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30 noviembre 2022

El INSST expresa que la SQM “es una enfermedad adquirida, crónica y no psicológica”, uno de los “principales problemas de salud relacionados con la calidad del aire interior” y puede empeorar por los CEM, en su obra: “Calidad del ambiente interior en el trabajo”. 2022 (pdf)





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Y LA INTRODUCCIÓN DEL DOCUMENTO EN:


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SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE (SQM)


Ahora, en octubre de 2022, acaba de publicar otro libro donde también habla de SQM. La obra se titula "Calidad del ambiente interior en el trabajo", e incluye a esta enfermedad en el capítulo titulado “Principales problemas de salud relacionados con la calidad del aire interior”. Lo hace en los siguientes términos (de los que nos congratulamos, en especial por el hito que supone que cite a los campos electromagnéticos -CEM- como uno de los posibles desencadenantes de síntomas):

“4.4 Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple

La Sensibilidad Química Múltiple (SQM), también conocida como Intolerancia ambiental idiopática, es una enfermedad adquirida, crónica y no psicológica, que manifiesta síntomas en múltiples sistemas orgánicos como respuesta a una mínima exposición a múltiples compuestos químicamente (tolerados por la mayoría de las personas/trabajadores) no relacionados. Las reacciones producidas dependen de los órganos afectados, la duración y concentración de la exposición, la susceptibilidad de la persona y las sinergias que se puedan producir en el momento de la exposición.

La SQM es un síndrome con 4 grados de severidad, que marcan diferentes niveles de incapacitación y aislamiento. No existe una prueba diagnóstica específica, por lo que el diagnóstico es clínico y se basa en los síntomas referidos por el paciente y en su historia de exposición a agentes químicos. Consultar (El Documento de Consenso Sensibilidad Química Múltiple 2011). El diagnóstico se basa en una serie de síntomas que presentan los afectados; no existe ninguna prueba analítica ni ninguna exploración específica que permita confirmar el diagnóstico y se deben realizar exploraciones para descartar otras enfermedades.

Hay 6 criterios diagnósticos aceptados por la mayoría de los investigadores:

  • la enfermedad es crónica,
  • los síntomas se reproducen al repetir la exposición al agente,
  • los síntomas se presentan ante exposiciones a muy baja concentración,
  • los síntomas mejoran o desaparecen cuando se eliminan las sustancias químicas desencadenantes,
  • los síntomas aparecen frente a múltiples agentes químicos, sin relación entre ellos,
  • pueden estar afectados múltiples órganos del cuerpo.

Los agentes causantes son de lo más variado; van desde agentes ambientales, como las pinturas y el humo, pasando por plaguicidas y disolventes hasta el calor o el herpes zoster, incluidos alimentos, aditivos alimentarios, y medicamentos, como puede verse en la NTP 557: Intolerancia ambiental idiopática (IAl): sensibilidad química múltiple (SQM) y fenómenos asociados.

Los síntomas cuando se está expuesto a agentes químicos (ambientadores, limpiadores del hogar, humo, insecticidas, pegamento, asfalto, tinta, medicamentos, cosméticos, pintura, etc.) o ambientales (exposición solar, ondas eléctricas o magnéticas, sonoras, etc.) pueden ser: ahogo, irritación de las mucosas y de las vías respiratorias, taquicardias, dolor de cabeza, confusión mental, mareos, náuseas, diarrea, fatiga extrema y/o dolor, que no mejoran hasta dejar de estar en contacto con el desencadenante. Una vez evitado el desencadenante, los síntomas pueden durar días o incluso semanas (ver la tabla de sistemas/órganos implicados y principales síntomas referidos por las personas afectadas en la NTP 557: Intolerancia ambiental idiopática (IAl): sensibilidad química múltiple (SQM) y fenómenos asociados.”

Fuente: INSST. Calidad del ambiente interior en el trabajo. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo: Madrid, 2022. Págs. 61-62 del pdf (65-66 en formato papel).


NOTA DEL SISS (MARÍA JOSÉ MOYA)

El capítulo también habla del "Síndrome del Edificio Enfermo (SEE)", de las "Enfermedades Relacionadas con el Edificio (ERE)" y de la "lipoatrofia semicircular".


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en SQM, comorbilidades y tóxicos?
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25 septiembre 2022

TRABAJADORES CON SQM.- Directrices sobre salud laboral, bajas e incapacidad laboral del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo de España. INSST -MUY IMPORTANTE- (pdf)




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SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE (SQM)

“2.3.4.2. Sensibilidad química múltiple o Intolerancia Ambiental Idiopática [1]

La Sensibilidad Química Múltiple (SQM) es la denominación más utilizada para describir un síndrome complejo que se presenta como un conjunto de síntomas vinculados con una amplia variedad de agentes y componentes que se encuentran en el medio ambiente, presentándose dichas reacciones con una exposición a niveles comúnmente tolerados por la mayoría de las personas.

Los estudios científicos disponibles describen una diversidad de factores que pueden originar la SQM (desde variables inmunológicas, factores psicológicos, hasta alteraciones en el metabolismo de xenobióticos, etc.), sin que hasta el momento se conozcan sus bases fisiopatológicas.

Del mismo modo, los síntomas manifestados por las personas afectadas son crónicos, diversos e implican a múltiples sistemas y órganos. Aunque los síntomas neurológicos no específicos son comunes, en general no existe un perfil característico que identifique a la SQM.

La mitad de las personas afectadas declaran sufrir dolores de cabeza, problemas de memoria, falta de energía y debilidad, congestión nasal, dolor o compresión en la garganta y molestias en las articulaciones con mayor frecuencia que la población en general.

Los principales síntomas son [2]:

  • Sistema nervioso central. Dolor de cabeza, fatiga, irritabilidad, pérdida de memoria y capacidad de concentración, disfunciones cognitivas, insomnio, cambios de humor, depresión y ansiedad.
  • Sistema musculoesquelético. Entumecimiento, debilidad, dolor muscular, tensión muscular, falta de coordinación, dolor articular.
  • Sistema respiratorio. Dificultad respiratoria, tos, ronquera, otitis recurrente, rinitis, afonía.
  • Sistema cardiovascular. Dolor pectoral, palpitaciones, ritmo irregular, taquicardia, hipertensión.
  • Sistema gastrointestinal. Espasmo esofágico, náuseas, vómito, diarrea recurrente, estreñimiento, cambios de apetito, anorexia.
  • Piel y mucosas, ojos. Irritación, prurito, eczema, irritación cutánea, hinchazón facial, dolor de garganta, irritación y dolor ocular.

La aparición, cada vez más frecuente, de casos relacionados con la SQM afecta de manera directa al ámbito de la salud laboral y de la política preventiva.

En el ámbito de la Medicina del Trabajo, los trabajadores afectados por el síndrome de sensibilidad química múltiple, deben ser considerados como trabajadores especialmente sensibles y, en cumplimiento del artículo 25 de la LPRL, se debe reforzar la aplicación de los principios de la acción preventiva descritos en los lugares de trabajo, evitando en lo posible la exposición a los agentes desencadenantes. Esto mejora los síntomas, disminuye el número de crisis y evita la aparición de nuevas intolerancias. Tomar esta medida es complejo en la mayor parte de las ocasiones dado el amplio uso de químicos en todos los entornos y en el entorno laboral esta complejidad se multiplica, pudiendo generar el desarrollo de comportamientos evitativos en la persona afectada.

En la evaluación de los riesgos laborales se tendrá en cuenta que la persona afectada de SQM puede desarrollar síntomas al exponerse a niveles en los que el químico está muy por debajo de los rangos establecidos como Límites de Exposición Profesional para Agentes Químicos. Además, exposiciones que no son consideradas como riesgos profesionales pueden desencadenar sintomatología, como perfumes, fragancias, productos de limpieza, papel impreso, obras o mobiliario nuevo en el ambiente de trabajo, entre otros.

El personal médico del trabajo del Servicio de Prevención de riesgos laborales de la empresa debe valorar la situación clínica del trabajador y, salvaguardando en todo momento el carácter confidencial de los datos referentes a su salud, estudiar en coordinación con su equipo sanitario y el personal técnico de PRL, los riesgos a que está expuesto, con el fin de determinar la aptitud laboral y recomendar las medidas preventivas que deben ser tomadas para cada caso en particular.

Como para cualquier persona trabajadora especialmente sensible, la adaptación del medio laboral a la persona con SQM debe realizarse de forma individualizada, respetuosa e integradora, valorando cada caso de forma independiente. Las propuestas podrán ir desde medidas para mejorar la calidad del aire en la empresa (política de empresa libre de fragancias, cambio de uso de productos de limpieza, ventilación o reubicación de despacho...), hasta proponer cambio de puesto de trabajo a la persona afectada, o valorar la necesidad de una incapacidad laboral temporal en fases sintomáticas de agudización, o permanente, dependiendo de la gravedad de los síntomas y su profesión.

En prevención primaria, conocer en más profundidad la SQM resulta fundamental pues puede tener como efecto colateral una mejora de las condiciones medioambientales de la población general.

En cuanto a la prevención secundaria, la detección precoz en los circuitos de atención primaria y servicios de riesgo laboral, puede ser una buena medida para evitar la amplificación y cronificación del mecanismo de sensibilidad junto con la evitación de la exposición y reexposición a los agentes desencadenantes.

Como ya se ha señalado, corresponde a los servicios sanitarios de los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales y Medicina del Trabajo, valorar las adaptaciones o el cambio de puesto de trabajo, considerando a las personas afectadas de SQM como trabajadores y trabajadoras sensibles.

Conviene hacer hincapié en que el sufrimiento de algunas de las personas afectadas puede llegar a ser importante como consecuencia de los padecimientos físicos de la enfermedad y de las limitaciones de vida a que frecuentemente se ven sometidas, al reducir drásticamente su capacidad laboral y su autonomía personal por la necesidad de evitar aquellos entornos que, por propia experiencia, han comprobado que les causan reacciones indeseadas o adversas.”

Fuente: INSST. Enciclopedia práctica de Medicina del Trabajo. Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo: Madrid, 2018. Págs. 239-241 (pdf).


NOTAS DEL SISS (MARÍA JOSÉ MOYA)

Este texto del INSST sobre SQM es magnífico y de gran utilidad para entregar a médicos, abogados, sindicatos, empresas, jueces… Incluso a familiares y vecinos de afectados. Sólo le haré dos apuntes, uno para facilitar al lector su ubicación en la publicación en pdf, y otro para disentir sobre algunos síntomas que nombra como propios de la SQM:

[1] UBICACIÓN:

Volumen II. Medicina del Trabajo > Cuaderno nº 1. Alergología laboral: las enfermedades alérgicas en Medicina del Trabajo > 2. Alergología laboral > 2.3. La prevención del daño. el cuidado, control y seguimiento del trabajador con enfermedades alérgicas > 2.3.4. El Médico del Trabajo en Vigilancia Preventiva de otras alergias laborales: Síndrome del edificio enfermo y Sensibilidad química múltiple > 2.3.4.1. Síndrome del Edificio Enfermo” (SEE) [pág. 237] / 2.3.4.2. Sensibilidad química múltiple o Intolerancia Ambiental Idiopática [pág. 239].

[2] SÍNTOMAS:

La depresión, la ansiedad, los cambios en el apetito y la anorexia no son síntomas de la SQM.
  • Depresión y ansiedad: son consecuencia de la SQM, y no en todos los pacientes. Esto también pasa en toda enfermedad crónica y limitante cuando el afectado no logra adaptarse a ella, por el impacto que tiene en su vida diaria.
  • Cambios de apetito: no son parte de la SQM. Las ingestas no son arbitrarias en el afectado. Depende del número de intolerancias alimentarias que padezca, sus problemas gastrointestinales (suelen afectar a la microbiota, etc.), su salud diaria (como en cualquier enfermedad, no se tiene el mismo apetito cuando el organismo no está estable), su grado de fatiga crónica cotidiana (a veces, obstaculiza hasta poder cocinar), y la cantidad de crisis de SQM que sufra (pues suelen aumentar las intolerancias alimentarias, transitoriamente). Todo ello es fruto de la SQM.
  • Anorexia: no forma parte de la SQM. Mientras que los desencadenantes de la anorexia son de orden psicológico (salud mental), los de la SQM son de orden químico. Es habitual que los profesionales sanitarios confundan la delgadez que suelen presentar parte de las personas que tienen SQM con un trastorno alimentario, porque desconocen que la SQM provoca lo que he explicado en el punto “Cambios de apetito”. Si durante el proceso de diagnóstico de una SQM, se detectara que la persona también presenta anorexia, serían dos diagnósticos distintos. Padecer SQM no excluye que se puedan padecer otras patologías (diabetes, cáncer...).

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24 agosto 2022

ENCEFALOMIELITIS MIÁLGICA: MANUAL DE CONSENSO INTERNACIONAL PARA PROFESIONALES MÉDICOS. Trad. al español Oreina Orrantia, rev. médica Arturo Ortega Pérez, col. Ona Albizu y María José Moya Villén. Junio 2022 (PDF)

Cubierta del documento

DESCARGAR EL MANUAL DE CONSENSO INTERNACIONAL SOBRE ENCEFALOMIELITIS MIÁLGICA (EM) EN:


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CARTA DE PRESENTACIÓN DEL DOCUMENTO EN ESPAÑOL (REALIZADA POR SUS TRADUCTORES PARA SER PUBLICADA POR EL SISS)

“Lo que no se conoce no existe, y lo que no se quiere conocer, y no se estudia, nunca existirá, lo que nos impedirá ayudar a muchas personas. Este trabajo nos permitirá realizar un estudio sistemático y mejorar el conocimiento de una entidad cuya naturaleza y tratamiento nos son esquivos”

L. Ribacoba
Especialista en Medicina Interna.
Doctor en Medicina y Cirugía
(texto enviado a los traductores para ser difundido en su carta de presentación)

Este Manual de Consenso internacional para profesionales médicos desarrolla los criterios de diagnóstico internacional de la encefalomielitis miálgica. Está escrito por un centenar de científicos y expertos en dicha enfermedad.

El Manual, conocido en su idioma original como Primer entre la comunidad de afectados por la E.M., es una valiosa herramienta de guía y de trabajo que permite a pacientes y profesionales sanitarios entender qué es la encefalomielitis miálgica y cuál es su fisiopatología, evaluar al paciente, validar su diagnóstico y abordar una gestión de la enfermedad y un tratamiento paliativo desde la perspectiva tanto profesional como del paciente, dando a ambos conocimiento y poder. El documento cuenta además con una serie de fichas que facilitan la tarea sanitaria y de comunicación de la enfermedad en el ámbito sanitario, familiar, social y pediátrico.

La encefalomielitis miálgica, el gran misterio biomédico del siglo XXI, se conoce desde principios del siglo XX como una enfermedad que surge tras un episodio viral agudo. Entre los trabajos, investigaciones y publicaciones existentes hasta finales de los noventa, que sientan las bases de esta enfermedad, destacan la definición de Ramsay (1986), especialista en enfermedades infecciosas, y los trabajos del neurólogo Dr. Peter Behan. En la actualidad se desarrollan para esta enfermedad estudios en áreas tan dispares como la inmunología, neurología, fisiología del movimiento, dolor, aparato digestivo, hematología, metabolismo celular o las ciencias ómicas (epigenómica, etc.). Y sin embargo, a pesar de que las piezas se van conociendo, el puzle completo está aún sin resolver.

El trabajo de traducción, edición y maquetación han sido realizados de manera voluntaria por los abajo firmantes, y ha contado con la implicación activa de María José Moya (defensora de los pacientes con sensibilidad química múltiple y coautora, junto con el Dr. Arturo Ortega, de la traducción de los criterios de consenso internacional, ME-ICC 2011, disponible en: https://www.sensibilidadquimicamultiple.org/p/protocolos.html) y de Ona Albizu (con interés en el empoderamiento del paciente de encefalomielitis miálgica desde el Global Leadership Commitee de ME International, en: https://www.me-international.org/spain-meicc-orgs.html).

Esperamos que la traducción al español del Manual para el manejo de pacientes con encefalomielitis miálgica sirva para ayudar a afectados y profesionales sanitarios, mejorando el aprendizaje, supliendo carencias formativas y desterrando conceptos arcaicos dañinos.

O. Orrantia, A. Ortega
20 de agosto de 2022


INFORMACIÓN SOBRE EL DOCUMENTO EN ESPAÑOL

El proyecto se inició en octubre de 2020 y culminó en junio de 2022 con la validación de la versión al español por los responsables del documento original. La difusión mundial se convino que fuera simultánea desde ME International y el Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS).

Los datos bibliográficos de la versión en español son los siguientes:

TÍTULO: Encefalomielitis miálgica. Adulta y pediátrica: manual de consenso internacional para profesionales médicos.

AUTORES: panel de consenso internacional (Carruthers, Bruce M; van de Sande, Marjorie; De Meirleir, Kenny L; Klimas, Nancy G; Broderick, Gordon; Mitchell, Terry; Staines, Don; Powles, AC Peter; Speight, Nigel; Vallings, Rosamund; Bateman, Lucinda; Carlo-Stella, Nicoletta; Chia, John; Darragh, Austin; Gerken, Anne; Jo, Daehyun; Lewis, Don; Light, Alan R; Light, Kathleen C; Marshall-Gradisnik, Sonya; McLaren-Howard, John; Mena, Ismael; Miwa, Kunihisa; Murovska, Modra: y Stevens, Staci).

COORDINADORA: Marjorie I. van de Sande.

EDITORES: Bruce M. Carruthers y Marjorie I. van de Sande.

PÁGINAS: 36.

AÑO DE PUBLICACIÓN: junio 2022 (ed. en inglés: cop. 2012).

TRADUCCIÓN DEL INGLÉS AL ESPAÑOL: "Traducción española: realizada por Oreina Orrantia, PhD MSc BD, con la revisión médica de Arturo Ortega Pérez, Médico perito. Con la colaboración de María José Moya Villén, documentalista y responsable del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS), y de Ona Albizu, PhD”. Fuente: pág. 6 del documento.

OBSERVACIONES: "La etiqueta 'síndrome de fatiga crónica' (SFC), acuñada en los ochenta, ha persistido debido al desconocimiento de sus agentes causales y de sus mecanismos. Han surgido interpretaciones erróneas porque el nombre 'SFC' y sus híbridos EM/SFC, SFC/EM y SFC/FC se han utilizado para manifestaciones muy diversas. Los grupos de pacientes pueden incluir desde los que están gravemente enfermos de EM, muchos postrados en cama e incapaces de cuidar de sí mismos, hasta los que tienen fatiga general o, según los criterios de Reeves, sin ninguna manifestación física. Es absolutamente necesario desenredar la madeja de confusión causada por la mezcla de grupos de pacientes diversos y, a menudo, demasiado superpuestos en un saco heterogéneo, de muchas etiquetas, llamado 'síndrome de fatiga crónica'. Creemos que esta es la principal causa de los hallazgos de investigación diluidos e incoherentes, lo que entorpece el progreso, fomenta el escepticismo y desperdicia el escaso dinero para investigación.”. Fuente: pág. 4 del documento.

NOTAS: los datos bibliográficos básicos del documento original, en inglés, son “Myalgic encephalomyelitis. Adult & paediatric: international consensus primer for medical practitioners / International Consensus Panel”.

MÁS INFORMACIÓN: “Descargar Documento de Consenso y traducciones: https://www.me-international.org En español: https://www.me-international.org/spain-meicc-orgs.html y https://www.sensibilidadquimicamultiple.org/" (fuente: pág. 6 del documento).


ÍNDICE DEL MANUAL TRADUCIDO

INTRODUCCIÓN - 1
Encefalomielitis miálgica - 1
Clasificación - 1
Epidemiología - 1
- Prevalencia - 1
- Pronóstico - 1
Etiología - 1
- Factores predisponentes - 1
- Acontecimientos precipitantes y factores causales - 2
- Fases de la encefalomielitis miálgica - 2

FISIOPATOLOGÍA - 2
Agotamiento neuroinmunitario post-esfuerzo - 2
Anomalías neurológicas - 4
Deficiencias inmunitarias - 5
Deterioro de la producción de energía y del transporte de iones - 6

EVALUACIÓN Y DIAGNÓSTICO PERSONALIZADOS - 6
Criterios de consenso internacional - 6
Principios de aplicación clínica - 9
Evaluación clínica personalizada y hoja de trabajo para el diagnóstico de encefalomielitis miálgica - 10

GESTIÓN Y TRATAMIENTO PERSONALIZADOS - 13
Metas - 13
Pautas - 13
Reglas para la medicación y advertencias - 13
Las 'R' básicas del tratamiento personalizado - 13
- Revisar el estilo de vida: estrategias de autoayuda - 14
-- Educación y desarrollo personal - 14
-- Aprovechamiento máximo del sueño - 14
-- Nutrición, dieta e hidratación - 14
-- El presupuesto energético - 15
- Retirar (eliminar) patógenos, toxinas y metales pesados - 16
- Reponer nutrientes, restaurar la homeostasis y remediar (aliviar) las manifestaciones - 16
-- Neurológicos - 17
-- Inmunitarios y digestivos - 18
-- Del metabolismo energético y del transporte de iones - 18
-- Otras manifestaciones - 18
- Reevaluación - Seguimiento periódico continuado - 19
Reflexiones sobre el tratamiento pediátrico - 19
- Reflexiones para la educación del niño - 19
Otras reflexiones - 19
- Embarazo y crianza de un niño - 19
- Intervenciones quirúrgicas - 20
- Vacunación - 20
- Donaciones de sangre - 20
- Documentación médica - 20
Investigación prometedora - 20

REFERENCIAS - 21

APÉNDICES - 25
Criterios de consenso internacional - Hoja breve - 25
Perfil de sueño y dolor - 26
Carta a educadoras y a las Agencias sobre jóvenes con encefalomielitis miálgica - 27

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11 marzo 2019

ASEPSIA PARA SQM.- Guía rápida para ver a un paciente de sensibilidad química múltiple, una sola vez o de forma habitual (autora: María José Moya - tríptico respaldado por el Fodesam. 2019)



Tríptico (anverso)


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TÍTULO: Asepsia para ver a un paciente de sensibilidad química múltiple (SQM): guía rápida.

AUTORA: María José Moya Villén
(documentalista, responsable del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental -SISS-, afectada grave de sensibilidad química múltiple, síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica, fibromialgia y electrosensibilidad).

RESPALDADO POR: Carlos de Prada
(periodista ambiental, premio Global 500 de la ONU, presidente del Fodesam -Fondo para la Defensa de la Salud Ambiental-, experto en tóxicos ambientales cotidianos y SQM).

FECHA EDICIÓN: marzo 2019.

TIPO DE DOCUMENTO: tríptico.

ÍNDICE: ¿Qué es la SQM? - Objeto del tríptico - ¿Qué productos usar? - ¿Qué productos no usar? - Ideas clave - Advertencias - ¿Imprevistos el día del encuentro? - Asepsia (generalidades) - Asepsia para ropa y accesorios - Asepsia personal.

OBSERVACIONES: si va a entregar este tríptico fotocopiado es recomendable que lo haga acompañándolo de este otro: Sensibilidad química múltiple (SQM). Será su mejor complemento. No en vano, mientras que el presente da información práctica acerca de la SQM; el otro explica la enfermedad para que se entienda qué es y cómo se comporta la dolencia, y por ende la lógica interna de la asepsia a realizar para ver a alguien con SQM.


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02 septiembre 2017

¿QUÉ ES LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE? Tríptico ‒ Autora: María José Moya, revisión científica: Dr. Fernández-Solà. Ed. act. 2017, corr. 2019 (PDF descargable)


Tríptico (anverso)

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SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE (SQM)

Definición, etiología -causas-, mecanismo de inicio, alteraciones, mecanismo de acción, síntomas, agentes desencadenantes, comorbilidades, especialistas médicos, diagnóstico, tratamiento, diagnóstico diferencial, características sintomatológicas, bibliografía, documentación.

Autora
María José Moya Villén
Documentalista, afectada grave, responsable del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química y Salud Ambiental (SISS)

Revisión científica
Dr. Joaquim Fernández-Solà
Coordinador de la Unidad de Fatiga Crónica del Hospital Clínic de Barcelona, profesor de la Universidad de Barcelona, experto en SQM-SFC-FM-EHS

¿QUÉ ES LA SQM?

Un síndrome ambiental causado por las sustancias sintéticas tóxicas cotidianas en las que el planeta vive inmerso. Provoca multitud de síntomas en diferentes sistemas corporales y su naturaleza es crónica, limitante y orgánica.

¿QUÉ DESENCADENA LA SQM?-1-

La exposición a una o varias sustancias tóxicas en una dosis única alta (ej. la fumigación de nuestro puesto de trabajo), en varias dosis menores (ej. el trabajo en entornos especialmente químicos como peluquerías, empresas de pintura, de limpieza, etc.) o en una dosis baja pero continua (ej. a través de la comida, el agua, el aire, el aseo, la ropa, la colocación de amalgamas dentales…). Su ámbito es sobre todo laboral o doméstico (ej. un accidente casero).

¿CUÁNDO SE ENFERMA DE SQM?

Cuando el cuerpo se sensibiliza a diversas sustancias sintéticas, y a partir de entonces deja de tolerarlas respondiendo a ellas de forma anormal. El proceso se llama pérdida de tolerancia inducida por tóxicos (TILT) -2-.

¿CÓMO SURGE LA SQM?

En dos fases, tras la exposición del sujeto al desencadenante:
  1. Fase de iniciación: la persona suele presentar, de forma brusca, signos irritantes de mucosas, dermis y/o vías respiratorias -3-. A partir de entonces, su reactividad se amplifica y generaliza a otras sustancias no relacionadas químicamente con las iniciales (spreading); los síntomas aumentan; el olfato se sensibiliza; y aparecen intolerancias medicamentosas, alimentarias, sensitivas (a olores -aún naturales-, sonidos, luz, vibraciones, cambios de temperatura, etc.) y al alcohol, entre otras..
  2. Fase de provocación: la exposición o ingestión de agentes provocadores, aún a dosis mínimas, desencadena a partir de entonces la aparición o agravamiento del cuadro de manifestaciones que conforma la enfermedad.
¿A QUÉ ÓRGANOS AFECTA?

Sobre todo al cerebro, a nivel del sistema límbico y el córtex (sistema nervioso central); pero también pueden verse alterados órganos de otros sistemas como el respiratorio, cardíaco, endocrino, músculo-esquelético, gastrointestinal, dérmico, ginecológico, otorrino…

¿CÓMO ACTÚA LA SQM?

Según diversos estudios -4-, mediante el siguiente proceso:
  1. Acceso de la sustancia al sistema nervioso central, vía tracto olfatorio-sistema límbico.
  2. Excitabilidad de las neuronas límbicas, que aumenta la reactividad, lo que a su vez refuerza la excitabilidad.
  3. Cambios en la actividad de las neuronas límbicas y de la estimulación cortical.
  4. Alteración de un amplio espectro de conductas y desregulación de funciones fisiológicas.
  5. Producción de síntomas persistentes de tipo orgánico (NO psicosomático), cognitivo y afectivo.
En conclusión, el cuerpo va llenándose, de forma rápida o progresiva, de una carga tóxica que cuando rebasa el límite de su tolerancia hace surgir la SQM. Tras ello, el proceso se profundiza y cronifica.

¿QUÉ SÍNTOMAS PRESENTA?

Son variables en tipo y cantidad, según la persona -5-, pero siempre se ve afectado el sistema nervioso central.

AGENTES DESENCADENANTES

Son muchos, sobre todo los que presentan “olor” (fragancias).

Colonias, productos de limpieza, de aseo personal, cosmética, detergentes, suavizantes, papel impreso, agua del grifo, humo de tabaco, derivados del petróleo, telas sintéticas, material de construcción, pinturas, ambientadores, lugares no ventilados, rotuladores, óleos, disolventes, plaguicidas, artículos nuevos (muebles, coches etc.), moho, antipolillas, polvo, moquetas, sprays, insecticidas…

¿QUÉ COMORBILIDADES TIENE? -6-

Son frecuentes la fibromialgia (FM), el síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica (SFC-EM) y la electrosensibilidad (EHS), todos ellos síndromes de hipersensibilidad central. También el síndrome seco de mucosas y otros.

Además pueden existir alteraciones del ánimo secundarios a la SQM (por ej. una depresión reactiva) por la incertidumbre, incomprensión, aislamiento, disminución drástica en la calidad de vida, cambio brusco de hábitos y sufrimiento que la afección produce como cuadro crónico, limitante y poco conocido que es.

¿QUIÉN DIAGNÓSTICA LA SQM?

Por su naturaleza, médicos internistas, neurólogos y toxicólogos, aunque dado que la Medicina no la ha englobado de momento en una especialidad, puede hacerlo cualquier profesional que conozca la enfermedad.

¿CÓMO SE DIAGNÓSTICA LA SQM?

El diagnóstico es clínico y se basa en los siguientes parámetros:
  • Anamnesis: interrogatorio experto y minucioso para detectar síntomas y signos, contexto químico de inicio (laboral o personal), evolución, entorno químico actual y cumplimiento de Criterios de Consenso (1999).
    Es fundamental escuchar atentamente el relato del paciente a través de la Historia Clínica dirigida.
    Herramienta de apoyo de interés: el Cuestionario QEESI (Miller). Con él se cuantifican cuatro grados de afectación. Se recomienda llevar hecho a la cita.
  • Exploración física y observación de signos, si los hubiera en el momento (eritema, ronquera, trastornos del habla, de atención, tripa hinchada, fonofobia…). Serán útiles las fotos que el paciente aporte con signos identificables de su persona.
  • Pruebas complementarias (in situ o externas): a criterio del experto y de los especialistas de soporte, tanto para corroborar signos de SQM (ej. alteraciones en el sistema nervioso central) como para establecer un diagnóstico diferencial con enfermedades similares (FM, SFC, alergias…) u otras de esfera diferente de la SQM (ej. trastornos psiquiátricos).
Criterios diagnósticos de consenso para la SQM (1999) -7-:
1. Los síntomas son reproducibles.
2. La condición es crónica.
3. Niveles bajos de exposición ocasionan manifestaciones.
4. Los síntomas mejoran o se resuelven al eliminar los incitantes.
5. La respuesta se presenta a múltiples sustancias sin relación química entre ellas.
6. Los síntomas implican múltiples sistemas orgánicos.

¿TIENE TRATAMIENTO?

No para curar, sí para mejorar. El consenso médico establece que lo más efectivo para bajar la carga tóxica corporal del afectado es evitar su reexposición a los agentes desencadenantes, aún a dosis mínimas.

Hay cuatro métodos de evitación del riesgo:
  1. Eliminándolo (tanto del aire -con purificadores específicos para SQM- como del entorno -reemplazando los artículos convencionales por ecológicos sin olor, o que el sujeto tolere-).
  2. Aislándolo (en envases herméticos o lugares aparte).
  3. (colocándose una mascarilla de carbón activo cuando sea necesario, sellando puertas y ventanas con cinta de aluminio u otra protección, etc.).
  4. Alejándose de él (evitando personas con fragancias, fumadoras o que beban alcohol; y ambientes cerrados -especialmente perfumerías y lugares sin ventilación, con ambientador, higienizados recientemente con productos de limpieza agresivos, o recién fumigados. Como tiendas, bares, piscinas cubiertas, baños públicos, cines, taxis, hospitales…-).
La aplicación de los dos primeros puntos al hogar, o a zonas de actividad laboral, se denomina “control ambiental”.

En ese control ambiental se debe tener en cuenta la electrosensibilidad que suele asociarse a la SQM. Por ello, es aconsejable que el paciente tenga pocos aparatos eléctricos, los desenchufe tras su uso (lámparas, TV, etc.) y sustituya los que generen contaminación electromagnética (Wi-Fi, móviles, teléfonos inalámbricos, fluorescentes...). Especialmente el dormitorio lo mantendrá libre de ondas, sobre todo cerca de la cabeza (el despertador: a pilas).

Además, si las intolerancias de la SQM y las posibilidades del paciente lo permiten, deberá tratar sus comorbilidades y síntomas. Asimismo, deberá intentar bajar su carga tóxica por medios naturales que complementen la evitación (educación ambiental, suplementos nutricionales sin excipientes ni conservantes, ejercicio físico suave, saunas desintoxicantes…).

¿QUÉ NO ES LA SQM?

NO es una alergia: las alergias actúan sobre el sistema inmunológico; la SQM sobre el sistema nervioso central sobre todo, y otros sistemas (incluido el inmune).

NO es una sensibilización a un producto: la sensibilización
atañe a una o a unas pocas sustancias específicas, produce un síntoma concreto (ej. el humo de tabaco: migraña; y la lejía: tos repetitiva o irritación faringea), y no interfiere de forma generalizada en la vida diaria de la persona. En cambio en SQM no se toleran gran cantidad de químicos, es multisintomática, y limita grave y continuamente.

NO es una intoxicación: las intoxicaciones se reflejan en las analíticas, la SQM no.

NO es una enfermedad mental: es frecuente confundir los síntomas de la SQM con una somatización u otras enfermedades psiquiátricas.

NO es una enfermedad rara: es una enfermedad ambiental emergente. Los datos varían según los estudios, y a ello se añade la falta de profesionales que sepan reconocerla, pero se estima que el 15 % de la población mostraría algún tipo de sensibilización en algún momento de su vida, y entre un 0,5 %-1 % diversos grados de SQM.

CARÁCTERÍSTICAS DE LOS SÍNTOMAS

Su inicio puede ser brusco, progresivo o posterior a la exposición (tras minutos, horas o días de esta); su intensidad leve, moderada o intensa; y su cese o mejoría rápida (en minutos), media (horas) o tardía (días/semanas). Estos factores dependen de la carga tóxica que tenga el paciente en ese momento, su sensibilidad al agente, etc.

BIBLIOGRAFÍA DE INTERÉS

Libros y artículos

-Fernández-Solà J, Nogué S (2007). Sensibilidad química y ambiental múltiple. En: Jano. 1662:27-30 [nota: con cuestionario QEESI resumido].
-García F, Cuscó AM (2006). Intolerancia química múltiple. En: Abriendo camino: principios básicos de fibromialgia, fatiga crónica e intolerancia química múltiple. P. 233-69.
-Ortega Pérez A (2005). Sensibilidad a múltiples compuestos: una enfermedad comúnmente inadvertida. En: Med Clin (Barc) 125:257–62.
-Prada C (2009) SQM, el riesgo tóxico diario.

Enlaces

-Medicación (pdf):

NOTAS A PIE DE PÁGINA

-1- Cullen definió la SQM por primera vez en 1987, como “un trastorno adquirido caracterizado por síntomas recurrentes, referibles a múltiples sistemas orgánicos, que ocurre en respuesta a la exposición demostrable a múltiples compuestos químicamente no relacionados, en dosis muy por debajo de las que se han establecido como causantes de efectos perjudiciales en la población general”. El término que eligió para nombrarlo fue “Multiple Chemical Sensitivities” (MCS).

-2- Miller CS (2001) Toxicant-induced loss of tolerance. Addiction 96(1):115-37.

-3- Rinitis, faringitis, ronquera, afonía, conjuntivitis, sinusitis, tos recurrente, sensación disneica, dermatitis, eritema, prurito…

-4- Arnold P (1999) Síndrome de sensibilidades químicas múltiples y sistema límbico. En: Temas de alergia e inmunología. Buenos Aires: Asociación de Alergia, Asma e Inmunología.

-5- Disfunción cognitiva y del habla, confusión mental, cefaleas, vértigos, mareos, fatiga extrema, dolor muscular generalizado, fotofobia, fonofobia, trastornos respiratorios, irritación de las vías respiratorias, ronquera, arritmias, fasciculaciones, desorientación espacial, tinnitus, tensión muscular, náuseas, sabor metálico en el paladar, sopor fulminante insuperable, problemas digestivos, diarrea súbita, falta de fuerzas repentina, malestar general, presión cerebral, inestabilidad motora, tos recurrente, piernas inquietas en el inicio del sueño, petequias…

-6- Lavergne MR et al. (2010) Deficiencias funcionales en el síndrome de fatiga crónica, la fibromialgia y la hipersensibilidad química múltiple. Can Fam Physician 56(2):e57-e65.

-7- Bartha L. et al. (1999) Multiple chemical sensitivity: a 1999 consensus. Arch. Environ. Health 54:147-49.

1ª ed. act. junio 2017, corr. 2019. Distribución: gratuita. Fotógrafa
portada: Elvira Megías (2010). Imagen: María José Moya. © SISS

ACTUALIZACIÓN (08/03/2020): corrijo dos enlaces rotos del apartado "Enlaces", tras el aviso de una lectora. Uno lleva al cuestionario QEESI, y otro a un test para afectados. El primero es una URL externa, que el propietario de esa web había eliminado; y el segundo una URL interna del SISS.


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19 mayo 2017

“LA CLASIFICACIÓN DE LA SENSIBILIDAD QUÍMICA MÚLTIPLE EN ESPAÑA EN CLAVE INTERNACIONAL”. Exposición de María José Moya en las Jornadas 12 de Mayo de Afibrom. 12/05/2017. Madrid (video+PDF)



María José Moya es documentalista y responsable del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS)


DESCARGUE LA CONFERENCIA COMPLETA,
INCLUIDAS SUS FUENTES, EN:


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El pasado viernes, 12 de mayo de 2017 di una conferencia en el Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social, centro colaborador de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Lo hice invitada por Dña. Luisa Panadero, presidenta de Afibrom, asociación de fibromialgia, síndrome de fatiga crónica/EM y sensibilidad química múltiple de la Comunidad de Madrid.


La exposición la llevé a cabo en el marco de las jornadas del 12 de mayo que celebró la asociación. Le damos las gracias desde aquí por su deseo de visibilizar la sensibilidad química múltiple (SQM) a través de mi persona, y también al Dr. Jesús Jurado-Palomo (especialista en Alergología del Hospital General Nuestra Señora del Prado, de Talavera de la Reina) por proponer mi participación en el evento, y en términos tan elogiosos. No nos conocíamos y, por tanto, fue una agradable sorpresa. 

La acogida de Afibrom hacia mi persona fue magnífica, me hicieron sentir cómoda, y se esmeraron por salvar los obstáculos que mi salud impone para poder participar físicamente en los eventos. Fue un placer, el aforo estuvo lleno, y contó con la asistencia del Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid (D. Jesús Sánchez Martos) y el presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social (D. Manuel de la Peña).


ÍNDICE DE LA VIDEOCONFERENCIA


1. INTRODUCCIÓN

2. CONTEXTO INTERNACIONAL
2.1. La CIE y la CIE-MC
2.2. Países que reconocen la SQM en sus sistemas sanitarios
2.3. Países que reconocen la SQM en ámbitos diferentes al del sistema sanitario

3. ESPAÑA
3.1. Cronología de un proceso complejo
• La SQM en la CIE-9-MC
• La SQM en la CIE-10-ES
3.2. Elección del código para la SQM en España
3.3. Objetivo de la inclusión de la SQM

4. EPÍLOGO
4.1. Primeras consecuencias positivas
4.2. Avances a nivel internacional

5. ANEXO
5.1. Estructura jerárquica del T78.4 (CIE-10-ES)
5.2. Estructura jerárquica del T65.9 (CIE-10-ES)


INTRODUCCIÓN DE LA INTERVENCIÓN (TRANSCRIPCIÓN)

Aforo completo

Dicen que fue Ghandi quien dijo: “primero te ignoran, después se ríen de ti, luego te atacan, y entonces ganas”. Es el comportamiento del ser humano ante el proceso de lucha de otros por una causa. Como la de dar a conocer una enfermedad poco conocida.

Más si cabe, si su origen apunta a sustancias que comercializan industrias con lobbies que influyen en las corrientes de opinión, a favor de sus intereses. Todos recordamos los casos del tabaco, la talidomida, o el amianto, por poner algunos ejemplos.

Es un sendero cruel para los enfermos ambientales, pero la sociedad lo repite una y otra vez. Parece llevarlo en el ADN. No aprende de sus errores pasados. Al menos, para intentar evitar un sufrimiento innecesario a los afectados.

Como en el caso de la sensibilidad química múltiple (SQM), que también hemos tenido que pasar por este proceso. Afortunadamente, en la actualidad, sin embargo, estamos ya en la recta final de ese camino.

En mi caso, enfermé de SQM en 2002. La experiencia fue terrible, y parecida a la de muchos compañeros. No sólo por lo rápido que se produce, en esta enfermedad, el inicio de síntomas múltiples, desconcertantes, y cada vez más intensos; sino por la incomprensión que recibí de todos los ámbitos, y también, por la falta de información sobre lo que debía hacer ante lo que me estaba pasando. Sin duda, estaba todo por hacer en SQM: los médicos, no conocían el problema; y no había conciencia de colectivo; ni espacios en la red que se dedicaran al problema.

Tras reflexionar y formarme, decidí ser una paciente activa.

En 2006, abrí un espacio en la red sobre SQM -en base a mi formación documentalista-, y empecé a luchar desde él. Los años se sucedieron; el apoyo de los enfermos, los médicos y otros profesionales también; y andando el tiempo, tuve el privilegio de entrar a formar parte del equipo que hizo posible un paso histórico para la dolencia: su incorporación, en 2014, a la Clasificación Internacional de Enfermedades de España; y como consecuencia, a su sistema sanitario.

Mi exposición tratará del proceso con el que lo llevamos a cabo; y del contexto internacional que sirvió de base, argumental, para ponerlo en marcha y clasificar la SQM.

[toda la conferencia íntegra puede leerla en el PDF descargable]


PROGRAMA Y PONENTES EN LAS "JORNADAS 12 DE MAYO" DE AFIBROM


MAÑANA:

APERTURA

• Dr. Manuel de la Peña (presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social) – Inauguración de las jornadas. 10:30 h.

• Dña. Luisa Fernanda Panadero Gómez (presidenta de Afibrom) – Presentación. 10:45 h.

• Olga Río (abogada y diplomada en Graduado Social. Experta en asesoría de empresas e incapacidades) – “Incapacidad permanente en relación con otras prestaciones”. 11:00 h.

DESCANSO

• Dña. María José Moya Villén (responsable del Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental. Bibliotecaria-documentalista. Colaboradora en medios de comunicación) – “La clasificación de la sensibilidad química múltiple en España en clave internacional”. 12:00 h.
Debido a la gravedad de su SQM, su exposición será por videoconferencia.

• Ana Rosa Quintana (consejera política de UPyD. Miembro del comité de Mujeres Líderes América de Fundación DOCU. Enferma de fibromialgia) – “La necesidad de implicación de la política en una alternativa para los pacientes de fibromialgia”. 13:00 h.

• Dr. José Ignacio Torres Jiménez (médico de familia. Homeópata) – “Comprendiendo al paciente con fibromialgia desde una perspectiva homeopática”. 13:30 h.


TARDE:

• Dr. Carlos María Isasi Zaragozá (reumatólogo, Hospital Universitario Puerta de Hierro. Majadahonda) – “La fibromialgia como expresión del fracaso de la medicina en una sociedad enferma”. 16:00 h.

• Dr. José María Gómez Argüelles (neurólogo, Hospital del Tajo. Aranjuez, Experto en enfermedades que cursan con dolor crónico) – “Cerebro y fibromialgia”. 16:45 h.

DESCANSO

• Dr. Fernando Anaya (nefrólogo, jefe de sección de Nefrología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Coordinador general de aféresis terapéutica de la Sociedad Española de Nefrología) – “Fundamentos del porqué de la aplicación de la aféresis terapéutica en fibromialgia”. 18:00 h.

CLAUSURA

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16 abril 2017

MÉDICOS DE CANADÁ: “Las fragancias artificiales no tienen cabida en nuestros hospitales”. Editorial de la Asociación Médica Canadiense (CMAJ, nov. 2015)


Canadian Medical Association Journal, vol. 187, nº 16 (2015)


LAS FRAGANCIAS ARTIFICIALES NO TIENEN CABIDA EN NUESTROS HOSPITALES

Dr. Ken Flegel, Dr. James G. Martin

TRADUCCIÓN DEL INGLÉS: María José Moya Villén

Hay muchas prácticas aceptables fuera de los hospitales, pero no dentro. Una de ellas es el uso de fragancias artificiales en nuestros cuerpos. Porque si bien las fragancias artificiales están diseñadas para hacernos más atractivos, pueden suponer un daño indeseado en aquellos que son vulnerables.

Según amplias encuestas realizadas a la población, alrededor del 30 % de las personas informan que tienen alguna sensibilidad a las fragancias que usan otros -1-. [Y] el 27 % de personas con asma expresan que su enfermedad empeora por tales exposiciones -2-. Hay nueva evidencia de que el asma se agrava en algunos casos principalmente por las fragancias artificiales. Esto es particularmente preocupante en los hospitales, donde se concentran los pacientes vulnerables con asma u otros [problemas] de la vía respiratoria superior, o con sensibilidades en la piel. Estos pacientes pueden quedar involuntariamente expuestos a las fragancias artificiales del personal, de otros pacientes y de los visitantes, lo que repercute en el empeoramiento de su estado clínico. Como los pacientes, familiares y médicos de emergencia darán fe, los ataques pueden ser muy repentinos y graves. [Por tanto], hay poca justificación para seguir tolerando fragancias artificiales en nuestros hospitales.

Las leyes federales y provinciales de derechos humanos requieren la adaptación del lugar de trabajo para los empleados sensibles a las fragancias, pero no para los pacientes de los hospitales o de las clínicas -3-. Algunos trabajadores han demandado con éxito a las empresas para que cambien las políticas del lugar de trabajo respecto a las fragancias. En un entorno de trabajo, un individuo susceptible puede hablar directamente con un compañero de trabajo o un jefe, u organizar un ambiente de trabajo libre de fragancias, y esto es apoyado por ley. Para los pacientes, sin embargo, no existen estas oportunidades.

Muchos lectores pueden mostrarse escépticos acerca de que exista la sensibilidad a las fragancias artificiales, pero ahora tenemos una mejor comprensión de la base de las reacciones a estos productos. Menos de la mitad (el 47 %) de la carga del asma es atribuible a mecanismos alérgicos, eosinofílicos, y la mayor parte del resto se considera causada por inflamación neutrofílica desencadenada por irritantes en las vías respiratorias -4-. Las personas con asma informan de síntomas desencadenados por una variedad de estímulos que no entran en la categoría de alérgenos. Estas sustancias incluyen humo de tabaco de segunda mano, líquidos de limpieza tales como lejía, perfume y otros olores fuertes. Tales irritantes se han ignorado durante algún tiempo como desencadenantes importantes en el asma porque se pensaba que no eran causantes de enfermedades, sino más bien exacerbadores de enfermedades.

Se ha identificado una familia de receptores en los nervios sensoriales, dentro de las vías respiratorias, que reacciona a estímulos nocivos, causando tos y broncoespasmo -5,6-. Estos receptores -canales de los receptores de potencial transitorio- pueden reconocer y ser activados por gradientes de calor, frío y osmolares, además de oxidantes, capsaicina y otras sustancias. La liberación resultante de neuropéptidos puede causar efectos inmediatos, tales como broncoconstricción y secreción de moco; [y] la inflamación neurogénica secundaria puede prolongar las consecuencias de la exposición. El riesgo de experimentar síntomas desde la exposición a las fragancias se ha informado relacionado con la presencia de hiperreactividad en las vías respiratorias, una característica definitoria del asma, y con la severidad misma del asma -7-. Algunos, pero no todos, los estudios han informado además de una asociación con la atopía -7-. Sin embargo, algunas personas con asma pueden experimentar síntomas graves en ausencia de estrechamiento objetivo de las vías respiratorias -8-, lo que presumiblemente refleja sensaciones derivadas de la actividad neural aferente en las vías respiratorias.

Tenemos mucho que aprender acerca de los mecanismos subyacentes a la sensibilidad a las fragancias, pero ahora sabemos lo suficiente como para tomar medidas de precaución en nuestros hospitales. Muchos lugares públicos promueven un ambiente libre de fragancias. Algunos hospitales también lo hacen. Pero no es la política de todos los hospitales canadienses, y no es requerido en los estándares de acreditación de los hospitales. La alta prevalencia del asma y sus efectos adversos sobre la salud y la productividad abogan enérgicamente por una mayor atención al aire que respiramos en nuestros centros de salud. Los ambientes hospitalarios libres de fragancias artificiales deben convertirse en una política uniforme, promoviendo la seguridad de los pacientes, el personal y los visitantes por igual. Dado que los programas de educación y promoción tienen algún efecto en esta práctica, estos programas deben formar parte también de nuestros estándares de acreditación -9-. Hasta que esto suceda, los hospitales a título individual deben tomar la iniciativa, particularmente en los espacios donde esperen los pacientes susceptibles.

Referencias

1. Caress SM, Steinemann AC. Prevalence of fragrance sensitivity in the American population. J Environ Health 2009;71:46-50.
2. Caress SM, Steinemann AC. National prevalence of asthma and chemical hypersensitivity: an examination of potential overlap. J Occup Environ Med 2005;47:518-22.
3. Scent-free policy for the workplace [hoja informativa]. Hamilton (ON): Canadian Centre for Occupational Health and Safety; 2015 [actualizado]. Disponible en: www.ccohs.ca/oshanswers/hsprograms/scent_free.html (último acceso el 15 sept. 2015).
4. Douwes J, Pearce N. Asthma and the westernization “package.” Int J Epidemiol 2002;31:1098-102.
5. Bautista DM, Jordt SE, Nikai T, et al. TRPA1 mediates the inflammatory actions of environmental irritants and proalgesic agents. Cell 2006;124:1269-82.
6. Song MY, Yuan JX. Introduction to TRP channels: structure, function, and regulation. Adv Exp Med Biol 2010;661:99-108.
7. Elberling J, Linneberg A, Dirksen A, et al. Mucosal symptoms elicited by fragrance products in a population-based sample in relation to atopy and bronchial hyper-reactivity. Clin Exp Allergy 2005;35:75-81.
8. Millqvist E, Lowhagen O. Placebo-controlled challenges with perfume in patients with asthma-like symptoms. Allergy 1996;51:434-9.
9. Policy for developing a scent-free workplace. The Lung Association. Disponible en: https://nb.lung.ca/pdf/DevelopingaScentfreePolicyforaWorkplace.pdf (último acceso el 17 sept. 2015).

Conflicto de intereses: Para Ken Flegel, vea www.cmaj.ca/site/misc/cmaj_staff.xhtml. Ninguno declarado por James Martin.

Afiliaciones [profesionales]: Editor asociado (Flegel), CMAJ; Meakins-Christie Laboratories (Martin), Departament of Medicine, Universidad McGill, Montreal, Quebec.

Correspondencia a: editor de la CMAJ, pubs@cmaj.ca

CMAJ 2015. DOI: 10.1503/cmaj.151097

Todo artículo editorial de la CMAJ representa las opiniones de los autores y no necesariamente las de la Asociación Médica Canadiense.

© 2015 8872147 Canada Inc. o sus licenciatarios

Fuente: Editorial. CMAJ, vol. 187, nº 16 (3 nov. 2015), p. 1187 [CMAJ / PubMed]


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16 enero 2014

ELECTROSENSIBILIDAD - DIRECTRICES DE DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO DEL COLEGIO DE MÉDICOS DE AUSTRIA, 2012. Traducción al español. Colaboración Covace/Mi Estrella de Mar (PDF)


“Muchas personas están cada vez más expuestas, en diversos grados, a una combinación de campos eléctricos de baja y alta frecuencia (CE), campos magnéticos (CM) y campos electromagnéticos (CEM) de diferentes patrones de señales, intensidades y aplicaciones técnicas durante diversos períodos de tiempo, fenómeno generalmente conocido como contaminación electromagnética”

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El 3 de marzo de 2012, el Colegio de Médicos de Austria (Österreichische Ärztekammer —ÖÄK—) publicó unas directrices para el diagnóstico y tratamiento de la electrohipersensibilidad (EHS o síndrome de los CEM), dentro del contexto de las “enfermedades y problemas de salud relacionados con los CEM” (1). El documento lo denominaron: "Directrices del Colegio de Médicos de Austria (ÖÄK) para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades y problemas de salud relacionados con los campos electromagnéticos (síndrome de los CEM)".

La guía sugiere un protocolo que se divide en seis apartados:

1. Historia de los problemas de salud y la exposición a los CEM
2. Reconocimiento y resultados
3. Medición de la exposición a los CEM
4. Prevención o reducción de la exposición a los CEM
5. Diagnóstico
6. Tratamiento

Además, propone la introducción de la EHS en la Clasificación Internacional de Enfermedades actual (CIE-10); pero en contraste con el Nordic Council of Ministers (Consejo Nórdico de Ministros) que —según comentan desde Bürgerwelle. Dachverband der Bürger und Initiativen zum Schutz vor Elektrosmog (2)— sugirió en 2010 usar el código R68.8 (3) para adaptar su Clasificación de Trastornos Ocupacionales a la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10), el ÖÄK recomienda, de momento, el Z58.4 (“exposición a la radiación”) (4).

Finalmente, se propone como tratamiento primario la eliminación o reducción de la exposición a los CEM, como pasa en el terreno de la sensibilidad química múltiple con los químicos dañinos. Además, se recomiendan un determinado estilo de vida (por ejemplo en lo tocante a ejercicio, nutrición, hábitos de sueño o reducción del estrés), el uso de terapias holísticas (por ejemplo terapias antioxidantes) y el tratamiento de los síntomas (hasta que las causas hayan sido identificadas y eliminadas).

Solo hay un punto confuso en el documento. El de los síntomas cuando se habla de “estrés” (pág. 4 —apartado “Listado de síntomas”—), que a su vez deriva al final del documento a las páginas 9 (“recomendaciones”) y 11 (cuestionario A). El estrés neurológico, celular o biológico (o que el estrés agrave —lógicamente y de forma temporal—, cualquier enfermedad), son cosas diferentes al “estrés” sin más. No se pueden confundir los síntomas de la EHS, que en su mayoría están relacionados con una alteración o "sensibilización" del sistema nervioso central; y el resto, con otros sistemas corporales. En cualquier caso, la entidad autora comenta que las directrices se irán revisando y actualizando, lo que será positivo para puntualizar este único tema confuso en el texto.

Respecto a las fuentes en que se basa la guía, desde Bürgerwelle se comenta que el documento cita el trabajo de varios socios del CHE-EMF, el grupo de trabajo sobre CEM de la asociación internacional Collaborative on Health and the Environment (“CHE's Working Group on Electromagnetic Fields”).

La magnífica y detallada traducción del inglés de la entrada es de Covace-Ekeuko, Coordinadora Vasca de Afectados por Campos Electromagnéticos, cofundadora de la Peccem —Plataforma Estatal Contra la Contaminación Electromagnética—. Agradecemos desde aquí el generoso permiso concedido a MI ESTRELLA DE MAR, y las facilidades dadas, tanto para maquetar y editar su texto como consideraramos (para facilitar la lectura a los enfermos con problemas neurocognitivos), como para difundirlo desde nuestro espacio.
Notas a pie de página:

(1) El enlace original, en la web del Colegio de Médico de Austria, no existe actualmente pero se puede ver en inglés a través del Scribd que parece ser de Bürgerwelle, coalición alemana contra los CEM.

(2) Bürgerwelle. Dachverband der Bürger und Initiativen zum Schutz vor Elektrosmog.- En ingles se traducen a sí mismos como "Bürgerwelle. Umbrella Organization of Citizens and Initiatives to Protect Against Electrosmog" (algo así como "Bürgerwelle. Coalición de Ciudadanos e Iniciativas para la Protección Contra la Contaminación Electromagnética", viniendo a significar Bürgerwelle "Citizens' Wave".

(3) El R68.8 se encuentra dentro del siguiente orden clasificatorio de la CIE-10.- R00-R99 (Síntomas, signos y hallazgos anormales clínicos y de laboratorio no clasificados en otra parte) > R50-R69 (Síntomas generales) > R68 (Otros síntomas y signos generales) > R68.8 (Otros síntomas y signos generales especificados).

(4) El Z58.4 se encuentra dentro del siguiente orden clasificatorio de la CIE-10.- Z00-Z99 (Factores que influyen en el estado de salud y contacto con los servicios de salud) > Z55-Z65 (Personas con riesgos potenciales de salud relacionados con circunstancias socioeconómicas y psicosociales) > Z58 (Problemas relacionados con el medio físico) > Z58.4 (Exposición a la radiación).

DIRECTRICES EHS DEL COLEGIO DE MÉDICOS DE AUSTRIA (ÖÄK) [TRANSCRIPCIÓN DEL PROTOCOLO]


Documento de Consenso del Grupo de Trabajo sobre CEM del Colegio de Médicos de Austria (ÖÄK AG-EMF)

Aprobado en la reunión de colegiados de medicina ambiental del Colegio Regional de Médicos y del Colegio Oficial de Médicos de Austria, el 3 de marzo de 2012, en Viena.

INTRODUCCIÓN

Se ha producido un fuerte aumento de los problemas de salud no específicos, frecuentemente asociados con el estrés, que presentan cada vez más a los médicos el reto de un diagnóstico diferencial complejo. Una causa a la que se ha concedido poca atención hasta ahora es la creciente exposición a la contaminación electromagnética en el hogar, en el trabajo y durante las actividades de ocio, que se suma al estrés crónico en la vida personal y laboral. Se correlaciona con una situación general de estrés crónico que puede llevar al “burnout” o agotamiento nervioso.

¿Cómo pueden los médicos responder a estos cambios?

El Colegio de Médicos de Austria ha desarrollado una guía para el diagnóstico diferencial y el posible tratamiento de problemas de salud no específicos relacionados con el estrés y asociados con la contaminación electromagnética. Su elemento central es un cuestionario para el paciente que consiste en una evaluación general de sus síntomas de estrés y una evaluación específica de su exposición a la contaminación electromagnética.

La guía pretende ser una ayuda en el diagnóstico y el tratamiento de los problemas de salud relacionados con los CEM.

ANTECEDENTES

Muchas personas están cada vez más expuestas, en diversos grados, a una combinación de campos eléctricos de baja y alta frecuencia (CE), campos magnéticos (CM) y campos electromagnéticos (CEM) de diferentes patrones de señales, intensidades y aplicaciones técnicas durante diversos períodos de tiempo, fenómeno generalmente conocido como contaminación electromagnética.
Los médicos se encuentran a menudo con afecciones inespecíficas, sin causas claramente identificables (Huss y Röösli 2006). Se ha sospechado que condiciones ambientales como la creciente exposición de la población a las ondas de radio generadas por, por ejemplo, teléfonos inalámbricos, estaciones base de telefonía móvil, teléfonos móviles, GPRS, UMTS, tarjetas de datos para ordenadores portátiles y tabletas y redes inalámbricas (WLAN), además de la exposición a campos eléctricos y magnéticos generados por las líneas, dispositivos y equipos eléctricos, pueden desempeñar un papel causal (Blake Levitt y Lai 2010). Para la profesión médica esto plantea nuevos retos para el diagnóstico y tratamiento. Una cuestión central para la atribución causal de síntomas es la determinación de la variación de los problemas de salud dependiendo de la hora y el lugar, lo cual es particularmente relevante para causas medioambientales como la exposición a los CEM.

Austria está actualmente desplegando la cuarta generación de telefonía móvil (LTE), así como la medición inteligente (para el consumo de electricidad, gas y agua), lo que está dando lugar a un aumento de la exposición de la población a los CEM.

Se han introducido, sin certidumbre sobre sus efectos en la salud, nuevas tecnologías y aplicaciones de radiofrecuencias que plantean nuevos desafíos para la medicina. Por ejemplo, las cuestiones de los llamados efectos no térmicos y los posibles efectos a largo plazo de dosis bajas de exposición prácticamente no se investigaron nada antes de su introducción. Algunos pacientes sospechan que hay una relación entre la exposición a los CEM y sus problemas de salud. Por otra parte, los médicos se enfrentan cada vez más a problemas de salud con causas no identificadas. En este contexto, la adopción de una estrategia de tratamiento basada en la evidencia constituye un reto para el diagnóstico diferencial.

En Austria, no hay límites democráticamente legítimos para proteger a la población de la exposición a los CEM. Las recomendaciones de la OMS, elaboradas por la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP, 1998), se basan en un modelo térmico. Estas recomendaciones fueron adoptadas por la UE en su Recomendación del Consejo de 1999 (UE-Ratsempfehlung 1999) y por Austria en su pre-estándar ÖVE / ÖNORM E 8850:2006 02 01 (ÖNORM 2006) sin tener en cuenta los efectos no-térmicos a largo plazo.

En agosto de 2007, BioInitiative, un grupo internacional de expertos, publicó un informe exhaustivo pidiendo medidas preventivas contra la exposición a los CEM en base a la evidencia científica disponible (BioInitiative 2007). En consecuencia, la Agencia Europea de Medio Ambiente comparó la contaminación electromagnética a otros peligros ambientales tales como el amianto o el benceno (AEMA 2007).

En abril de 2009, remitiéndose al Informe BioInitiative, una resolución del Parlamento Europeo (Parlamento Europeo, 2009) pidió una revisión de los límites de exposición a los CEM de la Recomendación de 1999 del Consejo de Europa, que estaba basada en las directrices de la ICNIRP.

En mayo de 2011, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobó el informe "Peligros potenciales de los campos electromagnéticos y sus efectos sobre el medio ambiente" (PACE 2011). El informe aboga por una serie de medidas para proteger a los seres humanos y el medio ambiente, sobre todo de los campos electromagnéticos de alta frecuencia. Una de sus recomendaciones es "adoptar todas las medidas razonables para reducir la exposición a los campos electromagnéticos, especialmente a las radiofrecuencias de los teléfonos móviles, y en particular la exposición de los niños y jóvenes que al parecer corren el mayor riesgo de tumores de la cabeza".

También en mayo de 2011, un grupo de expertos de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, organismo de la OMS, clasificó los campos electromagnéticos de radiofrecuencias como posiblemente cancerígenos (Grupo 2B) para los seres humanos (IARC 2011).

Una encuesta telefónica representativa (n = 2048, mayores de 14 años) llevada a cabo en el 2004 en Suiza registró una frecuencia del 5% (95% IC 4-6%) para un auto-atribuido "diagnóstico" de electrosensibilidad (Schreier et al. 2006).

En otra encuesta realizada en Suiza, en 2001, 394 personas encuestadas atribuyeron problemas específicos de salud a la exposición a los CEM. Entre otros, se refirieron los siguientes síntomas como ocurridos con frecuencia: problemas de sueño (58%), dolores de cabeza (41%), nerviosismo (19%), fatiga (18%) y dificultad para concentrarse (16%). Los encuestados mencionaron las estaciones base de telefonía móvil (74%), los teléfonos móviles (36%), los teléfonos inalámbricos (29%) y las líneas de alta tensión (27%) como causas. Dos tercios de las personas encuestadas habían adoptado medidas para reducir sus síntomas, siendo la medida más frecuente evitar la exposición. Sorprendentemente, sólo el 13% había consultado a sus médicos (Röösli et al. 2004).

Mientras que un estudio realizado en 2006 por Regel et al. no describía ningún efecto por exposición, en dos estudios de provocación sobre la exposición de personas “electrohipersensibles” y sujetos de control a señales de estaciones base de telefonía móvil (GSM, UMTS o ambos) se observó en las personas que reportaron sensibilidad una disminución significativa de su bienestar tras la exposición al UMTS (Zwamborn et al. 2003, Eltiti et al. 2007). El análisis de los datos disponibles sobre la exposición de las personas que viven cerca de las estaciones base de telefonía móvil ha dado indicaciones claras de efectos perjudiciales para la salud (Santini et al. 2002, Navarro et al. 2003, Hutter et al. 2006, Abdel-Rasul et al. 2007, Blettner et al. 2008).

Según la literatura científica acerca de las interacciones de los CEM con los sistemas biológicos, son posibles varios mecanismos de interacción. Un mecanismo plausible a nivel intracelular e intercelular, por ejemplo, es la interacción vía la formación de radicales libres o estrés oxidativo y nitrosativo (Friedmann et al. 2007, Simkó 2007, Pall 2007, Bedard y Krause 2007, Pacher et al. 2007, Desai et al. 2009). Se centra en el aumento de la formación de peroxinitrito (ONOO -) a partir de una reacción de monóxido de nitrógeno (NO) con superóxido (O2 -). Debido a su relativamente larga vida media, el peroxinitrito daña un gran número de procesos metabólicos y componentes celulares esenciales.

Este enfoque puede servir como una explicación plausible de muchos de los problemas de salud y síntomas y de su progresión observados en el contexto de la exposición a los CEM. Hay indicios crecientes de que el síndrome de los CEM (SCEM) debe ser considerado parte de los trastornos multisistémicos (Pall 2007) como el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), la Sensibilidad Química Múltiple (SQM), la fibromialgia (FM) y el Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).

En Suecia, el síndrome de los CEM se designa como electrohipersensibilidad (EHS), y está considerado un impedimento físico y reconocido como una discapacidad. Remitiéndose al anexo de la Resolución de las Naciones Unidas 48/96, de 20 de diciembre de 1993 (ONU 1993), los gobiernos locales conceden prestaciones asistenciales a las personas con EHS. Los empleados con EHS tienen derecho al apoyo de sus empleadores con el fin de que puedan trabajar a pesar de esta discapacidad. Algunos hospitales de Suecia disponen de habitaciones con baja exposición a los CEM.

En esta primera directriz, el Colegio de Médicos de Austria considera su deber y su misión proporcionar a los miembros de la profesión médica una recopilación del estado actual del debate científico y político desde una perspectiva médica y recomendaciones concretas para la acción. Sólo se puede mejorar esta directriz con sugerencias, críticas y enmiendas. Debido al rápido desarrollo de diversas tecnologías, las recomendaciones deben adaptarse continuamente. Por lo tanto, invitamos a todos los profesionales médicos a enviar sus contribuciones a la próxima edición de la guía a la dirección de correo electrónico siguiente: post@aerztekammer.at

QUÉ ES LO QUE HAY QUE TENER EN CUENTA RESPECTO A LOS/AS PACIENTES Y LOS CEM

En caso de problemas de salud inespecíficos (véase el cuestionario para el/la paciente) para los que no se encuentra causa claramente identificable, por principio se debe tener en cuenta como posible causa la exposición a los CEM, sobre todo si el/la paciente sospecha que la causa puede ser ésa.

CÓMO PROCEDER CUANDO SE SOSPECHA QUE LOS PROBLEMAS DE SALUD ESTÁN RELACIONADOS CON LOS CEM

El enfoque recomendado para el diagnóstico y el tratamiento está pensado como una ayuda y debe, por supuesto, ser modificado, según lo requiera cada caso individual.

1. Historia de los problemas de salud y la exposición a los CEM
2. Reconocimiento y resultados
3. Medición de la exposición a los CEM
4. Prevención o reducción de la exposición a los CEM
5. Diagnóstico
6. Tratamiento
Fig. 1: Diagrama de flujo para el diagnóstico de problemas de salud relacionados con los CEM

1. HISTORIA DE LOS PROBLEMAS DE SALUD Y LA EXPOSICIÓN A LOS CEM

Para facilitar un historial sistemático de los problemas de salud y la exposición a los CEM, el cuestionario para el/la paciente desarrollado por el Grupo de Trabajo sobre CEM del Colegio de Médicos de Austria, se puede descargar en: www.aerztekammer.at/referate Umweltmedizin.

El cuestionario para el paciente se compone de tres secciones:

a) Listado de síntomas
b) Variación de los problemas de salud dependiendo de la hora y el lugar
c) Evaluación de la exposición a los CEM

A) LISTADO DE SÍNTOMAS

El listado de síntomas en el cuestionario del paciente sirve para cuantificar de forma sistemática los problemas de salud relacionados con el estrés, independientemente de sus causas. También incluye preguntas sobre cuándo aparecen por primera vez los problemas de salud. La mayoría de los síntomas relacionados con los CEM entran en el ámbito de los llamados problemas de salud relacionados con el estrés, por ejemplo, problemas de sueño, fatiga, agotamiento, falta de energía, inquietud, palpitaciones cardíacas, problemas de presión arterial, dolores musculares y articulares, dolores de cabeza, depresión, dificultad para concentrarse, mala memoria, ansiedad, urgencia urinaria, anomia, mareos, acúfenos y sensación de presión en la cabeza y los oídos.

Los problemas de salud pueden variar en severidad desde síntomas benignos, de carácter temporal como, por ejemplo, dolores de cabeza leves o parestesia en la cabeza al utilizar un teléfono móvil, hasta síntomas debilitantes graves que deterioran drásticamente la salud física y mental.

B) VARIACIÓN DE LOS PROBLEMAS DE SALUD DEPENDIENDO DE LA HORA Y DEL LUGAR

Las respuestas a las preguntas sobre cuándo y dónde ocurren o disminuyen los problemas de salud y cuándo y dónde aumentan o son particularmente evidentes los síntomas constituyen indicaciones sobre si los problemas de salud pueden estar relacionados con tiempos y lugares específicos. Se deben interpretar en el contexto de las condiciones de vida y circunstancias del paciente.

C) EVALUACIÓN DE LA EXPOSICIÓN A LOS CEM

Independientemente de si el/la paciente sospecha o no que la exposición a los CEM es una causa, se deben hacer estas preguntas para evaluar el tipo de exposición que existe. Es importante señalar que sólo ciertos tipos de exposición a los CEM se pueden evaluar por medio del cuestionario, como el uso de teléfonos móviles y teléfonos inalámbricos. La detección de otros tipos de exposición a los CEM, por ejemplo, la generada por las instalaciones de transmisores de alta frecuencia o los campos eléctricos o magnéticos de las líneas eléctricas, por lo general requieren mediciones (véase la sección 3: Medición de la exposición a los CEM). En principio, se deben hacer preguntas para evaluar la exposición a los CEM en el hogar y en el trabajo, teniendo en cuenta que el grado de exposición a los CEM, puede variar en diferentes momentos.

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2. RECONOCIMIENTO Y RESULTADOS

No hay resultados específicos para los CEM, lo que convierte el diagnóstico y el diagnóstico diferencial en un reto considerable. Un método que ha demostrado ser útil es utilizar los resultados asociados con el estrés para el diagnóstico y seguimiento y evaluarlos sinópticamente. Como primer paso, se deben realizar pruebas básicas de diagnóstico, seguidas de mediciones de la exposición a los CEM como segundo paso. Sólo entonces se pueden plantear pruebas diagnósticas específicas.

SISTEMA CARDIOVASCULAR

Pruebas diagnósticas básicas

• Presión arterial y frecuencia cardíaca (en todos los casos la frecuencia cardiaca en reposo por la mañana antes de levantarse), incluyendo su supervisión por el propio paciente, posiblemente varias veces al día, por ejemplo, en diferentes lugares y manteniendo un diario de su bienestar subjetivo durante una semana.

Pruebas diagnósticas específicas

• Supervisión de la presión arterial durante 24 horas (ausencia de disminución por la noche).
• Electrocardiograma, durante 24 horas (diagnóstico del ritmo cardíaco).
• Prueba de variabilidad del ritmo cardíaco VRC, durante 24 horas (diagnóstico del sistema nervioso autónomo).

PRUEBAS DE LABORATORIO

Pruebas diagnósticas básicas

• Primera orina de la mañana
o Adrenalina
o Noradrenalina
o Cociente noradrenalina / adrenalina
o Dopamina
o Serotonina

• Primera orina de la mañana
o 6-OH sulfato de melatonina

• Saliva
o Cortisol (8 am, 12 am y 8 pm)

• Sangre
o Hemograma y hemograma diferencial
o Glucosa en ayunas y glucosa sanguínea postprandial
o HBA1c
o TSH

Pruebas de diagnóstico adicionales - parámetros individuales específicos en función de los síntomas

• Orina tarde por la mañana
o Histamina, glicina
o Ácido gamma-aminobutírico GABA
o Glutamato

• Saliva
o Alfa-amilasa A (a las 10 horas)
o Dehidroepiandrosterona DHEA (8 am y 8 pm)

• Sangre
o Homocisteína
o ATP intracelular
o Glutatión intracelular (equilibrio redox)
o Malondialdehído (peroxidación lipídica)
o 8-hidroxideoxiguanosina (oxidación del ADN)
o Interferón-gamma (IFNg)
o Interleucina-1 (IL-1)
o Interleucina-6 (IL-6)
o Interleucina-10 (IL-10)
o Factor de necrosis tumoral alfa (FNTa)
o NF-kappaB
o Vitamina B2 (FAD y riboflavina) (sangre entera)
o Vitamina B6 (sangre entera)
o Vitamina D
o Ubiquinona (Q 10)
o Selenio (sangre entera)
o Zinc (sangre entera)
o Magnesio (sangre entera)
o Perfil lipídico diferencial

3. MEDICIÓN DE LA EXPOSICIÓN A LOS CEM

En general, hay una amplia variedad de formas de exposición a los CEM (por ejemplo, a los teléfonos inalámbricos, el acceso inalámbrico a Internet, instalaciones eléctricas y aparatos eléctricos en el edificio, estaciones base de telefonía móvil, emisoras de radio y televisión, líneas de alta tensión o estaciones transformadoras) que pueden ser las causas raíz de los problemas de salud.

Las mediciones de los CEM deben ser planificadas y llevadas a cabo por ingenieros de mediciones especialmente formados y con experiencia. Véase, por ejemplo,

Después de que el paciente haya encargado las mediciones y éstas se hayan llevado a cabo, los resultados deben ser estudiados con el médico de cabecera o un médico familiarizado con la cuestión.

Las mediciones deben llevarse a cabo de conformidad con las normas pertinentes; es decir, las directrices de la Asociación Profesional de Biólogos de la Construcción de Alemania (VDB- Richtlinien). Además de las lecturas, el informe de medición debe incluir sugerencias para una posible reducción de la exposición.

MEDICIONES BÁSICAS

Campos magnéticos alternos de baja frecuencia

Sensor isotrópico de campo magnético (para todos los ejes espaciales) en el rango de frecuencias de 5 Hz a 2 kHz; por ejemplo, cerca de la cama y cerca del escritorio, con identificación de la fuente (medición orientativa de corta duración); además, pueden ser útiles mediciones de larga duración, por ejemplo, durante la noche.

Campos eléctricos alternos de baja frecuencia

Sensor isotrópico aislado de campo eléctrico (para todos los ejes espaciales) en el rango de frecuencias de 5 Hz a 2 kHz; por ejemplo, cerca de la cama, y cerca del escritorio, con identificación de la fuente.

Radiación electromagnética de alta frecuencia

Mediciones de banda ancha y/o de determinadas bandas de frecuencias habituales en el rango de altas frecuencias; por ejemplo, estaciones base GSM (900 y 1800 MHz), estaciones base DECT (1900 MHz), UMTS (2100 MHz), WLAN (2450 y 5000 MHz), posiblemente WiMAX (3400-3600 MHz), LTE (2500-2700 MHz), dentro de un espacio determinado de medición, como la zona de la cabeza y el torso en la cama o la silla del escritorio, con identificación de la fuente (p. ej., mediante diagnóstico acústico), identificación de los datos máximos registrados, detector de picos.

MEDICIONES ADICIONALES

Radiación electromagnética de alta frecuencia

Mediciones selectivas (frecuencias individuales) de determinadas frecuencias habituales en el rango de las altas frecuencias, dentro de un espacio de medición determinado como la zona de la cabeza y el torso en la cama o la silla del escritorio, con identificación de la fuente; determinación de la lectura máxima; detector de picos. Las mediciones se deben adaptar a cada caso concreto; p. ej., para tener en cuenta transmisores de onda corta, radar, "electricidad sucia" y otras fuentes de alta frecuencia.

NIVELES DE REFERENCIA

Los siguientes aspectos deben ser tenidos en cuenta en la evaluación de las lecturas en cada caso: duración de la exposición, exposición durante la noche o el día, exposiciones múltiples a diferentes fuentes de CEM, exposición adicional al ruido, productos químicos, etc., estado de la capacidad individual de regulación del paciente. En base a estudios epidemiológicos (BioInitiative 2007, Kundi y Hutter 2009) y a mediciones pertinentes en la práctica (Norma de métodos de prueba de la Construcción Biológica, SBM 2008), el Grupo de Trabajo sobre CEM del Colegio de Médicos de Austria ha recomendado unos niveles de referencia preliminares.

Independientemente de las recomendaciones de la ICNIRP para los efectos agudos, los siguientes niveles de referencia se aplican a la exposición regular de más de cuatro horas al día.

Radiación electromagnética de alta frecuencia (como densidad de campo eléctrico)

• ≥1000 μW/m² (≥1 mW/m²) — extremadamente muy por encima de lo normal
• 10-1000 μW/m² (0.01-1 mW/m²) — muy por encima de lo normal
• 1-10 μW/m² (0.001-0.01 mW/m²) — ligeramente superior a lo normal
• ≤1 μW/m² (≤0.001 mW/m²) — dentro de los límites normales

Estos límites de referencia tienen que ser aplicados a los distintos tipos de radiación, por ejemplo, GSM, UMTS, WiMAX, TETRA, radio, televisión, DECT o WLAN, y se refieren a niveles máximos. Los límites de referencia no son aplicables al radar, que debe ser evaluado por separado. Los tipos de radiación sumamente críticos, tales como las señales periódicas (telefonía móvil, DECT, WLAN, radiodifusión digital...), deben ser evaluados estrictamente, sobre todo si los niveles son muy superiores a lo normal, mientras que los tipos de radiación menos críticos, como la no-pulsada o las señales no periódicas (RSU, onda corta, onda media y onda larga, radiodifusión analógica), pueden ser valorados menos estrictamente.

Campos magnéticos alternos de baja frecuencia

• ≥400 nT (≥0.4 μT) — extremadamente muy por encima de lo normal
• 100-400 nT (0.1-0.4 μT) — muy por encima de lo normal
• 20-100 nT (0.02-0.1 μT) — ligeramente superior a lo normal
• ≤20 nT (≤0.02 μT) — dentro de los límites normales

Estos niveles de referencia se tienen que aplicar al rango de frecuencias de hasta y alrededor de 50 Hz; las frecuencias más elevadas y determinados armónicos requieren una evaluación más estricta. La corriente de la red (50 Hz) y la corriente de tracción (16,7 Hz) deben evaluarse por separado. Se deben realizar mediciones de larga duración -también y sobre todo durante la noche– si, a lo largo del tiempo, se producen variaciones de la intensidad de campo pronunciadas y frecuentes; en tales casos, la evaluación debe basarse en la media aritmética a lo largo del período de exposición.

Campos eléctricos alternos de baja frecuencia

• ≥10 V/m — extremadamente muy por encima de lo normal
• 1.5-10 V/m — muy por encima de lo normal
• 0.3-1.5 V/m — ligeramente superior a lo normal
• ≤0.3 V/m — dentro de los límites normales

Estos niveles de referencia (mediciones sin potencial) se tienen que aplicar al rango de frecuencias de hasta y alrededor de 50 Hz; las frecuencias más altas y determinados armónicos deben ser objeto de una evaluación más estricta.

4. PREVENCIÓN O REDUCCIÓN DE LA EXPOSICIÓN A LOS CEM

Evitar o reducir la exposición a CEM previa consulta a un ingeniero de mediciones es ventajoso por varias razones:

a) prevenir y reducir riesgos para el individuo y para la salud pública,
b) tratar las causas del síndrome de los CEM y
c) ayudar a identificar posibles vínculos con los problemas de salud.

Existen numerosas causas posibles de exposición a los CEM por encima de los límites normales, y esta guía sólo puede dar algunos ejemplos. Se puede encontrar más información, por ejemplo, en la lista de verificación de construcción biológica "Baubiologie Gebäudecheckliste" (Land de Salzburgo y VDB 2009), así como en la carpeta de información sobre contaminación electromagnética (Land de Salzburgo 2009), que también incluye los datos de contacto de ingenieros de medición, suministradores de dispositivos de medición y materiales para reducir la exposición. En la mayoría de los casos, será necesario consultar a un ingeniero de medición con experiencia.

Sobre la base de casos documentados, conviene recomendar a los pacientes que tomen ciertas medidas (también como medidas de prevención) para eliminar o reducir la exposición a los CEM, lo cual puede dar lugar a una mejoría de los problemas de salud en cuestión de días o semanas. Entre esas medidas se incluyen las siguientes:

• La desconexión (desenchufar) de su fuente de alimentación de todos los teléfonos inalámbricos DECT – se recomienda en su lugar el uso de los "clásicos" teléfonos fijos con cable.
• La desconexión (desenchufar) de su fuente de alimentación de todos los puntos de acceso WLAN o routers WLAN. (Nota: muchos routers LAN ahora vienen equipados también con WLAN).
• La desconexión de la corriente eléctrica en el dormitorio (desconectar el fusible) para dormir. - Nota: Los beneficios deben ser sopesados contra el riesgo potencial de accidentes y se debe recomendar el uso de una linterna.
• La desconexión de la corriente eléctrica de todos los circuitos eléctricos no esenciales, a ser posible de todo el apartamento o edificio. Nota: véase la nota anterior.
• El traslado de la cama o escritorio a otro lugar con menor exposición, como por ejemplo otra habitación o piso; en caso de fuentes externas de alta frecuencia, se deben elegir habitaciones que no tengan enfrente la fuente de CEM.
• El descontinuar el uso de determinados aparatos y lámparas.
• La modificación de la instalación eléctrica del edificio para reducir la corriente residual y la corriente de compensación (instalación de un dispositivo de corriente residual RCD).

Recomendamos también seguir las 10 reglas médicas para el uso de teléfonos móviles publicadas por el Colegio de Médicos de Viena: www2.aekwien.at/media/Plakat_Handy.pdf.

5. DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de síndrome de los CEM debe basarse en gran medida en una historia clínica completa, centrándose en particular en las correlaciones entre los problemas de salud y los tiempos y lugares de exposición a los CEM, así como la progresión de los síntomas a lo largo del tiempo. Por otra parte, las mediciones de exposición a los CEM y los resultados de las pruebas de diagnóstico adicionales (pruebas de laboratorio, sistema cardiovascular) sirven para apoyar el diagnóstico. Además, en la medida de lo posible, se deben excluir todas las demás posibles causas.

Recomendamos que, por el momento, se utilice para los CEM el código Z58.4 (Exposición a la radiación) de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10).

6. TRATAMIENTO

El principal método de tratamiento debe consistir en la prevención o reducción de la exposición a los CEM, teniendo cuidado de reducir o eliminar todas las fuentes de CEM, de ser posible. Muchos casos han demostrado que estas medidas pueden resultar eficaces.

Dado que la suficiente reducción de los CEM no es posible en todos los casos, se pueden y deben considerar otras medidas. Estas incluyen no sólo el mantener al mínimo la exposición adicional, sino también mejorar y aumentar la resistencia a los CEM. En algunos casos, se ha informado de efectos positivos con tratamientos de medicina holística.

Damos por hecho que el tratamiento adecuado, se iniciará después del diagnóstico, si el/la paciente presenta enfermedad manifiesta. Independientemente de dicho tratamiento, deben adoptarse también las medidas mencionadas anteriormente para reducir la exposición.

Hay evidencia creciente de que uno de los principales efectos de los CEM en los pacientes es la reducción de su capacidad de regulación oxidativa y nitrosativa. Esta hipótesis también explica las observaciones de los cambios en la sensibilidad a los CEM y el gran número de síntomas registrados en el contexto de la exposición a los CEM. Desde la perspectiva actual, parece útil recomendar un enfoque de tratamiento como los que están ganando terreno para trastornos multisistémicos, con el objetivo de minimizar los efectos adversos del peroxinitrito.

En resumen, las siguientes medidas de tratamiento parecen ventajosas, en función de cada caso individual:

a) Reducción de la exposición a campos eléctricos y magnéticos y a las ondas electromagnéticas de alta frecuencia. Para obtener más información, véase, por ejemplo, la carpeta de información sobre contaminación electromagnética en www.salzburg.gv.at/infomappe-elektrosmog.pdf.

b) Recomendaciones sobre el estilo de vida (ejercicio, nutrición, sustancias adictivas, hábitos de sueño, etc.) y medidas de reducción del estrés (reducción de estrés general y del estrés en el trabajo), así como métodos para aumentar la resistencia al estrés (entrenamiento autógeno, yoga, relajación muscular progresiva, técnicas de respiración, meditación, tai chi, qui gong).

c) Tratamientos holísticos, como las terapias anti-oxidantes y anti-nitrosativas, oligo-elementos, vitaminas, aminoácidos.

d) Tratamiento de los síntomas hasta que las causas hayan sido identificadas y eliminadas.

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Zwamborn APM, Vossen SHJA, van Leersum BJAM, Ouwens MA, Mäkel WN (TNO Physics and Electronics Laboratory). 2003. Effects of Global Communication system radio-frequency fields on Well Being and Cognitive Functions of human subjects with and without subjective complaints. TNO-report FEL-03-C148, September 2003.

Descarga de las directrices y el cuestionario para el/la paciente y contacto con el Colegio de Médicos de Austria: www.aerztekammer.at/referate Umweltmedizin

CUESTIONARIO PARA EL/LA PACIENTE

[Véase en el PDF de las directrices]

CRÉDITOS
(Versión en castellano)

Traducción del inglés (incluido el diagrama): Covace-Ekeuko
(Coordinadora Vasca de Afectados por Campos Electromagnéticos)

Maquetación y edición: Servicio de Información sobre Sensibilidad Química Múltiple y Salud Ambiental (SISS)
(Activismo y espacio pioneros en sensibilidad química múltiple)

DOCUMENTO ORIGINAL


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