobre sustancias que pueden disminuir la percepción del problema en el individuo enmascarándolo) e impact of sensitivities (sobre impacto del problema en las actividades de la vida diaria de la persona) -9-.

El QEESI está validado, es autoadministrable y está orientado a diferenciar a los individuos con IQ [intolerancia química o SQM] de la población general. El QEESI es hoy el estándar para medir la intolerancia química” y los problemas que ocasiona, por ello “se utiliza a nivel mundial para evaluar las intolerancias alimentarias, farmacológicas y/o químicas” que provoca la SQM.

El QEESI fue puesto en Internet en 2014 por “el equipo del UT Health San Antonio” y es muy usado por pacientes y médicos. Además, “investigadores de todo el mundo lo utilizan”.

Tras el QEESI, el último cuestionario en llegar hasta la fecha (marzo de 2021), es el BREESI.

Desarrollado -10- en el UT Health San Antonio, con la participación de Claudia S. Miller, “el Brief Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (BREESI) es una herramienta de detección de tres preguntas que ayuda a los médicos e investigadores a determinar si un individuo debe realizar el QEESI completo. Los tres ítems del BREESI predicen la IQ, como después se puede confirmar cuando se realiza el QEESI”. Por tanto, el BREESI no sustituye al QEESI, sino que lo complementa.

El BREESI tiene como finalidad cubrir la necesidad que había de tener un cuestionario de detección exprés de la SQM, para facilitar su implementación masiva en todos los centros de salud del planeta. Ray Palmer, PhD, profesor de medicina familiar y comunitaria en el UT Health San Antonio, lo explica así: “Los cuestionarios de detección rápida se utilizan de manera rutinaria en las clínicas de hoy en día, por ejemplo, para [evaluar] la calidad de vida o [detectar] el abuso de sustancias, o las reacciones a los antibióticos o al látex, así que creemos que la intolerancia química también debe evaluarse de manera rutinaria, dada su alta prevalencia".

Tanto el BREESI como el QEESI se encuentran disponibles en Internet sin coste alguno” para poder ser usados por médicos, pacientes y científicos. Sólo se pide que, si van a ser empleados por investigadores, se pongan “en contacto con el TILT Research Program para solicitar permiso para usar estas encuestas en sus estudios”.


CUESTIONARIO QEESI EN ESPAÑOL

Existe una traducción del QEESI al español validada, que cuenta con la autorización de la Dra. Miller. La realizó el Institut Ferran de Reumatologia (IFR). Fue publicada en 2006. En ella, las escalas son traducidas del siguiente modo: chemical exposures, como “intolerancias químicas”; other exposures, como “otras intolerancias”; symptoms, como “síntomas”; masking index, como “enmascaramiento”; e impact of sensitivities, como “impacto en las AVD” (AVD son las siglas de “Actividades de la Vida Diaria”).

Además, en 2013 se publicó un estudio (de acceso restringido), que presentó una "versión adaptada del QEESI" -11-.


CUESTIONARIO QEESI PARA DESCARGAR (PDFs)

- Descargue el QEESI original, en inglés, PINCHANDO AQUÍ.

- Descargue el QEESI en español (versión autorizada, del Institut Ferrán de Reumatologia, alojada en el SISS con su permiso), PINCHANDO AQUÍ (descarga directa).


FUENTES CONSULTADAS PARA LA REDACCIÓN DE ESTE ARTÍCULO

Además de las reseñadas en las notas se examinaron los siguientes documentos:

- Cuscó-Segarra Anna Maria, García-Fructuoso Ferran J, López-Crespi Francisca, Poca-Dias Violant [2006]. Validación y utilidad del Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (QEESI©) en la población española [literatura gris].

- Cuscó-Segarra Anna Maria, García-Fructuoso Ferran J, Poca-Dias Violant [2006]. QEESI© -ES: Cuestionario Rápido de Exposición y Sensibilidad Ambiental V-1 [cuestionario]. Barcelona : Institut Ferran de Reumatologia.

- Fernández-Solà Joaquim, Nogué Santiago (eds.) (2011). Sensibilidad química y ambiental múltiple. Sobrevivir en un entorno tóxico. Barcelona : Viena Ediciones.

- García Ferran J, Cuscó Anna María, Poca Violant (2006). Abriendo camino: principios básicos de fibromialgia, fatiga crónica e intolerancia química múltiple. 2ª ed. Barcelona : Tarannà Edicions.

- Miller Claudia S (cop. 1998). QEESI: Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory [questionnaire]. University of Texas School of Medicine at San Antonio, Department of Familiy and Community Medicine.


NOTAS A PIE DE PÁGINA:

-1- QEESI: acrónimo de Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (“Cuestionario Rápido de Exposición y Sensibilidad Ambiental”, según la traducción del Institut Ferran de Reumatologia).

-2- El QEESI facilita enormemente el diagnóstico de la SQM. Con él, en función del resultado que arrojen tres de los cinco apartados en los que está dividido (los de chemical exposures -chemical intolerance-, symptoms -symptom severity- y masking index -masking-) será “muy sugestivo”, “bastante sugestivo”, “problemático” o “no sugestivo” que la persona padezca SQM (la traducción de los términos entrecomillados es del Instituto Ferran de Reumatologia).

No confunda el hecho de que el cuestionario emplee una terminología gradada, con presuponer que ello clasifique al paciente en función de una supuesta escala de grados de afectación. No es la función del QEESI.

-3- Palmer Ray (31/10/2018). Are you chemically intolerant? UT Health San Antonio, Department of Family and Community Medicine, Hoffman TILT Program. Disponible en: https://tiltresearch.org/2018/10/31/1982/

-4- Hoffman TILT Program (21//09/2020). Think you have chemical intolerance? Answer 3 questions. UT Health San Antonio, Department of Family and Community Medicine, Hoffman TILT Program. Disponible en:

-5- TILT: acrónimo de Toxicant-Induced Loss of Tolerance (Pérdida de Tolerancia Inducida por Tóxicos).

-6- UT Health San Antonio: denominación abreviada del University of Texas Health Science Center at San Antonio.

-7- Miller CS y Prihoda TJ (1999, Apr.-Jun.). The Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (EESI): a standardized approach for measuring chemical intolerances for research and clinical applications. Toxicology and Industrial Health 15(3-4):370-385. Disponible en:

-8- El QEESI es de una fecha posterior al EESI, aunque ambos cuestionarios se dieron a conocer en el mismo artículo científico, bajo el título de “The Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (EESI)…”, en 1999; y aunque el copyright del QEESI sea de 1998.

-9- De manera secundaria, las cinco escalas del QEESI también son nombradas en el cuestionario como sigue: chemical exposures como chemical intolerance (“intolerancias químicas”), other exposures como other intolerance (“otras intolerancias”), symptoms como symptom severity (“severidad de los síntomas”), masking index como masking (“enmascaramiento”) e impact of sensitivities como life impact (“impacto en la calidad de la vida diaria”). La traducción, entrecomillada, es del Instituto Ferran de Reumatologia.

-10- Palmer et al. (2020, Sept.). Three questions for identifying chemically intolerant individuals in clinical and epidemiological populations: The Brief Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (BREESI). PLOS One 15(9):e0238296. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0238296

-11- Mena Guillermo, Sequera Víctor-Guillermo, Nogué-Xarau Santiago, Ríos José, Bertran Maria Jesús, Trilla Antoni (2013, April). Traducción y adaptación transcultural del cuestionario Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory a la población española. Medicina Clínica 140(7):302-304. Disponible en:

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14 febrero 2021

CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA.- Artículo y vídeo de la mesa redonda “Ecofeminismo, salud ambiental y género” de Ecologistas en Acción, con Alicia Puleo, Carme Valls-Llobet, Margarita Mediavilla y Asunción Laso (11/02/2021)

Mesa redonda virtual organizada por Ecologistas en Acción. Realmente interesante. Imprescindible para quienes padezcan enfermedades ambientales. Se habló de la relación entre tóxicos ambientales y salud, con una muy necesaria perspectiva de género. Se centró en la contaminación electromagnética (tecnologías sucias, tecnologías limpias y sostenibles, conflicto de intereses, electrosensibilidad…). Doy las gracias a la organización por su invitación para que estuviera entre sus asistentes. Fue un privilegio poder escuchar el evento en directo. El contenido y organización fueron magníficos.

María José Moya, responsable del SISS

ECOFEMINISMO, SALUD AMBIENTAL Y GÉNERO [CON VÍDEO]

Ecologistas en Acción.- La mala salud del medio ambiente frecuentemente está detrás de la mala salud de las personas. En un mundo repleto de tóxicos ambientales, muchas enfermedades tienen hoy su origen o están relacionadas con los distintos tipos de contaminación que padecen nuestros entornos (contaminaciones del aire, del agua y de los suelos, radiaciones. campos electromagnéticos, etc.). La medicina contemporánea se enfrenta cada vez más al desafío de abordar la compleja relación entre salud y medio ambiente.

Aunque los hombres se ven también afectados, las estadísticas indican que el grupo de población más vulnerable a la toxicidad del deterioro ambiental son las mujeres. Los tóxicos ambientales poseen un efecto sinérgico con capacidad de alterar gravemente la salud del cuerpo femenino. Como campo de conocimiento y espacio social de poder (público, doméstico, político, económico), la medicina ha heredado un sesgo de género androcéntrico que persiste en las ideas de salud y enfermedad, así como en su investigación y su práctica. Reclamar un conocimiento adecuado del cuerpo y la salud de la mujer es algo análogo a reconocer y defender el cuerpo y la salud de la naturaleza.

La médico endocrinóloga Carme Valls-Llobet acaba de recibir el premio Ángeles Durán del Instituto Universitario de Estudios de la Mujer de la Universidad Autónoma de Madrid por su último libro Medio ambiente y salud. Con él se reconoce su trayectoria profesional dedicada a la investigación y la reivindicación de esa relación desde una perspectiva de género, en el que se reconocen las especificidades con las que los tóxicos ambientales afectan a hombres y mujeres.

Celebrando esta ocasión, os invitamos a ver esta mesa redonda en la que también participaron Alicia Puleo (filósofa, profesora, escritora y una de las principales voces del ecofeminismo hispanoamericano), Margarita Mediavilla (profesora de Física de la Universidad de Valladolid y miembro del Área de Clima y Energía de Ecologistas en Acción) y Asunción Laso (Máster en Derechos Humanos de la Comunidad Europea, divulgadora, activista, miembro del Área de Digitalización y Contaminación Electromagnética de Ecologistas en Acción).


Fuente: Ecologistas en Acción (11/02/2021)

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10 febrero 2021

CONSUMO Y SALUD: relación entre alimentación, hábitos de consumo insanos, enfermedades ambientales y educación en el colegio (entrevista a María José Moya para el libro de la periodista Maripi Gadet "La nueva biodieta”)

La nueva biodieta, de Maripi Gadet. Arcopress, 2020.

Esta entrevista a María José Moya (SISS) forma parte del último libro de la periodista Maripi Gadet: "La nueva biodieta: la fórmula de la eterna juventud, salud y belleza. Alimentación ecológica" (Arcopress, 2020. 234 págs.). Se encuentra en el capítulo La opinión de los expertos, en las páginas 207 a 212.

Maripi Gadet está dedicada a la promoción de la vida sana y respetuosa con el medio ambiente, y dentro de esa esfera, es una habitual de los medios y los eventos, ha publicado varios libros, dirige el gabinete de comunicación Green Press y está especializada en la gestión de la comunicación de empresas.

En 2019, invitó a María José Moya a participar en su séptimo libro, y su entusiasmo para que formara parte del proyecto la contagió. Aceptó. Las facilidades que le dio para salvar los obstáculos que le impone su complicada salud fueron determinantes porque la permitieron tomarse el tiempo que le fue necesario para responder a la entrevista.

Las temáticas que toca María José en sus respuestas son: la alimentación ecológica, la educación gastronómica y medioambiental que debería promoverse entre los niños por parte de su entorno privado y de los centros educativos, los tóxicos cotidianos y otros problemas que pueden presentar los alimentos convencionales (es decir, los no ecológicos), y las enfermedades ambientales (principalmente la sensibilidad química múltiple).

Gracias Maripi, por pensar en mí para formar parte de tu libro, y por nombrarme en el capítulo de Agradecimientos (en la p. 233), junto a otros entrevistados de la talla del Dr. Nicolás Olea (catedrático experto en la relación entre tóxicos cotidianos y salud), o Ángeles Parra (presidenta de la asociación Vida Sana y directora de BioCultura, principal feria ecológica de España). Fue un placer. Por cierto, quién hubiera adivinado que un año después de recibir tu invitación, el libro se publicaría en medio de una pandemia, ¿verdad? La vida es la mejor obra de aventuras posible.

María José Moya, responsable del SISS

ENTREVISTA

María José Moya Villén es responsable del “SERVICIO DE INFORMACIÓN SOBRE SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE Y SALUD AMBIENTAL” (SISS), espacio pionero en enfermedades ambientales, que creó en 2006.

LA COMUNIDAD CIENTÍFICA ESTÁ ALARMADA POR EL INCREMENTO EXPONENCIAL DE PATOLOGÍAS ORIGINADAS O AGRAVADAS POR FACTORES MEDIOAMBIENTALES, COMO LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE (SQM), LA ELECTROSENSIBILIDAD, LA FIBROMIALGIA Y EL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA / ENCEFALOMIELITIS MIÁLGICA, ENFERMEDADES QUE USTED PADECE EN GRADO GRAVE. ¿CREE QUE LA ALIMENTACIÓN TIENE QUE VER CON EL DESARROLLO DE ESTAS DOLENCIAS

Todo influye. Cuando tu estilo de vida y entorno son insanos lo que se promueve es que tu organismo, con el tiempo, vaya a tender a debilitarse, a presentar alteraciones y fallos, y a aumentar progresivamente su carga tóxica corporal. Por eso, alimentarse e hidratarse de forma sana, al margen de los parámetros que dicta la publicidad de la industria alimentaria, es fundamental.

¿ES IMPORTANTE QUE LOS NIÑOS APRENDAN EN EL COLEGIO LOS BENEFICIOS DE LA ALIMENTACIÓN ECOLÓGICA?

Sí, porque la educación no es sólo instruir en cultura y ciencia. Tiene que incluir cosas cómo enseñar a cuidar de la salud propia y la del planeta, a ser feliz, a sacar la mejor versión de uno mismo y a cultivar un pensamiento propio.

Pero para que el alumno tenga posibilidad de adoptar hábitos sanos y ser un consumidor responsable no basta con hablarle de ello. Hay que promover su inmersión integral en un estilo de vida ecológico a través del comedor, de las excursiones, de las actividades, de los concursos, de la creación de huertos escolares y de cualquier otra idea para que el niño vea que implementar ese modelo es posible. Asimismo, debe explicársele la filosofía que hay detrás ello para que sepa reconocer lo que es sano para sí mismo, y neutral para el medioambiente.

Simultáneamente, su entorno educativo y sus progenitores deben dar ejemplo, porque el niño imita lo que ve. Y la educación es cuestión de todos. Pero ojo con caer en incongruencias, como proponerle una acción saludable (por ejemplo, comer ecológico en la escuela) pero sin ayudarle a la vez a modificar el resto de aspectos de su vida diaria que puedan ser insanos (como que en su hogar consuma fritos con frecuencia, o se usen ambientadores y perfumes). Estas incoherencias transmiten al niño que el adulto no cree que el modelo que propone sea posible y lo desincentivará a mantener la propuesta en el tiempo.

¿EN QUÉ ALIMENTOS SE ENCUENTRAN LOS TÓXICOS MÁS NOCIVOS PARA LA SALUD?

No sólo en los que saltan de vez en cuando a los medios de comunicación (como el pescado salvaje –por su contaminación con microplásticos, mercurio y otras sustancias–, los alimentos enlatados o en plástico –porque a ellos migran los componentes de sus envases–, o el ganado porcino –por las condiciones de insalubridad y estrés animal que padece en las granjas–). El hecho es que vivimos en un maremágnum de sustancias sintéticas problemáticas, y parte de ellas llegan al organismo del consumidor a través de lo que come y de lo que bebe. ¿Cómo? En forma de continuadas pequeñas dosis de cuantiosos aditivos; metales pesados; sustancias transferidas desde las bandejas, barquetas y cajas para alimentos de cartón reciclado, a la comida envasada; restos de plaguicidas y antibióticos; elementos en el agua potable, como por ejemplo restos de materiales de las tuberías…

La industria alimentaria aplica métodos cuestionables similares en todos sus sectores (ganadería, pesca, marisco, agricultura…). Por ejemplo, los biólogos Salvador Arijo y Juan Pablo Camblor indican que muchas piscifactorías emplean, de forma generalizada, numerosos productos químicos para el tratamiento del agua, de los sedimentos y del pescado, tal como fertilizantes, desinfectantes, sustancias antibacterianas, antibióticos y otros medicamentos, plaguicidas, alguicidas, baños de formol, aditivos alimentarios en el pienso, anestésicos, hormonas… Todos son legales, a pesar del impacto que pueden producir sobre el ecosistema y los consumidores.

En esta misma línea, otro tipo de industrias, así como los mismos ciudadanos, generan también problemas en la cadena alimentaria, como vertidos en los ríos y mares, basura en la naturaleza, incendios intencionados, purines, contaminación de acuíferos, sobreexplotación de los recursos, generación de residuos y tóxicos, problemas por plantas de tratamiento de aguas residuales ineficaces, contaminación de costas por protectores solares y otros productos, y accidentes nucleares (como el de Chernóbil, en 1986, que contaminó la atmósfera; y el de Fukushima, en 2011, que contaminó el aire y el océano).

Ante este panorama, es lógico pensar que los pocos problemas alimentarios que salen a la luz pública no sean más que la punta del iceberg.

¿CREE QUE NUESTROS CUERPOS TAMBIÉN REACCIONAN NEGATIVAMENTE ANTE DOSIS MÍNIMAS DE LOS QUÍMICOS SINTÉTICOS QUE SE ENCUENTRAN EN LOS PRODUCTOS DE COSMÉTICA, ASEO PERSONAL, LIMPIEZA DE LA ROPA, DEL HOGAR, PERFUMES, Y OTROS?

Hay que tener en cuenta que estamos expuestos a una cantidad ingente de sustancias sintéticas desde que nacemos, las 24 horas, los 365 días del año. Las respiramos, comemos, bebemos, vestimos y tocamos. Por tanto, cuando tienen propiedades negativas para la salud (inmediatas, por acumulación, o por efecto combinado de cóctel junto a otras), son potencialmente dañinas.

Numerosos estudios de reconocidos investigadores, como el Dr. Nicolás Olea (de la Universidad de Granada), el Dr. Miquel Porta (del IMIM), o Anne Steinemann (de la Universidad de Melbourne), dan fe de ello. Especialmente sangrantes son los trabajos que han encontrado numerosos tóxicos sintéticos potencialmente peligrosos en nonatos y neonatos. Les llegan a través del cordón umbilical, la placenta, y la sangre y lactancia materna inferior a 5 meses. Esto debería hacernos reflexionar con vistas a cambiar nuestros hábitos.

Dentro de las enfermedades con relación causa-efecto inmediata entre exposición y desencadenamiento de síntomas están la SQM, las alergias, el asma, las migrañas, o los problemas respiratorios; y dentro de aquellas que el paciente no tiene esa evidencia clara pero las investigaciones han confirmado que su origen son diversos tóxicos sintéticos están el cáncer de mama, el de testículos, la diabetes, y los problemas de tiroides, entre otros, además de la caída en la calidad seminal.

Por tanto, no hay duda de que las bajas dosis continuadas pueden tener efectos biológicos.

¿VIVIR SIN QUÍMICA ES SINÓNIMO DE PODER VIVIR SANO? ¿ES CARO?

Aclarar que aunque popularmente se identifique “química” con “sintético”, todo lo que nos rodea es química: el aire, nosotros mismos, el agua… Hay que tender a eliminar lo tóxico o problemático de nuestro entorno; y a disminuir lo sintético a lo estrictamente necesario, como medida preventiva. Con ello ayudaremos a nuestro organismo a tener una mayor calidad de vida, y a aumentar sus probabilidades de que, ante cualquier contingencia de salud, se recupere mejor, o si esto no es posible, a que al menos no empeore tanto, o no tan rápido.

La incidencia en la contabilidad doméstica de un sistema de vida ecológico no tiene por qué ser mucho mayor que el industrial, si no intentamos trasladar sus vicios al nuevo estilo de vida. Hay que pasar de ser los compradores compulsivos que incentiva el modelo industrial, a consumidores conscientes que sólo realizan compras esenciales, y en los sitios más asequibles y éticos (cooperativas, tiendas de productores sin intermediarios, y otros). Lo que nos pueda desequilibrar la balanza (que sería la alimentación, y la inversión inicial para adecuarse al nuevo sistema), se puede ahorrar en otras áreas, como la del aseo personal, la limpieza del hogar y de la ropa, la cosmética, y la salud.

DADO QUE LOS QUÍMICOS PROBLEMÁTICOS ESTÁN PRESENTES ALLÁ DONDE MIREMOS (EN LA ALIMENTACIÓN, EN LAS BEBIDAS, EN EL AIRE CONTAMINADO, EN LOS MATERIALES PARA OBRAS, EN EL MOBILIARIO, EN MUCHOS ARTÍCULOS DE TODO TIPO…), ¿CÓMO PODEMOS SOBREVIVIR A ESTA INVASIÓN Y VIVIR SIN TÓXICOS?

Sin duda, el panorama actual es muy preocupante. Convivimos a diario con gran cantidad de tóxicos potencialmente dañinos para nuestra salud y la del planeta, lo que pone en riesgo la supervivencia del ser humano. Sin embargo, podemos minimizar lo que atañe a nuestro entorno mucho más de lo que imaginamos. Pero para ello tenemos que salir de nuestra zona de confort, para ser consumidores informados y activos, dejando atrás la pasividad. Porque el hecho de que las administraciones no apliquen el principio de precaución, e insistan en establecer límites legales de tóxicos para cada producto, es inaceptable.

El único límite admisible es cero tóxicos, y una huella neutral de las personas con el planeta. Por tanto, si necesitamos comprar algo, informémonos antes de si cumple con estos parámetros, a través del fabricante, el vendedor, las etiquetas, y fuentes serias e independientes. Por ejemplo, preguntémonos: ¿su composición es inocua? ¿El producto es local, o viene de lejos? ¿Tiene obsolescencia programada? ¿Se podrá arreglar, u obtener piezas de repuesto, si se estropeara?

Evitemos comprar en base a modas, a tener la última versión de algo, a caprichos, o a la presión que ejercen sobre nosotros los anuncios y el entorno social. Y tengamos cuidado con la picaresca de los etiquetados que ofrezcan información sesgada, confusa, o en letras de tamaño variable según lo que interese al productor destacar o no.

¿QUÉ RECOMIENDA A UNA MADRE QUE QUIERE QUE SU HIJO CREZCA SIN QUÍMICA?

A todos los adultos que convivan con el niño recomiendo que se impliquen en la puesta en práctica de un modelo de vida ecológico para todo el hogar, y que lo sigan junto con el pequeño: padres, madres, tutores, abuelos... Como decíamos al inicio, el niño imita lo que ve, y si además entiende que lo que observa son hábitos sanos para él y para el planeta, y que su implementación en el día a día es posible, le facilitaremos su adherencia.

¿QUÉ ES LO RECOMENDABLE?
  • Consumir alimentos ecológicos, de cercanía y preferentemente frescos (o con un procesado sencillo, y una composición con pocos ingredientes y sin añadidos sintéticos). Preparados en crudo, o de forma saludable (al vapor, cocidos, deshidratados, a la plancha, al horno eléctrico, en conserva de cristal…). Y elaborados en utensilios de materiales inocuos, que no se transfieran al alimento (por ejemplo, en cazuelas de vidrio).

  • Usar agua filtrada para beber, asearse y cocinar (como mínimo). Existen buenos filtros de impurezas en el mercado. Para beber también puede utilizarse agua mineral en botella de vidrio.

  • Si se es consumidor de carne, reducir su ingesta y evitar la roja. Y si se es de pescado, valorar sólo el de piscifactoría ecológica. Si se desea consumir pez salvaje, para minimizar la ingesta de los tóxicos que comprende tendrá que optarse por especies pequeñas, no depredadoras, bajas en grasa (por tanto pescado blanco, no azul), capturadas en lugares lo menos alterados posible, y conservadas sin sustancias sintéticas desde el mar hasta su venta; asimismo deberán eliminarse de ellas su piel y vísceras, y cocinarse bien.

  • La limpieza (aseo personal, del hogar y de la ropa) y la cosmética se pueden realizar con bicarbonato; vinagre de manzana, limón, y alguna grasa vegetal saludable (como el aceite de oliva y la manteca de karité), todo ecológico y sin añadidos. Si se desea sumar a ello algún detergente, gel de baño o champú, deberán ser ecológicos (o naturales), sin fragancias añadidas, y con la menor cantidad de ingredientes posible.

  • Para comprar muebles, ropa, productos para hacer reformas, sábanas, etc., se aplicará el mismo criterio sugerido en anteriores puntos: sólo se valorarán los que no contengan problemas tóxicos, ni añadidos; y que tiendan a la simplicidad en su composición, elaboración, etc.

¿QUÉ ES LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE?, ¿QUÉ SÍNTOMAS PUEDE TENER? ¿MEJORA CUANDO CAMBIAMOS NUESTRA ALIMENTACIÓN A UNA DIETA ECOLÓGICA?

La SQM es una enfermedad ambiental cuyo origen son las sustancias sintéticas tóxicas con las que el ser humano convive, de forma cotidiana, en la civilización actual. Se caracteriza por reaccionar ante numerosos químicos (incluso a exposiciones muy bajas). Por ejemplo, de los productos perfumados, de la limpieza, del aseo, agua del grifo, tinta del papel, plásticos, ropa, rotuladores… Tiene varios grados de severidad, es crónica, limitante y orgánica. El sistema sanitario de España la tiene clasificada con el código 995.3 (CIE9MC) / T78.40 (CIE10ES).

Afecta sobre todo al sistema nervioso central, pero también puede alterar órganos de otros sistemas, como el respiratorio, el cardíaco, el endocrino, el gastrointestinal y el musculoesquelético. Como consecuencia, se producen síntomas en diferentes conjuntos corporales, simultáneamente, de forma similar a lo que ocurre con una alergia. Algunos de los que pueden darse son migrañas, problemas neurocognitivos, vértigos, dolor muscular generalizado, intolerancia sensorial (a la luz, al sonido, a las vibraciones, al calor…), intolerancias alimentarias, diarrea súbita, irritación de las vías respiratorias, arritmias, tinnitus, problemas gastrointestinales, y fatiga crónica insuperable. El cuadro mejora cuando la exposición cesa.

El consenso médico establece no exponer a estos pacientes a los agentes desencadenantes (ni aun de intensidad mínima), para evitar que sus síntomas y salud general empeoren. Por ello, se recomienda que adopten una alimentación ecológica, y sustituyan los productos y elementos perjudiciales de su hogar por otros inocuos. Los grandes beneficios de estas medidas para controlar la enfermedad lo confirman los mismos enfermos (y yo también, como afectada grave de esta dolencia, que me impide salir a la calle desde hace más de una década).

¿LA FIBROMIALGIA SE ATENÚA CON UNA BUENA ALIMENTACIÓN BIO?

Hay indicios. Según algunos testimonios, cambiar a un modelo de vida sano, con una dieta ecológica, les ayudó a encontrarse mejor. Si lo pensamos, es lógico que vivir de manera sana aumente esta posibilidad, se tengan problemas de salud o no.

¿QUÉ SON LOS ESPACIOS DE POLUCIÓN CERO O ZONAS BLANCAS?

En el argot ambiental, es como llamamos a los lugares sanos medioambientalmente. Es decir, que no presentan problemas químicos, electromagnéticos, o de otro tipo (por ejemplo acústicos); sean artificiales, o naturales (como las geopatías). Pueden estar en espacios abiertos (como un bosque, o un pueblo), o cerrados (como una habitación, una vivienda, un colegio, o un hospital adaptados a ello). El término “zona blanca” evoca al mismo que se usa en ambientes hospitalarios para denominar al área donde se encuentra la sala de operaciones (una zona estéril, y por tanto libre de patógenos).

Existen alternativas químicas, tecnológicas, y de producción, extracción y distribución de recursos para no contaminar el planeta; pero si la ciudadanía no despierta y presiona en masa para exigirlas, mientras tanto hay que reclamar la creación de zonas blancas para los enfermos ambientales y para quienes deseen vivir de una forma saludable. Es inmoral obligar a nadie a permanecer bajo unas condiciones enfermizas, más si cabe a los niños y a las personas que quieren evitarlas.

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05 enero 2021

COVID-19 / SARS-CoV-2: preguntas frecuentes, recomendaciones y guía de actuación, con especial atención a las personas con SQM. María José Moya -pdf gratis descargable- (Liberlibro. 2020)

Cubierta de la obra
"Covid-19: respuestas a preguntas frecuentes y guía de actuación"

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DATOS BIBLIOGRÁFICOS

TÍTULO: Covid-19
SUBTÍTULO: respuestas a preguntas frecuentes y guía de actuación
AUTORA: María José Moya Villén (documentalista, responsable del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental -SISS-, afectada grave de sensibilidad química múltiple, fibromialgia, electrosensibilidad, síndrome de fatiga crónica, migrañas, lumbalgia crónica...)
EDITORIAL: Liberlibro
AÑO: 2021
PÁGINAS: 57
ISBN: 978-84-18471-41-4
OBSERVACIONES: Obra gratuita. Inscrita en el Registro de la Propiedad Intelectual. Responde a preguntas frecuentes (FAQ), realiza recomendaciones y resulta una completa guía de actuación frente a la covid-19 y el virus SARS-CoV-2 para la población y los pacientes. Datos sustentados en casi 200 fuentes. Los capítulos sobre prevención, tratamiento y desinfección ofrecen alternativas aptas para personas con intolerancias químicas (como alergias, o sensibilidad química múltiple) e inocuas para el medio ambiente. Encontrará respuestas a dudas tales como, ¿la vitamina D es útil para prevenir y tratar la covid-19? ¿Puede ayudar un tipo de alimentación determinado? ¿Si me ingresan en el hospital, qué medicación sería efectiva y cuál no? ¿Si tengo que hacer aislamiento domiciliario por haber dado positivo, qué tratamiento es el habitual? ¿Qué alternativas hay para para desinfectar sin perjudicar mi salud y la del medioambiente? ¿Qué hacer, y qué usar, si tengo que quitarme la mascarilla por causas de fuerza mayor, como por ejemplo, porque mi dentista me tenga que ver la boca?


ÍNDICE

PRÓLOGO - p. 5

PARTE 1. LOS CORONAVIRUS (¿qué son? ¿Por qué se llaman así?) - p. 8 

PARTE 2. LA COVID-19 - p. 8

1. GENERALIDADES - p. 8 
2. SÍNTOMAS Y EVOLUCIÓN p. 9 
3. PERÍODO DE INCUBACIÓN (LATENCIA) - p. 10 
4. ¿QUIÉNES PUEDEN CONTAGIAR? - p. 10 
5. ¿CUÁLES SON LAS VÍAS DE CONTAGIO? - p. 10 
6. ¿CUÁNTO TIEMPO PERMANECE EL VIRUS EN LAS SUPERFICIES? ¿Y EN EL AIRE? ¿QUÉ DISTANCIA PUEDE RECORRER? - p. 11 
- Duración del virus - p. 11 
- Distancia que puede recorrer - p. 14 
7. ¿QUÉ FACTORES DE RIESGO INCIDEN EN EL AGRAVAMIENTO Y LA MORTALIDAD? - p. 14
8. ¿CUÁL ES LA DURACIÓN? ¿Y LOS CRITERIOS DE ALTA? - p. 15 
9. ¿CUÁNTO TIEMPO DEBE DURAR EL AISLAMIENTO DOMICILIARIO? - p. 15 
10. ¿CÓMO SE DIAGNOSTICA? - p. 16 
- Test RT-PCR - p. 16 
- Test de antígenos del SARS-CoV-2 - p. 16 
- Test serológico o de anticuerpos - p. 17 
- Otros test (test celulares, test de saliva, test TMA, autotest) - p. 17 
- Advertencias - p. 18 
11. ¿TIENE VACUNA? ¿Y TRATAMIENTO? - p. 18 
12. ¿CÓMO EVITAR EL CONTAGIO? (PREVENCIÓN) - p. 22 
- Sugerencias - p. 25 
13. ¿QUÉ HACER SI SE TIENEN SÍNTOMAS? (PROTOCOLO DE ACTUACIÓN) - p. 25 
14. ¿QUÉ MÉTODOS DE DESINFECCIÓN EXISTEN? - p. 27 
- Métodos manuales - p. 28 
- Métodos mecánicos - p. 30 
- Método lento (no hacer nada) - p. 31 
- Vaporetas - p. 31
- ¿Existen otras opciones? - p. 31 
15. ¿CÓMO DESINFECTAR… ? (varios casos prácticos) - p. 32 
16. ARTÍCULOS DE PROTECCIÓN PERSONAL - p. 34 
- Protecciones respiratorias (mascarillas y medias máscaras) - p. 34 
- Protección dérmica (guantes) - p. 42 
- Otros tipos de protección - p. 42 
- Indicaciones sobre mascarillas, guantes u otros artículos de protección - p. 42 
17. ¿CÓMO PONERSE Y QUITARSE UNA MASCARILLA? - p. 43 
- Consejo - p. 44 
18. ¿CÓMO HIGIENIZAR UNA PROTECCIÓN RESPIRATORIA? - p. 44 
- ¿Cómo higienizar una protección respiratoria reutilizable? - p. 45 
- ¿Cómo higienizar una protección respiratoria no reutilizable y las mascarillas autofiltrantes? - p. 46
- ¿Qué hacer con la protección respiratoria después de su asepsia? - p. 47 
- Advertencias - p. 48 
19. ¿CÓMO PONERSE Y QUITARSE UNOS GUANTES? - p. 48 
- Colocación - p. 48 
- Extracción - p. 48 
- Advertencia - p. 48 
20. ¿DÓNDE TIRAR EL MATERIAL DE PROTECCIÓN? (MASCARILLAS, GUANTES…) - p. 48
21. ¿UN ANIMAL PUEDE CONTAGIAR A UNA PERSONA? ¿Y AL CONTRARIO? - p. 49

PARTE 3. FECHAS CLAVE - p. 51 

PARTE 4. BIBLIOGRAFÍA DE INTERÉS - p. 53 

ANEXO. IMÁGENES - p. 54


SOBRE LA OBRA

Cuando surge una pandemia -1-, las autoridades sanitarias tienen que afrontar el reto de atajarla en base al principio de precaución, la ciencia independiente, y -aunque tomándola con cautela-, la experiencia previa -2- del país donde se originó el foco. Asimismo, los gobiernos y los agentes sociales -adelantándose a los acontecimientos-, han de llegar a unos acuerdos que palien la crisis socioeconómica que acarreará el contagio masivo de población, pero sin menguar con ellos la protección a la salud pública.

La pandemia actual tiene su origen en un virus, al que se ha llamado SARS-CoV-2, que ha causado una enfermedad en humanos, que se ha denominado covid-19

Su expansión por el planeta fue rápida: el 17 de noviembre de 2019, las autoridades chinas detectaron el primer caso, según informaron (aunque no descartaron que hubiera habido otros anteriores); el 23 de enero de 2020, su gobierno decretó el cierre y confinamiento domiciliario de parte del país, por la transmisión comunitaria del virus (es decir, por la expansión incontrolada del SARS-CoV-2 por su territorio); y el 24 de enero de 2020, se detectó el primer caso en Europa, en concreto en Alemania (en España sería el 31 de enero). Finalmente, el 11 de marzo de 2020 la OMS declararía el estado de pandemia, por lo que la mayoría de los países del planeta ordenaron el confinamiento de sus habitantes a partir de ese mes.

Desde el inicio del problema, la ciudadanía se encuentra desconcertada. Pero no sólo por la pandemia. También por lo que le comunican al respecto la OMS y la mayoría de los gobiernos: parte de la información y de las directrices que han proporcionado hasta ahora ha resultado errática, confusa, opaca, contradictoria, tardía, e incluso errónea. Y a ello se suma que, aunque declaran hablar basándose en la ciencia, no están teniendo en cuenta ni tan siquiera sólidos estudios sobre la covid-19 y el criterio de los científicos; o sino, demoran aceptar la evidencia más allá de lo admisible. 

Los ejemplos sobre este proceder son numerosos:

1. Al principio de la pandemia, durante el confinamiento mundial, las indicaciones que dieron giraron en torno a:
  • Desaconsejar -3- el uso de las mascarillas (excepto en enfermos sintomáticos y personal sanitario), a pesar de que la literatura médica, la experiencia china y el principio de precaución alentaban a su uso generalizado;
  • Recomendar una distancia de seguridad interpersonal de 1 metro -4-, a pesar de ser insuficiente (sobre todo en recintos cerrados, o si se está ante individuos que tosan, griten, etc.);
  • Considerar los espacios cerrados como sitios de riesgo menor al real (por sólo contemplar las situaciones extremas) -5-;
  • Sostener que la mortalidad de la covid-19 es más baja que la de la gripe estacional -6-, a pesar de que no había transcurrido el tiempo suficiente para poder conocer su evolución; y
  • Afirmar que sólo contagian los enfermos sintomáticos, no los presintomáticos y asintomáticos, a pesar de los estudios en sentido contrario.
2. Más tarde, tras salir del confinamiento mundial (que en España finalizó el 21 de junio de 2020), las directrices de las diversas administraciones pasaron a centrarse en dos cuestiones:
  • Recomendar u obligar al uso generalizado -7- de las mascarillas quirúrgicas, a la vez -8- que se desaconsejaban o prohibían las mascarillas autofiltrantes (excepto en personal sanitario); y
  • Fomentar la idea de que quitarse la mascarilla en la calle o en un local para comer, fumar o beber; o para hacer deporte, no supondría un riesgo (un criterio que se basó en motivos económicos, principalmente). 
3. En la actualidad, la OMS y otras autoridades siguen resistiéndose a guiarse por cosas como:
  • El principio de precaución; y
  • La evidencia científica. Por ejemplo, no están actuando para disminuir la contaminación atmosférica -9, 10-. O siguen sin admitir, como vía de contagio, la transmisión aérea (y con ello, la gran distancia que el virus puede recorrer, y lo que puede permanecer en el aire), por lo tanto, están ignorando los requerimientos científicos -11, 12-; así como los estudios que, desde el inicio de la pandemia, avalan que los aerosoles en suspensión son una vía principal de transmisión. Otro ejemplo más de esa resistencia a la evidencia sería la actuación de algunas autoridades políticas de ciudades como Madrid, que en los momentos de peor incidencia prohíben pasear, o realizar ejercicio, en ambientes saludables al aire libre, porque cierran los parques y otras zonas arboladas, a pesar de que los entornos abiertos tienen menor riesgo que los cerrados, sobre todo si se va con mascarilla.
En definitiva, los gobiernos y las autoridades sanitarias podrían haber informado y actuado correctamente en todas las cuestiones anteriores, desde que comenzó la pandemia. Es decir, desde marzo de 2020, cuando empecé a escribir esta obra (podrá ver que algunos de los artículos y estudios que referencio sobre estos temas, se publicaron en ese mes).

Cuando las autoridades no tienen como prioridad los criterios sanitarios y la transparencia, dificultan que el ciudadano pueda tomar conciencia de cuál es su verdadero nivel de riesgo en cada momento; y de cuáles son las medidas más acertadas para protegerse, de entre las que tenga a su alcance.

Esta obra tiene como objetivo aportar respuestas claras sobre qué se sabe realmente acerca del SARS-CoV-2 y la covid-19 hasta el momento, y cuáles son las directrices más seguras para la protección de la salud. Además, los capítulos sobre prevención, tratamiento y desinfección ofrecen opciones que tienen en cuenta a las personas enfermas en general, a las que padecen sensibilidad química múltiple (SQM) en particular, y al medio ambiente. La publicación se sustenta en casi 200 fuentes.

No obstante, una aclaración: no hay un método para eliminar o protegerse del SARS-CoV-2 al 100 %. Lo que hay es una serie de métodos que, si se simultanean entre sí, y se realizan cada vez que sea necesario, pueden reducir al mínimo el riesgo de contagio, o de agravamiento de la enfermedad. Esos métodos son: lavado de manos con agua y jabón, uso de mascarilla y de otros elementos de protección, mantenimiento de la distancia entre personas de 2 metros mínimo, desinfección de todo lo que entre en su domicilio, evitación de espacios cerrados (sobre todo de los concurridos), minimización del contacto con superficies externas a su vivienda… Piense que cada elemento de protección que añada a otros, servirá de barrera adicional al virus; y cada desinfección que realice, reducirá su capacidad infectiva inicial.

Extreme las precauciones en todo momento. No se relaje. Y ante la duda, no se confíe. Contraer la covid-19, sea de forma leve o grave, le podría provocar graves secuelas, o complicarle la salud en el futuro; y le convertiría en un foco de contagio para las personas de su alrededor. Además, podría volver a reinfectarse si, tras pasar la enfermedad, o ser vacunado, no obtuviera unos niveles de inmunidad lo suficientemente robustos -13-, o el virus mutara en variantes a las que su inmunidad adquirida no pudiera hacer frente. Por lo tanto, no se arriesgue: sea precavido, por usted y por los demás.

................................

Notas a pie de página

[1] La OMS denomina pandemia "a la propagación mundial de una nueva enfermedad" (fuente: OMS [24/02/2010]. ¿Qué es una pandemia? Disponible en: https://www.who.int/csr/disease/swineflu/frequently_asked_questions/pandemic/es/).

[2] Zhou W (ed.). 101 consejos basados en la ciencia del manual de prevención de coronavirus que podrían salvar su vida = The coronavirus prevention handbook: 101 science-based tips that could save your life / trad. del inglés al español por Shan Zhu, Qing Chen y Jun Li. New York: Skyhorse Publishing, marzo 2020. Publicado originalmente por Hubei Science and Technology Press [Wuhan, China].

[3] La razón subyacente por la que desautorizaron las mascarillas fue que no había para toda la población, porque la covid-19 había provocado el brusco y elevado aumento de su demanda, y el mercado internacional quedó desabastecido. Pero frente a ello se podía haber pedido a la población que se tapara el rostro de algún modo al menos. Hubiera sido mejor que alentarla a no usar nada.

[4] La distancia social que aconseja la OMS, a día de hoy, todavía es de 1 metro, como puede verse en su web. Sin embargo, muchos países ya han establecido para sus territorios que sea “superior”, “al menos” o como “mínimo” de 1,5 - 2 metros, para aproximarse a lo indicado por los estudios y el sentido común.

[5] Las autoridades relativizaron el hecho de que todo espacio cerrado supone, potencialmente, un riesgo importante. Además, no informaron del hecho de que no sólo aquellos que tienen mucha gente son los más inseguros. También lo son los que no pueden ventilarse correctamente, los que tienen un sistema de aire acondicionado recirculante, los que su tamaño es reducido (como en el caso de los vehículos), o los que son cuartos de baño (debido a los aerosoles que generan las heces durante la deposición; y a las bajantes del aseo, dado que comunican con las tuberías del resto del inmueble). Todos estos espacios tienen un alto riesgo aunque tengan poca gente; o aunque hayan sido desocupados, si no se ventilaron y desinfectaron después, o no se hizo correctamente.

[6] El discurso comparativo sobre la mortalidad caló en la sociedad porque fue reforzado por profesionales, divulgadores e influencers del ámbito científico-sanitario que, en los medios y redes sociales, apoyaron tal relato y el mensaje antimascarillas. La actitud irreflexiva y acrítica con la narrativa oficial minimizó el problema ante los ojos del ciudadano.

[7] El cambio de criterio -que pasó de desaconsejar, a recomendar (o imponer) el uso de mascarillas-, se justificó sobre la base de que, tras haber llegado a un mejor conocimiento del virus, se había determinado que sí eran necesarias.

[8] El motivo de esta directriz dual entre mascarillas quirúrgicas y autofiltrantes fue de carácter práctico: tras el desabastecimiento inicial de protecciones respiratorias en todo el mundo, se vio que las mascarillas quirúrgicas eran más fáciles de fabricar a gran escala que las autofiltrantes; y que la mayor parte de las autofiltrantes las requerirían las administraciones para abastecer a sus centros sanitarios, principalmente. Por tanto, no fue una medida coherente sanitariamente, ya que, mientras que las quirúrgicas no se ajustan al rostro (lo que merma su eficacia), y además, no están fabricadas para proteger a quienes las llevan, sino a quienes se les acerquen (por lo que dejan la seguridad propia en manos de desconocidos); por el contrario, las autofiltrantes (FFP, N, KN y similares) sí son ajustables, sí están fabricadas para proteger al usuario (además de a quienes estén cerca de él, en caso de que la mascarilla no tenga válvula de exhalación), y están indicadas para partículas (algo que es importante, porque las protecciones respiratorias contra partículas y/o aerosoles son las más adecuadas para hacer frente a los virus). Por lo expuesto, las autofiltrantes se convirtieron en el objetivo principal de acaparadores y especuladores.

[9} López de Benito J (28/04/2020). La contaminación del aire, gran aliado del covid-19. Ambientum / EnergyNews. Disponible en: https://www.ambientum.com/ambientum/contaminacion/la-contaminacion-del-aire-gran-aliado-del-covid-19.asp

[10] Sacristán E (01/05/2020). Así afecta la contaminación a la pandemia de covid-19. Agencia SINC. Disponible en: https://www.agenciasinc.es/Reportajes/Asi-afecta-la-contaminacion-a-la-pandemia-de-COVID-19

[11] El primer llamamiento público, o carta abierta, que exhortó a reconocer que el SARS-CoV-2 puede transmitirse por el aire, advirtió de que a este virus le es posible permanecer suspendido en el ambiente dentro de microgotas (denominados aerosoles), El texto lo redactó Lidia Morawska y Donald K. Milton, y fue firmado por 239 científicos de todo el mundo. Véase en: Morawska L, Milton DK (2020). It is time to address airborne transmission of covid-19: [corrected proof]. Clin Infect Dis. ciaa939. Disponible en: https://academic.oup.com/cid/advance-article/doi/10.1093/cid/ciaa939/5867798 (online desde: 06/07/2020).

[12] El segundo llamamiento público, o carta abierta, además de advertir del hecho de que el virus se puede transmitir por el aire, alertó de que, en aerosol, dura más tiempo y puede recorrer más distancia que en gotículas (también llamadas gotas o gotitas). Véase en: Prather KA et al. (2020). Airborne transmission of SARS-CoV-2: [letters]. Science 370(6514):303-304. Disponible en: https://science.sciencemag.org/content/370/6514/303.2 (online desde: 16/10/2020). D. José Luis Jiménez, científico y profesor de Química de la Universidad de Colorado Boulder, "que ha trabajado con los expertos que firman la carta de Science" (nota: la fuente de esta cita viene a continuación, en el enlace de El Independiente), ofrece más información de ello en las siguientes entrevistas:

[13] No puede descartarse un contexto mundial en el que, quizás, al menos de momento, no haya una cantidad lo suficientemente elevada de población que presente una sólida inmunidad celular, es decir una sólida protección inmunológica a largo plazo (células T de memoria y células B de memoria), sea tras pasar la enfermedad, o sea tras ser vacunada. Esto podría ocurrir en personas mayores, o que tengan una alteración inmune previa, por ejemplo. Las consecuencias de esta hipótesis serían dos: a nivel individual, esos exenfermos -entre los que quizás se encontrara usted-, podrían volver a contagiarse (incluso en un período de tiempo escaso); y a nivel social, no sería posible conseguir la inmunidad de grupo (también llamada de rebaño, o colectiva), sea a corto, medio o largo plazo. Más información en: Redacción Médica [31/10/2020]. Un virólogo se reinfecta de covid-19 para descartar la inmunidad de grupo. Disponible en: https://www.redaccionmedica.com/secciones/sanidad-hoy/-virologo-reinfecta-covid-19-descartar-inmunidad-grupo-6358
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