CÓMO AYUDAR A DIFUNDIR LA LABOR DEL SISS (RESPETANDO EL COPYRIGHT)
QUÉ HACER.- 1. DIFUNDE SUS ENLACES, donde puedan tener eco (redes, foros, medios, médicos, hospitales...) y de forma eficaz (deben funcionar y ser visibles). QUÉ NO HACER.- NO ALTERES NI DIFUNDAS SUS PDFs, IMÁGENES O ENTRADAS FUERA DEL ENLACE DEL SISS (por tanto, NO los cuelgues en tu espacio u otros, ni los difundas desde los canales de Scribd, YouTube u otros del SISS. Si necesitas una imagen de la autora o un collage hecho por ella, pide su autorización escrita razonando el motivo)
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30 junio 2021

AVISO PARA LOS SUSCRIPTORES DEL SISS.- El 1 de julio de 2021 cambiará el proveedor con el que te llegarán los avisos a tu correo de las nuevas publicaciones de este espacio (¡comprueba que sigues recibiéndolos!)

Caja de entrada en el SISS, de Feedburner,
para recibir alertas en tu correo cada vez que se publique un artículo en el espacio.


Estimado/a suscriptor/a,

Ante todo, gracias sinceras y emocionadas por tu fidelidad al Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple (SISS). En su momento, te apuntaste para recibir en tu correo electrónico un aviso cada vez que publicara un artículo en mi espacio. Incluso quizás seas de las personas que se suscribieron desde el momento en que di esta posibilidad, en 2007 (casi en los inicios de este blog, antes llamado Mi Estrella de Mar).

Os doy las gracias por vuestro interés, a pesar de que por mi parte esté cada vez más limitada para publicar, a causa de mi salud y a cuestiones personales ajenas a mi voluntad.

Os escribo para informaros de que el proveedor del servicio con el que os llegaban hasta ahora los avisos de mis publicaciones, Feedburner, dejará de hacerlo a partir del 1 de julio de 2021. Así lo comunicó Google, su propietario, hace unos meses.

Por tanto, desde el 1 de julio (ya inminente), Feedburner no enviará a mis suscriptores un aviso a su correo cada vez que publique un nuevo artículo, ni tampoco permitirá apuntarse a nuevos suscriptores.

Para solucionar este problema, durante el mes de julio cambiaré mi espacio a un proveedor que ofrezca idénticas prestaciones que Feedburner (muy probablemente elegiré Follow.it). Una vez esté en él, trasvasaré a todos mis suscriptores desde Feedburner a este nuevo proveedor.

Ante esta situación respondo, a continuación, a las dudas que puedan surgirte:

1. ¿LA SUSCRIPCIÓN AL SISS SERÁ GRATUITA, COMO HASTA AHORA? Sí.

2. ¿TENDRÁS QUE HACER ALGO DURANTE EL PROCESO DE CAMBIO DE PROVEEDOR DEL SISS? No.

3. ¿QUÉ TIENES QUE HACER SI AVANZA EL MES DE JULIO Y NO RECIBES UN MENSAJE EN TU CORREO AVISÁNDOTE DE QUE EL SISS PUBLICÓ UN ARTÍCULO? Entra en el SISS, cada semana, para comprobar que, efectivamente, no publiqué nada aún.

4. ¿QUÉ TIENES QUE HACER SI COMPRUEBAS QUE PUBLIQUÉ UN ARTÍCULO EN EL SISS, PERO NO RECIBISTE UN AVISO DE ELLO EN TU CORREO ELECTRÓNICO? Es probable que esto haya ocurrido porque, en el trasvase que hice de todos mis suscriptores, de Feedburner a Follow.it, no quedaras incorporado al nuevo proveedor por error. Para solucionar esto (con el fin de que puedas seguir recibiendo las alertas de los nuevos artículos del SISS en tu correo) sigue una de las dos opciones siguientes (personalmente, te recomiendo la primera, por ser la más rápida y fácil para ti):

OPCIÓN 1.- Suscríbete al SISS con el nuevo proveedor gratuito (Follow.it). No se puede hacer aún. Debes esperar a que, en los próximos días, yo incorpore la caja de entrada de Follow.it en la columna de la izquierda del SISS, en sustitución de la caja de entrada de Feedburner. Una vez que veas la caja de Follow.it en el SISS, el proceso para suscribirte en mi espacio será el mismo que el que realizaste con Feedburner:

1) EN LA CAJA DE ENTRADA: introduce tu correo electrónico; y

2) EN TU CORREO ELECTRÓNICO: revisa que, a los pocos segundos de haber introducido tu correo electrónico en la caja de entrada del SISS, te haya llegado un mensaje de Follow.it a tu bandeja de entrada (o a tu carpeta de spam). Entra en él, y pincha en el enlace que contiene para confirmar tu suscripción. Si no pinchas ese enlace, no estarás suscrito/a al SISS.

OPCIÓN 2.- Comunícame que no estás recibiendo los avisos de las nuevas publicaciones del SISS. Hazlo dejándome un comentario debajo de este artículo. Intentaré solucionarte el problema manualmente, pero para ello tendrías que darme tu email.

Espero que el trasvase salga bien y sin complicaciones. Mi idea es efectuarlo en los primeros días de julio. Sin embargo, como sabes, mi salud no me permite realizar esfuerzos, ni aún mínimos, por lo que no puedo asegurar si la gestión podré hacerla a principios de mes, o a lo largo de este.

Crucemos los dedos.

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24 junio 2021

CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA.- Posición de Ecologistas en Acción frente al 5G y a la huella sociopolítica y ecológica mundial que provocaría su despliegue para digitalizar masivamente el planeta (Consejo Confederal. 20/03/2021)


LA POSICIÓN DE ECOLOGISTAS EN ACCIÓN FRENTE AL 5G Y SU MUNDO

Resumen realizado por Mará José Moya

El 20 de marzo de 2021, Ecologistas en Acción aprobó un documento sobre su posición frente a la tecnología 5G y a su despliegue. Resumiré, a continuación, los argumentos con los que considera que el proyecto de digitalización del mundo, con el sustento del 5G, “debería ser paralizado y someterse a una profunda evaluación política, técnica, ecológica y sanitaria”.


HUELLA SOCIAL Y POLÍTICA


Desplegar el 5G supondría la vigilancia y el control de la población y de los estados por parte de empresas privadas.

En las últimas décadas, hemos asistido al rápido aumento del poder de los propietarios de las telecomunicaciones, la tecnología informática e Internet, en forma de oligopolio.

Unas pocas empresas (Microsoft, Apple, Facebook, Google, Amazon…) controlan las comunicaciones de la “gran mayoría de la población” del planeta; recopilan la información que generamos (obteniendo “enormes masas de datos”, a partir de nuestro uso cotidiano de plataformas como Facebook, Twitter o Google); y la utilizan para el lucro, crear corrientes de opinión y elaborar algoritmos (para la búsqueda por palabras, la identificación facial, la traducción, etc.; y actualmente, también, para evaluar la idoneidad de un perfil para un puesto laboral, la peligrosidad de un individuo, etc., motivo por el que se están sumando otros algoritmos).

En los últimos años, además, el “proyecto de las élites” es extender la “lógica algorítmica” y la vigilancia más allá de las pantallas de nuestros ordenadores y teléfonos móviles con el 5G. Y el de las grandes multinacionales asociadas a esta tecnología, aumentar sus beneficios, aún más, a través del llamado “internet de las cosas”. De este modo, casi todos nuestros objetos domésticos se convertirían en “captadores de datos”. Los coches autónomos, las neveras inteligentes, la ropa interconectada, las smart cities…, serían un ejército de sensores que registraría la vida cotidiana de los individuos (sus desplazamientos, sus patrones de consumo…).

Esta red dependería de multinacionales, lo que conduciría a un escenario de enorme fragilidad social. Tanto por la dependencia que los estados e individuos tendrían de empresas privadas, en cada vez más ámbitos de la vida (por ejemplo, en la actividad social y en la capacidad productiva); como por la indefensión en la que estarían ante los algoritmos opacos que estas compañías crean para sus propios fines; y porque “en torno al 70 % de la inversión proyectada en 5G” está dirigida a que quede “en manos de empresas de seguridad y videovigilancia”.

Por otro lado, la transformación social que provocaría el despliegue de la red 5G socavaría la privacidad y las ya “limitadas democracias”, pues sería clave para poder aumentar el control social; así como para mermar, tanto la toma de decisiones individuales y populares, como el criterio humano, para pasar a ser sustituidos por la suma de unos cálculos algorítmicos.

Asimismo, la red 5G tendría riesgos políticos. Y ya se están materializando. Por un lado, la “lógica algorítmica” está produciendo injerencias en elecciones democráticas (como las que ganaron Donald Trump en EE. UU., y Jair Bolsonaro en Brasil, en parte por este motivo); y por otro, los nuevos medios digitales están siendo utilizados como “tecnodictadura” en países como China (“especialmente ahora que su gestión de la pandemia de la covid-19 ha legitimado sus prácticas”).


HUELLA ECOLÓGICA


Además de los efectos sociopolíticos alarmantes que se han expuesto, “la economía digital tiene una inmensa huella ecológica”. En consecuencia, el impacto del desarrollo del 5G sobre el cambio climático sería profundo. Los motivos son varios:

1) Supondría un ingente consumo eléctrico, debido al uso y al tráfico de datos del internet de las cosas (pensemos que, ya en la actualidad, sin 5G: 1.1. El consumo derivado del uso y tráfico de dispositivos y servidores es comparable al de países enteros; 1.2. La computación de la nube consume el 2 %, aprox., de la electricidad que se produce en el mundo; 1.3. Youtube es la empresa que más consume del planeta (Youtube, y los vídeos en streaming, concentran hasta el 80 % del tráfico de Internet); y, 1.4. Según el informe de Greenpeace, Clickling Clean -2017-, en 2012-2014 -cuando aún no se había producido la explosión tecnológica de estos últimos años-, el sector de las TIC -Tecnologías de la Información y de la Comunicación- ya se situaba en el tercer puesto de consumo del mundo, cerca de China y EE. UU. y por delante de Rusia, Japón e India).

2) Supondría un ingente aumento de emisiones de gases de efecto invernadero, por el consumo eléctrico derivado del uso y producción de una inmensa cantidad de dispositivos digitales (recordemos que, el 80 % de la energía que se usa en el planeta proviene de fuentes fósiles, pues la quema de combustibles fósiles no es fácil de sustituir por energías renovables. Por tanto, la expansión del consumo eléctrico tendría “consecuencias directas en el agravamiento de la emergencia climática”).

3) Supondría depender de la minería que abastece al voraz mercado tecnológico (fundamentalmente, la del coltán, el litio, el cobalto y las tierras raras), cuyos materiales son limitados; y su extracción es fuente de emisiones, contaminación por metales pesados y destrucción de hábitats (incluidos espacios protegidos como la Red Natura 2000, y fondos marinos). De ello no escapa la Península Ibérica debido a los proyectos low cost que no asumen su impacto medioambiental, ni el empobrecimiento que provocan en las economías locales y en sus perspectivas de futuro.

4) Supondría aumentar la ya inmensa basura electrónica que se viene generando en la actualidad por la obsolescencia programada y por la innecesaria y constante renovación de terminales informáticos. Estos desechos contaminan las aguas y provocan enfermedades en las zonas de vertido (por ejemplo, en Ghana).

5) Supondría cambiar el firmamento (que debería ser patrimonio de la humanidad), e interferir en la observación astronómica y en las predicciones meteorológicas (que son cruciales para la lucha contra la emergencia climática). Ello sucedería porque el 5G necesitaría del soporte de innumerables satélites destinados a esta red mundial. De ello alertan los astrónomos. En la actualidad, empresas privadas y gobiernos ya han lanzado cientos de ellos, y se ha aprobado el despegue de miles más.


HACIA EL COLAPSO, A VELOCIDAD DE CRUCERO (LA DOCTRINA DEL SHOCK DIGITAL)


El actual estado de digitalización está teniendo un impacto general alarmante, pero, aun así, se quiere implantar la tecnología 5G, que está dirigida a crear una cuarta “Revolución Industrial”. Es decir, a provocar un nuevo ciclo de acumulación capitalista, pero en esta ocasión, basado en la digitalización.

Esta nueva “gran aceleración” mundial iría “en sentido contrario a lo que de verdad necesitamos”, pues, en un mundo en emergencia climática, que se dirige al colapso ecológico-social, “lo que precisamos no es acelerar más […], sino […] lo contrario: ralentizar, relocalizar, contraer el metabolismo social, reconectar con la naturaleza y construir un nuevo sentido de la vida que no se base en el consumo de mercancías”.

La digitalización masiva del planeta, que se pretende con el 5G, llevaría al desastre ecosocial, pues exacerbaría todos los problemas actuales a los que el ser humano tiene que hacer frente.

No existe mayor impedimento para construir “sociedades justas, ecofeministas y en decrecimiento” que la idea de que, gracias a la tecnología, podremos solucionar todos los problemas que nuestras “sociedades capitalistas industriales” han generado. Hay que abandonar la “tecnolatría”. Paso a paso, nos conduce hacia el colapso.


PARA DECRECER, ES NECESARIO (TAMBIÉN) DESDIGITALIZAR


Ya hemos visto que la digitalización extrema no es positiva, ni tampoco viable en un contexto en que es necesario un descenso energético. Para descarbonizar es necesario “desdigitalizar y descomputadorizar”.

Sin embargo, el grueso de la sociedad viene asumiendo el despliegue de la red 5G, y del mundo que lo acompañaría, como un fenómeno inevitable. Se trata de un determinismo indeseable, pues impide comprender que, casi toda decisión técnica es, en realidad, una decisión política.

“La sociedad parece creer que más dispositivos, más potencia, más conectividad, más cobertura, etc.” es “la trayectoria natural de un progreso social”. Sin embargo, no debe confundirse progreso social con progreso tecnológico.

La implantación del 5G y de un mundo hiperdigitalizado puede y debe ser expuesto a crítica y a debate democrático. Ninguna tecnología es neutral: su aparición y extensión ponen en juego nuestras estructuras políticas, trabajo, relaciones personales, salud…

Sí, la propaganda nos inunda con mensajes acerca de que los vehículos automáticos disminuirían los accidentes de tráfico, las persianas de nuestra casa las podríamos bajar desde el trabajo, o la nevera nos avisaría de que el yogur que contiene está a punto de caducar, pero, ¿qué sentido tiene todo esto si provoca la aceleración de nuestro colapso? Y por otro lado, ¿para qué sirve la supuesta liberación de tiempo que nos ofrecería la informatización, si erosiona el tener una vida libre, o simplemente el tener vida?

En base a lo anterior, Ecologistas en Acción expone las siguientes conclusiones:

1. Debe exigirse un debate sobre la deseabilidad y peligros de las TIC y del 5G, del mismo modo que se está pidiendo para tecnologías como las asociadas a la producción de energía nuclear o del coche eléctrico.

2. Debe limitarse el uso de dispositivos informáticos debido al gran número de impactos que provoca (por su ingente necesidad de consumo de energía y de recursos mineros escasos, por la chatarra tecnológica que generan, por la capacidad de injerencia sociopolítica que poseen -en forma de control de la población y de erosión de la democracia-… Por ello, hay que exigir un control social sobre los desarrollos tecnológicos de envergadura -que son aquellos que tienen el poder de reconfigurar la economía, la sociedad y la biosfera-).

3. Debe adoptarse el principio de precaución frente al despliegue de la red 5G, porque existe suficiente evidencia para ello, según los principios jurídicos de la Unión Europea.

4. Los gobiernos deben obligar a las empresas a tener un seguro de responsabilidad civil que responda ante posibles daños que produzca el despliegue del 5G (como ya sugirió el Parlamento Europeo, en 2009, ante los riesgos vinculados a los campos electromagnéticos -1-). Permitir que se instale la idea de que haya riesgos no asegurables es aceptar que los beneficios de estas transformaciones sean para las empresas y que los costes los asuma la sociedad.

5. En hardware, se debe abandonar la idea de “una persona, un dispositivo”, y asimismo, apostar por volver a los dispositivos cableados (en detrimento de las tecnologías inalámbricas) y evitar la dinámica de una renovación permanente. Por ello, se debe promover el uso compartido (por medio de ordenadores municipales, cabinas telefónicas, etc.); apostar, generalizadamente, por el teléfono fijo y la conexión a internet por cable; e incentivar los dispositivos que sean modulares, fáciles de reparar y durables, y no dependan de materias primas raras.

6. En software, se debe apostar por el desarrollo de sistemas operativos y programas que sean menos pesados cada vez, y por el avance en los formatos digitales públicos (códigos abiertos, software libre, redes p2p, etc.) para disminuir el enorme poder actual de las grandes empresas tecnológicas.

7. Por último, es necesario establecer la desdigitalización de diversas áreas: la militar (dado que ya existen robots asesinos autónomos), la de la autonomía ciudadana (para reducir la posibilidad de represión y vigilancia, limitar el alcance de la burocracia estatal, y aumentar la soberanía alimentaria, tecnológica y energética), la social (en muchos ámbitos, como el del entretenimiento, o el de la cultura, que deben retornar a sus formas previas o inventarse otras nuevas) y la económica (minimizando el uso de la tecnología automatizada, no sólo para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, y el consumo de materiales y energía, sino también para dejar espacio a una mayor presencia del trabajo humano, contribuir a una nueva relación del ser humano con el planeta, y favorecer la autolimitación individual y colectiva. Esta necesidad es especialmente acuciante en ámbitos como el financiero, porque depende por completo de algoritmos automatizados).

El objetivo de las tecnologías de la comunicación e información debería ser tener un diseño modular y dirigido a poder ser compartido; y una gestión democrática de su producción, uso y desecho.

Ante el despliegue del 5G, y las transformaciones que le acompañarían, hay que preguntarse: ¿en qué mundo queremos vivir? ¿En una sociedad hiperdigitalizada, robotizada, vigilada, controlada y manipulada, o en una sociedad donde primen las relaciones humanas, los cuidados, el bien común y los debates democráticos sobre los asuntos claves para nuestro futuro? O dicho de otro modo, ¿qué queremos poner en el centro? ¿la vida o la máquina?

Fuente: Ecologistas en Acción (20/03/2021)

..............................

-1- Nota del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS): la Resolución del Parlamento Europeo, de 2 de abril de 2009, sobre las consideraciones sanitarias relacionadas con los campos electromagnéticos, señala que, “el Parlamento Europeo [...] manifiesta su profunda preocupación por el hecho de que las compañías de seguros tiendan a excluir la cobertura de los riesgos vinculados a los CEM de las pólizas de responsabilidad civil, lo que significa claramente que las aseguradoras europeas ya están aplicando su propia versión del principio de cautela”. Vea el texto del documento completo pinchando aquí.

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07 junio 2021

ESPACIO EN MANTENIMIENTO por causas ajenas a su voluntad: petición de ayuda para solucionar dos problemas (disculpad las molestias)

El Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS) estará de mantenimiento unos días, haciendo pruebas, por los siguientes motivos:

1) El servicio de suscripción por email de Feedburner será desabilitado por Google a partir del 1 de julio de 2021. Eso significa que los suscriptores del SISS dejarán de recibir las entradas del espacio, y que los que quieran suscribirse al espacio no podrán hacerlo, a partir de esa fecha. 

Ante ello, estoy intentando encontrar una alternativa similar a Feedburner (que sea eficaz, gratuita, fácil de usar, sin publicidad, sin límite de suscriptores (seguidores) y que no ralentice la carga del espacio). Si conocieras algo así, o supieras de alguien que pueda saber sobre ello, por favor, comentádmelo. Podéis poneros en contacto conmigo dejándome un comentario debajo de esta entrada, o en mis redes sociales.

2) El navegador Google Chrome no deja descargar los enlaces de descarga que tiene el SISS con Bit.ly (aunque sí deja desde otros navegadores, o copiando y pegando el enlace en Chrome directamente). ¿Quizás tenga alguna relación con lo que habla este artículo de 2019? Lo desconozco.

Si supieras una solución, o de alguien que la sepa, por favor comentádmela. Si no, tendría que cambiar TODOS los enlaces de descarga que os he ido poniendo en estos años en el SISS a otra plataforma de descarga que fuera similar a la de Bit.ly (gratuita, sin publicidad, etc.). Para mi escasa salud es impensable. 

Un saludo,

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21 mayo 2021

15º ANIVERSARIO DEL SISS, espacio pionero en sensibilidad química múltiple y temas relacionados (2006-2021).- ¿Quién eres tú?


Tal día como hoy, hace 15 años, cree este espacio. Quince años en una vida es mucho. Y todos se han dedicado al activismo, según han ido dejando la salud y las circunstancias personales para abrir caminos, informar y acompañar a través de este espacio pionero en sensibilidad química múltiple (SQM) llamado SISS (hasta 2014, Mi Estrella de Mar, nombre por el que aún se le sigue conociendo, popularmente).

2020-2021 ha sido el año de la pandemia de covid. Un tiempo duro para todos, y también para el colectivo de pacientes con patologías de origen medioambiental.

Para las personas con SQM está siendo una etapa especialmente extraña: a los límites que estamos obligados a poner en todos los aspectos diarios de nuestra existencia para no empeorar más nuestra enfermedad, estamos teniendo que sumar otros para evitar el contagio por SARS-CoV-2. Sin embargo, nos encontramos con que los métodos a utilizar en ambos casos son similares: llevar mascarilla, practicar el distanciamiento social, realizar asepsias continuas individuales y del entorno, prevención a través de un estado de alerta permanente, y lavado personal y de nuestro vestuario meticuloso tras cada exposición. 

Pero en algunos casos hay variantes según el objetivo que se persiga: evitar el virus, evitar los efectos de la SQM, o ambas cosas. Y si la persona con SQM no las conoce, se puede poner en riesgo.

Por eso es que este 2020-2021 centré mi labor social, casi exclusivamente, en la elaboración de un documento sobre covid que tuviera en cuenta todos esos matices y a las personas enfermas crónicas. En especial, a aquellas con SQM. El documento era necesario y una prioridad.

Dicho esto, entiendo que haya gente que, desde el inicio de la pandemia, hace un año, se haya mostrado molesta, frustrada o enfadada por haber tenido que adoptar unas medidas anticovid. Sin embargo, no es entendible que a esa misma gente, y a la sociedad en general, las medidas anticovid no les haya servido para entender mejor los límites, el aislamiento y el sufrimiento que padecemos las personas que por una enfermedad como la SQM estamos obligadas a implementar unas medidas que son tan similares a las de la covid, e incluso más drásticas. Las llevamos adoptando desde que se inició nuestra dolencia (en mi caso desde 2002-2003), y tendremos que seguir con ellas cuando acabe la pandemia.

En fin, sólo quería hacer esta reflexión sobre un año (el de 2020-2021) en el que la Humanidad sigue dedicada a mirarse el dedo (léase, la covid) en vez de a las estrellas que esa mano le señala (la emergencia climática). Desde el inicio del nuevo milenio estamos plenamente inmersos en la recta final de nuestra autodestrucción, a través de una crisis climática, que entre otros problemas está generando enfermedades zoonóticas como la covid. Por tanto, deberíamos paliarla urgentemente con medidas expeditivas a la altura de la catástrofe que ya estamos viviendo. Pero tristemente, la humanidad sigue actuando como la orquesta del Titanic, que tocaba mientras el barco se hundía; o como la rana hervida de la fábula.

Desde hace un siglo, la SQM ha venido avisando del horizonte que se avecinaba a través de sus afectados. Por eso nos llaman "los canarios de la mina". Incluso a pesar de que los lobbies se encarguen de obstaculizar nuestra visibilidad, de ridiculizarnos y de tratar que la sociedad nos vea como supuestos enfermos psiquiátricos. Su objetivo último es que la gente no tome conciencia del problema mientras se la induce a adoptar las tesis de las grandes industrias a través de su publicidad, gran parte de los medios de comunicación y las redes sociales.

Pero no todo el panorama es así. Afortunadamente, en este duro tránsito en el que estamos los enfermos ambientales caminan, con nosotros, profesionales honestos que no se han doblegado ante la presión. 

Por ejemplo, desde hace más de una década en muchos casos, apoyan o colaboran con el SISS médicos expertos en SQM como el Dr. Arturo Ortega Pérez (perito), el Dr. Joaquim Fernández-Solà (Hospital Clínic), el Dr. Adrián Martínez Ramos (profesor de Salud Ambiental en CIPFP Canastell), el Dr. Jesús Calderón Boone (otorrinolaringólogo. México) o el Dr. Pablo Arnold Llamosas (inmunólogo. España / Argentina); la periodista Samanta Villar ; el farmacéutico Luis Marcos Nogales (Farmacia Luis Marcos. Salamanca); el periodista medioambiental Carlos de Prada (premio Global 500 de la ONU, presidente del Fodesam); el periodista socioambiental Daniel Jiménez Lorente (Noticias Positivas); la web medioambiental decana Fundació Terra de Jordi Miralles; asociaciones como Afigranca (Las Palmas de Gran Canaria), la de SQM de Tenerife de la Dra. Carmen de la Rosa, EQSDS (Madrid) y Eman Eskua (Bilbao); y nuestros patrocinadores actuales Nortembío (droguería ecológica) y Tecnihispania (distribuidor oficial, en España, de los purificadores de aire IQAir específicos para SQM). 

También hay personas e incluso enfermas que apoyan y ayudan, (que como no he pedido permiso para nombrarlas sólo pondré aquí sus nombres, la de algunas): Nuria, Loida, Mercè, Guadalupe/Ramón...

¡GRACIAS A TODAS Y A TODOS!. Y disculpad a quienes no haya podido citar para evitar extenderme demasiado.

Volviendo al 15º aniversario del SISS. Con ocasión de este día me gustaría paliar algo. Sabéis cómo me llamo, cuál es mi aspecto físico y me podéis conocer a través de este espaciomi foro en Facebook y mis redes sociales; pero yo de vosotros apenas sé algo, o nada. Sólo he podido poner cara y nombre (sin alias) a algunos, y no es frecuente una comunicación más allá de la pregunta de dudas. Soy consciente de que esto no es debido sólo a que Internet sea un lugar abstracto. También es porque la poca salud de una parte de los que me leen (y de la mía propia) hace prácticamente imposible que haya un cierto contacto continuado, y menos aún, que yo me pueda relacionar con varias personas simultáneamente. 

Para intentar atenuar esto un poquito, en estos días, sería estupendo que, como “regalo” de aniversario me dejaras un comentario bajo esta entrada hablándome de ti. ¿Cómo te llamas? ¿Qué edad tienes? ¿Quién eres? ¿Cómo ha sido tu vida en estos últimos 15 años? ¿Cuál es tu situación? ¿Cómo conociste mi espacio y desde cuándo? ¿Tienes alguna patología, sea SQM u otras? ¿Desde hace mucho? ¿A qué te dedicas, o te dedicabas profesionalmente? ¿Eres familiar de un afectado, o simpatizante, y/o profesional? Lo que se te ocurra. 

Me gustará saber de tu existencia. Quizás, seguramente, no podré responderte, porque mi salud me lo impida (discúlpame por ello), pero ten por seguro que te leeré y me será muy grato hacerlo. 

Gracias por tomarte el esfuerzo.

Seguimos caminando.

Un cariñoso abrazo en este 15º aniversario, y a partir de mañana, a por el 16º.

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12 abril 2021

¿CREE TENER INTOLERANCIA QUÍMICA? Compruébelo respondiendo a las tres preguntas del BREESI, el cuestionario exprés para sensibilidad química múltiple (y descargue sus PDFs en inglés y en español)


AUTORA DEL ARTÍCULO Y TRADUCTORA DE LAS FUENTES UTILIZADAS PARA SU CONFECCIÓN: María José Moya Villén, responsable del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS)


¿QUÉ ES EL CUESTIONARIO BREESI? ¿PARA QUÉ SIRVE?

El cuestionario para sensibilidad química múltiple (SQM) más breve de los existentes hasta la fecha ya tiene estudio de validación -1, 2-. Se publicó en la revista PLOS One el 16 de septiembre de 2020. Se trata de un trabajo revisado por pares (peer-reviewed).

El cuestionario se llama Brief Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (BREESI).

El BREESI es una herramienta de cribado exprés para detectar la SQM. Consta de tres preguntas, de respuesta dicotómica, tipo sí o no. Esta concisión ayuda a los médicos y a los investigadores a determinar, en segundos, si un individuo puede tener SQM, y por tanto, debe realizar el QEESI (un cuestionario de 50 preguntas cuyo nombre completo en inglés es Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory -3-, y que es considerado el sistema de referencia internacional para evaluar si una persona padece SQM).

El BREESI es el resultado de la evolución de los dos cuestionarios para SQM anteriores existentes (el EESI y el QEESI), ambos desarrollados y publicados por Claudia S. Miller y Thomas J. Prihoda, a finales de los años 90.

La Dra. Miller explica -4- la utilidad del BREESI del siguiente modo: "sólo se necesitan uno o dos minutos para aplicar el BREESI, lo que hace que [con él] sea factible la evaluación regular de la intolerancia química durante los estudios médicos y quirúrgicos, las investigaciones epidemiológicas, y los estudios anteriores y posteriores a eventos de exposición medioambiental como el de los pozos [de petróleo] incendiados en la Guerra del Golfo, o el del 11/9" -5-.

El objetivo principal por el que se creó el BREESI fue tener un cuestionario de SQM rápido, y sencillo de realizar, para facilitar su implementación masiva en las consultas médicas de los profesionales sanitarios de todo el planeta (tanto de la sanidad pública, como de la sanidad privada). Conseguir esto es fundamental, pues los estudios sugieren que la intolerancia múltiple a sustancias químicas (en diversos grados, según la persona) tiene una alta prevalencia en la población (y por tanto, también, las intolerancias alimentarias y medicamentosas que acarrea). Sin embargo, pese a ello, los médicos la evalúan poco durante su asistencia sanitaria.

Quien “propuso” -4- que se “desarrollara y testara un cuestionario abreviado de detección” de la SQM fue “Carlos Jaén, D.M., PhD, profesor y director del Department of Family and Community Medicine” del UT Health San Antonio -6-. Ello motivó a que este y otros investigadores de su departamento (incluida la Dra. Claudia S. Miller) crearan y publicaran el BREESI como parte del Hoffman TILT Research Program (que es financiado -7- por The Marilyn Brachman Hoffman Foundation -8-).

El BREESI se encuentra disponible en Internet -9-, sin coste alguno, para poder ser usado por médicos, pacientes y científicos. Sólo se pide que, si va a ser empleado por investigadores para sus estudios, se pongan “en contacto con el TILT Research Program para solicitar permiso” -4-.

Si usted sospecha de que tiene intolerancia química, responda a las tres preguntas del BREESI. Le ayudarán a conocer, con rapidez, qué grado de sensibilidad química padece.


¿CUÁL ES EL NIVEL DE FIABILIDAD DEL BREESI?

El BREESI se centra en tres categorías de exposición diferentes: el de los inhalantes químicos, el de los fármacos / medicamentos y el de los alimentos / aditivos alimentarios”, tal y como explican desde el Hoffman TILT Program -4, 10-. Cada pregunta del BREESI representa a una de estas categorías.

Para validar el BREESI los investigadores del estudio mencionado al inicio reclutaron a 293 voluntarios (de un centro de atención primaria situado en la universidad de Texas, y a través de la participación en Internet). A todos se les pidió que cumplimentaran el BREESI y el QEESI, y tras ello, se compararon los resultados de ambos cuestionarios en cada participante. La conclusión fue que "el BREESI mostró una alta sensibilidad y especificidad" -4-, puesto que el 97 % de los que respondieron sí a las tres preguntas del BREESI, en el QEESI fueron “muy sugestivos” (90 %) o “sugestivos” (7 %) de padecer “intolerancia química (IQ)”; y el 95 % de los que respondieron no a las tres preguntas, en el QEESI fueron “no sugestivos” de padecer IQ. En cuanto a las contestaciones intermedias, según el gráfico del estudio, el 93 % de los que asintieron a dos de las preguntas, en el QEESI fueron “muy sugestivos” (39 %) o “sugestivos” (54 %) de padecer IQ; y el 85 % de los que asintieron a una de las preguntas fueron “muy sugestivos” (12 %) o “sugestivos” (73 %) de padecer IQ.

Ray Palmer, PhD, profesor de medicina familiar y comunitaria en el UT Health San Antonio, declara que “en la actualidad el equipo se encuentra validando el BREESI en estudios poblacionales más amplios, en los Estados Unidos e internacionalmente” -4-.


EL CUESTIONARIO BREESI EN ESPAÑOL

No existe una traducción al castellano del BREESI. Por tanto, la realizada por María José Moya Villén para este artículo del SISS es la primera.

Las tres preguntas que conforman el BREESI son estas:

1. ¿Se siente mal cuando se expone al humo del tabaco, a determinadas fragancias, al esmalte / quitaesmalte de uñas, a los gases de los tubos de escape de los vehículos, a la gasolina, a los ambientadores, a los pesticidas, a la pintura / al disolvente, al alquitrán fresco / al asfalto, a los productos de limpieza, a las alfombras o mobiliario nuevos? Por sentirse mal se entiende: dolor de cabeza, dificultad para pensar, dificultad para respirar, debilidad, mareo, molestias digestivas, etc.

2. ¿No tolera o tiene reacciones adversas o alérgicas a algunos fármacos o medicamentos (como puedan ser antibióticos, anestésicos, analgésicos, medios de contraste para rayos X, vacunas, o anticonceptivos), o a un implante, una prótesis, un dispositivo o sustancia química contraceptiva, u otro material o procedimiento sanitario / quirúrgico / odontológico?

3. ¿No tolera o tiene reacciones adversas a algunos alimentos como puedan ser productos lácteos, trigo, maíz, huevos, cafeína, bebidas alcohólicas, o aditivos alimentarios (p. ej. al GMS -11-, o a colorantes alimentarios)?”.

Desde el Hoffman TILT Program indican lo siguiente: “si su respuesta es SÍ a alguna de estas tres preguntas, realice el Cuestionario Rápido de Exposición y Sensibilidad Ambiental (QEESI) e informe a su médico de los resultados que obtenga” -12-.


CUESTIONARIO BREESI PARA DESCARGAR (PDFs)

- Descargue el BREESI original, en inglés, PINCHANDO AQUÍ  -9-.

- Descargue el BREESI en español PINCHANDO AQUÍ (descarga directa. Traducción, con actualización de datos conforme al estudio de validación del 16/09/2020 y notas: María José Moya -SISS-).


NOTAS A PIE DE PÁGINA:

-1- Palmer et al. (2020, Sept.). Three questions for identifying chemically intolerant individuals in clinical and epidemiological populations: The Brief Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (BREESI). PLOS One 15(9):e0238296. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0238296

-2- Validar: "proceso por el cual se determina la validez de una prueba o investigación" (fuente: BioDic. En:

-3- Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (QEESI): se traduce por Cuestionario Rápido de Exposición y Sensibilidad Ambiental (QEESI).

-4- Hoffman TILT Program (21//09/2020). Think you have chemical intolerance? Answer 3 questions. UT Health San Antonio, Department of Family and Community Medicine, Hoffman TILT Program. Disponible en:

-5- 11/9: 11 de septiembre.

-6- UT Health San Antonio: denominación abreviada del University of Texas Health Science Center at San Antonio.

-7- “The Hoffman TILT program is funded by the Marilyn Brachman Hoffman Foundation” (fuente: McCormack Josh [26/08/2020]. Article of interest: How many chemicals are in use today? UT Health San Antonio, Department of Family and Community Medicine, Hoffman TILT Program. Disponible en: https://tiltresearch.org/2020/08/26/article-of-interest-how-many-chemicals-are-in-use-today/).

-8- The Marilyn Brachman Hoffman Foundation es una fundación que apoya la educación, la divulgación y la investigación referidas a la Pérdida de Tolerancia Inducida por Tóxicos (TILT) que se llevan a cabo en el UT Health San Antonio. Véase más información sobre esta fundación en: https://tiltresearch.org/tilt-program/

-9- El cuestionario en Internet viene acompañado de algunos datos y de un gráfico, en el mismo pdf, que son anteriores a las conclusiones del estudio de validación (que, como se expuso al inicio, se publicó el 16 de septiembre de 2020). Por tanto, falta que sean actualizados. No obstante, se trata de datos informativos que no afectan al BREESI online, ni a su grado de eficacia.

-10- La entidad responsable del Hoffman TILT Program es el Department of Family and Community Medicine del UT Health San Antonio.

-11- GMS: abreviatura de glutamato monosódico.

-12- McCormack Josh (26/08/2020). Article of interest. How many chemicals are in use today? UT Health San Antonio, Department of Family and Community Medicine, Hoffman TILT Program. Disponible en: https://tiltresearch.org/2020/08/26/article-of-interest-how-many-chemicals-are-in-use-today/

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29 marzo 2021

CUESTIONARIO QEESI, para sensibilidad química múltiple - ¿Qué es? ¿Para qué sirve? ¿Cómo ha evolucionado? ¿Existe una versión en castellano validada? PDFs en inglés y en español para su descarga


AUTORA DEL ARTÍCULO Y TRADUCTORA DE LAS FUENTES USADAS PARA SU CONFECCIÓN: María José Moya Villén, responsable del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS)


¿QUÉ ES EL CUESTIONARIO QEESI? ¿PARA QUÉ SIRVE?

El cuestionario QEESI -1- es la herramienta -2- que utilizan los médicos para diagnosticar la sensibilidad química múltiple (SQM), y usan los investigadores para seleccionar sujetos y controles para el estudio de esta enfermedad.

Además, el QEESI identifica las intolerancias químico-ambientales del individuo, los síntomas que le provocan, las actividades de la vida diaria (AVD) que le menoscaban, la magnitud de los problemas que le crean (en base a ítems valorables del 0 al 10, agrupados en tres apartados) y los tipos de exposición frecuente que padezca a sustancias que puedan afectar a la toma de conciencia de sus intolerancias y de su intensidad (en base a ítems de respuesta dicotómica de sí o no).

Asimismo, el QEESI también es útil para seguir la evolución de la SQM, de algún tratamiento, o del resultado de la evitación a exposiciones perjudiciales de un paciente (si repite el cuestionario en varias ocasiones, a lo largo del tiempo). O para identificar a personas susceptibles de padecer SQM en un contexto laboral, o en una población (con el fin de poder adoptar medidas preventivas). O para determinar los cambios en la salud de un individuo, o de varios, después de un evento químico tóxico (en estos casos, cada uno rellenará el QEESI indicando su estado de salud anterior y posterior al suceso, en dos colores diferentes).


HISTORIA Y EVOLUCIÓN DEL CUESTIONARIO QEESI (EESI, QEESI Y BREESI)

¿Cómo surgió la idea de crear un cuestionario para detectar la SQM? ¿De quién o quiénes partió? ¿Ha cambiado con el tiempo? ¿Por qué motivo?

Estas y otras preguntas se responderán a continuación, en parte transcribiendo lo que explica de ello -3, 4- el Hoffman TILT Program -5-, cuyo responsable es el Department of Family and Community Medicine del UT Health San Antonio -6-, donde la Dra. Claudia S. Miller (alergóloga, inmunóloga, escritora y promotora de la creación de este tipo de cuestionario) viene ejerciendo su labor docente e investigadora en salud ambiental desde diversos cargos.

El origen del QEESI fue como sigue: dada la magnitud del problema de las intolerancias químicas y dada la necesidad de evaluar con criterios uniformes los aspectos generalmente considerados relevantes de la SQM, Claudia S. Miller y Thomas J. Prihodadesarrollaron un sistema de medición validado y estandarizado para pacientes y poblaciones afectadas denominado Environmental Exposure and Sensitivity Inventory o EESI”, que publicaron en 1999 -7-.

Más tarde -8-, los mismos autores desarrollaron el Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (QEESI), “una versión abreviada del EESI de 50 ítems”.

La diferencia entre el EESI y el QEESI es que, mientras que en el EESI esos 50 ítems son el núcleo de su cuestionario, en el QEESI son los únicos. En ambos casos se encuentran englobados bajo las siguientes cinco áreas temáticas (denominadas escalas), en este orden: chemical exposures (sobre exposiciones sintéticas inhalantes), other exposures (sobre exposiciones no inhalantes), symptoms (sobre síntomas), masking index (sobre sustancias que pueden disminuir la percepción del problema en el individuo enmascarándolo) e impact of sensitivities (sobre impacto del problema en las actividades de la vida diaria de la persona) -9-.

El QEESI está validado, es autoadministrable y está orientado a diferenciar a los individuos con IQ [intolerancia química o SQM] de la población general. El QEESI es hoy el estándar para medir la intolerancia química” y los problemas que ocasiona, por ello “se utiliza a nivel mundial para evaluar las intolerancias alimentarias, farmacológicas y/o químicas” que provoca la SQM.

El QEESI fue puesto en Internet en 2014 por “el equipo del UT Health San Antonio” y es muy usado por pacientes y médicos. Además, “investigadores de todo el mundo lo utilizan”.

Tras el QEESI, el último cuestionario en llegar hasta la fecha (marzo de 2021), es el BREESI.

Desarrollado -10- en el UT Health San Antonio, con la participación de Claudia S. Miller, “el Brief Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (BREESI) es una herramienta de detección de tres preguntas que ayuda a los médicos e investigadores a determinar si un individuo debe realizar el QEESI completo. Los tres ítems del BREESI predicen la IQ, como después se puede confirmar cuando se realiza el QEESI”. Por tanto, el BREESI no sustituye al QEESI, sino que lo complementa.

El BREESI tiene como finalidad cubrir la necesidad que había de tener un cuestionario de detección exprés de la SQM, para facilitar su implementación masiva en todos los centros de salud del planeta. Ray Palmer, PhD, profesor de medicina familiar y comunitaria en el UT Health San Antonio, lo explica así: “Los cuestionarios de detección rápida se utilizan de manera rutinaria en las clínicas de hoy en día, por ejemplo, para [evaluar] la calidad de vida o [detectar] el abuso de sustancias, o las reacciones a los antibióticos o al látex, así que creemos que la intolerancia química también debe evaluarse de manera rutinaria, dada su alta prevalencia".

Tanto el BREESI como el QEESI se encuentran disponibles en Internet sin coste alguno” para poder ser usados por médicos, pacientes y científicos. Sólo se pide que, si van a ser empleados por investigadores, se pongan “en contacto con el TILT Research Program para solicitar permiso para usar estas encuestas en sus estudios”.


CUESTIONARIO QEESI EN ESPAÑOL

Existe una traducción del QEESI al español validada, que cuenta con la autorización de la Dra. Miller. La realizó el Institut Ferran de Reumatologia (IFR). Fue publicada en 2006. En ella, las escalas son traducidas del siguiente modo: chemical exposures, como “intolerancias químicas”; other exposures, como “otras intolerancias”; symptoms, como “síntomas”; masking index, como “enmascaramiento”; e impact of sensitivities, como “impacto en las AVD” (AVD son las siglas de “Actividades de la Vida Diaria”).

Además, en 2013 se publicó un estudio (de acceso restringido), que presentó una "versión adaptada del QEESI" -11-.


CUESTIONARIO QEESI PARA DESCARGAR (PDFs)

- Descargue el QEESI original, en inglés, PINCHANDO AQUÍ.

- Descargue el QEESI en español (versión autorizada, del Institut Ferrán de Reumatologia, alojada en el SISS con su permiso), PINCHANDO AQUÍ (descarga directa).


FUENTES CONSULTADAS PARA LA REDACCIÓN DE ESTE ARTÍCULO

Además de las reseñadas en las notas se examinaron los siguientes documentos:

- Cuscó-Segarra Anna Maria, García-Fructuoso Ferran J, López-Crespi Francisca, Poca-Dias Violant [2006]. Validación y utilidad del Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (QEESI©) en la población española [literatura gris].

- Cuscó-Segarra Anna Maria, García-Fructuoso Ferran J, Poca-Dias Violant [2006]. QEESI© -ES: Cuestionario Rápido de Exposición y Sensibilidad Ambiental V-1 [cuestionario]. Barcelona : Institut Ferran de Reumatologia.

- Fernández-Solà Joaquim, Nogué Santiago (eds.) (2011). Sensibilidad química y ambiental múltiple. Sobrevivir en un entorno tóxico. Barcelona : Viena Ediciones.

- García Ferran J, Cuscó Anna María, Poca Violant (2006). Abriendo camino: principios básicos de fibromialgia, fatiga crónica e intolerancia química múltiple. 2ª ed. Barcelona : Tarannà Edicions.

- Miller Claudia S (cop. 1998). QEESI: Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory [questionnaire]. University of Texas School of Medicine at San Antonio, Department of Familiy and Community Medicine.


NOTAS A PIE DE PÁGINA:

-1- QEESI: acrónimo de Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (“Cuestionario Rápido de Exposición y Sensibilidad Ambiental”, según la traducción del Institut Ferran de Reumatologia).

-2- El QEESI facilita enormemente el diagnóstico de la SQM. Con él, en función del resultado que arrojen tres de los cinco apartados en los que está dividido (los de chemical exposures -chemical intolerance-, symptoms -symptom severity- y masking index -masking-) será “muy sugestivo”, “bastante sugestivo”, “problemático” o “no sugestivo” que la persona padezca SQM (la traducción de los términos entrecomillados es del Instituto Ferran de Reumatologia).

No confunda el hecho de que el cuestionario emplee una terminología gradada, con presuponer que ello clasifique al paciente en función de una supuesta escala de grados de afectación. No es la función del QEESI.

-3- Palmer Ray (31/10/2018). Are you chemically intolerant? UT Health San Antonio, Department of Family and Community Medicine, Hoffman TILT Program. Disponible en: https://tiltresearch.org/2018/10/31/1982/

-4- Hoffman TILT Program (21//09/2020). Think you have chemical intolerance? Answer 3 questions. UT Health San Antonio, Department of Family and Community Medicine, Hoffman TILT Program. Disponible en:

-5- TILT: acrónimo de Toxicant-Induced Loss of Tolerance (Pérdida de Tolerancia Inducida por Tóxicos).

-6- UT Health San Antonio: denominación abreviada del University of Texas Health Science Center at San Antonio.

-7- Miller CS y Prihoda TJ (1999, Apr.-Jun.). The Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (EESI): a standardized approach for measuring chemical intolerances for research and clinical applications. Toxicology and Industrial Health 15(3-4):370-385. Disponible en:

-8- El QEESI es de una fecha posterior al EESI, aunque ambos cuestionarios se dieron a conocer en el mismo artículo científico, bajo el título de “The Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (EESI)…”, en 1999; y aunque el copyright del QEESI sea de 1998.

-9- De manera secundaria, las cinco escalas del QEESI también son nombradas en el cuestionario como sigue: chemical exposures como chemical intolerance (“intolerancias químicas”), other exposures como other intolerance (“otras intolerancias”), symptoms como symptom severity (“severidad de los síntomas”), masking index como masking (“enmascaramiento”) e impact of sensitivities como life impact (“impacto en la calidad de la vida diaria”). La traducción, entrecomillada, es del Instituto Ferran de Reumatologia.

-10- Palmer et al. (2020, Sept.). Three questions for identifying chemically intolerant individuals in clinical and epidemiological populations: The Brief Environmental Exposure and Sensitivity Inventory (BREESI). PLOS One 15(9):e0238296. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0238296

-11- Mena Guillermo, Sequera Víctor-Guillermo, Nogué-Xarau Santiago, Ríos José, Bertran Maria Jesús, Trilla Antoni (2013, April). Traducción y adaptación transcultural del cuestionario Quick Environmental Exposure and Sensitivity Inventory a la población española. Medicina Clínica 140(7):302-304. Disponible en:

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14 febrero 2021

CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA.- Artículo y vídeo de la mesa redonda “Ecofeminismo, salud ambiental y género” de Ecologistas en Acción, con Alicia Puleo, Carme Valls-Llobet, Margarita Mediavilla y Asunción Laso (11/02/2021)

Mesa redonda virtual organizada por Ecologistas en Acción. Realmente interesante. Imprescindible para quienes padezcan enfermedades ambientales. Se habló de la relación entre tóxicos ambientales y salud, con una muy necesaria perspectiva de género. Se centró en la contaminación electromagnética (tecnologías sucias, tecnologías limpias y sostenibles, conflicto de intereses, electrosensibilidad…). Doy las gracias a la organización por su invitación para que estuviera entre sus asistentes. Fue un privilegio poder escuchar el evento en directo. El contenido y organización fueron magníficos.

María José Moya, responsable del SISS

ECOFEMINISMO, SALUD AMBIENTAL Y GÉNERO [CON VÍDEO]

Ecologistas en Acción.- La mala salud del medio ambiente frecuentemente está detrás de la mala salud de las personas. En un mundo repleto de tóxicos ambientales, muchas enfermedades tienen hoy su origen o están relacionadas con los distintos tipos de contaminación que padecen nuestros entornos (contaminaciones del aire, del agua y de los suelos, radiaciones. campos electromagnéticos, etc.). La medicina contemporánea se enfrenta cada vez más al desafío de abordar la compleja relación entre salud y medio ambiente.

Aunque los hombres se ven también afectados, las estadísticas indican que el grupo de población más vulnerable a la toxicidad del deterioro ambiental son las mujeres. Los tóxicos ambientales poseen un efecto sinérgico con capacidad de alterar gravemente la salud del cuerpo femenino. Como campo de conocimiento y espacio social de poder (público, doméstico, político, económico), la medicina ha heredado un sesgo de género androcéntrico que persiste en las ideas de salud y enfermedad, así como en su investigación y su práctica. Reclamar un conocimiento adecuado del cuerpo y la salud de la mujer es algo análogo a reconocer y defender el cuerpo y la salud de la naturaleza.

La médico endocrinóloga Carme Valls-Llobet acaba de recibir el premio Ángeles Durán del Instituto Universitario de Estudios de la Mujer de la Universidad Autónoma de Madrid por su último libro Medio ambiente y salud. Con él se reconoce su trayectoria profesional dedicada a la investigación y la reivindicación de esa relación desde una perspectiva de género, en el que se reconocen las especificidades con las que los tóxicos ambientales afectan a hombres y mujeres.

Celebrando esta ocasión, os invitamos a ver esta mesa redonda en la que también participaron Alicia Puleo (filósofa, profesora, escritora y una de las principales voces del ecofeminismo hispanoamericano), Margarita Mediavilla (profesora de Física de la Universidad de Valladolid y miembro del Área de Clima y Energía de Ecologistas en Acción) y Asunción Laso (Máster en Derechos Humanos de la Comunidad Europea, divulgadora, activista, miembro del Área de Digitalización y Contaminación Electromagnética de Ecologistas en Acción).


Fuente: Ecologistas en Acción (11/02/2021)

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10 febrero 2021

CONSUMO Y SALUD: relación entre alimentación, hábitos de consumo insanos, enfermedades ambientales y educación en el colegio (entrevista a María José Moya para el libro de la periodista Maripi Gadet "La nueva biodieta”)

La nueva biodieta, de Maripi Gadet. Arcopress, 2020.

Esta entrevista a María José Moya (SISS) forma parte del último libro de la periodista Maripi Gadet: "La nueva biodieta: la fórmula de la eterna juventud, salud y belleza. Alimentación ecológica" (Arcopress, 2020. 234 págs.). Se encuentra en el capítulo La opinión de los expertos, en las páginas 207 a 212.

Maripi Gadet está dedicada a la promoción de la vida sana y respetuosa con el medio ambiente, y dentro de esa esfera, es una habitual de los medios y los eventos, ha publicado varios libros, dirige el gabinete de comunicación Green Press y está especializada en la gestión de la comunicación de empresas.

En 2019, invitó a María José Moya a participar en su séptimo libro, y su entusiasmo para que formara parte del proyecto la contagió. Aceptó. Las facilidades que le dio para salvar los obstáculos que le impone su complicada salud fueron determinantes porque la permitieron tomarse el tiempo que le fue necesario para responder a la entrevista.

Las temáticas que toca María José en sus respuestas son: la alimentación ecológica, la educación gastronómica y medioambiental que debería promoverse entre los niños por parte de su entorno privado y de los centros educativos, los tóxicos cotidianos y otros problemas que pueden presentar los alimentos convencionales (es decir, los no ecológicos), y las enfermedades ambientales (principalmente la sensibilidad química múltiple).

Gracias Maripi, por pensar en mí para formar parte de tu libro, y por nombrarme en el capítulo de Agradecimientos (en la p. 233), junto a otros entrevistados de la talla del Dr. Nicolás Olea (catedrático experto en la relación entre tóxicos cotidianos y salud), o Ángeles Parra (presidenta de la asociación Vida Sana y directora de BioCultura, principal feria ecológica de España). Fue un placer. Por cierto, quién hubiera adivinado que un año después de recibir tu invitación, el libro se publicaría en medio de una pandemia, ¿verdad? La vida es la mejor obra de aventuras posible.

María José Moya, responsable del SISS

ENTREVISTA

María José Moya Villén es responsable del “SERVICIO DE INFORMACIÓN SOBRE SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE Y SALUD AMBIENTAL” (SISS), espacio pionero en enfermedades ambientales, que creó en 2006.

LA COMUNIDAD CIENTÍFICA ESTÁ ALARMADA POR EL INCREMENTO EXPONENCIAL DE PATOLOGÍAS ORIGINADAS O AGRAVADAS POR FACTORES MEDIOAMBIENTALES, COMO LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE (SQM), LA ELECTROSENSIBILIDAD, LA FIBROMIALGIA Y EL SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA / ENCEFALOMIELITIS MIÁLGICA, ENFERMEDADES QUE USTED PADECE EN GRADO GRAVE. ¿CREE QUE LA ALIMENTACIÓN TIENE QUE VER CON EL DESARROLLO DE ESTAS DOLENCIAS

Todo influye. Cuando tu estilo de vida y entorno son insanos lo que se promueve es que tu organismo, con el tiempo, vaya a tender a debilitarse, a presentar alteraciones y fallos, y a aumentar progresivamente su carga tóxica corporal. Por eso, alimentarse e hidratarse de forma sana, al margen de los parámetros que dicta la publicidad de la industria alimentaria, es fundamental.

¿ES IMPORTANTE QUE LOS NIÑOS APRENDAN EN EL COLEGIO LOS BENEFICIOS DE LA ALIMENTACIÓN ECOLÓGICA?

Sí, porque la educación no es sólo instruir en cultura y ciencia. Tiene que incluir cosas cómo enseñar a cuidar de la salud propia y la del planeta, a ser feliz, a sacar la mejor versión de uno mismo y a cultivar un pensamiento propio.

Pero para que el alumno tenga posibilidad de adoptar hábitos sanos y ser un consumidor responsable no basta con hablarle de ello. Hay que promover su inmersión integral en un estilo de vida ecológico a través del comedor, de las excursiones, de las actividades, de los concursos, de la creación de huertos escolares y de cualquier otra idea para que el niño vea que implementar ese modelo es posible. Asimismo, debe explicársele la filosofía que hay detrás ello para que sepa reconocer lo que es sano para sí mismo, y neutral para el medioambiente.

Simultáneamente, su entorno educativo y sus progenitores deben dar ejemplo, porque el niño imita lo que ve. Y la educación es cuestión de todos. Pero ojo con caer en incongruencias, como proponerle una acción saludable (por ejemplo, comer ecológico en la escuela) pero sin ayudarle a la vez a modificar el resto de aspectos de su vida diaria que puedan ser insanos (como que en su hogar consuma fritos con frecuencia, o se usen ambientadores y perfumes). Estas incoherencias transmiten al niño que el adulto no cree que el modelo que propone sea posible y lo desincentivará a mantener la propuesta en el tiempo.

¿EN QUÉ ALIMENTOS SE ENCUENTRAN LOS TÓXICOS MÁS NOCIVOS PARA LA SALUD?

No sólo en los que saltan de vez en cuando a los medios de comunicación (como el pescado salvaje –por su contaminación con microplásticos, mercurio y otras sustancias–, los alimentos enlatados o en plástico –porque a ellos migran los componentes de sus envases–, o el ganado porcino –por las condiciones de insalubridad y estrés animal que padece en las granjas–). El hecho es que vivimos en un maremágnum de sustancias sintéticas problemáticas, y parte de ellas llegan al organismo del consumidor a través de lo que come y de lo que bebe. ¿Cómo? En forma de continuadas pequeñas dosis de cuantiosos aditivos; metales pesados; sustancias transferidas desde las bandejas, barquetas y cajas para alimentos de cartón reciclado, a la comida envasada; restos de plaguicidas y antibióticos; elementos en el agua potable, como por ejemplo restos de materiales de las tuberías…

La industria alimentaria aplica métodos cuestionables similares en todos sus sectores (ganadería, pesca, marisco, agricultura…). Por ejemplo, los biólogos Salvador Arijo y Juan Pablo Camblor indican que muchas piscifactorías emplean, de forma generalizada, numerosos productos químicos para el tratamiento del agua, de los sedimentos y del pescado, tal como fertilizantes, desinfectantes, sustancias antibacterianas, antibióticos y otros medicamentos, plaguicidas, alguicidas, baños de formol, aditivos alimentarios en el pienso, anestésicos, hormonas… Todos son legales, a pesar del impacto que pueden producir sobre el ecosistema y los consumidores.

En esta misma línea, otro tipo de industrias, así como los mismos ciudadanos, generan también problemas en la cadena alimentaria, como vertidos en los ríos y mares, basura en la naturaleza, incendios intencionados, purines, contaminación de acuíferos, sobreexplotación de los recursos, generación de residuos y tóxicos, problemas por plantas de tratamiento de aguas residuales ineficaces, contaminación de costas por protectores solares y otros productos, y accidentes nucleares (como el de Chernóbil, en 1986, que contaminó la atmósfera; y el de Fukushima, en 2011, que contaminó el aire y el océano).

Ante este panorama, es lógico pensar que los pocos problemas alimentarios que salen a la luz pública no sean más que la punta del iceberg.

¿CREE QUE NUESTROS CUERPOS TAMBIÉN REACCIONAN NEGATIVAMENTE ANTE DOSIS MÍNIMAS DE LOS QUÍMICOS SINTÉTICOS QUE SE ENCUENTRAN EN LOS PRODUCTOS DE COSMÉTICA, ASEO PERSONAL, LIMPIEZA DE LA ROPA, DEL HOGAR, PERFUMES, Y OTROS?

Hay que tener en cuenta que estamos expuestos a una cantidad ingente de sustancias sintéticas desde que nacemos, las 24 horas, los 365 días del año. Las respiramos, comemos, bebemos, vestimos y tocamos. Por tanto, cuando tienen propiedades negativas para la salud (inmediatas, por acumulación, o por efecto combinado de cóctel junto a otras), son potencialmente dañinas.

Numerosos estudios de reconocidos investigadores, como el Dr. Nicolás Olea (de la Universidad de Granada), el Dr. Miquel Porta (del IMIM), o Anne Steinemann (de la Universidad de Melbourne), dan fe de ello. Especialmente sangrantes son los trabajos que han encontrado numerosos tóxicos sintéticos potencialmente peligrosos en nonatos y neonatos. Les llegan a través del cordón umbilical, la placenta, y la sangre y lactancia materna inferior a 5 meses. Esto debería hacernos reflexionar con vistas a cambiar nuestros hábitos.

Dentro de las enfermedades con relación causa-efecto inmediata entre exposición y desencadenamiento de síntomas están la SQM, las alergias, el asma, las migrañas, o los problemas respiratorios; y dentro de aquellas que el paciente no tiene esa evidencia clara pero las investigaciones han confirmado que su origen son diversos tóxicos sintéticos están el cáncer de mama, el de testículos, la diabetes, y los problemas de tiroides, entre otros, además de la caída en la calidad seminal.

Por tanto, no hay duda de que las bajas dosis continuadas pueden tener efectos biológicos.

¿VIVIR SIN QUÍMICA ES SINÓNIMO DE PODER VIVIR SANO? ¿ES CARO?

Aclarar que aunque popularmente se identifique “química” con “sintético”, todo lo que nos rodea es química: el aire, nosotros mismos, el agua… Hay que tender a eliminar lo tóxico o problemático de nuestro entorno; y a disminuir lo sintético a lo estrictamente necesario, como medida preventiva. Con ello ayudaremos a nuestro organismo a tener una mayor calidad de vida, y a aumentar sus probabilidades de que, ante cualquier contingencia de salud, se recupere mejor, o si esto no es posible, a que al menos no empeore tanto, o no tan rápido.

La incidencia en la contabilidad doméstica de un sistema de vida ecológico no tiene por qué ser mucho mayor que el industrial, si no intentamos trasladar sus vicios al nuevo estilo de vida. Hay que pasar de ser los compradores compulsivos que incentiva el modelo industrial, a consumidores conscientes que sólo realizan compras esenciales, y en los sitios más asequibles y éticos (cooperativas, tiendas de productores sin intermediarios, y otros). Lo que nos pueda desequilibrar la balanza (que sería la alimentación, y la inversión inicial para adecuarse al nuevo sistema), se puede ahorrar en otras áreas, como la del aseo personal, la limpieza del hogar y de la ropa, la cosmética, y la salud.

DADO QUE LOS QUÍMICOS PROBLEMÁTICOS ESTÁN PRESENTES ALLÁ DONDE MIREMOS (EN LA ALIMENTACIÓN, EN LAS BEBIDAS, EN EL AIRE CONTAMINADO, EN LOS MATERIALES PARA OBRAS, EN EL MOBILIARIO, EN MUCHOS ARTÍCULOS DE TODO TIPO…), ¿CÓMO PODEMOS SOBREVIVIR A ESTA INVASIÓN Y VIVIR SIN TÓXICOS?

Sin duda, el panorama actual es muy preocupante. Convivimos a diario con gran cantidad de tóxicos potencialmente dañinos para nuestra salud y la del planeta, lo que pone en riesgo la supervivencia del ser humano. Sin embargo, podemos minimizar lo que atañe a nuestro entorno mucho más de lo que imaginamos. Pero para ello tenemos que salir de nuestra zona de confort, para ser consumidores informados y activos, dejando atrás la pasividad. Porque el hecho de que las administraciones no apliquen el principio de precaución, e insistan en establecer límites legales de tóxicos para cada producto, es inaceptable.

El único límite admisible es cero tóxicos, y una huella neutral de las personas con el planeta. Por tanto, si necesitamos comprar algo, informémonos antes de si cumple con estos parámetros, a través del fabricante, el vendedor, las etiquetas, y fuentes serias e independientes. Por ejemplo, preguntémonos: ¿su composición es inocua? ¿El producto es local, o viene de lejos? ¿Tiene obsolescencia programada? ¿Se podrá arreglar, u obtener piezas de repuesto, si se estropeara?

Evitemos comprar en base a modas, a tener la última versión de algo, a caprichos, o a la presión que ejercen sobre nosotros los anuncios y el entorno social. Y tengamos cuidado con la picaresca de los etiquetados que ofrezcan información sesgada, confusa, o en letras de tamaño variable según lo que interese al productor destacar o no.

¿QUÉ RECOMIENDA A UNA MADRE QUE QUIERE QUE SU HIJO CREZCA SIN QUÍMICA?

A todos los adultos que convivan con el niño recomiendo que se impliquen en la puesta en práctica de un modelo de vida ecológico para todo el hogar, y que lo sigan junto con el pequeño: padres, madres, tutores, abuelos... Como decíamos al inicio, el niño imita lo que ve, y si además entiende que lo que observa son hábitos sanos para él y para el planeta, y que su implementación en el día a día es posible, le facilitaremos su adherencia.

¿QUÉ ES LO RECOMENDABLE?
  • Consumir alimentos ecológicos, de cercanía y preferentemente frescos (o con un procesado sencillo, y una composición con pocos ingredientes y sin añadidos sintéticos). Preparados en crudo, o de forma saludable (al vapor, cocidos, deshidratados, a la plancha, al horno eléctrico, en conserva de cristal…). Y elaborados en utensilios de materiales inocuos, que no se transfieran al alimento (por ejemplo, en cazuelas de vidrio).

  • Usar agua filtrada para beber, asearse y cocinar (como mínimo). Existen buenos filtros de impurezas en el mercado. Para beber también puede utilizarse agua mineral en botella de vidrio.

  • Si se es consumidor de carne, reducir su ingesta y evitar la roja. Y si se es de pescado, valorar sólo el de piscifactoría ecológica. Si se desea consumir pez salvaje, para minimizar la ingesta de los tóxicos que comprende tendrá que optarse por especies pequeñas, no depredadoras, bajas en grasa (por tanto pescado blanco, no azul), capturadas en lugares lo menos alterados posible, y conservadas sin sustancias sintéticas desde el mar hasta su venta; asimismo deberán eliminarse de ellas su piel y vísceras, y cocinarse bien.

  • La limpieza (aseo personal, del hogar y de la ropa) y la cosmética se pueden realizar con bicarbonato; vinagre de manzana, limón, y alguna grasa vegetal saludable (como el aceite de oliva y la manteca de karité), todo ecológico y sin añadidos. Si se desea sumar a ello algún detergente, gel de baño o champú, deberán ser ecológicos (o naturales), sin fragancias añadidas, y con la menor cantidad de ingredientes posible.

  • Para comprar muebles, ropa, productos para hacer reformas, sábanas, etc., se aplicará el mismo criterio sugerido en anteriores puntos: sólo se valorarán los que no contengan problemas tóxicos, ni añadidos; y que tiendan a la simplicidad en su composición, elaboración, etc.

¿QUÉ ES LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE?, ¿QUÉ SÍNTOMAS PUEDE TENER? ¿MEJORA CUANDO CAMBIAMOS NUESTRA ALIMENTACIÓN A UNA DIETA ECOLÓGICA?

La SQM es una enfermedad ambiental cuyo origen son las sustancias sintéticas tóxicas con las que el ser humano convive, de forma cotidiana, en la civilización actual. Se caracteriza por reaccionar ante numerosos químicos (incluso a exposiciones muy bajas). Por ejemplo, de los productos perfumados, de la limpieza, del aseo, agua del grifo, tinta del papel, plásticos, ropa, rotuladores… Tiene varios grados de severidad, es crónica, limitante y orgánica. El sistema sanitario de España la tiene clasificada con el código 995.3 (CIE9MC) / T78.40 (CIE10ES).

Afecta sobre todo al sistema nervioso central, pero también puede alterar órganos de otros sistemas, como el respiratorio, el cardíaco, el endocrino, el gastrointestinal y el musculoesquelético. Como consecuencia, se producen síntomas en diferentes conjuntos corporales, simultáneamente, de forma similar a lo que ocurre con una alergia. Algunos de los que pueden darse son migrañas, problemas neurocognitivos, vértigos, dolor muscular generalizado, intolerancia sensorial (a la luz, al sonido, a las vibraciones, al calor…), intolerancias alimentarias, diarrea súbita, irritación de las vías respiratorias, arritmias, tinnitus, problemas gastrointestinales, y fatiga crónica insuperable. El cuadro mejora cuando la exposición cesa.

El consenso médico establece no exponer a estos pacientes a los agentes desencadenantes (ni aun de intensidad mínima), para evitar que sus síntomas y salud general empeoren. Por ello, se recomienda que adopten una alimentación ecológica, y sustituyan los productos y elementos perjudiciales de su hogar por otros inocuos. Los grandes beneficios de estas medidas para controlar la enfermedad lo confirman los mismos enfermos (y yo también, como afectada grave de esta dolencia, que me impide salir a la calle desde hace más de una década).

¿LA FIBROMIALGIA SE ATENÚA CON UNA BUENA ALIMENTACIÓN BIO?

Hay indicios. Según algunos testimonios, cambiar a un modelo de vida sano, con una dieta ecológica, les ayudó a encontrarse mejor. Si lo pensamos, es lógico que vivir de manera sana aumente esta posibilidad, se tengan problemas de salud o no.

¿QUÉ SON LOS ESPACIOS DE POLUCIÓN CERO O ZONAS BLANCAS?

En el argot ambiental, es como llamamos a los lugares sanos medioambientalmente. Es decir, que no presentan problemas químicos, electromagnéticos, o de otro tipo (por ejemplo acústicos); sean artificiales, o naturales (como las geopatías). Pueden estar en espacios abiertos (como un bosque, o un pueblo), o cerrados (como una habitación, una vivienda, un colegio, o un hospital adaptados a ello). El término “zona blanca” evoca al mismo que se usa en ambientes hospitalarios para denominar al área donde se encuentra la sala de operaciones (una zona estéril, y por tanto libre de patógenos).

Existen alternativas químicas, tecnológicas, y de producción, extracción y distribución de recursos para no contaminar el planeta; pero si la ciudadanía no despierta y presiona en masa para exigirlas, mientras tanto hay que reclamar la creación de zonas blancas para los enfermos ambientales y para quienes deseen vivir de una forma saludable. Es inmoral obligar a nadie a permanecer bajo unas condiciones enfermizas, más si cabe a los niños y a las personas que quieren evitarlas.

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