CÓMO AYUDAR A DIFUNDIR LA LABOR DEL SISS (RESPETANDO EL COPYRIGHT)
QUÉ HACER.- 1. DIFUNDE SUS ENLACES, donde puedan tener eco (redes, foros, medios, médicos, hospitales...) y de forma eficaz (deben funcionar y ser visibles). QUÉ NO HACER.- NO ALTERES NI DIFUNDAS SUS PDFs, IMÁGENES O ENTRADAS FUERA DEL ENLACE DEL SISS (por tanto, NO los cuelgues en tu espacio u otros, ni los difundas desde los canales de Scribd, YouTube u otros del SISS. Si necesitas una imagen de la autora o un collage hecho por ella, pide su autorización escrita razonando el motivo)
EMPRESAS Y WEBS (AVISO)
No publicamos spam ni propaganda. Por favor, no intentes aprovecharte de nuestro trabajo gratuito. En su lugar, valora ser nuestro patrocinador.

15 julio 2026

Las FRAGANCIAS AMBIENTALES a juicio: una demanda colectiva contra Marriott, el líder hotelero mundial, inicia el primer gran litigio entre MARKETING OLFATIVO y ACCESIBILIDAD (su eje es la SQM • Enlace al proceso en tiempo real)


María José Moya Villén

Las fragancias ambientales se han convertido en un elemento habitual en hoteles, tiendas y otros espacios públicos. Desde hace años forman parte de la estrategia de marketing sensorial e identidad de marca de muchas empresas. Sin embargo, lo que para estos establecimientos representa una forma de diferenciarse y –a su juicio– de mejorar la experiencia de sus clientes, para las personas con sensibilidad química múltiple (SQM) y otras dolencias con síntomas que pueden desencadenarse o agravarse al exponerse a estos aromas supone una barrera que dificulta o impide su acceso y permanencia en estos lugares.


EL DEBATE SALTA AL ÁMBITO JUDICIAL

El conflicto ha llegado recientemente a los tribunales en Estados Unidos, a través de una demanda presentada por el despacho de abogados Cole & Van Note contra Marriott (Marriott International ‒la mayor cadena hotelera del mundo desde 2016, que cuenta con presencia en 144 países‒ y un gran número de entidades relacionadas con su red empresarial).

La demanda fue presentada el pasado 8 de mayo de 2026 como acción colectiva (class action), lo que quiere decir que fue interpuesta por uno o varios demandantes con el propósito de representar a un grupo más amplio de personas potencialmente afectadas.

La demanda alega ‒según la nota de prensa emitida por el bufete (Cole, 2026)‒ que Marriott somete a clientes y empleados a un ambiente con fragancias sintéticas, liberadas deliberadamente por la cadena en numerosos establecimientos de su red; que toda fragancia sintética suele contener “compuestos tóxicos” que provocan, en personas como los demandantes, “una multitud de reacciones de salud tanto a corto plazo como crónicas”; y que ello impide que los individuos susceptibles accedan y utilicen estas instalaciones y sus servicios hoteleros en igualdad de condiciones que los demás, lo que infringe la Ley para los Estadounidenses con Discapacidades (Americans with Disabilities Act, ADA), así como varias leyes estatales.

Scott Cole (fundador del bufete, experto en demandas colectivas y abogado principal del caso) sostiene que el interés económico de Marriott “no justifica el uso de compuestos dañinos, ni excusa su efecto discriminatorio. Por el contrario, todo el mundo tiene derecho a la igualdad de acceso (Cole, 2026). Por eso ‒subraya su despacho‒ la demanda busca una orden judicial contra Marriott, para que todo el mundo, independientemente de su estado físico, pueda disfrutar de sus bienes y servicios de forma segura (Cole, 2026).

El caso se llama Kovacs, et al. v. Marriott International, Inc., et al. y puede seguirse en tiempo real a través de este enlace de PaceMonitor.


FRAGANCIAS ARTIFICIALES

Cole & Van Note advierte de que, “a diferencia de los aromas naturales, las fragancias artificiales son sustancias contaminantes que pueden contener una gran cantidad de sustancias químicas nocivas para la salud, como los compuestos orgánicos volátiles (COV)”. La demanda alerta ‒precisa el despacho‒ del hecho de que “más del 95 % de las sustancias químicas encontradas en las fragancias sintéticas proceden de productos petroquímicos, entre los que se incluyen derivados del benceno altamente tóxicos, aldehídos y ftalatos, conocidos disruptores endocrinos y potenciales carcinógenos que están relacionados con el cáncer de mama y las anomalías congénitas” (Cole, 2026).


DISCAPACIDAD

Las fragancias sintéticas son potencialmente perjudiciales y limitadoras para cualquiera. Por ejemplo ‒explica Cole & Van Note‒ “el uso de fragancias limita el acceso a aviones, restaurantes, hoteles, centros médicos y un sinfín de otros espacios públicos, ya que es bien sabido que causan daños respiratorios, dermatológicos y cognitivos”, entre otros problemas (Cole, 2026).

La demanda centra su atención en Marriott y las personas más vulnerables a las fragancias por lo siguiente ‒enfatiza Scott Cole‒: “la mayoría del público desconoce lo peligrosas que son las sustancias químicas que componen las fragancias para la población con discapacidad por sensibilidad química. Sin embargo, para quienes sufren esta afección, la utilización de fragancias por parte de Marriott les priva de los derechos que el resto de nosotros damos por sentados”. Y prosigue: la sensibilidad a las sustancias químicas y a las fragancias es una discapacidad reconocida por la ley y afecta a casi un tercio de los estadounidenses (Cole, 2026).


FUNDAMENTOS JURÍDICOS DE LA DEMANDA

El debate jurídico de la demanda gira en torno a dos ideas centrales: la emisión de fragancias en espacios interiores constituye una forma de exclusión indirecta, y las empresas tienen la obligación de garantizar la realización de ajustes razonables en sus espacios para garantizar el acceso a cualquier persona en igualdad de condiciones.

En Estados Unidos, estas cuestiones se analizan a la luz de la legislación sobre discapacidad, principalmente.

Un artículo de Holland & Knight ‒despacho de abogados que se ha hecho eco del caso‒ ahonda sobre la demanda de Cole & Van Note (que, por otra parte, manifiesta una práctica lamentablemente extendida en muchas empresas en los últimos años):

Los demandados utilizan fragancias sintéticas, a menudo dispersadas mediante sistemas de difusión de aromas (SDA) integrados en los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado de los edificios (HVAC, por sus siglas en inglés), emitiendo […] sustancias químicas tóxicas en las zonas comunes. Los demandantes afirman que estos compuestos provocan dolores de cabeza, problemas respiratorios, irritación cutánea y reacciones adversas gastrointestinales, cardiovasculares y cognitivas, especialmente en personas con sensibilidades químicas, sensibilidad a las fragancias o asma” (Bagnall et al., 2026).

Estos síntomas pueden impedir la permanencia en los hoteles o disfrutar de sus espacios. Los demandantes consideran que la cadena debe ofrecer alternativas o adoptar medidas, en aras de la accesibilidad.


IMPLICACIONES PARA EL SECTOR HOTELERO (AVISO A NAVEGANTES)

Holland & Knight advierte en su escrito de que los hoteles, complejos turísticos y otros operadores del sector hostelero que utilicen métodos de aromatización en sus espacios deben ser conscientes del riesgo de litigio emergente que tienen. El despacho remarca que, así lo que ha puesto de manifiesto la demanda presentada por Cole & Van Note contra los principales proveedores del sector, bajo la alegación de que la emisión de fragancias sintéticas en sus instalaciones infringe la ADA y diversas leyes estatales. El caso ‒señala Holland & Knight‒ destapa una nueva y creciente área de riesgo para el sector hotelero, pues las compañías podrían enfrentarse a reclamaciones si ignoran las necesidades de las personas especialmente sensibles a estos compuestos.

Por este motivo ‒concluye Holland & Knight‒ el sector debería considerar las siguientes recomendaciones:

  1. Evaluar sus prácticas actuales en materia de fragancias.

  2. Revisar si sus seguros cubren reclamaciones de esta naturaleza.

  3. Valorar si sus webs y publicidad realizan afirmaciones sobre la calidad del aire, la accesibilidad, o el entorno de los huéspedes, que puedan constituir la base de reclamaciones por publicidad engañosa o incumplimiento de la protección al consumidor.

  4. Conservar la documentación sobre el fin comercial y composición de las fragancias usadas (si las utilizan), incluyendo sus fichas técnicas de seguridad.

MÁS ALLÁ DEL SECTOR HOTELERO

La cuestión de fondo va mucho más allá de una cadena hotelera y de su sector. Scott Cole afirma que “esta demanda es la primera de su tipo, y dado que se prevé la presentación de más casos similares, debería servir de advertencia a todas las empresas que imponen a sus clientes y empleados verse expuestos a fragancias sintéticas” (Cole, 2026).

Si este caso consiguiera que los tribunales reconozcan que las políticas de aromatizar espacios interiores pueden constituir una barrera para personas con discapacidad, el impacto de este resultado podría extenderse a otros sectores, más allá del hotelero, donde el uso de las fragancias ambientales también viene formando parte de la experiencia de los clientes desde hace tiempo.

El procedimiento judicial apenas ha comenzado, pero pretende situar en el centro del debate jurídico hasta qué punto los aromas ambientales pueden afectar a la accesibilidad de las personas con SQM u otras dolencias a espacios interiores.


PRECEDENTE DE LA DEMANDA ACTUAL

El 27 de noviembre de 2019 se inició en EE. UU. el caso Schaefer vs. Marriott International, Inc. Comenzó en el tribunal estatal de California; fue trasladado a la corte federal el 3 de enero de 2020 (a petición de Marriott International, dado que a las grandes corporaciones les beneficia litigar en tribunales federales en lugar de estatales, más si cabe cuando se trata de pleitos que se inician como demandas colectivas), y finalizó el 10 de marzo de 2020.

Dado que se cerró en solo 67 días, esto indica técnicamente que no hubo juicio. De hecho, el expediente disponible en CourtListener no muestra los hitos procesales que son necesarios para ello.

Esta demanda expuso que los productos perfumados pueden ser tóxicos, causar problemas cutáneos, respiratorios, gastrointestinales, cognitivos, dolores y otros problemas de salud, así como alojarse en el torrente sanguíneo, la leche materna o el tejido graso; que Marriott utiliza fragancias ambientales para tratar de maximizar sus ingresos, introduciéndolos en sus instalaciones por medio de sistemas de difusión de aromas para impregnar el ambiente de un “aroma característico”; y que incluso para quienes tienen la suerte de no presentar este nivel de susceptibilidad, la exposición sigue siendo, en el mejor de los casos, una molestia, un contacto físico no consentido, o una alteración de sus experiencias culinarias y de cualquier otro tipo que esperaran disfrutar en el Marriott. Pero ‒aclaraba la demanda, y esto es importante‒ el problema no radica tanto en el aroma como en las propiedades químicas de las cuales se derivan las fragancias (Rizzi, 2020).

Asimismo, la reclamación detallaba que cuando las fragancias se dispersan en el aire se descomponen, se mezclan con otros contaminantes y forman nuevos compuestos, a menudo más irritantes y alergénicos que la fragancia original.

En cualquier caso, el interés del caso de 2019 es su carácter de precedente de la demanda actual. No en vano, al igual que la presente, fue presentada como una acción colectiva (class action), por el despacho Cole & Van Note, contra Marriott International, alegando que la difusión de fragancias por parte de Marriott puede dañar a personas que padecen SQM u otras condiciones médicas, y basó la naturaleza de la demanda en una violación de los Derechos Civiles bajo la ley ADA por falta de accesibilidad (entre otros marcos normativos estadounidenses).

Lo que distingue sustancialmente la demanda actual de la pasada es su distinto alcance: mientras que en 2019 el objeto del proceso fue un único inmueble específico (el hotel Courtyard, de Culver City, California, propiedad de la cadena), por lo que, el impacto que pretendía el litigio era local; por el contrario, en 2026 se dirige a la misma matriz corporativa global (además de a múltiples entidades vinculadas a este grupo hotelero), por lo que su fin parece ser cuestionar el marketing olfativo y la política de accesibilidad ambiental que dicta la matriz.

En definitiva, el caso actual es importante, no tanto por el número de entidades codemandadas (aunque entre ellas se encuentren grandes actores del sector hotelero vinculados a Marriott International), sino por el hecho de que entre ellas incluya a la matriz corporativa global: Marriott International.


CONCLUSIÓN

Al demandar directamente a la cúpula de la cadena, el litigio se convierte en una enmienda a la totalidad a la estrategia de marca de Marriott International. Eso, al menos, es lo que se desprende de la información pública disponible. El objetivo parece ser que es responsabilizar tanto a quien dicta la norma y ordena usar fragancias ambientales en el conglomerado empresarial (Marriott International), como a quienes ejecutan y permiten esta práctica en los edificios de las entidades donde los demandantes han comprobado que se lleva a cabo.

Un fallo judicial positivo forzaría a Marriott Internacional a reevaluar sus estándares de accesibilidad ambiental y el uso de fragancias en los espacios interiores de los miles de establecimientos que operan bajo su sello en todo el mundo, ya que tendría que cambiar su política corporativa global si quisiera seguir manteniendo la uniformidad de su marca, o evitar demandas similares en otros países.

Esto no solo transformaría el aire interior de estos inmuebles, sino que sentaría un precedente histórico, crearía conciencia ambiental, y enfrentaría a la industria turística internacional a tener que elegir entre marketing olfativo o accesibilidad ambiental en sus instalaciones.

Es previsible que la presión de los intereses multisectoriales y la industria química complique el avance de este juicio. Sin embargo, casos como el de Erin Brockovich, que incluso llegaron a inspirar una película y crearon conciencia ambiental, demuestra que se puede ganar. En cualquier caso, el mero hecho de sentar a un gigante corporativo en el banquillo ya es un hito histórico que facilitará el camino a futuras demandas.


REFERENCIAS

- Bagnall, K. F. et al. (2026, 15 de junio). Wave of fragrance class actions targets hospitality industry. Holland & Knight.

- Cole, S. (2026, 8 de mayo). Cole & Van Note announces filing of Marriott hotels fragrance disability class action lawsuit. Business Wire [nota de prensa].



¿Ves interesante la labor de este espacio pionero
en SQM, comorbilidades y tóxicos?
La realiza, desde 2006, una afectada grave de SQM, EHS, EM/SFC, FM, migrañas, lumbalgia crónica, síndrome de Tietze, síndrome miofascial de la ATM y tinnitus, entre otras dolencias. Apoya su continuidad con un donativo (puntual o repetido) en ES06 2100 2550 4213 0031 9453 [CaixaBank] o en PayPal. También subscríbete a sus artículos pinchando aquí (es gratis) y difúndelos entre tus contactos, redes y grupos.

Para recibir nuestros artículos en tu correo electrónico pincha aquí.

Si te gustó este artículo difúndelo en tus redes sociales pinchando en:

26 junio 2026

Tu cerebro no es la excepción: veinte años de investigación han encontrado MICROPLÁSTICOS en todos tus órganos, tejidos y fluidos (y la carga ambiental sigue aumentando)



Desde que fueron detectados en el cuerpo humano por primera vez, los científicos han hallado microplásticos en cada rincón de nuestro organismo. Su presencia en el cerebro es especialmente preocupante.

María José Moya Villén

UN POCO DE CONTEXTO HISTÓRICO

La producción mundial de plásticos y su uso masivo fuera del ámbito militar comenzaron alrededor de 1950, tras la Segunda Guerra Mundial. Menos de un siglo después, se han convertido en una amenaza silenciosa para el medio ambiente y la salud en todo el planeta.

La organización británica Our World in Data apunta, con datos de la OCDE, que “la contaminación por plásticos tiene que ver principalmente con cómo se gestionan los residuos, no con la cantidad que se produce”.


2004. NACIMIENTO DEL CONCEPTO MICROPLÁSTICOS Y PRIMERAS EVIDENCIAS DE SU EXPANSIÓN GLOBAL EN EL MEDIO AMBIENTE

El estudio de los microplásticos se inició a principios del siglo XXI. Por entonces, se consideraba que eran un problema de contaminación ambiental, sobre todo.

El término “microplastics” lo acuñó Richard Thompson et al. en 2004 en un estudio [1] que concluyó que estas partículas microscópicas de plástico están ampliamente distribuidas en el medio marino y pueden ser ingeridas por organismos marinos.

Poco después se constató su presencia en el agua que bebemos, la comida que ingerimos y el aire que respiramos (es decir, en todas partes). En ese momento, la hipótesis inicial fue que el organismo humano los eliminaba a través de las heces o la orina sin consecuencias relevantes.

[1] El trabajo lo lideró el biólogo marino Richard Thompson de la Universidad de Plymouth (Reino Unido).


2019. DETECCIÓN EN HECES HUMANAS: PRIMERA EVIDENCIA DIRECTA EN EL ORGANISMO HUMANO

El hallazgo lo realizaron Schwabl et al. El estudio, de origen austriaco y publicado en 2019, confirmó su presencia en el intestino, su ingestión habitual y que atraviesan el sistema digestivo.

Además, durante la presentación de los resultados preliminares [2] en 2018, el principal autor, Philipp Schwabl, ya advirtió de que “las partículas de microplástico más pequeñas son capaces de entrar en el torrente sanguíneo, el sistema linfático e incluso alcanzar el hígado”. Con ello, avisó de que podían atravesar las barreras biológicas que protegen el cuerpo humano y llegar a otras partes del organismo.

[2] Philipp Schwabl es gastroenterólogo y hepatólogo en la Universidad Médica de Viena. Sus declaraciones las realizó durante la 26ª UEG Week celebrada en Viena en 2018, por la organización europea United European Gastroenterology.


2022. DETECCIÓN EN SANGRE HUMANA: UN CAMBIO DE PARADIGMA

El hallazgo lo realizó un estudio holandés (Leslie et al., 2022). El descubrimiento supuso un punto de inflexión: si las partículas podían circular por el organismo a través del torrente sanguíneo, esto quería decir que también podían distribuirse por todo el organismo, aumentando la posibilidad de alcanzar partes alejadas de las principales vías de entrada.


2021-2024. DETECCIÓN EN ÓRGANOS, TEJIDOS Y FLUIDOS HUMANOS

En los años siguientes, los estudios identificaron microplásticos en los pulmones (2022), el hígado (2024), el riñón (2024), la placenta (2021), la leche materna (2022), los testículos (2024), el pene (2024) y el corazón (2023), entre otros.


2025. DETECCIÓN EN EL CEREBRO HUMANO: UN NUEVO PUNTO DE INFLEXIÓN

Durante años se consideró que la barrera hematoencefálica (encargada de proteger el cerebro de sustancias potencialmente dañinas), impediría el paso de microplásticos a esta zona. Se creía que actuaría de barrera inexpugnable. Sin embargo, un estudio principalmente estadounidense (Nihart et al., 2025) puso de manifiesto que estas partículas pueden acumularse también en el tejido cerebral humano, incluso en concentraciones superiores a las observadas en otros órganos ya analizados como hígado o riñón. Este hallazgo constató que el cuerpo humano ya no tiene zona alguna libre de microplásticos.

En modelos animales, un estudio chino en ratones (Huang et al., 2025) muestra que los microplásticos presentes en el torrente sanguíneo pueden inducir trombos cerebrales por obstrucción celular; además de provocar anomalías neuroconductuales (es decir, pueden inducir fallo vascular y disfunción neurológica).


UNA NUEVA ETAPA EN LA INVESTIGACIÓN: CUANTIFICAR LOS EFECTOS EN LA SALUD

La presencia de microplásticos en el organismo está cada vez mejor documentada. Ahora, el reto ya no es localizarlos en el organismo humano, sino una cuestión más compleja: determinar sus efectos biológicos y sus implicaciones a largo plazo para la salud, puesto que están presentes en nuestros cuerpos de forma profunda y pueden liberar sustancias químicas tóxicas.

El efecto tóxico de un microplástico va a depender de varios factores, tales como su tamaño (a menor tamaño, mayor toxicidad), su forma y, lo más importante, su contenido en aditivos químicos tóxicos asociados al plástico, dice Ethel Eljarrat, directora del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua del CSIC (Villarreal, 2025).

No obstante, aunque “aún no entendemos del todo sus efectos acumulativos a largo plazo”, se sabe que “muchos de estos plásticos contienen aditivos químicos (fenoles, ftalatos, PFAs…) que actúan como disruptores endocrinos, interfiriendo con el equilibrio hormonal y potencialmente causando efectos adversos en la salud”, señala Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y directora médica en Cigna Healthcare España (Villarreal, 2025).

También se sabe, por un estudio del CSIC (Tamargo, 2022), que “los microplásticos son capaces de tener efectos en la salud a nivel digestivo”. En concreto, “la ingesta de microplásticos reduce la diversidad bacteriana de la microbiota del colon, además de producir una alteración del equilibrio en los microorganismos presentes. Este factor suele conllevar un mayor riesgo de ciertas enfermedades” (Villarreal, 2025).


¿CUÁLES SON LAS VÍAS DE ENTRADA AL ORGANISMO?

Hay tres: la ingestión, la inhalación y el contacto dérmico. En el caso de la inhalación, el estudio británico de Jenner et al. (2022) fue el que, no solo descubrió por primera vez microplásticos en los pulmones de personas vivas, sino que las partículas halladas habían sido inhaladas (independientemente de que el riego sanguíneo a los pulmones pueda ser un factor).

Las fuentes de microplásticos son múltiples: están en los alimentos (por contaminación, procesado, envasado y manipulación), en el agua potable, en los textiles sintéticos, en los productos y residuos plásticos (cuando liberan partículas al fragmentarse, degradarse o sufrir desgaste por abrasión, como ocurre con los envases, bolsas y neumáticos), en las actividades de reciclaje de plásticos, en muchos artículos de uso cotidiano (como los cosméticos, productos de higiene y aseo personal, o pinturas)… Una vez entran en el organismo y llegan a la sangre, pueden distribuirse a cualquier sitio.


CUESTIÓN DE SALUD PÚBLICA

La creciente detección de microplásticos en todo el cuerpo humano en poco tiempo refleja una revolución en las técnicas de detección, no un cambio repentino en la exposición humana.

En todo caso, “la investigación en microplásticos se ha acelerado en la medida en que la contaminación ha pasado de ser una inquietud ecologista a una cuestión de salud pública”, señala el ambientólogo Alberto Vizcaíno (Villarreal, 2025). Y, prosigue: de los avisos tempranos con imágenes en la televisión de cetáceos varados y albatros muertos con el estómago lleno de plásticos “hemos pasado a llamadas de atención por la ubicua presencia de microplásticos en todas las muestras analizadas, ya sean de fondos marinos, nieves en cumbres remotas, heces de humanos vivos, tejido pulmonar o cerebros de personas muertas”.


EVOLUCIÓN DEL FOCO DE INVESTIGACIÓN

En pocos años, la investigación ha documentado microplásticos en el conjunto del medio ambiente (aire, suelos y medios acuáticos), vida silvestre y cuerpo humano (cabello, saliva, esputos, sangre, colon, placenta, tejidos, meconio, bazo…). Esto confirma la advertencia que había lanzado el investigador austríaco Philipp Schwabl en 2018 (mencionada antes): los microplásticos pueden invadir el organismo humano. De ahí el interés actual por determinar sus posibles efectos biológicos.

Los interrogantes centrales de la investigación sobre los microplásticos han ido cambiando con el tiempo. Su evolución puede resumirse así (las fechas son aproximadas):

  • 2000-2020. ¿Están presentes en el medio ambiente? La respuesta fue afirmativa (University of Plymouth, ¿2024?). Asimismo, la detección de microplásticos en heces humanas, en 2019, elevó la preocupación científica: la exposición no era exclusivamente un problema medioambiental.

  • 2020 -2022. ¿Pueden entrar en el organismo humano? La respuesta fue que sí. Dos hitos marcaron este período: su detección en la placenta (2021), porque evidenció la exposición fetal a través de la madre; y en sangre (2022), porque reveló su mecanismo de distribución por el organismo.

  • 2022-2025. ¿Hasta dónde llegan en nuestro cuerpo? Se descubrieron en todos los órganos, fluidos y tejidos. Destacó su hallazgo en pulmones (2022), porque mostró que las partículas inhaladas podían acumularse en el tejido pulmonar profundo; en el corazón (2023); y en el cerebro (2025), porque derribó la creencia de que la barrera hematoencefálica lo protegería.

  • Desde 2025. ¿Qué efectos producen en la salud humana?

EPÍLOGO

Recientemente, con motivo del 20º aniversario del estudio que acuñó el término microplásticos (Thompson et al., 2004), su autor principal realizó una revisión del estado actual del conocimiento en esta materia (Thompson et al., 2024), de la que pueden extraerse las siguientes conclusiones:

  • La investigación ha identificado múltiples fuentes de estas partículas; así como su amplia distribución en el medio ambiente, su redistribución por todo el planeta a través del viento y el agua, su biodisponibilidad y su impacto (en función de la toxicidad y el comportamiento de sus componentes químicos ante factores ambientales como la luz solar o los líquidos).

  • Más de 7.000 estudios confirman su omnipresencia y acumulación en el medio ambiente (incluyendo regiones remotas), fauna silvestre, cuerpo humano; y aquello con lo que las personas interactuamos (alimentos, bebidas, ropa…).

  • En la fauna se han detectado en más de 1.300 especies de toda la cadena trófica, desde insectos a depredadores superiores; además de evidencias de efectos tóxicos y de riesgos físicos por ingestión al confundirlos con comida.

  • En cuanto a la salud humana, aunque algunos microplásticos son eliminados a través de la orina, las heces y la respiración, muchos permanecen en el organismo. Los indicios asocian su presencia con inflamación, estrés oxidativo, respuesta inmunitaria y daño genético. La evidencia al respecto es cada vez más sólida.

  • La situación es especialmente preocupante porque la contaminación seguirá aumentando incluso si las emisiones cesaran hoy, debido a la degradación continua de los residuos plásticos ya existentes. Además, la eliminación de los microplásticos del medio ambiente es prácticamente imposible. Las proyecciones indican que las emisiones actuales de millones de toneladas podrían duplicarse con creces para 2040, y supondrán un daño a gran escala. Pero si no se aplican medidas eficaces, las perspectivas serán peores aún.

  • La evidencia disponible es suficiente para justificar una acción internacional urgente orientada tanto a la reducción de la producción de plásticos; como al rediseño de sus materiales para evitar que liberen microplásticos. Se trata de un desafío ambiental y sanitario global.

La contaminación por microplásticos es consecuencia de acciones y decisiones humanas, y sus implicaciones para el planeta y la humanidad son ya alarmantes (Raubenheimer, 2024). Es urgente una solución.


REFERENCIAS

- Geyer, R., Jambeck, J. R., Lavender Law, K. (2017). Production, use, and fate of all plastics ever made. Science Advances.
- Hull York Medical School (2022, 6 de abril). Scientists discover microplastics in deepest section of the lungs [nota de prensa].
- Raubenheimer, K. (2024, 20 de septiembre). Scientists reviewed 7,000 studies on microplastics. University of Wollongong [Karen es coautora de la investigación de Thompson et al. de 2024].
- Ritchie, H., Samborska, V., Roser, M. (2023, actualizado en 2026). Plastic pollution. Our World in Data.
- Thompson, R. C. et al. (2004). Lost at sea: where is all the plastic? Science.
- University of Plymouth [2024?]. Are microplastics a big problem?
- Villarreal, A. (2025, 4 de abril). No hay ninguna parte del cuerpo a salvo de los microplásticos. SINC.


¿Ves interesante la labor de este espacio pionero
en SQM, comorbilidades y tóxicos?
La realiza, desde 2006, una afectada grave de SQM, EHS, EM/SFC, FM, migrañas, lumbalgia crónica, síndrome de Tietze, síndrome miofascial de la ATM y tinnitus, entre otras dolencias. Apoya su continuidad con un donativo (puntual o repetido) en ES06 2100 2550 4213 0031 9453 [CaixaBank] o en PayPal. También subscríbete a sus artículos pinchando aquí (es gratis) y difúndelos entre tus contactos, redes y grupos.

Para recibir nuestros artículos en tu correo electrónico pincha aquí.

Si te gustó este artículo difúndelo en tus redes sociales pinchando en:

Si el tamaño de la página no es de tu agrado puedes cambiarlo pulsando la tecla Ctrl y moviendo la rueda del raton arriba y abajo