Según indica su
web. "con dos años
Carly Fleischmann fue diagnosticada de
autismo severo y una alteración motora oral que le impedía hablar. Los médicos predijeron que nunca se desarrollaría intelectualmente más allá de las capacidades de un niño pequeño. Tras años de intensiva terapia de comunicación y comportamiento hizo algunos progresos, pero Carly se mantuvo en gran parte inaccesible. Sin embargo, a los
diez años, se produjo el avance.
Mientras trabajaba con sus terapeutas Howie y Barb, Carly fue al
ordenador portátil que tenian y
escribió 'HELP TEETH HURT' ante el asombro de todos. Este fue el comienzo del viaje de Carly hacia la autorrealización" (traducción:
Mi Estrella de Mar).
Esta es la historia de una niña que estuvo sus primeros 10 años de vida sin hablar ni comunicarse, y que cuando lo hizo fue a través de un ordenador,
sin haber aprendido a escribir previamente. Además,
los textos de Carly muestran una profunda inteligencia, con la que explica qué siente y cómo percibe el mundo como persona con autismo severo.
El video de la entrada muestra el reportaje que Jhon McEnzie hizo sobre su caso para la NBC, subtitulado en español por Lucas Fontanilla (agosto de 2010), sobre la base del video "Autistic girl expresses profound intelligence". Ambos, en inglés y con subtítulos -1-, se encuentran en YouTube.
COMPARATIVA ENTRE ENFERMEDADES NEUROLÓGICAS: AUTISMO, SQM Y MIGRAÑAS (REFLEXIONES PERSONALES)
Del trabajo
merece la pena transcribir algunas partes, no sólo por el interés que suponen para entender
el autismo (un trastorno del Sistema Nervioso Central —SNC— que afecta principalmente al desarrollo neurológico); sino por lo que
recuerdan en ciertos momentos al proceso y a algunas alteraciones —en concreto las derivadas del SNC— que provoca la sensibilidad química múltiple (SQM).
Por ejemplo en SQM decimos que el cuerpo sufre una “
saturación” (por químicos), que llega a través,
fundamentalmente, de los "
sentidos" -2-; predominantemente el del olfato, que es el que lleva las sustancias presentes en el aire que le perjudican directas al cerebro.
En cuanto al autismo, según Carly entiende las sensaciones que experimenta, el cuerpo también sufre una “
sobrecarga” ante lo que “
ve y escucha, degusta y huele” (sus
sentidos), aunque ella lo achaca a que es por tener un cerebro "diferente".
Más similitudes: salvando las distancias entre las
diferentes manifestaciones externas de la SQM y del autismo (en SQM: fotofobia, fonofobia, migrañas, vértigos, mareos, "bruma cerebral", alteraciones de la vista, problemas neurocognitivos, dolores, fatiga…), otra característica con marco similar entre ambas son las
"sensaciones" internas en la cabeza, para al menos parte de los afectados de SQM, situación que también apunta el video para los afectados de autismo. Entre otras cosas
en SQM se puede sentir a nivel cerebral, congestión, dolor, e incluso presión y sensación de que la cabeza quiere explotar como una olla express.
¿El detonante de este y de otros síntomas en SQM? Tanto
la exposición del afectado
a sustancias nocivas (aún a dosis mínimas; porque rápidamente sobresaturan el cuerpo de la persona con SQM, ya de por si sobrecargado químicamente, y con problemas para eliminar tóxicos por ello); como
a agentes externos que impliquen interacción con nuestros sentidos (luz, vibraciones, sonidos... y desde luego "olores"), dado que, en mi opinión los
sobreestimulan y con ello irritan el sistema nervioso (la SQM provoca una hipersensibilidad global, en este sentido).
Las "sensaciones" cerebrales también se reflejan en otros trastornos y alteraciones neurológicas, como las migrañas (que ya hemos indicado que suelen formar parte también de las "reacciones" por "hiperexcitación" de la SQM).
Es lógico si lo pensamos: las alteraciones, trastornos, enfermedades, etc. neurológicas, dado que se originan en el mismo sistema (el sistema nervioso), aún siendo este tan complejo es lógico que, junto a las diferencias propias de cada trastorno, haya también corrientes subterráneas de fondo que les den un "aire común" (causas de origen distinto pueden provocar trastornos similares, y viceversa: motivos similares provicar "problemas" distintos). Es importante analizar estos temas de forma transversal y en panorámica.
Sobre migrañas y esas sensaciones "internas", recuerdo
mis primeros años de convivencia con ello. Empezaron hacia los 24 años y me obligaban a pegarme insistentemente la cabeza con la pared cuando aparecían. Eran terribles: el dolor, la fuerte congestión cerebral, la presión interna. Como si el cerebro se hinchara, presionando por querer salir de un sitio de pronto demasiado pequeño para él. A la vez, se hinchaba una vena de la sien derecha, se endurecía el lado derecho de la nuca, y el cuerpo entraba en "modo automático" hasta derivar en hipotermia. El dolor era (es) insoportable, mientras el cuerpo vomitaba, y se manifestaban todas esas situaciones a las que una fuerte migraña lleva.
Pegarme contra la pared era lo único que servía por breves segundos para que la cabeza doliera "menos", por contraste al efecto "anestésico" del golpe (una observación: hablo en pasado porque ya no me pego contra la pared, pero sigo con ellas, en
otra fase que no viene al caso describir).
Por último, otra "similitud", en este caso no-neurológica, sino en cuanto a sus posibles orígenes:
una parte de autistas y de otras enfermedades neurológicas vienen siendo relacionados con los toxicos cotidianos que nos rodean, que darían origen o agravarían (y en todo caso, aumentarían) estas alteraciones. En el autismo, sería por exposición al mercurio por medio de la vacunación (algunas vacunas lo llevan en sus componentes), la alimentación, o incluso el cordón umbilical de la madre.
(1) Tanto el contenido del video como su subtitulado ofrecen algunos errores. En el primer caso, se trata de algunos datos erróneos sobre Carly que hemos subsanado en MI ESTRELLA DE MAR recogiendo su historia directamente de la web de Carly y traduciéndola para nuestros lectores. En el segundo caso se trata de problemas gramaticales, que aunque no se pueden corregir, en todo caso no hacen el video incomprensible.
(2) Por la comida, lo que tocamos, bebemos...
TRANSCRIPCIÓN DE LA PARTE MÁS SIGNIFICATIVA DEL VIDEO (7:09 – 7:47)
- TERAPEUTA - "Carly, ¿porqué los niños autistas cubren sus oídos, agitan sus manos, balbucean y se tambalean?".
- CARLY - "Es una forma que tenemos de drenar todo lo que entra por nuestros sentidos que nos sobrecarga todo el tiempo, creamos emisiones [¿del verbo "emitir"? ¿"Salidas"?] para bloquear todo lo que entra".
- VOZ EN OFF - "El cerebro de Carly, a diferencia del de la mayoría de la gente, se sobrecarga por lo que ve y escucha, degusta y huele".
- CARLY - "Nuestros cerebros están cableados de forma diferente, absorbemos muchos sonidos y conversaciones a la vez, veo cerca de mil fotos de la cara de una persona cuando la veo, por eso nos es tan difícil mirar a alguien a la cara".
... ¿No os suena familiar, al menos a parte de las personas con SQM?
Para finalizar, Carly lanza esta reflexión al colectivo autista (9:43 – 9:51): “Creo que lo único que puedo decir es que no te rindas. Tu voz interna encontrará como salir, la mía lo hizo".
En su
actividad tras conectarse con el mundo, Carly ha escrito (con su padre) un libro sobre su experiencia, tiene blog (
Blog Carly's Voice), cuenta en
Twitter (donde twittea y responde regularmente), página en
Facebook y han hecho un video basado en sus experiencias llamado
Carly's Café - Experience Autism Through Carly's Eyes.
Habrá a quien le parezca mentira o exageración... pero los enfermos de SQM más severos (y ya no digamos teniendo las clásicas comorbilidades que nos acompañan), como resultado estamos limitados para la vida diaria en grado bastante similar a las formas graves de trastornos y enfermedades como el autismo; salvando obviamente, como apuntábamos antes, las distancias de
las manifestaciones en dos puntos: 1. Sus formas de manifestarse
(por ejemplo, en SQM nos podemos hacer entender "comunicándonos" —aunque brevemente, y si el entorno no nos es tóxico— pero con autismo severo no; y en autismo se puede desplegar una energía y fuerzas diarias pero con SQM es completamente imposible, ni aún de forma puntual); 2. Respecto a su visualización externa,
en autismo los problemas generados internamente salen al exterior, por lo que la enfermedad "se ve"; mientras que en SQM la mayor parte de "la procesión" va por dentro.
