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28 mayo 2007

RECOMENDACIONES PARA UNA CASA LIBRE DE TÓXICOS

A continuación se transcribe un artículo de 2003 cuyo contenido sigue estando completamente vigente tanto en cuanto a los peligros de los que advierte como en la utilidad de sus recomendaciones. El texto es doblemente útil para un afectado de hipersensibilidad química múltiple ya que la única recomendación que por ahora se nos puede hacer para alivio de los síntomas -o al menos para minimizar las crisis-, es el evitamiento de químicos, sobretodo de los más tóxicos al menos. Para facilitar la lectura del escrito se ha subrayado en verde las recomendaciones, y en azul lo desaconsejado o negativo.

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En forma / La ecología aplicada a la arquitectura
UNA CASA CON BUENA SALUD
Javier Cid
La paradoja habita nuestros hogares. Si bajo el techo de casa nos creíamos exentos de cualquier peligro, ciertos materiales de construcción contaminantes, una instalación eléctrica y una luminosidad deficientes, la contaminación acústica o algunos productos de limpieza altamente tóxicos convierten nuestra aparentemente casa sana en una casa enferma.

No en vano, los efectos de estos peligros sobre la salud humana comienzan a preocupar a los expertos. Nicolás Olea, catedrático y secretario del Departamento de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada, aporta un dato muy clarificador: «Se ha demostrado que las personas llevamos en nuestro cuerpo hasta 300 sustancias químicas que nuestros bisabuelos no llevaban en los suyos».

Materiales tóxicos
Estas sustancias provienen, en su mayor parte, de materiales como el PVC -muy empleado actualmente en cableados eléctricos, desagües y marcos de ventanas-, el absesto -un mineral altamente cancerígeno- o el granito gneis -utilizado para suelos a pesar de su carácter radiactivo- o algunos barnices y pinturas.

Jaime Recio, arquitecto experto en bioconstrucción y ecologista militante, propone algunas alternativas: «Sé que es prácticamente imposible que una familia decida cambiar sus ventanas de PVC para evitar la contaminación, pero si alguien va a adquirir una casa, es recomendable que apueste por la seguridad garantizada para nuestra salud que suponen el aluminio o la madera. Para las conducciones eléctricas, existen en el mercado cables libres de halógenos y sin PVC. También existe la posibilidad de adquirir pinturas al agua y barnices ecológicos con una toxicidad mínima». Según Recio, «hoy en día se abusa del hormigón armado y del acero, materiales que podrían sustiturirse por cementos naturales, arcos y bóvedas». La creencia colectiva relaciona todo este tipo de alternativas ecológicas con un mayor coste para el bolsillo, pero la realidad está cambiando. «Si bien hace unos años estos materiales novedosos eran bastante caros», afirma Recio, «la democratización actual de su uso está provocando un abaratamiento».

Iluminación
Uno de los síntomas más visibles de una casa enferma es la ausencia de luz natural. Está comprobado que la percepción de luz brillante estimula la segregación de la hormona de la actividad -serotonina- y frena la secreción de la hormona del sueño -la melatonina-. Una luz inadecuada -poco potente o con una frecuencia de parpadeo muy baja- incide directamente sobre el cerebro y puede llegar a provocar efectos indeseados como el estrés, el cansancio físico, las cefaleas y la fatiga visual.

Así pues, la luz natural se ha convertido en el gran paradigma de un hogar sano, y su abundancia revaloriza cualquier vivienda. Pero por encima de su valor estético, los rayos UV de la luz del sol son la única fuente de vitamina D (no ingerida) a la que el ser humano tiene acceso. Las ventanas de vidrio común, por su alto contenido en hierro, no permiten el paso de estos rayos UV y, por tanto, privan al hombre de la vitamina D. Curiosamente, esta vitamina está relacionada con una dolencia, el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), que provoca depresión, crisis de ansiedad o una notable disminución de concentración.

«La iluminación biodinámica en una vivienda, es decir, aquella que produce el mismo estímulo sobre el cerebro que la luz del sol, es fundamental», afirma Jaime Recio.

Para ello, la estructura de las viviendas debe considerar el ciclo diurno, las estaciones, la ubicación e, incluso, el color de las paredes de las diferentes estancias.

Las últimas tendencias en arquitectura, de hecho, están insistiendo mucho en una disposición adecuada de los espacios dentro de las casas.

Atendiendo a consideraciones bioclimáticas de ahorro energético y funcionales, la nueva arquitectura saludable promueve principios como que la zona de ventanas esté orientada hacia el sur, y las estancias de poco uso -garajes, despensas o almacenes- hacia el norte.

Estas mismas tendencias arquitectónicas están experimentando una curiosa paradoja: a pesar de trabajar con las últimas tecnologías y de investigar con los diseños más innovadores, buscan al mismo tiempo una vuelta a los orígenes, a la naturaleza, promoviendo la optimización de los recursos naturales y el ahorro energético. Así, la casa perfecta -que en términos poéticos es aquella que goza de una salud envidiable-, debe aprovechar la luz solar y el agua de lluvia natural y buscar la climatización natural jugando con las horas de sol y oscuridad. Por otro lado, una casa sana debe contar con una ventilación adecuada, que ya puede lograrse por medio de chimeneas que extraen el aire contaminado de forma natural.

De la misma manera, la casa del futuro tampoco debe dar la espalda a las energías renovables. La energía solar, cada vez más aceptada y extendida, es el ejemplo más claro de esta paradoja arquitectónica: la instalación de paneles solares responde a la tecnología más compleja, pero al mismo tiempo su misión es la de captar y aprovechar la riqueza de los rayos de sol de la forma más natural y menos manipulada posible.

Contaminación acústica
Otro de los grandes problemas de las casas enfermas -y, por contagio, de las ciudades enfermas- es el de la contaminación acústica.

Y más allá de la pérdida de audición, el exceso de ruido puede provocar insomnio, irritabilidad y trastornos del carácter.

Todas estas dolencias pueden ir acompañadas de un aumento de la presión arterial y de la frecuencia respiratoria -con una disminución del aire disponible-, disfunciones en la secreción de ácidos del estómago e, incluso, alteraciones en el ciclo menstrual.

Si bien la legislación intenta -con escaso resultado- paliar las incidencias del ruido en el ámbito urbano, lo que ocurra dentro de las casas depende exclusivamente de un buen aislante. Las lanas minerales se han convertido en el único aislante que absorbe naturalmente el ruido.

Las empresas dedicadas al aislamiento sonoro están desarrollando, con la ayuda de las nuevas tecnologías, placas cada vez más elásticas y fibrosas que, además, son menos contaminantes que las que se fabricaban hace unos años.

Otro tipo de contaminación es la producida por la electricidad, ignorada y desconocida hasta hace unos años. Sin embargo, cada vez hay más voces que se alzan en torno a lo que consideran una gran amenaza para la salud.

«La legislación está empezando a definirse en torno a la disposición de líneas de alta tensión o torres de telefonía móvil en las proximidades de zonas habitadas», explica el abogado Mario Sánchez.

Más allá de estos casos extremos, también pueden surgir problemas en el ámbito doméstico. Tanto es así, que las deficiencias en la instalación eléctrica de las viviendas pueden tener consecuencias directas sobre la salud. Un televisor, una radio o cualquier electrodoméstico pueden transmitir cargas eléctricas al cuerpo y desencadenar, a medio o largo plazo y en personas sensibles, trastornos nerviosos, excitación neuronal, tensiones musculares o problemas cutáneos y capilares. «En el mercado se pueden adquirir detectores de campos eléctricos», aconseja Jaime Recio. «Con ellos se puede comprobar si una instalación eléctrica es defectuosa».

Productos de limpieza
Sin embargo, no es necesario acudir al siempre complejo universo de la construcción para encontrar sustancias nocivas para la salud y el medio ambiente. La mayor parte de los detergentes, suavizantes, geles, aerosoles o ambientadores que empleamos contienen colorantes químicos dañinos y fosfatos que, a la larga, pueden provocar la aparición de cáncer.

Para solucionar estos problemas, el mercado ofrece una amplia gama de productos denominados ecológicos y biodegradables. Existen detergentes con Ph neutro, hipoalergénicos y que han reducido su nivel de fosfatos al 5%, limpiacristales a base de termoactivos con componentes naturales, suavizantes sin colorantes y bayetas ecológicas que no precisan de productos químicos para limpiar cualquier superficie. La ecología ha llegado incluso al negocio de los aspiradores, que ya se fabrican sin bolsas y con un mecanismo de agua que recoge las partículas más minúsculas y reduce el consumo considerablemente.

La proliferación de estos productos es cada vez mayor, ya que las empresas son conscientes de que todo lo que tenga reminiscencias ecológicas mejora la imagen de la marca y, además, tiene una mayor aceptación.

Queda claro cómo el término contaminación no se circunscribe únicamente al ámbito industrial de las grandes ciudades. En pleno siglo XXI, las casas pueden ser un auténtico foco de sustancias nocivas para la salud sin que, en la mayoría de los casos, sus habitantes sean conscientes. Al hablar de una vivienda, viene a la mente la imagen de un hogar sólido, confortable, luminoso, acogedor, bien decorado e incluso seguro. Sin embargo, la misma tecnología de la que la arquitectura y la industria relacionada con el hogar se han aprovechado para lograr una casa perfecta puede jugar en contra de la salud.

El simple hecho de desenchufar una lámpara de la cabecera de la cama, cambiar una ventana de PVC por otra de madera, sustituir algunos productos de limpieza tóxicos por otros ecológicos o contar con un buen aislante de ruidos puede mejorar sustancialmente muchos problemas de salud.

Porque si bien es cierto que el bienestar empieza por uno mismo, la buena salud de nuestra casa repercutirá directamente en nuestras vidas.

APOYOS

Los ecologistas cogen la aspiradora
Diferentes organizaciones ecologistas no han tardado en lanzar la voz de alarma en torno a la hasta ahora ignorada patología de las viviendas. Greenpeace, sin embargo, ha querido ir más allá de la mera crítica, y bajo el lema La casa intoxicada ha lanzado una campaña que pretende denunciar la contaminación existente en los hogares españoles.

El proyecto ha consistido en aspirar 25 viviendas escogidas al azar entre las 400 que se presentaron voluntarias. Las muestras de polvo recogidas serán analizadas por laboratorios independientes para averiguar si existen sustancias químicas peligrosas para la salud humana y el medio ambiente. Con esta campaña, la organización ecologista quiere demostrar la alta toxicidad de muchos materiales de construcción y limpieza. Se trata, sin duda, de un paso más en la concienciación colectiva de que el gran enemigo, la contaminación, no se encuentra únicamente en el humo de las chimeneas, sino también debajo de nuestras camas.

Los peligros invisibles
La correcta ubicación de una vivienda es fundamental a la hora de establecer si ésta goza o no de buena salud. Una de las reglas de oro es evitar construir cerca de tendidos eléctricos. Diversos estudios han revelado que los campos electromagnéticos pueden alterar la función de las células nerviosas, causando problemas al sistema inmunológico y, por tanto, incrementando el riesgo de cáncer. Hay que procurar que la vivienda no esté ubicada en una zona de rocas volcánicas o ciertos granitos, ya que estos desprenden radón, un gas radiactivo muy nocivo. Los expertos advierten de la peligrosidad de construir casas en zonas industriales. Se ha llegado a decir, incluso, que esto puede provocar malformaciones en los hijos de madres expuestas a altos niveles de contaminación.

DÓNDE

Los productos de limpieza se pueden adquirir en droguerías o en El Corte Inglés. Teléfono de información al cliente: 901.122.122. Froggy. www.bufalo-werner-mertz.com. Mimosín. Tel.: 900.21.01.87. www.lever.es. Vernel. Teléfono de información: 900.30.07.13. El aspirador Vaporetto Polti Lecoaspira 710 se vende por Internet. www.mundogar.com. Caxassana distribuye todo tipo de materiales ecológicos para la construcción y el bricolaje.García Ximenez, 3, 1º. Pamplona. Tel.: 948.20.36.48. Más información sobre la campaña de Greenpeace. Tel.: 91.446.89.21.

Fuente: El Mundo-Madrid (4-07-2003).

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