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16 abril 2017

MÉDICOS DE CANADÁ: “Las fragancias artificiales no tienen cabida en nuestros hospitales”. Editorial de la Asociación Médica Canadiense (CMAJ, nov. 2015)

Canadian Medical Association Journal, vol. 187, nº 16 (2015)

LAS FRAGANCIAS ARTIFICIALES NO TIENEN CABIDA EN NUESTROS HOSPITALES

Dr. Ken Flegel, Dr. James G. Martin

TRADUCCIÓN DEL INGLÉS: María José Moya Villén

Hay muchas prácticas aceptables fuera de los hospitales, pero no dentro. Una de ellas es el uso de fragancias artificiales en nuestros cuerpos. Porque si bien las fragancias artificiales están diseñadas para hacernos más atractivos, pueden suponer un daño indeseado en aquellos que son vulnerables.

Según amplias encuestas realizadas a la población, alrededor del 30 % de las personas informan que tienen alguna sensibilidad a las fragancias que usan otros -1-. [Y] el 27 % de personas con asma expresan que su enfermedad empeora por tales exposiciones -2-. Hay nueva evidencia de que el asma se agrava en algunos casos principalmente por las fragancias artificiales. Esto es particularmente preocupante en los hospitales, donde se concentran los pacientes vulnerables con asma u otros [problemas] de la vía respiratoria superior, o con sensibilidades en la piel. Estos pacientes pueden quedar involuntariamente expuestos a las fragancias artificiales del personal, de otros pacientes y de los visitantes, lo que repercute en el empeoramiento de su estado clínico. Como los pacientes, familiares y médicos de emergencia darán fe, los ataques pueden ser muy repentinos y graves. [Por tanto], hay poca justificación para seguir tolerando fragancias artificiales en nuestros hospitales.

Las leyes federales y provinciales de derechos humanos requieren la adaptación del lugar de trabajo para los empleados sensibles a las fragancias, pero no para los pacientes de los hospitales o de las clínicas -3-. Algunos trabajadores han demandado con éxito a las empresas para que cambien las políticas del lugar de trabajo respecto a las fragancias. En un entorno de trabajo, un individuo susceptible puede hablar directamente con un compañero de trabajo o un jefe, u organizar un ambiente de trabajo libre de fragancias, y esto es apoyado por ley. Para los pacientes, sin embargo, no existen estas oportunidades.

Muchos lectores pueden mostrarse escépticos acerca de que exista la sensibilidad a las fragancias artificiales, pero ahora tenemos una mejor comprensión de la base de las reacciones a estos productos. Menos de la mitad (el 47 %) de la carga del asma es atribuible a mecanismos alérgicos, eosinofílicos, y la mayor parte del resto se considera causada por inflamación neutrofílica desencadenada por irritantes en las vías respiratorias -4-. Las personas con asma informan de síntomas desencadenados por una variedad de estímulos que no entran en la categoría de alérgenos. Estas sustancias incluyen humo de tabaco de segunda mano, líquidos de limpieza tales como lejía, perfume y otros olores fuertes. Tales irritantes se han ignorado durante algún tiempo como desencadenantes importantes en el asma porque se pensaba que no eran causantes de enfermedades, sino más bien exacerbadores de enfermedades.

Se ha identificado una familia de receptores en los nervios sensoriales, dentro de las vías respiratorias, que reacciona a estímulos nocivos, causando tos y broncoespasmo -5,6-. Estos receptores -canales de los receptores de potencial transitorio- pueden reconocer y ser activados por gradientes de calor, frío y osmolares, además de oxidantes, capsaicina y otras sustancias. La liberación resultante de neuropéptidos puede causar efectos inmediatos, tales como broncoconstricción y secreción de moco; [y] la inflamación neurogénica secundaria puede prolongar las consecuencias de la exposición. El riesgo de experimentar síntomas desde la exposición a las fragancias se ha informado relacionado con la presencia de hiperreactividad en las vías respiratorias, una característica definitoria del asma, y con la severidad misma del asma -7-. Algunos, pero no todos, los estudios han informado además de una asociación con la atopía -7-. Sin embargo, algunas personas con asma pueden experimentar síntomas graves en ausencia de estrechamiento objetivo de las vías respiratorias -8-, lo que presumiblemente refleja sensaciones derivadas de la actividad neural aferente en las vías respiratorias.

Tenemos mucho que aprender acerca de los mecanismos subyacentes a la sensibilidad a las fragancias, pero ahora sabemos lo suficiente como para tomar medidas de precaución en nuestros hospitales. Muchos lugares públicos promueven un ambiente libre de fragancias. Algunos hospitales también lo hacen. Pero no es la política de todos los hospitales canadienses, y no es requerido en los estándares de acreditación de los hospitales. La alta prevalencia del asma y sus efectos adversos sobre la salud y la productividad abogan enérgicamente por una mayor atención al aire que respiramos en nuestros centros de salud. Los ambientes hospitalarios libres de fragancias artificiales deben convertirse en una política uniforme, promoviendo la seguridad de los pacientes, el personal y los visitantes por igual. Dado que los programas de educación y promoción tienen algún efecto en esta práctica, estos programas deben formar parte también de nuestros estándares de acreditación -9-. Hasta que esto suceda, los hospitales a título individual deben tomar la iniciativa, particularmente en los espacios donde esperen los pacientes susceptibles.

Referencias

1. Caress SM, Steinemann AC. Prevalence of fragrance sensitivity in the American population. J Environ Health 2009;71:46-50.
2. Caress SM, Steinemann AC. National prevalence of asthma and chemical hypersensitivity: an examination of potential overlap. J Occup Environ Med 2005;47:518-22.
3. Scent-free policy for the workplace [hoja informativa]. Hamilton (ON): Canadian Centre for Occupational Health and Safety; 2015 [actualizado]. Disponible en: www.ccohs.ca/oshanswers/hsprograms/scent_free.html (último acceso el 15 sept. 2015).
4. Douwes J, Pearce N. Asthma and the westernization “package.” Int J Epidemiol 2002;31:1098-102.
5. Bautista DM, Jordt SE, Nikai T, et al. TRPA1 mediates the inflammatory actions of environmental irritants and proalgesic agents. Cell 2006;124:1269-82.
6. Song MY, Yuan JX. Introduction to TRP channels: structure, function, and regulation. Adv Exp Med Biol 2010;661:99-108.
7. Elberling J, Linneberg A, Dirksen A, et al. Mucosal symptoms elicited by fragrance products in a population-based sample in relation to atopy and bronchial hyper-reactivity. Clin Exp Allergy 2005;35:75-81.
8. Millqvist E, Lowhagen O. Placebo-controlled challenges with perfume in patients with asthma-like symptoms. Allergy 1996;51:434-9.
9. Policy for developing a scent-free workplace. The Lung Association. Disponible en: https://nb.lung.ca/pdf/DevelopingaScentfreePolicyforaWorkplace.pdf (último acceso el 17 sept. 2015).

Conflicto de intereses: Para Ken Flegel, vea www.cmaj.ca/site/misc/cmaj_staff.xhtml. Ninguno declarado por James Martin.

Afiliaciones [profesionales]: Editor asociado (Flegel), CMAJ; Meakins-Christie Laboratories (Martin), Departament of Medicine, Universidad McGill, Montreal, Quebec.

Correspondencia a: editor de la CMAJ, pubs@cmaj.ca

CMAJ 2015. DOI: 10.1503/cmaj.151097

Todo artículo editorial de la CMAJ representa las opiniones de los autores y no necesariamente las de la Asociación Médica Canadiense.

© 2015 8872147 Canada Inc. o sus licenciatarios

Fuente: Editorial. CMAJ, vol. 187, nº 16 (3 nov. 2015), p. 1187 [CMAJ / PubMed]

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28 marzo 2017

CONTADORES INTELIGENTES: estudio reproducible demuestra lecturas falsas de casi un 600 % de más respecto al consumo real de energía (IEEE Electromagnetic Compatibility Magazine. 2017)


LECTURAS FALSAS CASI SEIS VECES MÁS ALTAS QUE EL CONSUMO REAL DE ENERGÍA EN LOS CONTADORES DE ENERGÍA ELECTRÓNICOS

TRADUCCIÓN DEL INGLÉS: María José Moya Villén

Algunos contadores de energía electrónicos pueden dar lecturas falsas que son hasta un 582 % más altas que el consumo real de energía.

Es el resultado de un estudio realizado por la Universidad de Twente (UT), en colaboración con la Universidad de Ámsterdam de Ciencias Aplicadas (UACA). El profesor Frank Leferink de la UT estima que en las vitrinas de los contadores se han instalado contadores potencialmente imprecisos en al menos 750.000 hogares holandeses. [El estudio] se ha publicado en la revista científica “IEEE Electromagnetic Compatibility Magazine”.

En los Países Bajos, los contadores de energía tradicionales (kWh) -el medidor de energía habitual con un disco giratorio- se están sustituyendo cada vez más por variantes electrónicas (también conocidas como “contadores de energía estática”).

Una variante bien conocida de estos últimos es el "contador inteligente" [smart meter]. El gobierno holandés quiere contadores inteligentes en todos los hogares para 2020.

CONSUMO REAL

Desde hace bastante tiempo los rumores han sido abundantes acerca de contadores de energía electrónicos que, en la práctica, dan lecturas excesivamente altas. Esto llevó al prof. Leferink a investigar para ver si realmente pueden dar lecturas falsas.

Junto con los colaboradores Cees Keyer y Anton Melentjev de la UACA, probó nueve contadores electrónicos diferentes en este estudio fabricados entre 2004 y 2014. Los contadores fueron conectados, a través de un cuadro eléctrico, a una gama de aparatos consumidores de energía, tales como bombillas de bajo consumo, calentadores, bombillas LED, e interruptores de regulación de luz [dimmers]. Los investigadores compararon luego el consumo real del sistema con las lecturas de los contadores de energía electrónicos.

582 POR CIENTO

En los experimentos (que fueron completamente reproducibles), cinco de los nueve contadores dieron lecturas mucho más altas que la cantidad real de energía consumida. De hecho, en algunos equipos, fueron hasta el 582 por ciento más altas. Por el contrario, dos de los medidores dieron lecturas un 30 por ciento más bajas que la cantidad real de energía consumida.

Las mayores imprecisiones se observaron cuando se conectaron al sistema los dimmers combinados con bombillas de bajo consumo y bombillas LED. El Sr. Keyer (profesor no numerario de Ingeniería Eléctrica en la UACA y estudiante de doctorado en la UT) dijo: "Bien, fueron pruebas de laboratorio, pero evitamos deliberadamente el uso de circunstancias excepcionales. Por ejemplo, un dimmer y 50 bombillas, aunque un hogar promedio tiene 47 bombillas".

EXPLICACIÓN

Las lecturas inexactas se atribuyeron al diseño del contador de energía, junto con el uso cada vez mayor de dispositivos de conmutación modernos (a menudo energéticamente eficientes). En ellos, la electricidad consumida no tiene ya una forma de onda perfecta, sino que adquiere un patrón errático. [Pero] los diseñadores de los contadores de energía modernos no han dado suficiente margen de tolerancia a los dispositivos de conmutación de este tipo.

Cuando se desmontaron los contadores de energía probados, los investigadores encontraron que los que estaban asociados con lecturas excesivamente altas contenían una "bobina de Rogowski" [“Rogowski coil”], mientras que aquellos con lecturas excesivamente bajas contenían un "sensor Hall" [“Hall sensor”].

Frank Leferink (profesor de Compatibilidad Electromagnética en la UT) señala que "los contadores de energía que probamos cumplen todos los requisitos legales y están certificados. Sin embargo, estos requisitos no han dado suficiente margen de tolerancia a los dispositivos de conmutación modernos".

CONSUMIDORES

Cualquier consumidor que no confíe en su contador de energía puede hacer que sea testado por una "empresa de inspección acreditada". Sin embargo, si esta inspección muestra que el medidor está funcionando correctamente, entonces el consumidor tendrá que sufragar los costos derivados de ello.

Hasta la fecha el test estandarizado no tiene en cuenta el margen de tolerancia para los aparatos que consuman energía con una forma de onda contaminante. Por tanto, según los investigadores, es un método inadecuado para detectar lecturas falsas de contadores.

El prof. Leferink y el Sr. Keyer aconsejan a cualquier consumidor que dude de las lecturas de su contador que contacten con su proveedor, quien pasará la queja al operador de la red de suministro eléctrico.

ESTUDIO

El estudio, titulado “Static Energy Meter Errors Caused by Conducted Electromagnetic Interference” ['Errores de los contadores de energía estática causados por perturbación electromagnética conducida”], se ha publicado en la revista científica 'IEEE Electromagnetic Compatibility Magazine'.

El Van Swinden Laboratory (el Dutch Metrology Institute [Instituto Holandés de Metrología]), que realizó una segunda comprobación, ha confirmado estos resultados.

El estudio fue realizado por el profesor Frank Leferink (profesor de Compatibilidad Electromagnética en la UT), Cees Keyer (profesor no numerario de la UACA y estudiante de doctorado en la UT), y Anton Melentjev (en ese momento, estudiante en la UACA).

Joost Bruysters
Relaciones con la prensa (disponible de lunes a jueves)
+31 53 489 6993
J.c.p.bruysters@utwente.nl


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28 febrero 2017

DR. FERNÁNDEZ-SOLÀ: "Existen muchos intereses económicos para que este tipo de enfermedades no sean reconocidas" (entrevista sobre electrosensibilidad para la agencia EFE)

Campos electromagnéticos artificiales: una radiación constante, masiva, que interactúa entre sí, a diferentes frecuencias, las 24 horas, los 365 días el año

MÉDICO ALERTA QUE INTERESES ECONÓMICOS MINIMIZAN LA ELECTROHIPERSENSIBILIDAD

El coordinador de la Unidad de Fatiga Crónica del Hospital Clínic de Barcelona, Joaquim Fernández-Solà, denuncia que existen "muchos intereses económicos" que minimizan la trascendencia en la salud de los teléfonos móviles y los wifis en las personas con síndrome de hipersensibilidad electromagnética.

En una entrevista con Efe, el doctor Joaquim Fernández-Solà ha opinado que la Electrohipersensibilidad (EHS), que se englobaría en los Síndromes de Sensibilización Central (SSC), necesitará "años" para ser contemplada como enfermedad por las autoridades sanitarias nacionales y mundiales.

"Ya sucedió con el tabaco y el alcohol. Llevamos generaciones sabiendo que hacen daño a la salud", y ahora pasa algo similar con la electrohipersensibilidad a las radiaciones electromagnéticas, ha reflexionado.

"Se calcula que una de cada mil personas puede tener problemas serios por ser sensibles a las radiaciones electromagnéticas", ha valorado el especialista, que ha atendido, junto con su equipo del Clínic a entre 4.000 y 5.000 personas de toda España en los últimos diez años.

Fernández-Solà ha advertido que "las solicitudes de consulta se incrementan, es un proceso al alza", de este trastorno orgánico, no psicológico, de origen neurológico y que tiende a la cronicidad.

El médico, que también es miembro del Comité de Expertos para la Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut), ha opinado que "existen muchos intereses económicos" para que este tipo de enfermedades no sean reconocidas.

Si se contemplaran como enfermedades, "se deberían cambiar muchos hábitos" que ya están plenamente establecidos, como el uso del móvil en la vida cotidiana y la instalación de redes inalámbricas (wifi) en muchos espacios comunitarios, incluidos medios de transporte colectivo.

"La tecnificación de la sociedad interesa y comprobar si es bueno o malo para la salud, no preocupa, a pesar de que las personas que padecen este tipo de síndromes sufren dolores de cabeza, trastornos del sueño, desconcentración, fatiga, piel roja e inestabilidad, entre otros síntomas", ha asegurado el médico.

Según su experiencia, un tercio de pacientes diagnosticados inicialmente con Síndrome Químico Múltiple (SQM), y dos tercios transcurridos los cinco años, presentan electrohipersensibilidad en diversos grados.

El debate entre si estas enfermedades existen o son de tipo psicológico no tiene base, según Fernández-Solà, que asegura que "no hay ninguna duda: el diagnóstico es clínico y empeora cuando hay más exposición" a los productos químicos o a los campos electromagnéticos.

"Es un problema de salud pública, de enfermedades emergentes", ha razonado el experto, que lamenta que muchos pacientes deben acudir a centros privados ya que pocos servicios públicos cuentan con especialistas para atender este tipo de dolencias.

El gobierno catalán aprobó el pasado año una resolución con los criterios para la declaración de idoneidad de las unidades de expertos para la atención a las personas afectadas por el Síndrome de sensibilización central (SSC).

En este síndrome [sic] se agrupan un conjunto de enfermedades, entre ellas la fibromialgia (FM), el síndrome de fatiga crónica (SFC) y la sensibilidad química múltiple (SQM), pero no [sic] se incluye la electrosensibilidad.

Fuente: El Confidencial / EFE (27/02/2017)
http://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2017-02-27/medico-alerta-que-intereses-economicos-minimizan-la-electrohipersensibilidad_1150246/

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