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08 marzo 2026

FLORA Y FAUNA: cómo interactúan las especies no humanas con los campos electromagnéticos naturales y la RADIACIÓN NO IONIZANTE. Frontiers in public health. 2025 ‒ PARTE 2 DE 2 (StarLink de Elon Musk, Trump, los conflictos de interés de la ICNIRP...)


NOTAS PREVIAS

En la última entrada hice la traducción de la primera parte de este estudio; y, ahora, en la actual, abordaré la segunda (y última).

Como la anterior vez, he traducido todo menos los párrafos técnicos o no trascendentales, que han sido sustituidos por tres puntos suspensivos entre corchetes ([...]). Además, al igual que en la primera parte del trabajo, he realizado el siguiente listado informal (español-inglés) de entidades, términos técnicos, acrónimos y siglas del texto, para ayudar al lector a familiarizarse con ellos antes de pasar a leer el artículo:

-ABSORCIÓN RESONANTE (a RF): fenómeno físico en el que la materia absorbe energía electromagnética cuando la frecuencia de la onda de RF coincide con la frecuencia natural (fuente IA de Google).
-APLIC (Avian Power Line Interaction Committee): APLIC (el organismo no tiene traducción oficial. Podría ser "Comité de Interacción entre Aves y Líneas Eléctricas").
-BGEPA (LEY PARA LA PROTECCIÓN DEL ÁGUILA CALVA Y EL ÁGUILA DORADA): Bald and Golden Eagle Protection Act.
-CAPACIDAD DE ABSORCIÓN: ver “SAR”.
-CEM (CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS): EMF (Electromagnetic Fields).
-CEM DE RF/FEB (CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS DE RADIOFRECUENCIA Y DE FRECUENCIA EXTREMADAMENTE BAJA): ELF/RF-EMF (nota: el artículo no ofrece las siglas desglosadas).
-CFR o C.F.R. (CÓDIGO DE REGLAMENTOS FEDERALES): CFR o C.F.R. (Code of Federal Regulations).
-CIPR (COMISIÓN INTERNACIONAL DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA): ICRP (International Commission on Radiation Protection).
-DAÑO TISULAR: “lesión, alteración o desgaste de las células y estructuras que componen los tejidos del cuerpo, sea por causas internas o externas" (fuente: IA de Google).
-DENSIDAD DE POTENCIA INCIDENTE: environmental incident power density ("comúnmente denominada irradiancia, […]. Mide la intensidad de la radiación (electromagnética, solar) que llega a un objeto, siendo fundamental para calcular la energía recibida." Fuente: IA de Google).
-DIA (DECLARACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL): EIS (Environmental Impact Statement).
-DOSIMETRÍA: "Fís. Medida de la acumulación de una radiación ionizante." (RAE). En este estudio el término se aplica a la radiación no ionizante.
-EPA (AGENCIA DE PROTECCIÓN AMBIENTAL): EPA (Environmental Protection Agency).
-ESTRÉS OXIDATIVO: condición biológica que se produce cuando existe un desequilibrio entre radicales libres y antioxidantes en el organismo. Daña el ADN, el ARN, los lípidos y las proteínas. Está implicado en enfermedades y el envejecimiento.
-FCC (COMISIÓN FEDERAL DE COMUNICACIONES): FCC (Federal Communications Commission).
-FDA (ADMINISTRACIÓN DE ALIMENTOS Y MEDICAMENTOS): FDA (Food and Drug Administration).
-FEB (FRECUENCIA EXTREMADAMENTE BAJA): ELF (Extremely Low Frequency).
-FTC (FEDERAL TRADE COMMISSION): FTC (Comisión Federal de Comercio).
-GAO (OFICINA DE RENDICIÓN DE CUENTAS DEL GOBIERNO): GAO (Government Accountability Office).
-ICNIRP (COMISIÓN INTERNACIONAL PARA LA PROTECCIÓN CONTRA LA RADIACIÓN NO IONIZANTE): ICNIRP (International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection).
-IEEE (INSTITUTO DE INGENIEROS ELÉCTRICOS Y ELECTRÓNICOS): IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers).
-LEY DE ENERGÍA ATÓMICA: Atomic Energy Act.
-LEY DE ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN: Endangered Species Act.
-LEY PARA LA CONSERVACIÓN DE LOS PECES Y LA VIDA SILVESTRE: Fish and Wildlife Conservation Act.
-MBTA (LEY DEL TRATADO DE AVES MIGRATORIAS): Migratory Bird Treaty Act.
-MODELADO DE RESONANCIA: "es la simulación matemática o computacional de cómo un sistema vibra o responde con máxima amplitud a frecuencias específicas. Se utiliza para predecir comportamientos físicos en ingeniería (vibraciones estructurales), acústica (sonido de pianos Yamaha), imágenes médicas (RM) y sistemas lineales/no lineales, identificando [y descartando] las frecuencias naturales para evitar fallos." (fuente: IA de Google).
-MODULACIÓN [DE FRECUENCIA]: modulation (“Telec. Variación de la frecuencia de las ondas de acuerdo con la señal, manteniendo constante la amplitud”. Fuente: RAE).
-NEPA (LEY NACIONAL DE POLÍTICA AMBIENTAL): NEPA (National Environmental Policy Act).
-PATRÓN DE RADIACIÓN: radiation pattern (forma en que una antena distribuye su potencia electromagnética espacialmente, en distintas direcciones).
-PHSA ("LEY DE SERVICIOS PARA LA SALUD PÚBLICA"): PHSA (Public Health Services Act). La PHSA no tiene traducción oficial, esta es sólo una propuesta del SISS.
-POTENCIA RADIADA EFECTIVA: effective radiated power (“cantidad total de potencia que irradia una antena en una dirección específica” (fuente: IA de Google).
-RF (RADIOFRECUENCIA): RF (Radio Frequency).
-RI (RADIACIÓN IONIZANTE): IR (Ionizing Radiation).
-RNI (RADIACIÓN NO IONIZANTE): NIR (Non-Ionizing Radiation).
-ROS (ESPECIES REACTIVAS DE OXÍGENO): ROS (Reactive Oxygen Species). “Son subproductos naturales de la respiración celular (producción de energía) que actúan como señales para la célula, pero, en exceso causan estrés oxidativo” (fuentes: IA de Google y NIH de EE. UU.). En español se usa también el acrónimo ERO, pero no es lo frecuente.
-RRF (RADIACIONES DE RADIOFRECUENCIA): RFR (Radiofrequency Radiation).
-SAR (TASA O ÍNDICE DE ABSORCIÓN ESPECÍFICA): SAR (Specific Absorption Rate) (indica cuánta energía de radiofrecuencia absorbe el cuerpo humano cuando se ve expuesto a la radiación no ionizante emitida por un dispositivo inalámbrico, normalmente un teléfono móvil. “Su promedio puede calcularse en la totalidad del cuerpo o en algunas partes de este”. “Se expresa en vatios por kilogramo (W/kg)”, es decir, en vatios por kilogramo, que es la potencia en vatios que absorbe cada kilogramo de masa de tejido corporal (fuente: (Xataka. 23/03/2022). Cuanto más alto es el valor, mayor será la radiación absorbida, lo que aumenta la probabilidad de daño en la salud del consumidor.
-TASA DE ABSORCIÓN ESPECÍFICA: ver “SAR”.
-TASA DE DOSIS: dose rate (mide la cantidad de radiación que incide o absorbe un cuerpo o material, por unidad de tiempo).
-TASA DE TRANMISIÓN: transmission rate (velocidad a la que se mueve la información digital entre dispositivos o en la red, en un período de tiempo determinado. También se denomina velocidad de transferencia).
-TAXÓN / TAXONES: taxa ("Bot. y Zool. Cada uno de los grupos o categorías de la clasificación de los seres vivos, reconocidos internacionalmente". Fuente. RAE).
-TRANSMISSION RADIAL PLOT: diagrama radial de transmisión (“herramienta gráfica usada para visualizar un ‘patrón de radiación’ ". Fuente: IA de Google).
-USFWS (SERVICIO DE PESCA Y VIDA SILVESTRE): USFWS (U.S Fish and Wildlife Service).
-VALORES SAR: ver “SAR”.
-VELOCIDAD DE TRANSFERENCIA: ver “Tasa de transmisión”.

Por último, señalar que, al igual que en la primera parte de la traducción del estudio que nos ocupa, en esta segunda (y última parte) dos elementos: 1) Unas referencias entre paréntesis, que en el estudio en inglés son enlaces que llevan a datos que pueden consultarse en él (como información complementaria); y, 2) Unas marcas en el texto que me he tomado la libertad de introducir en él, como guías de lectura, para hacerlo más cómodo e intuitivo de leer a quienes sufrimos fatiga crónica y/o niebla mental (son estas: en negrita y subrayado, las ideas nucleares; en amarillo, los pasajes más destacables; lo subrayado, el texto secundario importante; y, entre corchetes, las notas aclaratorias propias del SISS).

María José Moya Villén
Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS)
Afectada de SQM, EHS, EM/SFC, FM, entre otras dolencias


PARTE 2. ABORDAJE DEL IMPACTO DE LA RADIACIÓN EN LA VIDA SILVESTRE: RAMIFICACIONES POLÍTICAS


DELIMITACIÓN DEL PROBLEMA

En los Estados Unidos, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), responsable de establecer los estándares de exposición a la RF, ha permitido que la infraestructura inalámbrica sea excluida de la evaluación medioambiental sistemáticamente, delegando la supervisión en la propia industria y haciendo caso omiso de las aportaciones ciudadanas y científicas.

La ciudadanía a veces confunde el término "estándares" (que indica ejecutoriedad), con el de "directrices" (que implica elección y observancia voluntaria). Las directrices son lo que los paneles profesionales de científicos del IEEE y la ICNIRP recomiendan en sus funciones de asesoramiento a las entidades reguladoras, pero, una vez que las directrices son adoptadas por las agencias reguladoras, se convierten en estándares ejecutables. […].

El marco regulatorio actual es insuficiente para proteger a los humanos (66), y aún más a las especies no humanas. En EE. UU., ni la FCC ni el IEEE han establecido directrices o estándares sobre exposición aguda o crónica a los CEM para la vida silvestre, ni normas y procedimientos de autorización y/o reguladores.

Lo mismo ocurre a nivel internacional respecto a los límites recomendados por la ICNIRP adoptados en toda Europa, Australia y otros países.

Existen otras agencias estadounidenses, además de la FCC, con facultades de ejecución para abordar esta cuestión. Por ejemplo, la Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU. (EPA) y el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los EE. UU. (USFWS). Pero la EPA se ha visto privada por completo de financiación para investigar la radiación no ionizante, a pesar de que mantiene la supervisión de los efectos de la radiación ambiental; y el USFWS no cuenta con experiencia para investigarla.

Cualquier suposición de que los estándares redactados para humanos son suficientes para proteger también la vida silvestre pasa por alto, por completo, las fisiologías únicas y sensibilidades extremas de las especies no humanas, que superan con creces a las de los humanos.

A pesar de la creciente llamada a la acción para abordar los impactos de la radiación no ionizante, los esfuerzos por reforzar la protección se han visto paralizados por una industria con influencia política y financiera, sumado a una falta de voluntad política y a la supeditación regulatoria de las agencias federales de EE. UU. a la industria (67), todo ello agravado por recientes recortes en la financiación federal, el personal y la capacidad de investigación. Un obstáculo crítico para la protección del medioambiente reside en el hecho de que las agencias federales no han reconocido ni evaluado formalmente los efectos ecológicos de la radiación no ionizante.


EL ESPACIO AÉREO COMO HÁBITAT

Uno de los primeros pasos para integrar en el panorama regulatorio los efectos ecológicos de los CEM es comprender que el espacio aéreo es “hábitat” para muchas especies, al igual que el agua y el suelo lo son para las especies que ya protegemos de diversos contaminantes e interferencias. Muchas especies silvestres, especialmente aves, murciélagos e insectos, dependen del espacio aéreo para la migración, el apareamiento, la búsqueda de alimento, la anidación/el asentamiento para descansar, y la defensa territorial.

Es hora de reconocer a los CEM no ionizantes como una forma biológicamente activa de contaminación atmosférica (admitiendo, además, que también son una forma de contaminación del suelo y del agua), […]. Definir el espacio aéreo como hábitat proporcionaría una base legal para evaluar los impactos acumulativos de los CEM, así como para mitigar la exposición. Con esta definición establecida, quedaría aclarado el marco dentro del que los CEM antropogénicos actúan como agente biológico en la biosfera.

Cabe señalar que los CEM no siempre actúan de acuerdo con los modelos toxicológicos estándar. Los CEM se encuentran en un continuum de efectos fisiológicos en "proceso", más similar al de los disruptores endocrinos, que a los efectos de las toxinas químicas. Los CEM son capaces de afectar directa e indirectamente en numerosos procesos biológicos, tipos de células, y órganos, tanto a intensidades altas como a bajas. Las variables dependen de la frecuencia, el tipo de tejido, la especie, el tamaño, la orientación hacia la fuente de radiación, la tasa de dosis, la intensidad de la exposición, la duración, y la modulación, entre otras. La relación a menudo no es lineal, produciéndose los mayores efectos en las intensidades más bajas, a diferencia de los modelos clásicos lineales de dosis-respuesta de las toxinas. Tales relaciones no lineales de dosis-respuesta son comunes en muchas toxinas medioambientales. (Para un análisis más profundo del espacio aéreo como hábitat, véase la referencia (48)).


LEYES VIGENTES QUE PODRÍAN PROTEGER LA VIDA SILVESTRE

Existen numerosas leyes eficaces en los EE. UU. y en otros países que podrían proteger a muchas especies de la vida silvestre, si las aplicamos a los CEM, como a otros contaminantes.

El análisis que se expone a continuación se refiere a las leyes de los EE. UU., pero existen leyes de protección similares en toda Europa, Canadá y otros lugares, y las leyes estadounidenses pueden utilizarse de modelo para que otros países las adopten. […].

[…]

LEY NACIONAL DE POLÍTICA AMBIENTAL [NEPA]

La NEPA es una ley federal crucial diseñada para garantizar que todas las acciones clave emprendidas por agencias federales, incluida la aprobación de torres de comunicaciones y de infraestructura inalámbrica, se evalúen en función de su impacto ambiental, ecológico y acumulativo. Promulgada en 1970, bajo la administración Nixon, es una ley medioambiental emblemática que sufre constantes ataques por parte de industrias de todo tipo (actualmente, existen nuevos intentos de derogarla por completo).

En virtud de la NEPA, las agencias federales deben evaluar cualquier acción que pueda tener efectos previsibles sobre el medio ambiente. Sin embargo, la Comisión Federal de Comunicaciones ha incumplido la NEPA de numerosas maneras.

[…]

PRINCIPALES IMPEDIMENTOS A LA NEPA

Un factor importante que complica la aplicación de la NEPA [al terreno de los CEM] es la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los EE. UU., que debería ser responsable de determinar qué constituye un "efecto", pero no ha definido los CEM como poseedores de tales efectos. La investigación de la EPA sobre los bioefectos de los CEM se detuvo a mediados de la década de 1990 y, desde entonces, ha sufrido recortes de personal adicionales.

No existe ningún esfuerzo dedicado a la investigación sobre los CEM en humanos o la vida silvestre por parte de ninguna agencia.

Sin un reconocimiento formal de los efectos de los CEM, el transcurso de la NEPA no puede funcionar como debe, lo que deja a la vida silvestre desprotegida.

Igualmente importante es que los procedimientos de la FCC actuales permiten que la mayoría de las torres de telefonía e infraestructura inalámbrica sean "Excluidas Categóricamente" (Cat-Exed) [“Categorically Excluded”] en virtud del proceso de revisión de la NEPA por parte de la FCC (70). Algunos ejemplos son la aprobación/aceleración de la red 5G por la FCC (71), que comprende cientos de miles de nuevos transmisores de celdas pequeñas instalados en postes de servicio público, además de la aprobación por la agencia del uso de ondas milimétricas de mayor frecuencia (72) para 5G sin ningún examen de evaluación medioambiental o de la vida silvestre.

Además, están excluidos categóricamente de los exámenes de la NEPA o de la evaluación ambiental todos los sistemas satelitales, a pesar de que la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno [GAO] de los EE. UU. concluyera que suponen multitud de posibles impactos medioambientales, entre ellos, el incremento de los desechos espaciales, la contaminación atmosférica, e interferencias con las observaciones astronómicas (73). La FCC sigue aprobando nuevas versiones del sistema de comunicaciones StarLink, de Elon Musk, sin evaluar el impacto que tiene en los humanos, la vida silvestre, o sus hábitats la radiación procedente de satélites que transmiten en patrones de radiación amplios (como un haz de luz de linterna) hacia y desde la infraestructura terrestre y la órbita baja terrestre respectivamente, lo que por primera vez contribuye a una radiación 5G significativa en cada rincón de la Tierra a una escala tan considerable.

COOPERACIÓN ENTRE AGENCIAS SOBRE LA NEPA

[…]

La pionera propuesta de colaboración entre agencias que consideró la puesta en marcha de una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) bajo la administración Obama (2014) fue finalmente cancelada durante la primera administración Trump. Sin embargo, dado que sentó un precedente […] entre agencias federales, es de esperar que pueda retomarse en el futuro.


EL SERVICIO DE PESCA Y VIDA SILVESTRE DE LOS EE. UU. [USFWS]

LEY DEL TRATADO DE AVES MIGRATORIAS [MBTA]

El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los EE. UU. (USFWS) desempeña varias funciones importantes al implementar medidas para "evitar o minimizar el daño de las aves". Según la Ley del Tratado de Aves Migratorias [...], el "daño" se define como la muerte no autorizada, lesión, o disfunción incapacitante de las aves migratorias. […]. Esto aplica también a la exposición a CEM. La lesión, disfunción incapacitante, y muerte debidas a la radiación no ionizante pueden considerarse “daño” en virtud de la MBTA.

[…]

LEY PARA LA PROTECCIÓN DEL ÁGUILA CALVA Y EL ÁGUILA DORADA [BGEPA]

[...]. El término “daño” es más amplio bajo la BGEPA que bajo la MBTA (70). Incluye la persecución, disparo, envenenamiento, captura, asesinato, trampeo, retención, acoso y molestias de ambas especies (50 C.F.R. 22.3). [...].

Dado que las torres de telefonía móvil y las antenas inalámbricas se ubican cada vez más cerca de los hábitats y las zonas de anidación de las águilas, existe una verdadera preocupación sobre el “daño” que puedan sufrir las águilas por exposición a las infraestructuras inalámbricas. Sin embargo, [...] no existen directrices claras o protocolos de concesión de permisos para monitorear, evaluar o mitigar los impactos relacionados con los CEM. [...].

LEY PARA LA CONSERVACIÓN DE LOS PECES Y LA VIDA SILVESTRE

La Ley para la Conservación de los Peces y la Vida Silvestre autoriza/guía al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los EE. UU. para monitorear, evaluar y promover la conservación de especies no cinegéticas (es decir, no cazables), [...]. Se trata de un desafío abrumador debido a los numerosos problemas estructurales que afectan a las aves migratorias de forma directa e indirecta. Por ej., las colisiones con torres, turbinas eólicas, líneas eléctricas, puentes y cristales de edificios; las electrocuciones en líneas eléctricas; los efectos del cambio climático, de la pérdida/degradación del hábitat, de los pesticidas, [así como] de la depredación por gatos domésticos; y ahora, también el aumento de los niveles ambientales de los CEM (48). [...].

Los CEM no ionizantes deberían tenerse en cuenta, sistemáticamente, en las iniciativas de conservación del USFWS, ya que sus efectos en las poblaciones de aves se suman a las amenazas acumulativas ya identificadas; además, esto se alinea con la responsabilidad que tiene la agencia, en virtud de la Ley para la Conservación de los Peces y la Vida Silvestre.

LEY DE ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

[…]

[…] Los hábitats suelen verse destrozados por la instalación/funcionamiento de torres [de telecomunicaciones], lo que provoca degradación, así como la atracción/colisión de aves y murciélagos con las torres, los cables tensores y las luces.

Esto se suma a la fragmentación del hábitat, las perturbaciones acústicas, y otros impactos (70).

Los estudios han demostrado que la radiación de las torres de telefonía móvil puede acoplarse con el tejido cerebral/ocular aviar y actuar como un atrayente para las aves migratorias, a la vez que las perturba y desorienta (14).


PRÓXIMOS PASOS: CAMBIOS NECESARIOS EN LAS AGENCIAS FEDERALES CLAVE

[…]

LA AGENCIA DE PROTECCIÓN AMBIENTAL DE LOS EE. UU. [EPA]

ANTECEDENTES

La Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU. (la EPA, que cuenta con un equipo especializado de investigadores (77)) fue en su momento la principal agencia federal responsable de investigar los efectos en la salud de los campos electromagnéticos no ionizantes, respaldada por la autoridad legal en materia de protección radiológica, en virtud de la Ley de Servicios para la Salud Pública, la Ley de Energía Atómica y la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA) (78). Sin embargo, la investigación sobre los bioefectos de los CEM dejó de recibir financiación a mediados de la década de 1990 y la agencia ya no realiza investigación sobre los CEM a pesar de que todos los campos de radiación, incluidas las bandas no ionizantes, continúan bajo su ámbito medioambiental.

[…] En 1994 […] la EPA evaluaba activamente aún los efectos biológicos de la radiación de las radiofrecuencias y estaba elaborando unas directrices de exposición, que según indicó la agencia más tarde, estaba a punto de terminar y esperaba que se publicaran en 1995 (81). Sin embargo, en medio del intenso lobismo ejercido por la industria en torno a la Ley de Telecomunicaciones de 1996 (82), que cambiaría el panorama de las comunicaciones inalámbricas para siempre, se estableció una disposición que otorgó a la FCC, por primera vez, la responsabilidad del establecimiento y la aplicación de los estándares de exposición (hay que decir que, desde 1968, las directrices de la FCC habían sido voluntarias, y los estados también podían crear las suyas propias). Además, por esas fechas, el Congreso retiró la financiación a los esfuerzos de investigación de la EPA, lo que supuso el cese de hecho de su trabajo en el desarrollo de límites de seguridad basados en la ciencia. [Con ello,] la FCC, entidad de ingeniería y concesión de licencias, que en materia de salud/medioambiente depende del conocimiento externo para ayudar a formular políticas, perdió a su principal socio independiente en investigación/asesoramiento gubernamental sobre exposiciones a las RF, justo cuando las tecnologías inalámbricas estaban a punto de despegar.

[…]

La investigación federal sobre los bioefectos de las RF ha cesado prácticamente. [Y] no existe una entidad federal con experiencia para evaluar los efectos biológicos que tienen consecuencias para la vida silvestre y el medio ambiente. La única iniciativa financiada por el gobierno federal que quedaba fue el estudio en animales de 30 millones de dólares del Programa Nacional de Toxicología (NTP), del año 2000, que halló "evidencia clara" de que la exposición a las RF causa cáncer y daño en el ADN en animales. Irónicamente, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA), que inicialmente nombró al estudio del NTP en 1999 debido a la preocupación por los efectos a largo plazo en la salud humana [de las RF], más tarde [cuando se publicó,] desestimó los hallazgos del NTP, argumentando que los estudios en animales no eran aplicables a la salud humana (85) […].

A pesar de su autoridad legal, la EPA no está protegiendo el medio ambiente de la contaminación ambiental cada vez más generalizada de los CEM. Se debería devolver este área en particular a la agencia.

COMISIÓN FEDERAL DE COMUNICACIONES [FCC]

La FCC es la única agencia federal de los EE. UU. con un papel activo en el control de los CEM ambientales procedentes de infraestructuras y algunos dispositivos, como los teléfonos móviles, los cuales también están controlados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU.

Las antenas y dispositivos que transmiten con una potencia radiada efectiva de 1000 vatios, o menos, están categóricamente exentos de los requisitos de licencia de la FCC, pero documentar su cumplimiento depende de los fabricantes.

Por añadidura, los procedimientos de la FCC para verificar el cumplimiento de los estándares relativos a los niveles de RF ambientales están diseñados exclusivamente en torno a los seres humanos y no tienen en cuenta las condiciones de exposición de la vida silvestre, por ej. las mediciones para el cumplimiento cerca de las torres de telefonía celular implican examinar las RF a nivel del suelo, u otras áreas accesibles a las personas, descuidando la exposición en zonas donde habitan aves, murciélagos, insectos y árboles, incluyendo las copas superiores de los árboles y el espacio aéreo a la altura de las torres en una exposición lateral directa. Como resultado, se puede considerar que las torres cumplen en las zonas de campo alrededor de las antenas de transmisión cercanas a donde vive la vida silvestre, incluso cuando emiten niveles de RF que exceden los límites federales en miles de veces. Además, en los EE. UU. no existe ningún programa/estrategia nacional de medición, supervisión o aplicación listo para monitorear los niveles cerca de los humanos, y mucho menos en la vida silvestre y áreas ecológicamente sensibles. Este vacío representa una omisión significativa en el marco regulatorio de los EE. UU.

En el momento de redactar este artículo, existe una orden judicial federal pendiente contra la FCC para que dé respuesta a las investigaciones sobre los impactos en la vida silvestre, lo que podría cambiar esta situación. En 2021, el Tribunal de Apelaciones de los EE. UU., el Circuito D.C., dictaminó en el caso Environmental Health Trust et al. vs. FCC (86) que la negativa de la FCC a actualizar sus límites de 1996 era "arbitraria y caprichosa", y que violaba la Ley de Procedimientos Administrativos porque la FCC no había demostrado haber hecho una revisión adecuada de la evidencia presentada [por Environmental Health Trust et al.] en relación a numerosas cuestiones, tales como los efectos a largo plazo sobre la salud, y la vulnerabilidad de los niños. Además, el Tribunal declaró que la FCC había "fracasado por completo" a la hora de abordar la "evidencia sustancial sobre los daños medioambientales potenciales" que figuraba en el expediente, el cual incluía docenas de estudios que mostraban graves impactos en aves, abejas, árboles y plantas, algunos de los cuales habían sido facilitados previamente a la FCC por la División de Aves Migratorias del USFWS (74). En el momento de redactar este artículo, la FCC no ha respondido a la orden judicial del Tribunal, a pesar de que se le han presentado numerosos estudios de investigación publicados desde el fallo.

Ningún gobierno del mundo ha establecido estándares sobre las RF basados en la ciencia que manifiesten un umbral por debajo del cual no se produzcan efectos adversos en animales y plantas. Esta es una laguna normativa crítica, dada la literatura sobre los efectos de baja intensidad que ya existe y es relevante para las exposiciones ambientales (véase el material complementario 1). Se prevé que las exposiciones superen incluso los umbrales térmicos en toda Europa y en otros lugares que adoptaron los estándares de la ICNIRP (véase la sección «El 5G es diferente» más arriba). Vamos en la dirección equivocada.


RECOMENDACIONES PARA PROTEGER LA VIDA SILVESTRE

Es esencial que se desarrollen límites de exposición a los campos electromagnéticos no ionizantes basados en la ciencia que sean específicos para proteger la vida silvestre, incluido a las exposiciones de baja intensidad, crónicas y continuas. [Y,] para establecer límites significativos de RF se necesitarán iniciativas de investigación a gran escala y a largo plazo que incluyan: experimentos de laboratorio, estudios ecológicos de campo, evaluaciones cruzadas entre especies para determinar las diferentes sensibilidades entre los taxones, estudios de ingeniería que caractericen los escenarios de exposición en el mundo real, y dosimetría específica para cada especie.

A un nivel más detallado, es crucial ampliar la base de datos que ha comenzado a comparar la absorción resonante de RF en insectos a >3 GHz hasta incluir otras especies en las bandas de frecuencia no ionizantes, con, al menos, especies representativas por taxón modeladas por computadora para establecer relaciones de resonancia. Muchas especies experimentan efectos significativos de la resonancia de los CEM en función de su tamaño corporal, contenido de agua y morfología (62). El modelado de las relaciones de resonancia mediante simulaciones computacionales, con validación de laboratorio, puede identificar especies en riesgo ante diversas frecuencias, incluido los picos de absorción específicos de cada especie y los umbrales de exposición, para predecir mejor los impactos en todos los taxones. Debido a la complejidad de las respuestas biológicas (a menudo no lineales, y específicas de cada especie), esto requerirá experiencia en computación, ingeniería, biología y temas federales/estatales.


DIRECTRICES VARIAS DE EXPOSICIÓN PARA LA VIDA SILVESTRE

[…]

El CEM de RF/FEB antropogénico es extraordinariamente diferente en cuanto a tipo, intensidad de campo, duración, frecuencia y características de señalización respecto a nada que exista en la naturaleza. Los CEM pueden interrumpir, y de hecho lo hacen, las funciones normales de migración, apareamiento y búsqueda de alimento en especies no humanas de todos los entornos (terrestre, aéreo y acuático) y de todos los taxones, desde la microbiota hasta los mamíferos (9, 38-43, 47, 49, 89, 90).

Cualquier intento de crear directrices de exposición para la flora y la fauna debe incluir los efectos de menor intensidad de las exposiciones CEM, tanto estáticas [naturales] como antropogénicas, porque ese es el rango donde las especies no humanas han desarrollado sus receptores electromagnéticos fisiológicos únicos. Excluir esta bibliografía es pasar por alto la diferencia fisiológica esencial que hay entre humanos y no humanos. Se trata de un campo donde no podemos ignorar las diferencias fundamentales para justificar los estándares de exposición humanos vigentes, ni pretender que dichos estándares bastan también para la protección no humana. Eso, simplemente, nunca será así.

Lamentablemente, en la actualidad existe un nuevo grupo de trabajo bajo el paraguas de la ICNIRP (91) cuya misión es hacer eso precisamente [ignorar las diferencias] y existe un puñado de estudios que apuntan a la dirección que seguirán y la metodología que utilizarán. Varios de los integrantes del grupo de trabajo son miembros de la ICNRP, incluyendo presidentes actuales y anteriores de la ICNIRP (91), y fueron decisivos en la elaboración de los criterios para [realizar] una serie reciente de revisiones sistemáticas para la Organización Mundial de la Salud sobre exposiciones humanas que han sido objeto de fuertes críticas por conflictos de intereses, metodología defectuosa y omisión de información crítica en sus metanálisis mediante criterios de exclusión intencionados (92-96).

[…]

[…]. El modelo preferido sería delinear sistemáticamente factores de resonancia específicos en tamaños representativos por familias de especies que amplíen el enfoque […] más allá de los insectos. Es posible […], pero requerirá tiempo/financiación para la investigación por parte de investigadores independientes adecuados, ajenos a la influencia de la industria, como lamentablemente ocurre en la actualidad con el grupo de trabajo especial de la ICNIRP, que refleja fielmente los errores de los anteriores documentos de la OMS mencionados. Su enfoque es metodológicamente defectuoso desde el principio.


REFORMA DE LAS AGENCIAS

EXISTE YA UN MODELO ÉTICO PARA LA PROTECCIÓN AMBIENTAL CONTRA LAS RADIACIONES

Existe una estrategia de gestión de riesgos de protección ambiental contra las radiaciones frente a la radiación ionizante (RI), i.e. [es decir] las exposiciones de alta intensidad, perdurables en el medio ambiente por un tiempo significativamente prolongado, [y] capaces de dañar directamente el ADN, así como de causar una serie de efectos a largo plazo devastadores en varias generaciones, tanto a humanos como no humanos. Estos efectos ionizantes están bien establecidos.

No existe una estrategia de gestión de riesgos similar para la radiación no ionizante (RNI).

Los mecanismos físicos de acción de la radiación ionizante y la no ionizante difieren en ciertos aspectos y se asemejan en otros. [Sobre las diferencias,] por ejemplo, una y otra rompen enlaces moleculares de forma diferente. La RI tiene suficiente energía (>12 eV) para romper ciertos enlaces atómicos directamente, mientras que la RNI rompe enlaces mediante mecanismos indirectos como el de la creación de especies reactivas de oxígeno (ROS) que lleva al estrés oxidativo. En muchos aspectos, las reacciones celulares a la RNI son más sutiles que con la RI, mediante complejas respuestas de estrés celular a las diversas intensidades de exposición, frecuencias y modulaciones que pueden afectar a múltiples tipos de células con diferentes reacciones a largo plazo (103). En cuanto a lo que tienen en común la RNI y la RI es que el daño biológico a largo plazo es causado por la producción excesiva de ROS y la incapacidad de la biología para reparar el daño salvo mediante la muerte celular, que es la autodefensa natural de un organismo vivo para preservar el organismo entero. Excepto cuando las células sufren daños irreparables, pero no mueren, que pueden continuar reproduciéndose en un estado dañado, capaces de transmitir mutaciones.

Los efectos de la RI y la RNI son suficientemente diferentes como para que haya buenas razones para regularlas por separado […].

La Comisión Internacional de Protección Radiológica (CIPR; (104)) es una respetada organización no gubernamental independiente que proporciona a las entidades gubernamentales recomendaciones/directrices relacionadas con la radiación ionizante procedente de fuentes artificiales utilizadas en medicina, industria, empresas nucleares y fuentes naturales. Fue fundada en 1928 por el International Congress of Radiology con el fin de promover la ciencia y la protección radiológica para beneficio público.

En los últimos años, además, la CIPR ha creado un marco para la protección de la vida silvestre mediante la gestión de riesgos, que también podría ser útil para regular la radiación no ionizante. Su enfoque se basa en imperativos éticos como principios primeros para prevenir/reducir la frecuencia de los efectos nocivos de la radiación en el medio ambiente a un nivel que suponga un impacto insignificante sobre el mantenimiento de la diversidad biológica, así como sobre la conservación de las especies y la salud/estado de los hábitats naturales, las comunidades y los ecosistemas. La CIPR también reconoce la necesidad de que las autoridades nacionales demuestren dicha protección dentro de los marcos legislativos.

[...]

Las líneas generales de las recomendaciones de la CIPR también pueden adaptarse a la protección de la vida silvestre frente lo no ionizante, pero primero es necesario realizar mucho trabajo definicional de base, p. ej., el reconocimiento del espacio aéreo como hábitat/aeroecología y la creación de la base de datos sobre los efectos en especies representativas.

Es importante hacer cambios en las agencias federales clave. [...].

[...]


GENERAL

[…]

POLÍTICA BASADA EN LA CIENCIA

Debido a las numerosas variables que intervienen en los efectos biológicos [de los CEM] (frecuencia, intensidad de la señal, duración, pulsación, modulación, efectos de resonancia, y presencia fluctuante de la vida silvestre), resulta ciertamente un reto delimitar los niveles "seguros" de exposición a la radiación en el medio ambiente, pero pueden tomarse una serie de medidas clave para que las infraestructuras y los hábitats sean más seguros para la vida silvestre. Es entendible que sea necesario llegar a compromisos, pero deben basarse en la ciencia.

Ningún límite de exposición [que se ponga] puede abarcar la protección de toda la flora y la fauna, dadas las variables, las enormes diferencias físicas [dentro de la vida silvestre] y los entornos. Lo que puede proteger a una especie, puede resultar perjudicial para otra. Pasarán años antes de que dispongamos de un marco general de factores de resonancia específicos del cuerpo entero y de los órganos de cada especie en función de las frecuencias. Thielens et al. (53); Toribio et al. (60); Jeladze et al. (61, 62) y Velghe et al. (102) han establecido una forma de proceder para especies representativas de insectos, modelada por ordenador, que debería ampliarse a todos los taxones.

Siempre habrá capacidades de absorción únicas por especie, y variaciones dentro de esas especies. Lo mejor que podemos hacer en este momento es reconocer las limitaciones de cualquier enfoque amplio y proceder en consecuencia conforme avance el tiempo para llenar las lagunas.

Un método generalizado es el de utilizar una media de los efectos de la baja intensidad descritos en la literatura del material complementario 1 (véase cuadro 2) […], incorporándole un factor de seguridad adicional de 10, sabiendo que esto puede que no sea suficiente para proteger plenamente a muchas especies de aves, murciélagos e insectos capaces de acercarse mucho a los transmisores de las infraestructuras, como las pequeñas celdas/las torres. Hasta que se complete la investigación sobre resonancia y otros factores que caractericen claramente el riesgo de las innumerables especies, solo podemos estimar la reducción de la exposición en base a los datos que tenemos para las especies más vulnerables. La cuestión, entonces, es qué factor de seguridad es más eficaz para cubrir una distancia más amplia potencialmente.

  • Límites de exposición: [hay que] establecer límites y regulaciones de exposición a las RRF basados en la evidencia para la vida silvestre. Como punto de partida, basado en la media de los estudios sobre baja intensidad aportados en el material complementario 1, añadiéndole un nivel de protección de 10 veces, esto equivale para la vida silvestre a un SAR de 0.003 W/kg (3 μW/kg) y una densidad de potencia incidente de ~0.005 mW/cm² (5.0 μW/cm²). Esto reduce los estándares de exposición de la ICNIRP y la FCC en un factor superior a 100.

  • Modelado de resonancia: [hay que] evaluar la susceptibilidad de las especies; modelar las relaciones de resonancia de cuerpos enteros y de órganos específicos por taxones; y crear una base de datos exhaustiva que sea específica para cada especie y frecuencia basada en el modelado computacional, combinado con la validación de laboratorio y/o de campo.

  • Procedimientos de conformidad actualizados: […] deben actualizarse para incluir evaluaciones de exposición a las RF a la altura de las antenas, y en hábitats de vida silvestre cercanos, no solo a nivel del suelo ocupado por los humanos.

  • Evaluaciones ambientales rigurosas: […] allí donde se propongan nuevas redes de comunicación para zonas de vida silvestre/naturaleza. [Y,] su consulta pública debería ser obligatoria.

  • Declaraciones de impacto ambiental (DIA): las revisiones deberían incluir los niveles propuestos [aquí] de emisiones de radiación electromagnética, así como valorar cambios estratégicos de diseño para mitigar la exposición a las RF, lo que incluye desviar las emisiones de las antenas lejos de áreas de vida silvestre críticas, como lo son las zonas de búsqueda de alimento, de anidación, y de refugio. [Para] la mitigación de las FEB podría incorporar la designación de ubicaciones adecuadas para los corredores de alta tensión, y la modificación de la configuración de los cables existentes para reducir/anular la intensidad del campo magnético en los hábitats sensibles.

  • Sistemas satelitales sujetos a la NEPA: todos los sistemas satelitales, especialmente los que se encuentran en órbitas terrestres bajas, como es el caso de StarLink, deben estar sujetos a revisiones detalladas de la NEPA para evaluar sus efectos en los humanos, la vida silvestre, y las perturbaciones atmosféricas que sean capaces de afectar negativamente al hábitat.

  • Los satélites han sido excluidos categóricamente de la revisión desde el principio, bajo el supuesto de que la radiación que llega a la Tierra era demasiado baja para ser relevante. [Pero] esto no es cierto con las órbitas más bajas utilizadas en la magnitud de despliegue de satélites actual que se produce desde muchos países. [Y] algunas especies de aves migratorias vuelan a alturas que aumentan significativamente su exposición, especialmente a las redes 5G. Lamentablemente, vamos en la dirección equivocada con las decisiones de la FCC y la influencia política que eximen a los satélites de toda revisión de la NEPA (105, 106).

  • Protecciones específicas para la vida silvestre y los hábitats: la vida silvestre no tiene el lujo de evitar los CEM como lo hacen los humanos. Aunque las barreras físicas y de protección para evitar el acceso alrededor de las torres y los corredores de alta tensión son opciones para frenar a ungulados terrestres, carnívoros y pequeños mamíferos, no son eficaces para bloquear aves, murciélagos e insectos voladores. Solo la reducción de la RF puede lograrlo. […].

  • Distancia mínima en parques federales y en áreas protegidas por el estado: para mejorar la protección específica de cada especie de la vida silvestre, y los hábitats, se debería establecer un mínimo de 1500 pies (457 m) de distancia mínima entre las antenas y los hábitats sensibles de vida silvestre, a fin de minimizar la alteración ecológica (107, 108). […].

  • Establecer zonas de bajo o nulo CEM: estas áreas pueden proteger importantes hábitats de vida silvestre, y áreas ecológicamente sensibles, especialmente durante las temporadas de migración y apareamiento. Entre ellas, las áreas salvajes protegidas, los hábitats críticos, los parques nacionales, las reservas y monumentos, los sitios históricos nacionales, los bosques nacionales y refugios de vida silvestre, y los sitios declarados patrimonio mundial.

  • Eliminar/restringir la infraestructura existente: en áreas especialmente sensibles, que albergan especies en peligro de extinción, puede ser necesario eliminar o restringir el desarrollo de nuevas redes inalámbricas. El uso de ondas submilimétricas/milimétricas de mayor frecuencia por parte de las redes 5G y 6G plantean mayores riesgos para los taxones sensibles, especialmente los insectos, por lo que debería prohibirse en áreas ecológicamente sensibles. Los insectos constituyen el suministro alimentario para todo lo demás. […].

  • Barreras, patrones de radiación y otros: entre las medidas de atenuación de bajo coste están maximizar la distancia entre la vida silvestre y las fuentes de CEM mediante barreras, rediseñar los diagramas radiales de transmisión lejos de hábitats sensibles, y colocar el tendido eléctrico en torres para reducir los campos magnéticos cerca de los corredores. Todo ello puede ayudar a atenuar los efectos [de los CEM] en la vida silvestre.

  • En cuanto a la protección de las aves, la información para las industrias de servicios eléctricos y comunicaciones se encuentra disponible a través del Avian Power Line Interaction Committee (APLIC) (109, 110).

  • Seguimiento por radio de la vida silvestre: los equipos de seguimiento por radio que colocan los investigadores, los expertos en vida silvestre, los rastreadores de animales, y otros profesionales, utilizan RF moduladas por pulsos, para su comunicación con satélites, lo que puede causar efectos adversos en la salud de los animales; además de interferir con la magnetorrecepción, el comportamiento, la caza y la reproducción; y causar daño tisular con el tiempo (111, 112).

  • No se debería reclutar innecesariamente a la vida silvestre como sujeto de investigación involuntario, o para la curiosidad/entretenimiento humano.

    Se deberían priorizar los métodos de rastreo no invasivos frente a la telemetría cuando sea posible, [además] es necesario diseñar tecnologías más seguras, y las agencias estatales/federales que utilizan/permiten el uso de equipos de seguimiento por telemetría deben evaluar dichos equipos con mayor cuidado […]. [Asimismo,] se deberían aplicar prácticas de gestión óptimas, lo que incluye configurar los dispositivos para minimizar las emisiones de CEM, en especial al cerebro; mantener los telémetros de radio en modo reposo cuando sea factible; reducir el número de equipos y de animales utilizados; así como bajar los tiempos/tasas de transmisión. [En cuanto a] los animales seguidos, se deberían monitorear para detectar efectos en su salud y comportamiento (111).

    Las agencias competentes que utilizan estos equipos, así como la Comisión Federal de Comercio, podrían proporcionar consejos actualizados de usuario sobre el uso de los telémetros a los científicos (113). […].

  • Tan bajo como sea razonablemente posible ["As Low As Reasonably Achievable”] (ALARA): el principio ALARA debería seguir los umbrales basados en la ciencia (114), minimizando los niveles de exposición siempre que sea posible. En términos prácticos, esto significa que, cada vez que se proponga una nueva torre o instalación inalámbrica, los reguladores, los ingenieros de redes, y los responsables de las tomas de decisiones, deben preguntarse: "¿va a ser su radiación realmente tan baja como puede ser?" Esta pregunta, debe guiar todos los aspectos de la planificación de las infraestructuras, lo que incluye la ubicación, diseño, densidades de potencia de transmisión, frecuencias utilizadas, tiempo de uso en relación con la presencia de vida silvestre, períodos de migración/reproducción, y más.

  • Sin embargo, ALARA por sí solo no es suficiente, ya que actualmente no existe una definición formal de lo que significa ALARA para la vida silvestre. Sin límites de exposición establecidos científicamente, los actores de la industria pueden afirmar que ya están cumpliendo con ALARA, cuando en realidad están dando luz verde a exposiciones dañinas. Para proteger verdaderamente los ecosistemas debemos desarrollar límites sólidos, y basados en la ciencia, fundamentados en una comprensión integral de los impactos biológicos en todas las especies y los hábitats.

  • Tecnologías diseñadas pensando en la vida silvestre: las nuevas tecnologías y redes de comunicación deben diseñarse dando prioridad a la protección de la vida silvestre. Con el respaldo de la evidencia científica, existe un creciente impulso científico para incorporar consideraciones medioambientales en el diseño y el despliegue de las tecnologías de la comunicación (115).


DISCUSIÓN

Prácticamente todas las plantas y animales terrestres, y algunos organismos marinos, se ven afectados inadvertidamente por las exposiciones de CEM de RF/FEB antropogénicos, incluso a los umbrales extremadamente bajos que se encuentran apenas por encima de los niveles ambientales naturales. La evidencia de su impacto es irrefutable (9, 47, 48). Sin embargo, a pesar de la evidencia científica cada vez mayor de que los CEM presentan riesgos biológicos adversos para una inmensa variedad de flora y de fauna, las agencias federales siguen ignorando o minimizando estos impactos, lo que deja un vacío crítico en la protección del medio ambiente.

Cuando se proponen [nuevas] torres de telefonía celular e infraestructuras inalámbricas, […] las agencias federales […] no abordan los impactos en la vida silvestre y en sus hábitats.

A medida que avanza la actual 6ª época de extinción masiva (116, 117), la inacción ya no es una respuesta defendible. La proliferación desenfrenada de campos electromagnéticos [antropogénicos] está agravando las ya graves amenazas que enfrenta la vida silvestre. Si reducimos eficazmente las exposiciones ambientales a los CEM, se podría dar a las especies en riesgo una oportunidad estable de recuperarse y revertir su declive poblacional.

Las agencias reguladoras deben adoptar límites basados en la ciencia que tengan en cuenta las exposiciones ambientales de baja intensidad, el poner en marcha evaluaciones ambientales rigurosas, y el tratar los CEM no ionizantes como un contaminante biológicamente activo. La supervivencia de innumerables especies depende de cómo respondamos hoy.

Cualquier investigación seria sobre los efectos de los CEM en la fauna silvestre debe partir de realidades biológicas, no de perspectivas dosimétricas preexistentes (49) como las reflejadas en los estándares actuales para humanos. Cualquier intento de afirmar que los estándares para humanos son adecuados para las especies no humanas (118) debe ser cuestionado como imposibilidad fisiológica.

El aumento de los niveles ambientales actuales puede estar llevando a una crisis ecológica (9). Es probable que el nuevo 5G y las redes de próxima generación propuestas impacten en especies clave como los insectos, de los que depende la supervivencia de toda la cadena alimentaria.

Se necesita urgentemente una respuesta gubernamental que reconozca los CEM como un contaminante atmosférico, y trate el espacio aéreo como hábitat a través de la nueva disciplina de la ecología atmosférica (o aeroecología). Proteger esta dimensión del hábitat es tan crucial como salvaguardar la tierra y el agua.

Debemos establecer directrices de exposición a la radiación que sean específicas para la vida silvestre, sobre todo en lo referente a exposiciones crónicas de baja intensidad, que los estándares actuales ignoran. Es esencial desarrollar, financiar e implementar, lo antes posible, un programa de investigación robusto e independiente, libre de la influencia de la industria. Mitigar la exposición de la vida silvestre con rigor debe convertirse en una práctica habitual. […]. Muchas de las herramientas y el conocimiento ya existen. […].

Es necesario crear directrices varias de exposición para proteger la vida silvestre y la flora basadas en la literatura sobre los efectos de la baja intensidad que figura en el material complementario 1 (en su mayoría, estudios con animales). No obstante, proteger realmente la vida silvestre es una tarea gigantesca que puede incluir la reasignación de frecuencias, el rediseño del hardware y la ingeniería de redes, y el abandono por parte de la sociedad de ciertos modelos de competitividad económica, así como la creación de zonas libres de CEM de RF/FEB durante las temporadas de migración y reproducción (48, 49).

[…]. Lo que se necesita es voluntad política/compromiso institucional para actuar. Esto requerirá no solo una reforma de las agencias, sino un esfuerzo coordinado que implique a los responsables políticos, científicos, ecologistas y al público. Un enfoque basado en la ciencia y en la mitigación de riesgos garantizará la protección de la vida silvestre y de los ecosistemas en la era digital.

Dada la complejidad de los ecosistemas, y los sutiles efectos acumulativos de las exposiciones crónicas de baja intensidad, cualquier retraso [en el abordaje y la implementación] sólo profundizará el daño ecológico.

[...]

PALABRAS CLAVE: campos electromagnéticos, radiación de radiofrecuencia, vida silvestre, especies no humanas, efectos de baja intensidad, espacio aéreo como hábitat, aeroecología, Ley Nacional de Política Ambiental.

[…]

Recibido: 27 de agosto de 2025; Aceptado: 20 de octubre de 2025; Publicado: 19 de noviembre de 2025.

[…]

Fuente original (en inglés): PubMed


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31 enero 2026

FLORA Y FAUNA: cómo interactúan las especies no humanas con los campos electromagnéticos naturales y la RADIACIÓN NO IONIZANTE. Frontiers in public health. 2025 ‒ PARTE 1 DE 2


NOTAS PREVIAS

Leer una investigación como esta, íntegramente interesante, entendible para el profano, crítica expresamente con el lobby de las telecomunicaciones, y llena de datos útiles basados en numerosas fuentes, es muy gratificante. La he traducido casi por completo, a excepción de los párrafos técnicos, o no trascendentales.

Por su extensión, ahora publicaré su preámbulo y su “Parte 1. Introducción: antecedentes históricos” (que ofrecen un panorama general y una comparativa sobre los CEM naturales y la radiación no ionizante respecto a animales y plantas); y, en mi próxima entrada, publicaré la “Parte 2. Abordar los impactos de la radiación en la vida silvestre: ramificaciones en política” y la “Discusión” final (donde los autores analizan con sentido crítico la política medioambiental actual de EE. UU. ‒dando datos clave para Europa y el resto de países, y señalando que el examen que hacen es extrapolable para otros gobiernos, más si cabe cuando el aumento continuo de la radiación es un problema omnipresente ya en todo el planeta‒. Para finalizar, hacen un resumen de su investigación, aportando propuestas).

El estudio se encuentra publicado en la base de datos PubMed de EE. UU.

Os paso un listado español-inglés informal que he confeccionado con elementos que aparecen en el estudio, por si alguien quiere explorar en alguno de ellos. Son entidades, términos técnicos, acrónimos y siglas (algunas, igual en ambos idiomas, o la inglesa tiene uso internacional):

-CAMPO CERCANO: near-field ["los términos ‘campo lejano’ y ‘campo cercano’ describen los campos alrededor de una antena o, más generalmente, de cualquier fuente de radiación electromagnética". Fuente: CEMDAL].
-CAPACIDAD DE ABSORCIÓN: ver “SAR”.
-CELDAS PEQUEÑAS (se denominan así): small cells.
-CEM (CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS): EMF (Electromagnetic Fields).
-CEM-FEB (CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS DE FRECUENCIA EXTREMADAMENTE BAJA): ELF-EMF (Extremely Low Frequency-Electromagnetic Fields).
-CEM-RF (CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS DE RADIOFRECUENCIA): RF-EMF (Radio Frequency-Electromagnetic Fields).
-CONDUCTIVIDAD: conductivity (“Fís. Propiedad que tienen los cuerpos de transmitir el calor o la electricidad.”. Fuente: RAE).
-CRIPTOCROMOS: cryptochromes ("proteínas fotorreceptoras sensibles a la luz azul presentes en plantas, animales y otros organismos, que regulan el ritmo circadiano (reloj biológico) y otras funciones como el desarrollo de plantas y, en algunas especies, la navegación magnética (brújula biológica), actuando como sensores del campo magnético terrestre, especialmente en aves migratorias y algunos mamíferos". Fuente: IA de Google, supervisada por el SISS).
-DENSIDAD DE POTENCIA INCIDENTE: environmental incident power density ("comúnmente denominada irradiancia, […]. Mide la intensidad de la radiación (electromagnética, solar) que llega a un objeto, siendo fundamental para calcular la energía recibida." Fuente: IA de Google).
-ENTROPÍA: entropy (desorden, aleatoriedad en un sistema. Fuente: IA de Google).
-FEB (FRECUENCIA EXTREMADAMENTE BAJA): ELF (Extremely Low Frequency).
-GANANCIA DE TRANSMISIÓN DE LAS RF: RF transmission gain patterns ("es la capacidad de un sistema, usualmente una antena o amplificador, para enfocar o incrementar la potencia de la señal en una dirección específica, comparada con una referencia isotrópica. Se mide en decibelios (dBi o dBd) y aumenta el alcance y la calidad de la señal". Fuente: IA de Google).
-ICNIRP (COMISIÓN INTERNACIONAL PARA LA PROTECCIÓN CONTRA LA RADIACIÓN NO IONIZANTE): ICNIRP (International Commission on Non-Ionizing Radiation Protection).
-IEEE (INSTITUTO DE INGENIEROS ELÉCTRICOS Y ELECTRÓNICOS): IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers).
-IMPEDANCIA -> BAJA IMPEDANCIA: low impedance ("una baja impedancia permite que fluya más corriente, facilitando potencialmente un sonido más fuerte". Fuente. SONOS).
-MODELO (EN INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA): model (“método teórico-lógico que consiste en reproducir un objeto, fenómeno o sistema real mediante una representación simplificada ‒física, matemática o conceptual‒ para estudiarlo, analizar sus características y predecir comportamientos sin manipular el objeto real directamente. Facilita la abstracción, permitiendo visualizar relaciones complejas de manera estructurada”. Fuente: IA de Google).
-MODULACIÓN [DE FRECUENCIA]: modulation (“Telec. Variación de la frecuencia de las ondas de acuerdo con la señal, manteniendo constante la amplitud”. Fuente: RAE).
-POLARIDAD: polarity (“propiedad de un sistema, molécula o cuerpo de poseer dos polos o puntos con características opuestas o contrarias, como cargas eléctricas positivas/negativas o extremos positivo/negativo”. Fuente. IA de Google).
-POTENCIAL ELÉCTRICO: electric potential ("Electr. Magnitud, medida en voltios, que expresa la diferencia de tensión entre dos puntos de un circuito.". Fuente: RAE).
-RESONANCIAS SCHUMANN: Schumann Resonances ("conjunto de frecuencias electromagnéticas naturales que resuenan en la cavidad entre la superficie terrestre y la ionosfera, generadas principalmente por los rayos y tormentas eléctricas, actuando como un "pulso" o "latido" electromagnético del planeta, con una frecuencia fundamental cercana a los 7.83 Hz. Estas ondas, de frecuencia extremadamente baja (ELF), son constantes, aunque variables, y se reflejan entre la Tierra y la ionosfera, creando un fondo electromagnético". Fuente: IA de Google supervisada por el SISS).
-RF (RADIOFRECUENCIA): RF (Radio Frequency).
-RNI (RADIACIÓN NO IONIZANTE): NIR (Non-Ionizing Radiation).
-SAR (TASA O ÍNDICE DE ABSORCIÓN ESPECÍFICA): SAR (Specific Absorption Rate) (indica cuánta energía de radiofrecuencia absorbe el cuerpo humano cuando se ve expuesto a la radiación no ionizante emitida por un dispositivo inalámbrico, normalmente un teléfono móvil. “Su promedio puede calcularse en la totalidad del cuerpo o en algunas partes de este”. “Se expresa en vatios por kilogramo (W/kg)”, es decir, en vatios por kilogramo, que es la potencia en vatios que absorbe cada kilogramo de masa de tejido corporal (fuente: (Xataka. 23/03/2022). Cuanto más alto es el valor, mayor será la radiación absorbida, lo que aumenta la probabilidad de daño en la salud del consumidor.
-TASA DE ABSORCIÓN ESPECÍFICA: ver “SAR”.
-TAXÓN / TAXONES: taxa ("Bot. y Zool. Cada uno de los grupos o categorías de la clasificación de los seres vivos, reconocidos internacionalmente". Fuente. RAE).
-VALORES SAR: ver “SAR”.

Por último, mencionar dos cosas sobre mi traducción: 1) Las referencias entre paréntesis que aparecen a lo largo del trabajo (con un número, o con el texto “material complementario…”) sólo pueden consultarse en el documento original en inglés; y, 2) El texto me he tomado la libertad de marcarlo con una serie de guías de lectura para hacerlo más cómodo e intuitivo para las personas que sufrimos fatiga crónica y/o niebla mental (quedarían así, en orden de más a menos importancia: en negrita y subrayado, las palabras o texto nucleares; en amarillo, los pasajes más destacables; lo subrayado, el texto secundario importante; y, entre corchetes, las notas aclaratorias del SISS).

María José Moya Villén
Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS)
Afectada de SQM, EHS, EM/SFC, FM, entre otras dolencias


Review > Front Public Health. 2025 Nov 19:13:1693873. doi: 10.3389/fpubh.2025.1693873. eCollection 2025.

FLORA Y FAUNA: CÓMO INTERACTÚAN LAS ESPECIES NO HUMANAS CON LOS CEM NATURALES Y ARTIFICIALES EN EL ÁMBITO DE LOS ECOSISTEMAS Y RECOMENDACIONES SOBRE POLÍTICAS PÚBLICAS

(Flora and fauna: how nonhuman species interact with natural and man-made EMF at ecosystem levels and public policy recommendations)

B Blake Levitt (1)*, Henry C Lai (2), Albert M Manville (3), Theodora Scarato (4)

(1) National Association of Science Writers, Berkeley, CA, Estados Unidos
(2) Department of Bioengineering, University of Washington, Seattle, WA, Estados Unidos
(3) Advanced Academic Program’s Environmental Sciences and Policy Division, School of Arts and Sciences, Johns Hopkins University, Washington, DC, Estados Unidos
(4) Environmental Health Sciences, Bozeman, MT, Estados Unidos

En los últimos 60 años, se ha observado un aumento constante de la exposición ambiental a campos electromagnéticos (CEM) no ionizantes entre 0 y 300 GHz, principalmente en los rangos de radiofrecuencia (RF) entre 30 kHz y 3 GHz. Cada tecnología ha introducido en el medio ambiente una capa de exposiciones con diferentes características de transmisión, creando lo que hoy constituye un amplio espectro de exposiciones ambientales complejas, crónicas y de baja intensidad que se sabe que son biológicamente activas, tanto en la especie humana como en las no humanas.

La última generación de tecnología de banda ancha emplea un amplio espectro de frecuencias simultáneas para uso civil generalizado con características de señalización nunca antes utilizadas. Las redes de quinta y sexta generación (5G, 6G) utilizan las áreas considerablemente mayores del espectro electromagnético, >3,5 GHz, a diferencia de las tecnologías inalámbricas anteriores. La escala a la que este despliegue de CEM se ha desarrollado ha alcanzado ahora proporciones documentadas que simplemente no existen en la naturaleza, creando exposiciones 24/7 a una nueva forma energética de contaminación atmosférica. Si bien hay grandes variaciones locales en las intensidades de la exposición (por ej., entre entornos rurales y urbanos, siendo la proximidad a las fuentes de transmisión la variable determinante), la llegada de un número significativamente mayor de satélites en las órbitas terrestres bajas, emitiendo CEM de radiofrecuencia (CEM-RF) hacia la Tierra en amplios patrones de radiación, ha eliminado ahora prácticamente tales distinciones demográficas. Hoy día ningún lugar de la Tierra está completamente libre de CEM-RF.

Las especies no humanas son altamente sensibles a los campos geomagnéticos de la Tierra, que utilizan para la orientación, migración, apareamiento, búsqueda de alimento, defensa de su territorio, y todas las actividades de la vida. En comparación con las capacidades humanas, innumerables especies han desarrollado un conjunto físico excepcionalmente sensible de electro/magnetoreceptores con los que pueden percibir los CEM ambientales, a menudo campos geomagnéticos naturales o muy próximos a ellos.

Las exposiciones actuales son capaces, incluso a intensidades muy bajas, de alterar funciones críticas de la fauna y la flora. Los estándares de exposición existentes son estrictamente para humanos.

[…]

PARTE 1. INTRODUCCIÓN: ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Las extraordinarias capacidades perceptivas de algunas especies no humanas (por ej., la capacidad de las aves, insectos y cetáceos para migrar miles de kilómetros; la capacidad de las especies de mamíferos y reptiles para predecir tormentas y terremotos con días o semanas de antelación; y la aguda visión y las ingeniosas capacidades de depredación de las especies nocturnas, entre muchas otras) han fascinado durante mucho tiempo tanto a los humanos como a los investigadores.

Los primeros humanos atribuyeron estas capacidades a poderes místicos. Ahora sabemos mucho más sobre los mecanismos de percepción electromagnética altamente sensibles (1) que controlan estas capacidades tanto en la fauna como en la flora, y para muchos no es menos maravilloso.

Sin embargo, esta percepción hace que muchas especies sean altamente vulnerables a las arbitrariedades de la singular especie dominante que carece en gran medida de tales capacidades: los humanos (el ojo humano es el único órgano evolucionado para percibir el espectro electromagnético, por ej., la luz visible).

Harold Saxon Burr, MD (1889–1973), quien enseñó anatomía y neuroanatomía en la Facultad de Medicina de Yale durante 43 años, fue el primer científico en realizar estudios de campo precisos y a largo plazo sobre los efectos del campo electromagnético (CEM) natural en la flora y la fauna. […].

Burr también se interesó profundamente en el potencial eléctrico de los árboles, midiendo cómo cambiaban [los árboles] en relación con las alteraciones atmosféricas. […]

Burr descubrió que la polaridad de los árboles cambiaba completamente cuando se acercaban tormentas eléctricas; el entorno eléctrico natural se correlacionaba estrechamente con los potenciales de los árboles en una especie de sincronización con los ciclos diurnos, lunares y anuales; y el paso de las tormentas eléctricas provocaba un comportamiento anómalo en los árboles en paralelo directo a las mediciones con los electrodos de tierra.

No existen otros estudios de campo a largo plazo tan detallados como los de Burr sobre los efectos de los CEM atmosféricos en las especies vegetales. Sus primeras investigaciones establecieron el marco sobre cómo las plantas perciben los CEM naturales y obtienen información inmediata de ellos.

Solo recientemente un equipo de investigación en Italia (8) se interesó por las reacciones del árbol pícea (Picea abies) ante eventos solares para evaluar sus respuestas bioeléctricas individuales y colectivas ante un eclipse solar. Descubrieron que los árboles anticipaban el eclipse y sincronizaban su comportamiento bioeléctrico con horas de antelación, y que los árboles más ancianos mostraban un mayor comportamiento anticipatorio en el incremento de la asimetría y la entropía tempranas. Concluyeron que existe una relación colectiva entre los árboles y la percepción de próximos eventos celestes; que esta está determinada por la edad individual de cada árbol; y que tienen una historia colectiva que apunta a la importancia de la sincronía de las plantas con los fenómenos naturales.

Lo que ocurre con la flora, ocurre también con la fauna.

PERSPECTIVA DEL ECOSISTEMA Y EXPOSICIONES DE BAJA INTENSIDAD

Sincronicidades similares a las señaladas anteriormente con el entorno natural existen en diversas especies. Toda la vida evolucionó dentro de los campos electromagnéticos naturales de la Tierra.

Este artículo aborda los potenciales efectos adversos antropogénicos en el ámbito de los ecosistemas debidos a la tecnología humana. Examinamos las bandas no ionizantes del espectro electromagnético (CEM de 0–300 GHz), que incluyen las frecuencias comprendidas entre la luz visible por debajo del rango ultravioleta y los campos estáticos naturales de la Tierra, con especial atención a las bandas de radiofrecuencia (RF) entre 30 kHz y 300 GHz: las de las principales tecnologías inalámbricas que contribuyen al aumento de los niveles ambientales de fondo en la actualidad [véase el material complementario 1 en la referencia (9)]. Dado que los efectos biológicos de la estática, los CEM-FEB y las RF están inevitablemente relacionados, las exposiciones de los estudios sobre estos campos se encuentran yuxtapuestos a lo largo de este texto.

En su estado natural, llega muy poca radiación de radiofrecuencia (RRF) a la superficie terrestre. Aparte de los campos magnéticos estáticos de corriente continua (CC) de frecuencia extremadamente baja (FEB) naturales de la Tierra y las resonancias Schumann, los rayos y la luz solar constituirían principalmente nuestra exposición ecológica al espectro electromagnético.

De particular preocupación son las exposiciones antropogénicas de baja intensidad equiparables a las exposiciones ambientales actuales (ver material complementario 1). Las especies animales entran y salen constantemente de estos campos, de los cercanos y de los lejanos. […]. [Además,] dependiendo de los patrones de radiación, las tasas de absorción para los animales pequeños a nivel del suelo pueden ser significativamente mayores [que en los humanos] debido a su menor tamaño. […].

SENSIBILIDADES ÚNICAS DE LA VIDA SILVESTRE

Todos los organismos vivos evolucionaron dentro de una matriz de campos geomagnéticos estáticos terrestres.

La perturbación biológica se produce con intensidades muy bajas de campos que no son familiares, a veces incluso muy por debajo de los campos geomagnéticos. La biocorriente celular natural (una corriente eléctrica diminuta involucrada en todas las células "excitables", por ej., en las actividades de las células nerviosas y musculares) también puede verse alterada por las exposiciones a diversos CEM.

Se sabe desde hace mucho tiempo que el campo geomagnético de la Tierra es necesario para coordinar el desarrollo embrionario en muchas especies, y proporciona información direccional a muchas especies migratorias, entre las que hay anfibios, aves, peces, tortugas, insectos e incluso algunas bacterias (ver el material suplementario 2 para una muestra de citas de investigación por especie). Además, el comportamiento de retorno al lugar de nacimiento de algunas especies de tortugas, salmones, anguilas, cetáceos, aves e insectos ‒por ejemplo, en las mariposas monarca (Danaus plexippus)‒, dependen de los campos geomagnéticos naturales para guiarlas a lo largo de miles de millas anualmente (10–13). Las especies que migran de acuerdo con el campo geomagnético son capaces, no solo de detectar el campo, sino también la orientación del campo.

Muchas especies no humanas cuentan con mecanismos biológicos altamente sensibles en células electro/magnetoreceptoras especializadas que difieren enormemente entre especies en función del entorno. Estos [mecanismos] permiten a los organismos vivos detectar la presencia de campos ambientales de intensidades muy bajas, y los cambios instantáneos que se producen en ellos. Los campos antropogénicos de baja intensidad que no son familiares pueden perturbar estas percepciones sensoriales (14).

En ambientes acuosos con alta conductividad y baja impedancia, […] los electroreceptores son los mecanismos primordiales, y las diminutas corrientes/campos eléctricos se utilizan para encontrar pareja y alimento y se cree que son una forma de comunicación en muchas especies (15). En los peces elasmobranquios (tiburones, rayas y mantas), los campos eléctricos se perciben a través de canales altamente conductores llenos de gel cerca de la cabeza llamados ampollas de Lorenzini, y los campos magnéticos a través de receptores en las bocas y ojos (16–18). La RF antropogénica puede incluso desempeñar un papel en el aumento de varamientos de cetáceos en áreas específicas cerca de radares militares costeros (19).

En ambientes terrestres y aéreos, la percepción electromagnética se produce mediante una combinación de un mineral ferroso natural llamado magnetita que se ha encontrado en todas las especies estudiadas (20), y mediante una compleja reacción de pares de radicales libres y la conversión de electrones en un grupo de compuestos proteicos conocidos como criptocromos (21, 22).

[…] Las investigaciones también indican la presencia de criptocromos en plantas, que pueden ser responsables del impacto de los CEM en su crecimiento (28, 29). También se sabe que los criptocromos están involucrados en los ritmos circadianos (30).

Se ha referido que los campos magnéticos oscilantes perturban la orientación de la brújula migratoria en las aves migratorias (31–33) […]

Lo anterior son algunos ejemplos de la información disponible; para más, véase el material complementario 2.

QUÉ MUESTRA LA INVESTIGACIÓN

Los CEM antropogénicos, en todas las frecuencias, afectan a los sistemas biológicos de maneras enormemente diferentes a los campos naturales (36). Décadas de estudios in vitro e in vivo han encontrado repercusiones ante intensidades muy bajas asimilables a los niveles de los ecosistemas, hoy en día. […]. Los efectos reportados incluyen alteraciones genéticas, de crecimiento y reproductivas; aumento en la permeabilidad de la barrera hematoencefálica; incrementos de las proteínas del estrés; cambios de comportamiento; alteraciones moleculares, celulares y metabólicas; e incrementos en el riesgo de cáncer (véase el material complementario 1).

Existen importantes revisiones bibliográficas sobre las repercusiones de los CEM de bajo nivel en especies no humanas en todas las frecuencias (37–46). La mayoría de los ecologistas y reguladores desconocen este conjunto de trabajos.

EFECTOS EN LOS ECOSISTEMAS

Entre 2021 y 2022 […] cuatro artículos (9, 47-49) […] encontraron suficientes investigaciones recientes sobre el aumento de los niveles ambientales [de RF], y una cantidad abrumadora de evidencia [sobre sus efectos] en los cinco reinos animales y taxones estudiados, como para justificar la preocupación. […]. Los estudios de la flora, por sí solos, señalaron el hecho de que el crecimiento y la fisiología de las plantas (con sistemas de raíces anclados en el suelo, mientras que las copas de los árboles se desarrollan en el aire) se ven afectados por la exposición a los CEM de formas sinérgicas complejas y son susceptibles a exposiciones de múltiples frecuencias a lo largo de sus ciclos de vida.

[…] Los aumentos en los niveles ambientales entre la década de 1980 y hoy en día son directamente paralelos a pérdidas de especies sin precedentes, entre otros factores como el cambio climático y la destrucción del hábitat (46).

[…]

Las celdas pequeñas instaladas en postes de servicio público que ahora se utilizan habitualmente para el 5G acercan mucho las RF a la flora. En Europa se ha documentado una defoliación progresiva (51) en forma de muerte lenta de los árboles tras la instalación de torres/antenas de telefonía móvil en las proximidades. Lo mismo cabe esperar de las celdas pequeñas. Esto es particularmente relevante para los esfuerzos de forestación urbana, los parques y la cobertura arbórea en un mundo que se está calentando. La infraestructura de telefonía móvil es el principal factor que contribuye al aumento de la exposición ambiental [a las RF] en las últimas tres décadas (52).

Es difícil realizar extrapolaciones de las investigaciones de laboratorio a la naturaleza. En la naturaleza, hay mayor variación genética y movilidad, así como variables que dificultan la evaluación precisa de los datos. Pero, claramente, crece el cuerpo de evidencia que encuentra daño en numerosas especies silvestres cerca de infraestructura de comunicaciones, especialmente donde se han hecho mediciones de radiación. Es necesario realizar mucha más investigación de campo ya que los niveles ambientales [de RF] siguen aumentando con cada nueva tecnología. Esto representa una nueva y grave preocupación medioambiental.

EL 5G ES DIFERENTE

Las nuevas exposiciones a CEM no permiten que los organismos vivos se adapten, ya que las características de señalización cambian rápidamente con el desarrollo de nuevas tecnologías. Las especies no pueden adaptarse ni evolucionar con ellas.

En comparación con los campos geomagnéticos naturales y las resonancias Schumann, los CEM antropogénicos, desde su aparición, han impregnado el medio ambiente con características de señalización inusuales, formas de onda peculiares y modulaciones a intensidades que no se encuentran en la naturaleza.

Por otro lado, el 5G utiliza por primera vez características de señalización aún más novedosas: ‒esto es, matrices en fase con exposiciones pico altas, MIMO masivo (secuenciación múltiples entradas-múltiples salidas [Multiple-Input Multiple-Output]), y dirección de haz enfocado que se dirige a los dispositivos pero atraviesa todo a su paso‒ a frecuencias superiores a >6 GHz que son capaces de afectar a las poblaciones de insectos en particular. Nada como el 5G ha sido utilizado nunca en aplicaciones civiles a gran escala. Y se está implementando sin ningún tipo de evaluación medioambiental.

El 5G, en particular, puede impactar en las poblaciones de insectos ya que su frecuencia portadora (ondas milimétricas [mmw]) se acopla al máximo con algunos insectos (53). Insectos del tamaño de las moscas de la fruta alcanzan su absorción pico en las bandas superiores de microondas. Es probable que se produzcan efectos tanto térmicos como no térmicos.

Los insectos son termorreguladores ineficientes y especialmente vulnerables a los cambios de temperatura. Una revisión de 73 informes reveló que las tasas de extinción se habían acelerado enormemente. Los insectos, en particular, mostraron descensos drásticos que podrían llevar a una tasa de extinción del 40 % en las próximas décadas (54).

Todas las transmisiones de radiofrecuencia contienen componentes de FEB en forma de pulsaciones y otras características de señal utilizadas en la modulación (55, 56), incluida la banda ancha 5G.

Las abejas melíferas son una especie fundamental de insecto cuidadosamente modelado en relación a las FEB y las RF, que incluye el análisis de sus efectos ecológicos. En un estudio reciente y bien diseñado, Molina-Montenegro et al. (57) encontraron efectos adversos en las abejas melíferas (Apis mellifera) expuestas a CEM-FEB de torres de tendido eléctrico de alta tensión cercanas en California, EE. UU. […]. Descubrieron que los CEM-FEB causaban una fuerte respuesta de estrés en las abejas […]. [Además,] los impactos ecológicos [de los CEM-FEB] en las plantas de amapola de California (Eschscholzia californica) que crecían cerca de los tendidos eléctricos se tradujeron en menores visitas de las abejas melíferas a las flores, lo que a su vez redujo la producción de semillas, lo que, por consiguiente, redujo la diversidad y abundancia de plantas. Los efectos adversos de las FEB entre abejas y plantas constituyeron un círculo vicioso demostrado. Los efectos negativos fueron relacionados con la distancia respecto a la fuente y sólo se observaron cuando las torres de transmisión estaban en funcionamiento. Concluyeron que los CEM-FEB tienen impacto en las abejas melíferas, lo que conduce a la merma ecológica. Existen numerosos estudios sobre abejas melíferas que se remontan a décadas atrás (47, y véase el material complementario 2).

[Por tanto,] los CEM ambientales también pueden jugar un papel en el problema de colapso de colonias de abejas (58), entre muchos otros factores.

Recientemente, los investigadores han estudiado la letalidad potencial del 5G para los insectos utilizando modelos informáticos […] para determinar las tasas de absorción de energía con el fin de comprender los efectos de las frecuencias superiores a >6 GHz. Thielens et al. (59) […] descubrieron que un cambio relativamente pequeño del 10% en la densidad de potencia incidente medioambiental, […] provoca un aumento relativo en la potencia absorbida en un factor superior a 3. La frecuencia fue el componente determinante. Por lo tanto, el cambio a frecuencias más altas, por sí solo, es perjudicial para los insectos porque su tasa de absorción [la de los insectos] es más alta y sus capacidades de termorregulación son más bajas.

Toribio et al. (60) investigaron las tasas de absorción de las abejas melíferas ante exposiciones a campos cercanos de rangos de frecuencia 5G entre 6 y 240 GHz, y también analizaron si el rendimiento de la radiación de las antenas permanece estable cuando hay un insecto cerca. […]. Las simulaciones […] encontraron que la eficiencia de la radiación de la antena disminuyó hasta en -40 % cuando una abeja aparece en el campo cercano ([porque] la abeja está absorbiendo las RF). También se descubrió que los patrones de ganancia de transmisión de las RF dependen de la distancia de separación entre la abeja y la antena, con una mayor vinculación a mayor frecuencia.

Jeladze et al. (61) modelaron la exposición de abejas melíferas a RF entre 2,5 y 100 GHz […]. Descubrieron, como era de esperar, que la absorción de CEM en insectos depende de la polarización del campo eléctrico, la frecuencia y las peculiaridades corporales del insecto.

En un estudio de seguimiento, Jeladze et al. (62) ampliaron su investigación con muchos otros modelos de insectos adultos: la mariquita (Coccinella septempunctata), la abeja melífera obrera, la avispa (Vespidae spp.) y la mantis (Mantis spp.) a frecuencias entre 2,5 y 100 GHz. El objetivo fue el mismo: estimar los valores SAR en los tejidos […] a través de los valores de absorción de energía por especie de insecto. […]. Este fue el primer estudio en estimar las SAR para múltiples insectos en un amplio rango de frecuencias de RF utilizando tres tejidos de modelos 3D de insectos heterogéneos creados específicamente para esta investigación. [Y con él, los autores] validaron las propiedades dieléctricas de los tejidos y descubrieron que la absorción de energía de los CEM por parte de los insectos depende en sumo grado de la frecuencia, la polarización y la morfología del insecto.

El conjunto de estudios antes mencionados debería, por sí solo, provocar la interrupción de cualquier despliegue a gran escala de tecnologías de RF en rangos de frecuencia superiores a >3 GHz que no cuenten con una evaluación medioambiental profunda, y [estos estudios] pueden señalar la necesidad de rediseñar las redes 5G y las más nuevas por completo dentro de rangos de frecuencia más bajos.

Un problema evidente es que las regulaciones más recientes de exposición para humanos de la Comisión Internacional de Protección contra Radiaciones No Ionizantes [ICNIRP] (63), que son ampliamente adoptadas en toda Europa y en otros lugares, permiten ahora exposiciones más altas de RF en los rangos 5G y se espera que incluso superen los umbrales de calentamiento para humanos. Las regulaciones estadounidenses creadas por el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos [IEEE] (64), y adoptadas por la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. [FCC] (65), permiten ya mayores exposiciones en las frecuencias 5G.

Aumentar más los márgenes permitidos para humanos puede tener impactos medioambientales catastróficos y generalizados sólo a causa de la mortandad de insectos, lo que es capaz de minar toda la cadena alimentaria. El suministro de alimentos para humanos está potencialmente en peligro con tan solo esta nueva tecnología, y lo antedicho sólo describe unas pocas especies de insectos. Para otras especies, véase el material complementario 2. [https://www.frontiersin.org/journals/public-health/articles/10.3389/fpubh.2025.1693873/full#SM1]

Fuente original en inglés: PubMed (2025).


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