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11 septiembre 2018

PRODUCTOS PERFUMADOS, SALUD Y SQM: artículo de la Dra. Claudia Miller (Hoffman TILT Program. 2018)

Tóxicos cotidianos
NADA DE PERFUMES
[título original: Total Non-scents]

TRADUCCIÓN DEL INGLÉS: María José Moya Villén

Dra. Claudia Miller [a]

Durante las Navidades, millones de nosotros habremos recibido frascos de perfume, de loción para después del afeitado y de geles de ducha perfumados. Y muchos los habremos dejado sin abrir, incapaces de tocar las fragancias artificiales que para una minoría susceptible y considerable representan una agresión a nuestros sentidos.

Y es que no reaccionamos exactamente a un olor que no nos agrada. Los perfumes son, en diversos grados, tóxicos -1- y de hecho son uno de los mayores desencadenantes de irritabilidad, confusión mental, y dificultad para la concentración o el aprendizaje. A fin de cuentas, están intencionadamente diseñados para afectar al sistema límbico: están pensados para mejorar nuestro estado de ánimo, relajarnos, hacernos más atractivos para los que nos rodean; y una industria multimillonaria hace pensar que estamos convencidos de ello literalmente.

El sistema límbico incluye el hipocampo, que rige la memoria a corto plazo, y la amígdala, esa parte ancestral reptiliana de nuestro cerebro que es responsable de nuestro estado de ánimo. También acciona la famosa respuesta de pelea o huye que ayudó a nuestros antepasados cazadores-recolectores aunque sea menos útil para las personas susceptibles que deambulan por la planta de perfumes del centro comercial. O recorren el pasillo del colegio.

Las fragancias sintéticas se usan hoy día en espacios públicos cerrados con poco control y creciente frecuencia. En los últimos años, se ha vuelto popular enmascarar olores desagradables añadiendo olores adicionales como el de velas, palitos difusores [b] y aerosoles. [Mientras que] los dispensadores de perfume automáticos están surgiendo por todas partes: en oficinas, bancos, aeropuertos y colegios.

En el hogar, la gente usa productos perfumados para la colada, hojas para la secadora (que invariablemente son tóxicas), y lleva su ropa a tintorerías que a menudo usan químicos peligrosos (tradicionalmente las tintorerías son los mayores consumidores de percloroetileno o PERC, un solvente orgánico de conocida toxicidad humana).

Estos especialmente causan problemas a las personas sensibles porque [sus restos químicos] van pegados a la "zona de respiración" del sujeto. Además, es extraordinariamente corriente encontrar estos olores en los ascensores, el transporte público y en los taxis (esos arbolitos que cuelgan del espejo retrovisor).

Prácticamente no hay escapatoria. Los productos comercializados para los lactantes a menudo contienen fragancias. Las fragancias utilizadas por los padres o los cuidadores pueden afectar a la salud y al comportamiento de un párvulo. Y en los colegios las fragancias de los productos de limpieza pueden afectar a la capacidad de un niño para aprender. Los niños con alergias, asma y TDAH son particularmente vulnerables.

¿Cómo minimizar nuestras exposiciones? Se empieza por la educación.

Aquí en nuestra escuela de medicina, a menudo comunicamos y realizamos reuniones sin fragancias, enseñando a nuestra propia facultad de Ciencias de la Salud y a los estudiantes los problemas que las fragancias crean a muchas personas. De este modo, esperamos que aprenderán a minimizar su uso cerca de los pacientes además de en sus vidas personales.

Los niños químicamente afectados y sus padres deben tomar conciencia de sus síntomas e identificar, lo mejor que puedan, los desencadenantes concretos. Estos pueden abarcar las fragancias que utiliza un profesor o un compañero de estudios, los olores de los productos químicos de la limpieza, incluidos los llamados "ambientadores" y los desinfectantes fenólicos -2-, además de los materiales artísticos como las pinturas y las colas, la nueva construcción, o las moquetas. Estas exposiciones tienen cualidades útiles de advertencia; es decir, sus olores [c] alertan al individuo sensible de la presencia de estas moléculas de fragancia en el aire (aunque haya una lamentable excepción: las personas que carecen de sentido del olfato, o son anósmicas -3-).

Quienes estén interesados pueden realizar nuestro cuestionario validado y publicado, el QEESI. Se trata de una herramienta potente para pacientes y padres para llevar a sus médicos. La revolución empieza con la toma de conciencia, y ya ha empezado.

Fuente: Hoffman TILT Program (09/01/2018)

……………………….

NOTAS EN EL ARTÍCULO

-1- Véase el estudio de la profesora Anne Steinemann sobre una selección de bienes de consumo perfumados, que mostró que los productos evaluados emitían más de 100 compuestos orgánicos volátiles (VOC), incluidos algunos clasificados por la ley federal como tóxicos o peligrosos.

-2- Los desinfectantes fenólicos son limpiadores cuyos nombres comerciales terminan con el sufijo "-ol", como Lysol o Pine-Sol [d].

-3- Las personas con intolerancia química que son anósmicas tienen dificultades a menudo para asociar sus síntomas, como el asma o los dolores de cabeza, con exposiciones concretas. La anosmia puede ser causada por irritantes, alérgenos, rinitis alérgica crónica, pólipos nasales, un resfriado, o exposiciones químicas que causan inflamación e hinchazón en el interior de la nariz, lo que bloquea los receptores del olfato en la parte superior de esta.

NOTAS DEL SISS

[a] Claudia Miller: es médico, con formación en Inmunología/Alergia y Medicina Interna, licenciada en Biología molecular, profesora de Medicina Ambiental y Ocupacional, vicepresidenta del Departamento de Medicina Familiar y Comunitaria de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio (UTHSCSA), y autora y coautora de numerosos capítulos de libros y publicaciones revisadas por pares sobre los efectos en la salud de las exposiciones químicas de bajo nivel. Currículum ampliado aquí.

[b] Palitos difusores: popularmente llamados difusores, ambientadores o varillas Mikado; y ambientadores en sticks o varillas.

[c] Tipos de exposición: el artículo de la Dra. Miller tiene carácter divulgativo y didáctico por lo que ofrece una visión general y breve de la problemática de los tóxicos cotidianos y de su perjuicio para la salud de todos y de las personas con sensibilidad química múltiple (SQM). Por tanto, no entra en complejidades. No obstante, puntualizamos que, como es obvio, no sólo hay tóxicos con olor, sino también sin él. Y en este último caso, el afectado de SQM sólo se percatará del problema cuando le cree síntomas pero sea demasiado tarde para su salud alejarse del foco. Pongamos un ejemplo: si a un alérgico a los cacahuetes se le pone esta legumbre en un postre y se le dice que no la contiene, el individuo no evitará su consumo. Esto, le acarreará consecuencias.

[d] Lysol y Pine-Sol: son dos marcas comerciales estadounidenses de productos de limpieza y desinfección.

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